la patata de la libertad

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Un congresista estadounidense, en el pináculo de la estupidez, propuso cambiar el nombre de las malignas patatas francesas ("french fries") por el de patatas de la libertad ("freedom fries")... ¿Alguien recuerda la ensaladilla nacional? Colabora con la patata: comenta o envía tus artículos a allstolen@hotmail.com En marcha desde 26/05/04

1.3.05

Lapatata vuela III

Esta noche, no sé si habrá sido por la nieve, ha habido un breve salto dimensional en el barrio de Gràcia. He mirado el despertador a las cuatro treinta de la mañana y cuando he vuelto a parpadear ya eran las cinco y cincuenta y ocho... ¡y llegaba tarde a ejercer de nuevo mi derecho al transporte aeronáutico!

La emisora que sonaba en el taxi, curiosamente, no decía nada del salto dimensional. Hablaban de fútbol, como si un agujero espacio-temporal no tuviese ninguna importancia. Están locos. ¡Una hora y media disuelta en un lapsus de no-tiempo y a nadie le importa!

El vuelo, retrasado como siempre, era en una de estas aerolíneas ultrabaratas “de nueva generación”. Las azafatas se han cascado un discurso supersimpático: yo soy Nuria y soy de Málaga, ella es Francis, de Albacete y bla bla bla de las prestaciones de este airbus que es la pera limonera porque lleva los últimos avances. Todo esto... ¡a las siete y media de la mañana!

Sea lo que sea lo que les paguen a estas mozas, cobran poco.

El piloto sube dos palancas como si supiese lo que está haciendo y el avión se encabrona, despega y toma cierta altura. El cielo blanco abre paso al cielo azul y abajo puede verse nieve en la playa de Gavà.

Tot ho tenim a Gavà...

Pronto no se ve nada más que la superficie de las nubes.

Tiempo de libro: abro por la primera página un ensayito que Pepitas de Calabaza le ha editado a la sección inglesa de la Internacional Situacionista. ¡¿Que soy un snob bien rarito?¡ ¡¡¡Pero cómo se atreven!!!... Pues sí, me da pereza discutir con ustedes.

A mi lado un señor que quiere hacerse experto en algo consulta un catálogo de MBA’s. Miro con el rabillo del ojo: creo que ha optado por la “gestión de grandes carteras”. En la calle se le dice mover fajos, hacer panoja. En la universidad, generar plusvalías, diversificar riesgos, capitalizar. Pero no se dejen engañar por las etiquetas: se trata del puto dinero de siempre. Sólo eso.

Detrás, siguiendo con el catálogo de infelices, habla un señor acerca de lo mucho que vale su tiempo, de que claro, él de haber sabido esto del retraso hubiese comprado un billete más caro en otra aerolínea y patatín y patatán. Porque esto es indignante y que por quién nos toman y otra vez patatín y otra vez patatán.

Los Ejecutivos del Dinero son incorregibles.

En seguida pasa una de las mozas repartiendo caramelos: cojo cuatro, la estructura redonda de los caramelos me ha impedido arramblar con más. Me llevo a la boca uno rojo y ¡demonios!, sabe a kojak. Lo paladeo como un buen somelier y extraigo otros sabores: chupa-chup para las llagas (de esos medicinales que nos dejaban comer en clase, de pequeños... ¡cuántas llagas no me inventé!) y un claro deje final de micebrina.

Salimos de una inmensa nube. El piloto vuelve a mover las mismas dos palancas que antes pero al revés, hacia abajo. Clac clac. Y entonces el avión toca tierra con una sucesión de onomatopeyas tal que así: primero prrrrr, después el troc troc de las ruedas, a continuación el frrrrrr del contramotor y al fin el pssss de los frenos.

Bienvenidos a Loiu, aeropuerto internacional de Bilbao.

Muchas gracias, Nuria de Málaga, muchas gracias Francis de Albacete. Si existe, que Dios os guarde, buenas mozas.