Honestamente: no entiendo nada
La mayor parte de los orgullos de nuestra sociedad se me antojan absurdos.
Por la razón que sea, por las lecturas, por mi carácter refractario, no llego a comprenderlos.
Hablemos, por ejemplo, del Centro de Alto Rendimiento Deportivo que existe en Sant Cugat del Vallés. Figura como centro recomendador de la botella de agua que tengo justo delante. Una garantía. “¡Tu agua también la beben atletas, así que cuidado!” En fin: no creo que se me pegue nada. A menos que me persigan los ñetas, dudo que corra algo en los próximos años.
De lo que hablaba, disculpen: allí, en este sicalíptico recinto, es donde entrenan con afán y esmero la élite de los atletistas y grandes gimnastas de nuestro (?) país. Tienen dietistas, entrenadores, cardiólogos, expertos musculadores y hasta químicos que van siempre un paso por delante de las prohibiciones por doping (“el doping, qué malo es”, podría ser un buen eslogan para nuestra juventud). Tienen además unas instalaciones maravillosas con instrumentos de electrodos que miden cualquier pulsación interior mientras el atleta corre sobre cintas o hace como que rema pero sin mar debajo. Les miden hasta el alma, pobrecillos. Hay pistas de atletismo, máquinas de musculación digitales, interactivas y multimedia… como un polideportivo ultramoderno. Y se pasan todo el día tomando tiempos, alturas y pulsaciones. ¡Venga a medir tiempos, alturas y pulsaciones! ¿Y todo para qué?...
-Para que los atletas ganen, para que batan la marca y defiendan a nuestro país frente a otros atletas de otros países que también quieren ganar y batir la marca.
-Ya, ya, frena… y eso ¿para qué?
-Creo que no lo entenderías, Carlos.
-Pues no, ni que viva diez siglos más… ¿y qué hay del alto rendimiento? ¿Porqué demonios tiene que ser alto el rendimiento? ¿No sería mejor ayudar a los que tienen un rendimiento bajo? ¿Porqué ayudar a una élite inyectando tanto dinero en algo innecesario?
Etc, etc…
Otro enorme ejemplo que me tiene anonadado es ese pene gigantesco que han plantado en la Plaza de la Eterna Reforma, otrora conocida como Plaza de las Glòries –no se porqué, por alguna gloria que se supone que hubo, digo yo-. Esta curiosa plaza que ha sido siempre planteada como una enorme redonda impersonal por donde pasan automóviles muy deprisa y hacia cualquier sitio, viene siendo destruida y reconstruida por cualquier autoridad en el poder desde hace veinte años. Se ve que le encuentran un cierto gusto a la destrucción para la construcción. Disculpen que me haya desviado de nuevo: el Pene de Luz, sí, escribía sobre ese inconmensurable dildo de treinta pisos de altura. Y sobre este tema, mi pregunta es compleja; podría plantearse más o menos así: ¿quién quería demostrar qué y a quién? Les juro que no entiendo esta enojosa manía de hacer cosas grandes para que, por hacerme eco de algunos planteamientos escuchados, “vengan de otros países a verlas” o para que “gane fama la arquitectura de la ciudad” (y para mover Dinero, que eso, aunque no lo dice nadie, también, o mejor: sobretodo). Pero hay otras cuestiones, aparte de mi asombro ante semejante necedad perfectamente asimilada por la ciudadanía: ¿Por qué? ¿Por qué un pene de treinta pisos? ¿Tan acomplejado estaba su arquitecto? ¿Por qué esta cultura de lo superlativo? ¿Porqué estos alcaldes-faraones?
-Pero Carlos… ¡si es precioso!… ¡Se enciende de noche y cambia de color! ¡Tiene seis millones de combinaciones de luz!
-Ya… ¿y qué? ¿Por qué? ¿Tiene bares? ¿Una biblioteca dentro? ¿Qué hay ahí, bajo el prepucio de granito? ¿A quién sirve? ¿Qué pretenden con eso? ¿A quién le pertenece?
Etcétera, etcétera.
Por la razón que sea, por las lecturas, por mi carácter refractario, no llego a comprenderlos.
Hablemos, por ejemplo, del Centro de Alto Rendimiento Deportivo que existe en Sant Cugat del Vallés. Figura como centro recomendador de la botella de agua que tengo justo delante. Una garantía. “¡Tu agua también la beben atletas, así que cuidado!” En fin: no creo que se me pegue nada. A menos que me persigan los ñetas, dudo que corra algo en los próximos años.
De lo que hablaba, disculpen: allí, en este sicalíptico recinto, es donde entrenan con afán y esmero la élite de los atletistas y grandes gimnastas de nuestro (?) país. Tienen dietistas, entrenadores, cardiólogos, expertos musculadores y hasta químicos que van siempre un paso por delante de las prohibiciones por doping (“el doping, qué malo es”, podría ser un buen eslogan para nuestra juventud). Tienen además unas instalaciones maravillosas con instrumentos de electrodos que miden cualquier pulsación interior mientras el atleta corre sobre cintas o hace como que rema pero sin mar debajo. Les miden hasta el alma, pobrecillos. Hay pistas de atletismo, máquinas de musculación digitales, interactivas y multimedia… como un polideportivo ultramoderno. Y se pasan todo el día tomando tiempos, alturas y pulsaciones. ¡Venga a medir tiempos, alturas y pulsaciones! ¿Y todo para qué?...
-Para que los atletas ganen, para que batan la marca y defiendan a nuestro país frente a otros atletas de otros países que también quieren ganar y batir la marca.
-Ya, ya, frena… y eso ¿para qué?
-Creo que no lo entenderías, Carlos.
-Pues no, ni que viva diez siglos más… ¿y qué hay del alto rendimiento? ¿Porqué demonios tiene que ser alto el rendimiento? ¿No sería mejor ayudar a los que tienen un rendimiento bajo? ¿Porqué ayudar a una élite inyectando tanto dinero en algo innecesario?
Etc, etc…
Otro enorme ejemplo que me tiene anonadado es ese pene gigantesco que han plantado en la Plaza de la Eterna Reforma, otrora conocida como Plaza de las Glòries –no se porqué, por alguna gloria que se supone que hubo, digo yo-. Esta curiosa plaza que ha sido siempre planteada como una enorme redonda impersonal por donde pasan automóviles muy deprisa y hacia cualquier sitio, viene siendo destruida y reconstruida por cualquier autoridad en el poder desde hace veinte años. Se ve que le encuentran un cierto gusto a la destrucción para la construcción. Disculpen que me haya desviado de nuevo: el Pene de Luz, sí, escribía sobre ese inconmensurable dildo de treinta pisos de altura. Y sobre este tema, mi pregunta es compleja; podría plantearse más o menos así: ¿quién quería demostrar qué y a quién? Les juro que no entiendo esta enojosa manía de hacer cosas grandes para que, por hacerme eco de algunos planteamientos escuchados, “vengan de otros países a verlas” o para que “gane fama la arquitectura de la ciudad” (y para mover Dinero, que eso, aunque no lo dice nadie, también, o mejor: sobretodo). Pero hay otras cuestiones, aparte de mi asombro ante semejante necedad perfectamente asimilada por la ciudadanía: ¿Por qué? ¿Por qué un pene de treinta pisos? ¿Tan acomplejado estaba su arquitecto? ¿Por qué esta cultura de lo superlativo? ¿Porqué estos alcaldes-faraones?
-Pero Carlos… ¡si es precioso!… ¡Se enciende de noche y cambia de color! ¡Tiene seis millones de combinaciones de luz!
-Ya… ¿y qué? ¿Por qué? ¿Tiene bares? ¿Una biblioteca dentro? ¿Qué hay ahí, bajo el prepucio de granito? ¿A quién sirve? ¿Qué pretenden con eso? ¿A quién le pertenece?
Etcétera, etcétera.
9 Comments:
Patato... el pene gigante, el cipotasso, la polla de la ciudad... ese ejemplo de la erótica del dinero al principio le parecía a todo el mundo una -perdona el soez vocabulario- "puta mierda", lo que indicaba un -tal vez- resquicio de sensatez en el pueblo (llano, que siempre debe ser llano). Pero hete aqui que una vez completado, la "opinión" general es de satisfacción y maravilla ante los colorines (que aunque tiene seis millones de combinaciones, yo siempre lo acabo viendo con los del barça). Y este cambio? Aceptación de la derrota moral? Experimento de hipnosis colectiva mediante luces de colores? Complejo/envidia de pene? Anuncio subliminal del Laporta?
Creo que hay una nueva remodelación de la plaza en preparativos....
Sí, está, por emplear una expresión culta, "en ciernes".
Hay que destruir la plaza de nuevo. Si no, imagínate: ¿quién se llevaría los dineros de la tan necesaria remodelación decretada por los expertos?
He escrito "en preparativos"? Mi mente pensó "en ciernes"!
Poco a poco voy librándome (mi cuerpo al menos, por lo visto) de la programación linguística a la que nos bombardean a diario.
Ahora, de eso a librarme del "Que pasa Neeeeeng!!!" que meto a voces en cualquier conversación sin que venga a cuento y sin saber por qué, dista aún un largo y doloroso camino....
>¿quién se llevaría los dineros de la tan necesaria remodelación decretada por los expertos?<
De entrada, los tales expertos ya se han llevado un buen pellizco por constatar lo obvio. Que esa plaza no hay por donde cogerla. Ni la anterior versión. Ni la otra. Yo, es que me equivoqué de carrera. "Experto en obviedades" me hubiera sido mucho más útil. Hablando siempre de DINERO, usted me entiende.
Le entiendo perfectamente. Esa plaza seguro que estuvo bien cuando la construyeron por vez primera, con sus adoquines y sus tranvías hechos para la comunidad.
Al margen, a mí, por ejemplo, me parece que podrían destruir la Gran Vía entera para instalar allí un gran centro multicultural que sería el centro multicultural más largo de europa, seguido del multikulturalzentrum de Hannover. Toma nota, Clos.
Digo yo, porque después del Forum yo ya no he visto multiculturalidad por ningún lado.
Aparte, sacyr-vallehermoso se llevaría, así como quien no quiere la cosa, otra licitación más, lo cual aumentaría enormemente mi caché como "experto en obviedades".
No me tomen por un cínico, lo que pasa es que me preocupan mucho los "Puestos de Trabajo"
Yo lo primero que pensé es que el megapene lo construía Agbar con el dinero que nos cobra de más por el agua. Desde entonces el edificio me cae mal.
¡Tu calla que has dicho que Zerzan es un "cual"!
... no es que cobre de más por el agua, se trata de la ley de la oferta y la demanda, ha, ha, ha... (risa maléfica)
Bueno, de momento ya somos -no-, tenemos -no-, bueno, que BCN ya ES la ciudad con más espacios culturales VACÍOS (literal, metafóricamente, y también en nº de visitantes) del planeta entero. No sea usted acaparador.
El Forum? El Forum! Pero que memoria prodigiosa! Pe-pero, si eso fue al menos... el año pasado! (he tenido que buscarlo en el Guguel) Que eso ya está pasado y olvidado hombre, convenientemente olvidado, no sea que alguien reparase en la movida de DINERO bestial repartida entre los de siempre. La multiculturalidad si es constructiva (del gremio de la construcción) y social (de sociedades anonimas acumulativas de capital) SI, pero si no, a buscarla por el Raval, que es donde el ayuntamiento arrincona a los multiculturales sin diseñador própio. Son de un feo, pobres...
Y yo que pensaba que esas cosas sólo ocurrían en la ciudad de las ciencias (aunque aún no tiene ayuntamiento propio), que evidentemente no es valencia...
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