¡Seño, seño! ¡Ha sido Díaz!
Quienes caen aquí asiduamente saben que no es este un blog de Tigres vs. Leones (todos quieren ser los campeones). La Unidad de los Demócratas nos parece una mera convergencia económica y el régimen bipartidista de tecnodemocracia liberal en que nos ha tocado vivir una majadería de gran calibre. Y un aburrimiento. Nos trae sin cuidado el Partido con Sabor a Frutas del Bosque y su rival en el poder el Grupo de Sabores Cítricos. Son sólo matices para el gusto de nuestros chicles, cada día más repugnantes y melosos. Y de masticación obligatoria. Sin embargo, me permitiré una excepción a esta restrictiva norma de publicación autoimpuesta y pergeñaré una nueva diatriba...
Me ha llamado la atención la escapada retórica del famoso magnate del PP Ignacio Astarloa en defensa de Angelito Acebes sobre este pollo del titadyne y todo el negocio derivado que se trajeron entre manos para esconder los cadáveres bajo la alfombra un buen día once de marzo… Astarloa dice exactamente que “Acebes no se inventó nada sobre el explosivo del 11-M porque se lo dije yo”. Hace gracia –aunque gracia no sea la palabra exacta- sobretodo porque el tipo pretende cortar la cadena jerárquica para así salvar el culito de Acebes. Sólo dios sabe porqué. No… ni siquiera Dios, que es omnívoro, podría llegar a saberlo. Esta gentuza actúa como si no se supiesen en una estructura política, y como si las responsabilidades de toda institución organizada en estratos no comenzasen por sus dirigentes. ¡Los muy cerdos hacen como si habitasen organizaciones horizontales! Para lo que conviene, son asamblearios. ¡Asamblearios! Cada cual responsable de lo suyo. “Yo no inventé nada, lo dijo el compañero Pintado”. Además de todo lo que ya se sabe que son, son unos cobardes del carajo. El tipo de gente que te hundiría en el agua para agarrarse más rápido al flotador. No respetan ni sus propias reglas, que son de por sí laxas y permisivas. Si Díaz-Pintado mintió a Astarloa, Astarloa repitió la mentira a Acebes y este la cantó delante de su público, los tres erraron por igual. Deberían joderse todos democráticamente, meditar sus actos y dedicarse a la acuarela o a la reparación de automóviles en miniatura. Los tres son responsables, y el que más arriba esté -en este caso, el insoportable quijadas legionario de cristo-, más responsable que los demás. Así. Sin matices. Esto es lo que sostiene la teoría política más difundida entre los partícipes de la democracia representativa; y también lo que puede leerse en la legislación penal orientada a personas jurídicas (responsable penal: su administrador), por no mentar la lejana tradición política de inspiración calvinista que se practica en los países del norte. Otra cosa es que el Sr. Acebes, Astarloa y toda la patulea de Empresarios-Temporalmente-Políticos de la que se han rodeado sean unas sabandijas amorales recién salidas de la cloaca, y que por lo tanto decidan quedarse donde están, bien tiesos y tocándose sus partes de cara la concurrencia como el Rockefeller de J.L. Moreno. Eso ya entraría dentro de la práctica corriente de la política democrática, que está podrida de arriba a abajo.
Y no se me congratulen por la severa crítica quienes participan del lado contrario: semejante cabronada podría provenir igualmente de cualquier bichejo del Partido de los Sabores Cítricos. Miren si no al capo de la Mafia Desarrollista Extremeña, partícipe de acelerar la muerte de los presos políticos y convertir mi lengua paterna en folclore hasta su completa extinción. O el comisario asesino de la época felipista, escribiendo fotonovelas autobiográficas… Y ahora cantemos todos el famoso tango: ¡Y es que este mundoooo es un derrocheeeee, de maldad insolenteee!
Me ha llamado la atención la escapada retórica del famoso magnate del PP Ignacio Astarloa en defensa de Angelito Acebes sobre este pollo del titadyne y todo el negocio derivado que se trajeron entre manos para esconder los cadáveres bajo la alfombra un buen día once de marzo… Astarloa dice exactamente que “Acebes no se inventó nada sobre el explosivo del 11-M porque se lo dije yo”. Hace gracia –aunque gracia no sea la palabra exacta- sobretodo porque el tipo pretende cortar la cadena jerárquica para así salvar el culito de Acebes. Sólo dios sabe porqué. No… ni siquiera Dios, que es omnívoro, podría llegar a saberlo. Esta gentuza actúa como si no se supiesen en una estructura política, y como si las responsabilidades de toda institución organizada en estratos no comenzasen por sus dirigentes. ¡Los muy cerdos hacen como si habitasen organizaciones horizontales! Para lo que conviene, son asamblearios. ¡Asamblearios! Cada cual responsable de lo suyo. “Yo no inventé nada, lo dijo el compañero Pintado”. Además de todo lo que ya se sabe que son, son unos cobardes del carajo. El tipo de gente que te hundiría en el agua para agarrarse más rápido al flotador. No respetan ni sus propias reglas, que son de por sí laxas y permisivas. Si Díaz-Pintado mintió a Astarloa, Astarloa repitió la mentira a Acebes y este la cantó delante de su público, los tres erraron por igual. Deberían joderse todos democráticamente, meditar sus actos y dedicarse a la acuarela o a la reparación de automóviles en miniatura. Los tres son responsables, y el que más arriba esté -en este caso, el insoportable quijadas legionario de cristo-, más responsable que los demás. Así. Sin matices. Esto es lo que sostiene la teoría política más difundida entre los partícipes de la democracia representativa; y también lo que puede leerse en la legislación penal orientada a personas jurídicas (responsable penal: su administrador), por no mentar la lejana tradición política de inspiración calvinista que se practica en los países del norte. Otra cosa es que el Sr. Acebes, Astarloa y toda la patulea de Empresarios-Temporalmente-Políticos de la que se han rodeado sean unas sabandijas amorales recién salidas de la cloaca, y que por lo tanto decidan quedarse donde están, bien tiesos y tocándose sus partes de cara la concurrencia como el Rockefeller de J.L. Moreno. Eso ya entraría dentro de la práctica corriente de la política democrática, que está podrida de arriba a abajo.
Y no se me congratulen por la severa crítica quienes participan del lado contrario: semejante cabronada podría provenir igualmente de cualquier bichejo del Partido de los Sabores Cítricos. Miren si no al capo de la Mafia Desarrollista Extremeña, partícipe de acelerar la muerte de los presos políticos y convertir mi lengua paterna en folclore hasta su completa extinción. O el comisario asesino de la época felipista, escribiendo fotonovelas autobiográficas… Y ahora cantemos todos el famoso tango: ¡Y es que este mundoooo es un derrocheeeee, de maldad insolenteee!
5 Comments:
Es con 'g'.
corregido, gracias...
Tigres de Aragua y Leones del Caracas? Venía yo pensando eso del partido citrico y el de frutas del bosque con lo de las preguntas ciudadanas a Rajoy y a Zapatero en TV. ¿Cómo se las ingeniaran para contestarlo todo con evasivas y sandeces? ¿ Cómo decir y decir sin nunca llegar a decir nada? Pareciera que hubiese una escuela para políticos profesionales donde les enseñamn a ser inocuos y sosos.
Había aquí un programa hace mil años -o veinte, al caso- en que dos equipos de criaturas batallaban en un programa infantil (sabadadabadá creo que se titulaba) bajo dos equipos: tigres y leones... El himno de la competición rezaba esa primera frase del post. Por cierto: unos nombres estupendos los de los equipos de beisbol venezolanos... los tiburones de la Guaira, los cardenales del Lara... Ahora sólo me hace falta entender de qué va exactamente el juego en cuestión.
Claro, es que yo a esa edad veía tv venezolana, la española caía algun verano con cosas tipo cajon desastre o espinete. Yo entiendo más o menos el juego y sigue siendo aburrido, pero la gente se pone morada a cerveza en los partidos y supongo que eso le suma emoción.
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