la patata de la libertad

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24.1.05

Al Qaeda y lo que significa ser incrédulo

Títulos desechados (por risibles o por demasiado evidentes):
Tú mismo con tu Mecanismo
Constato a la inversa


Constato a la inversa. Tengo esa costumbre. Lo cierto es que funciono al revés: cuando un insurgente, un rebelde, un loco, un escritor de ciencia ficción como Kilgore Trout o cualquier otro individuo refractario urbano o rural suelta una parrafada amenazante para la humanidad, le creo a pies juntillas. Pero si eso mismo lo pronuncia un político con una corbata gigante y un nudo Wilson, sé que hay un objetivo económico que motiva, conduce y dirige sus palabras y por lo tanto, no me creo nada. Lo políticos están adquiriendo el hábito de contar mentiras y forzar luego la realidad para que encaje en sus falacias. La época en que los políticos interpretaban la realidad y actuaban en consecuencia ha pasado a la historia. Ahora se expresan por medio de planes de acción. Funciona así: Washington (la CIA) paga a Huntington para que escriba un libro, este afirma ufano. “Creo que habrá un choque de civilizaciones”, y cataclás, cinco minutos después, su civilización (esto es, su jefe) arremete ostentosamente contra algún adversario que, de pronto, se sabe civilización opuesta. Con los media, tres cuartos de lo mismo. Cuanto más se parezca a un fanzine, más credibilidad le doy. Si no hay ánimo de lucro, todo es más plausible. Es una máxima que falla poco tirando a nada.
Y todo es por culpa del Mecanismo. Sí, el Mecanismo de Protección Mental de Ciudadanos Ingenuos. Este mecanismo se autogenera de forma involuntaria, es un cultivo espontáneo que permite mantener a buena parte de la población impermeable a las mentiras oficiales y con una profunda confianza en abstracciones imbéciles como "estabilidad" y "prosperidad". Funciona así: ante la posibilidad de la desintegración de la realidad tal y como se conoce, el Mecanismo forma la convicción absoluta de que no nos pueden mentir “tanto”. El Mecanismo desecha lo excesivo por inabarcable; y por pereza también, hay que reconocerlo. De esto resulta que la mayor parte de la población no esté dispuesta a creer las grandes evidencias, las que resulten excesivas: que Al Qaeda no existe, por ejemplo, o que la policía nacional es una fuerza de represión del estado capaz de “anestesiar” a porrazos por igual a jóvenes radicales y a viejecitas que solicitan un aumento de pensión; que las armas que matan a “pobrecitos negritos” en África se fabrican en Móstoles y en Barakaldo; que desde finales del siglo XIX, EEUU es un imperio ultraviolento de chiflados ultranacionalistas puritanos irracionales; que la historia no acontece sino que se concibe como proyecto occidental –las guerras se inician como ecuaciones en un despacho de Langley, Virginia-; que el capitalismo consiste más o menos en el sacrificio ciego y continuado de seres humanos concebidos como ganado en la periferia de occidente... etc, etc... pero regresemos al primer ejemplo: Al Qaeda no existe. No pondría las manos en el fuego porque no soy tan temerario, pero estoy convencido en un 90%. ¿Acaso no resulta evidente? Cada vez que EEUU necesita un enemigo aparece un video encontrado con un barbudo anormal diciendo gilipolleces. Cuando necesitaron arrasar Faluya a modo de ejemplo, como un Dresde babilónico, inventaron que Al Zarqawi estaba allí. Ahora hay elecciones y el enemigo se ha trasladado, Al Zarqawi está en Bagdad y ha anunciado que desea que “fracase la democracia”. Toma ya, como si a alguien le importase medio bledo la democracia.
Lo dicho, las mentiras demasiado grandes y demasiado evidentes se camuflan por su propia envergadura, por la dimensión del engaño.

3 Comments:

Anonymous Anónimo said...

En Rebelión aparece hoy un artículo relacionado con este tema. Se puede consultar en http://www.rebelion.org/noticia.php?id=10433

Yo también he leído "Matadero 5" de Vonnegut y lo recomiendo vivamente. Lo digo por las referencias a Dresde y a Kilgore Trout.

David.

2:15 p. m.  
Blogger la patata de la libertad said...

Vaya, radiografía gratis y de cuerpo entero.
He terminado Matadero Cinco este mismo mediodía. Es el cuarto Vonnegut que afronto y el que me ha parecido más "obra mayor". Su Quijotillo.
Kilgore Trout se suicidó el año pasado cuando Bush salió reelegido. Era un personaje recurrente de Vonnegut. Lo de Al Qaeda en www.rebelion.org ha sido coincidencia, lo juro... el post de hoy lo escribí el viernes.
Así ha sido.
¿Pío-pío-pi?

2:48 p. m.  
Blogger la patata de la libertad said...

Y cosas por el estilo.

d.

3:32 p. m.  

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