la patata de la libertad

Blog de opinión crítica completamente anti-
Un congresista estadounidense, en el pináculo de la estupidez, propuso cambiar el nombre de las malignas patatas francesas ("french fries") por el de patatas de la libertad ("freedom fries")... ¿Alguien recuerda la ensaladilla nacional? Colabora con la patata: comenta o envía tus artículos a allstolen@hotmail.com En marcha desde 26/05/04

7.12.05

Cuatro nuevos apuntes...

... en un miércoles semifestivo

1. En la parada de autobús en la que suelo esperar cinco mañanas a la semana percibo cada pequeño cambio que allí opera. Un proceso de comparativa cronológica inconsciente. Como los obsesivos que descubren cualquier alteración en sus estantes: ¡Cachis! Me han movido el jarrón. Hoy, fruto del fuerte viento nocturno, el suelo amaneció alfombrado de bellotas. Bruto y alienado como todo habitante de ciudad, criado entre hormigón y pájaros sucios, me he sentido atraído espontáneamente por esas perfectas formas que la naturaleza sigue arrojando al asfalto como si cupiese todavía la posibilidad de una germinación. Bellotas. Qué cosa tan tremenda. Qué intentos de supervivencia tan trágicos y enternecedores... instantes después mi pesimismo me ha hecho imaginarme a los tecnócratas del civismo prohibiendo los belloteros en la ciudad porque “ensucian”, porque pueden causar tropiezos –con las consiguientes demandas de responsabilidad civil- y porque, y ahí concluye cualquier oposición, “no son rentables”. Ya nadie come bellotas...
Qué poco me gusta mi “civilización” y qué poco civilizada es.
Inmediatamente después, he recordado una inscripción en el baño del Bar Raim: “la ciutat son boscos cremats”.
Eso es.
Larga vida a los belloteros.

2. Los Ejecutivos del Dinero se encuentran tan reconcentrados, en un mundo tan autorreferencial, que tienden a parodiarse a sí mismos con una facilidad pasmosa. Hoy he leído en un anuncio de timofónica el siguiente eslogan: ¡ACELERAR PARA SER MÁS LÍDERES! Glups. ¡Como si supiesen lo que me ofende! Todos los ingredientes de la oración merecen mi más enérgico desprecio: la aceleración, la competitividad y el liderazgo. Sería de risa, si no fuese para llorar. Ese es el eslogan resultante.

3. Y ya que estoy recogiendo perlitas, ahí va otra, esta del Catalán Infiltrado en Libertad Digital, el Loco Girauta: “El artista ‘comprometido’ es un eficaz invento comunista de la primera mitad del siglo pasado que encontró en Francia su máxima expresión”. ¿Invento comunista? ¿Francia? ¡Ya lo tengo! ¡Está en el agua! ¡En el agua! ¡Nos ponen cosas en el agua! ¡Los artistas! ¡Son todos comunistas! ¡Beben agua comunista! ¡Cómo no nos hemos dado cuenta!
Ay, al principio encontraba muy divertido el universo losantiano. Era como un tolkien histérico. Consiguió crear un mundo onírico propio: aún existían los Comunistas de Antaño, ETA era la encarnación del Mal, los fachas eran “liberales clásicos”, Pol Anko reinaba en las sombras, las criaturas catalanistas del averno habían despertado para desmembrar España y todas esas fantásticas narraciones fruto de una calumniosa imaginación. Ahora ya no me hace gracia. Hay demasiada gente que se lo cree y, en consecuencia, la ficción está adquiriendo corporeidad. Se está fabricando una realidad a toda prisa.

4. Como SEAT no ha vendido lo que un menda imaginativo anunció ante los grandes pilfas que se suponía debían vender, despiden a mil y pico, que es lo único que saben hacer y lo que dicta la economía. No hay un porqué. Al fin y al cabo, no podemos pedir más: estamos en manos de imbéciles que sólo saben proclamar la existencia de automatismos sublimados. Mírala: ahí esta, ahí arriba, se llama economía. Ooooh (admiración boba).
El caso es que los ugetes y los cocos están indignados a tope por la escasa solidaridad que están recibiendo por parte de la ciudadanía. Vayamos por partes: la apelación al Espíritu del Proletariado, cuando se anuncian unas prejubilaciones que ya las quisiera yo para mí, no puede despertar mucha solidaridad que digamos. Máxime cuando las prejubilaciones no son más que el traslado de la responsabilidad social de la empresa hacia el estado: “No te preocupes, mi amada corporación, tú despide a estos que de los viejos me encargo yo”. Supongo que, en un ajuste de sus cuentas y sus déficits, regularizarán a tres mil inmigrantes para compensar las arcas y lo camuflarán como medida social. Siempre se ha hecho así.
En segundo lugar, que UGT y CCOO reclamen solidaridad no deja de sorprenderme. Estos claudicadores natos con despachos en el WTC. Estos tipos que fingen negociaciones para conservar sus puestos ¿Qué coño se han creído? ¿Son conscientes de cuanto daño han hecho con su método infalible de vaselina y negociación? Si esa tonada la cantase CGT o CNT, aún la silbaría, pero esos sindicatos mayoritarios… ¡no padre! Allá se pudran. Forman parte de la hipnosis que se aplica al trabajador. Hacen ver como que hacen y por abajo se crea la sensación de que "se ha peleado y, qué lástima, hemos perdido". Cada vez que han aparecido por televisión o en prensa los portavoces del comité de empresa pertenecientes a estos dos sindicatos, no han dicho más que tonterías: que si “no lo entendemos como siendo la empresa es rentable tralarí”, que si “el Plan de Inversiones tralará”, que mejor que despidan “sólo a 300”, etc, etc... En lugar de montar barricadas y que hable la calle en llamas. Eso sí que convence. Otra salida medio honrosa podría haber sido cerrar la boca, quedarse el dinero y no hacer ruido, que al fin y al cabo es lo que hace la mayoría y lo que terminarán haciendo. Pero negociar un fracaso con lenguaje rimbombante y combativo, así como si se pelease algo… no puedo comprenderlo. Es más: NO quiero. No entra dentro de mis parámetros morales considerar a los currantes de mierda (como yo mismo) simples moneditas del Gran Dinero.
Por último, desde aquí mi solidaridad con los que van a ser despedidos, con los que tienen su Puestecito de Trabajo puesto a disposición del tecnócrata de turno como una fichita disponible, negociable. Cualquier día me tocará a mí. O a ustedes, ténganlo claro.
Lo único que me consuela es que ya casi he conseguido extirparme el miedo.