la patata de la libertad

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Un congresista estadounidense, en el pináculo de la estupidez, propuso cambiar el nombre de las malignas patatas francesas ("french fries") por el de patatas de la libertad ("freedom fries")... ¿Alguien recuerda la ensaladilla nacional? Colabora con la patata: comenta o envía tus artículos a allstolen@hotmail.com En marcha desde 26/05/04

12.12.05

Un 3% MÁS

Vamos lanzados. Pasado el acueducto de la inmaculada constitución, hemos consumido casi un tres por ciento más que el año pasado por estas mismas fechas. También ha habido forrocientos millones de desplazamientos, de nuevo un nosecuantos porciento más que el-año-pasado-por-estas-mismas-fechas. Sí, hemos usado nuestros automóviles más que nunca, con un resultado de casi cien personas fallecidas a causa de los descuidos en la carretera, la velocidad, la drogaína y el automóvil en general... Pepe fue de aquí a allí para conocer el pueblo X. Martín se vino de allí a aquí para comprar en la ciudad. Y así todo el rato.
Multiplicado por tantos millones que da hasta asco calcularlo.
El “sector turismo”, sin embargo, tiene una pequeña objeción a esta conjunción orgiástica de de cuerpos mutilados por las carreteras de Dios y psicosis consumista compulsiva: que se junten -o que desde arriba ordenen de algún modo, tanto les da-, estas dos fechas festivas que caen en el calendario como les da la gana sin ser conscientes de cual sería su organización ideal para rendir un mejor servicio al Dinero. Por lo visto, si se pusiesen las fechas el jueves y el viernes así pegaditas, los hoteleros no tendrían huecos en el calendario, y así podrían optimizar mejor sus recursos. Por otra parte, las grandes tiendas que refuerzan durante unos días el personal, podrían contratar los correspondientes precarios menos días (sólo 4) y despedirlos de una forma aún más fulgurante. En resumen: todo sería mucho mejor. Mucho más organizado, vive dios. Para el año que viene, entonces, esperen cualquier cosa. Se profesará culto a la carta magna y a la virgen cuando el Dios Dinero mande.
Así obtendremos otro 3% más.
Y hasta ciento cincuenta muertos más, siempre que los automóviles sigan reclutando conductores a este ritmo. No se sabe porqué, en beneficio de quién ni para qué pero no importa: de nuevo, habrá sido posible el progreso en general y esas cosas de la economía. Los indicadores, el bienestar y yo que sé que pamplinas.