Destru(constru)cción
Hace poco me vi forzado a regresar a Sant Gervasi, al pie de la Torre de Collserola, en donde pude contemplar la destrucción efectiva de toda una zona de bosque y sotobosque mediterráneo que antes colindaba con la ciudad y que era fácilmente accesible para cualquier gañancito paseante. Yo mismo, transeúnte urbanita inútil, me había adentrado en su día, consciente de internarme en un milagro de la naturaleza, un lugar donde era fácil avistar ardillas, nidos de mirlos y unos enormes gatos atigrados, chulos felinos semisalvajes, que inconscientes de su escasa envergadura no huían al detectar a un humano. Recientemente, la zona ha sido urbanizada con pisos inalcanzables para el 98% de la población (con jacuzzi, acabados de lujo, vistas a toda la ciudad, etc, etc… de 80.000 eipos hacia arriba) . Construyen Núñez y Navarro y la Inmobiliaria Colonial (La Caixa), cuyos beneficios revertirán en ¿más destrucción?... Les juro que apenas verlo me quedé petrificado y con ganas de llorar ¿Nos hacen falta todos estos espacios de cemento? ¿Tan difícil es frenar toda esta destrucción? ¿Qué cabecita de mierda tienen los responsables de esta tragedia? ¿Existe alguna conexión neuronal en el homo negotiis que no se sinteticen en forma de euro? ¿Para qué tenemos “autoridades competentes” si esto, la destrucción del territorio en tiempo real, la desintegración del espacio en el que vivimos, no les compete? En el último año, hemos edificado casi el 50% del total de suelo construido en la UE. Las costas ya casi no se ven. Las ciudades de convierten, polígonos industriales mediante, en pueblos y luego nuevamente en ciudades sin que puedan verse ya apenas espacios con huertos, bosque, o siquiera un poquito de ese verde mentiroso, de aquel enmoquetado que las administraciones gustan colocar sobre zonas de vertidos al aire libre (antes ríos) para hacerlas “sostenibles”: eEstamos a un paso de que la destrucción haga de nuestra vida una muerte prematura, un silencio penoso y contemplativo. Siga quien lo desee con el rollito de la política institucional, de las izquierdas y de la derecha que desean gobernarnos, de los tigres y los leones, de los liberales y los conservadores. El teatrillo de los bandos por el que nadie da ya un miserable duro. Papá Noel es más creible.
El verdadero problema está aquí: son los automóviles y el ladrillo. Y su dios Dinero. Allá en lo alto.
El verdadero problema está aquí: son los automóviles y el ladrillo. Y su dios Dinero. Allá en lo alto.
2 Comments:
Addendum, dos días después:
La Vall de Sant Just, en el término municipal de Sant Just d'Esbern, ha cedido 12 hectáreas al Parc de Collserola, cuya entidad gestora está presidida por ¡el mismísimo Joan Clos!
Es decir, que aquel que es alcalde el municipio que más hectáreas ha robado al parque, negocia en el área metropolitana para conservar las hectáreas de otro municipio.
Y sale por la radio anunciando la noticia con satisfacción:
"No podemos dejar que la saturación urbanística..." bla bla bla.
Mentiroso de mierda. Cínico cabrón.
Como dicen los gringos: do as I say, not as I do.
Qué cosas tiene el pogreso ¿verdad?
Hijos de la gran Puta...
Digánme naïf o atontao o lo que quieran, pero la sistemática neutralización de todo lo que huela a vegetal en ciudad escaparate me ha parecido de siempre una de las cosas más repugnantes y despreciables de este ayuntamiento, máxime cuando después van proclamando lo verdes que son (ni me hagan mentar el partido supuestamente de ese color que apoya desde siempre al Clos y sus 'jardineros del asfalto')... cogno, si sabes que es lo que la gente quiere, a que responde tanto puto cemento kabrones? Recuerden, la plaza dura más grande del mundo ya no está en china, si no en el Forrum. Y suma y sigue...
Arf, buf, en fin, perdonen el exhabrupto.
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