la patata de la libertad

Blog de opinión crítica completamente anti-
Un congresista estadounidense, en el pináculo de la estupidez, propuso cambiar el nombre de las malignas patatas francesas ("french fries") por el de patatas de la libertad ("freedom fries")... ¿Alguien recuerda la ensaladilla nacional? Colabora con la patata: comenta o envía tus artículos a allstolen@hotmail.com En marcha desde 26/05/04

31.10.07

De trenes, realismos y reformismos

Tres notas sobre Progreso y reforma, un viejo eslogan recuperado por la izquierda alterglobalizadora...

1. Esta pasada semana se ha consolidado lo que ya podemos considerar un colapso perpetuo en la ciudad. A pesar de ello, no he podido leer todavía ningún juicio radical al respecto. Y por radical no entiendan ustedes “extremo” si no más bien “profundo”, un acudir-a-la-raíz de lo que acontece. Parece que la domesticación ha surtido los efectos deseados. Pueden jodernos impunemente cuantas veces quieran. Les sale gratis. Como mucho, se escuchan lamentos que aducen que “la gente no necesita que el AVE llegue el 21 de diciembre a Barcelona”, y que sólo dan a entender que el electoralismo, esto es, las prisas y las ganas de hacerse la foto, ha motivado el desastre. En realidad, es mucho peor que eso: la gente no necesita el AVE para nada. Sobra cualquier complemento circunstancial de tiempo o espacio. Ni el 21 de diciembre ni el 2 de abril. Ni en Barcelona ni en Pozuelo. Por culpa de este “situarse en el mapa” de las ciudades del sur de Europa, formar un “eje mediterráneo” y demás eufemismos que tapan el verdadero propósito –mover ejecutivos a toda pastilla, según requiere el Dinero-, se ha descapitalizado el ferrocarril verdaderamente práctico. Ahora las personitas transitan penosamente durante dos largas horas una franja costera de quince kilómetros. Más les valdría llegar a lomos de una mula.

2. Volvemos con Naomi Klein, que anda de promoción en estos días y en consecuencia habla mucho y en muchos foros. En una entrevista con Kenneth Whyte, responde de este modo a una ristra de inquisiciones:

¿Así que tú estarías contenta con una economía de mercado si ésta distribuyera mejor la riqueza?
Desde luego que sí
He intentado descubrir tus tendencias políticas y no he podido
Mira, creo que va a haber muchos izquierdistas radicales que se desilusionarán al comprobar lo Keynesiano que es este libro.
¿Eres una defensora Keynesiana de la economía mixta?
Creo que soy una realista.
¿Has participado alguna vez en política?
No, yo voto al NDP (New Democratic Party).
Honestamente, no creo que el plano en el que se mueven algunos críticos del actual sistema, especialmente los anglosajones, con este método de “nadar y guardar la ropa” esté ayudando en nada a la pelea por un mundo algo menos cabrón. Todo este montaje de crítica desde dentro es un tremendo galimatías para aquellos que, después de esclarecer que no están de acuerdo con la realidad que se les impone, intentan definirse en algún sentido (hacia la asimilación y el cinismo o hacia la contestación). En concreto, no se puede criticar el liberalismo, el neoliberalismo y todas estas formas de economía de mercado conocidas cuando uno se muestra de acuerdo con la estructura del sistema económico que permite todas esas modalidades de depredación. ¿Qué garantiza que un sistema de mercado bien regulado pueda impedir la proliferación de nuevas prácticas similares? Keynes diseñó instituciones reguladoras que, como todo lo que supone más burocracia, más control y más estado, fue invadido de inmediato por las formas víricas del capital: lobbismo, elitismo universitario y dominación corporativa. ¿Qué nuevas reformas se proponen para terminar con todo esto? ¿Una vuelta a unas instituciones "puras"? ¿Gente Buena que nos gobierne (no como estos neocones, que son malos de co…)? ¿Cuántas veces más estamos dispuestos a cometer el mismo error? ¿Porqué esa reticencia a un crítica antiestatista? ¿Qué tiene de "realista" proponer la restauración de lo que ha fracasado mil veces en mi lugares diferentes? ¿Estamos dispuestos a seguir con las "reformas" realistas con el pueblo como conejillo de indias?

3. Igualmente, salgo escamado de la lectura de una entrevista reciente con Santiago Alba, cuyos posicionamientos, todo sea dicho, suelo admirar y compartir cada vez menos. El pensador define esto que algunos llaman nostálgicamente “la lucha” de la siguiente forma: "el proyecto emancipatorio debe ser revolucionario en lo económico, reformista en lo político y conservador en lo antropológico". Parece que hay un cierto consenso en la izquierda de que hay que reformar Lo Político. Desde luego, esta distinción entre Lo Político y Lo Económico no puede hoy reconocerse en ninguna otra parte más que en el machihembrado ideológico del Socialismo del Siglo XXI, impulsado por los mal llamados “caudillos” latinoamericanos (a saber porqué son considerados más “caudillos” que los gobernantes de por aquí: la etiqueta siempre me ha parecido un exotismo supremacista). En el resto del globo, esta diferencia ha sido borrada. En Venezuela, en Bolivia y en ecuador se vuelve a creer, a la vieja usanza, que el Estado manda sobre la Economía. Un poco como el planteamiento teórico de la primera socialdemocracia. Que se pueden mantener servicios públicos deficitarios (¿cómo demonios se puede concebir una sanidad y una educación “rentables”?) y que se puede regular la propiedad (con expropiaciones, impuestos y limitaciones varias). Sin embargo, me hace bastante "gracia” –no cabe hablar de “decepción”- que un pensador radical como Alba crea que esa vieja teoría económica es “revolucionaria”. Parece más bien una forma de amoldar la realidad actual en los viejos esquemas. Da la impresión de que lo de Venezuela “tiene que ser” revolucionario porque en caso contrario no deberíamos estar defendiéndolo. En cualquier caso, se califica lastimosamente como “revolución” por puro contraste, pues no se entiende que un capitalismo social muy similar al que se impuso en Europa en la época de posguerra pueda ser acogido hoy con semejante alborozo. Podemos considerar su padecimiento más grato, y reconocerlo moralmente muy por encima del régimen económico que se nos ha impuesto aquí: por lo que a mí respecta, no tengo ningún reparo en admitirlo… por lo menos en aquello, en el reformismo socialdemócrata latinoamericano, hay algún valor y alguna idea de finalidad, no como en este absurdo que aquí nos gobierna. Pero de ahí a agarrarnos a ese régimen con uñas y dientes va un trecho.
También resulta igualmente delusorio el largo recorrido de algunos para llegar a postulados de sociología situacionista y anarquista, como esa “supresión del vínculo social” o esa aniquilación de las “diferencias” bajo el imperio del Mercado. Hace treinta años que sociólogos y escritores libertarios anuncian estos síntomas con mejores palabras. Pueden leer buena literatura al respecto en los archivos de la IS o en los brillantes libros que Pepitas ha publicado a M. Amorós o Alessi Dell’Umbria. Por lo menos, en todos estos textos que les recomiendo desde lo más hondo de mi ser, no tiene uno que aguantar este adoctrinamiento proestatal lleno de matices y salvedades hacia las formas de dominación con las que nos gobiernan los de Arriba.

5 Comments:

Anonymous Anónimo said...

No sé si te he entendido bien, pero Alba Rico en ningún momento dice que en el sistema actual la Política mande sobre lo económico -qué es lo que entiendo quieres decir cuando hablas de la separación de ambas-; sino todo lo contrario, las grandes corporaciones económicas rigen lo político y hacen las leyes.
Por lo demás es lógico que no estés de acuerdo con él, cuando tú eres anarquista y él es marxista.

En cualquier caso para mi es un placer leeros a los dos y, según el rato, estar más de acuerdo con uno o con otro.

Salud.

10:24 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Evidentemente, no necesitamos el AVE para nada, pero ahí están, dilapidando un dineral que hace muchísima falta en cualquier otro ámbito.Pero increíblemente, la gente que tiene que llegar desde Sitges a Barcelona sólo se queja;ni un solo día han dejado de pagar el billete siquiera.¿Cómo es que no nos hemos echado a la calle a exigir al menos una explicación?¿Cómo es que ya nunca nos echamos a la calle por nada?
Tiene razón el anónimo de aquí arriba:es un placer leerte.

10:37 a. m.  
Blogger la patata de la libertad said...

Al anónimo del primer comentario, sólo quiero aclarar que yo no digo que haya primacía de Lo Económico sobre Lo Político. Digo que aquí y ahora son una misma cosa. Se han fundido. El Estado ejecuta los planes de las cámaras de comercio y las cámaras de comercio -me refiero al Empresariado- ponen gestores a disposición del Estado. Son exactamente lo mismo. Los dirigentes intercambian cargos en ministerios con subdirecciones de cajas de ahorros.
Hoy sólo se separa una y otra cosa en la latinoamérica que pretende implantar el Socialismo del Siglo XXI, del que me consta Alba es un gran defensor. En eso, a grandes rasgos, no estoy en desacuerdo con él.
Lo que matizo es el grado de apoyo a las revoluciones socialistas.
Simplificando: que la cosa está tan mala en todas partes que una socialdemocracia con un partido de izquierdas intervencionista nos parece toda una "revolución". Y que para mí, desde luego, no es ninguna revolución. Es algo mejor que esto. Sólo eso.
Tampoco creo que haga ningún favor a la causa enarbolar la bandera del reformismo.

11:35 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Soy el anónimo del principio, prometo crearme un usuario si me da por escribir más a menudo, perdón por las molestias en cualquier caso.

Aclarado. Y sin duda, aquí y ahora son la misma cosa... o no, y simplemente ha desaparecido la Política y los profetas neocons han ocupado su lugar, lo que sería aún peor. Desparece la discusión, la Razón o Ley de la que también habla tanto Alba Rico...
No creo por otro lado que dicho autor defienda posiciones socialdemócratas. No creo que se pueda considerar a los movimientos latinoamericanos socialdemócratas, o no a todos, ni en este momento ni menos aun en el futuro cuando creo que habrán cambiado algunas cosas más. Sin duda si son sistemas intervencionistas y, por lo tanto, muy lejanos por ese lado a las posiciones libertarias.


En cuanto a cómo pueden jodernos impunemente es algo alucinante, inexplicable. No sólo se van de rositas, muchas veces se van con nuestras felicitaciones. Joder, si aquí tenemos a Espe y a Gallardón haciendo de las suyas (y las han hecho y las están haciendo gloriosas) desde hace ya demasiado tiempo y cada vez les vota más gente.

1:31 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Patato, abandonada toda esperanza, todo mal mientras sea menor es bienvenido por algunos.

Los agujeros del AVE son un ejemplo claro: es un medio de transporte caro que no soluciona en nada los imperativos (que no necesidades) diarios de movilidad de los barcelonitas. Se crea una perturbación tal (se demuestra una vez más que el sistema es muy sensible) que altera el ritmo de vida (trabajo, trabajo y trabajo) de decenas de miles... ¿voces en contra el puñetero tren? ¿contra un estilo de vida que concentra hasta límites insospechados la actividad económica? Ni una, todos a subirse en los autobuses o alguna suficientemente sublimada para que nadie se entere (la trola debe continuar).

Entonces, de vez en cuando sale alguna tímida voz algo en contra del actual sistema y es tan rara, que por tibio que sea el cambio que preconiza (NoLogo no es antisistema, sino un muy buen retrato de éste), se eleva a los altares.

El día que lea de uno de ellos la necesidad de prohibir toda megaurbe ya hablaremos (figúrate, el AVE no tendría sentido).... claro que eso me pone automáticamente en contra del 50% de los habitantes del estado.

8:54 a. m.  

Publicar un comentario

<< Home