la patata de la libertad

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Un congresista estadounidense, en el pináculo de la estupidez, propuso cambiar el nombre de las malignas patatas francesas ("french fries") por el de patatas de la libertad ("freedom fries")... ¿Alguien recuerda la ensaladilla nacional? Colabora con la patata: comenta o envía tus artículos a allstolen@hotmail.com En marcha desde 26/05/04

31.8.05

De regreso: algunas No-ticias

Entretanto, mientras ustedes hacen ver como que trabajan y consultan esta paginita, ahí van noticias y comentarios (¿acaso ambas palabras ha dejado alguna vez de ser sinónimos?) extraídas de la simple observación de la Sociedad del Bienestar (o del Espectáculo, para aquellos que se hayan levantado con un runrún situacionista sobre el estómago).
Sin más, allá voy:

Salvas de advertencia
Cuentan que la policía barcelonesa disparó sobre unos fugitivos que escapaban después de pintar impunemente -¡pintar, amigos míos! ¡ahí es nada!- uno o más vagones del metro, contenedores urbanos destinados a transportar trabajadores que quedaron estéticamente inutilizados. Fuentes de la policía afirmaron: “que la población local ataque a inmigrantes, es hasta cierto punto comprensible, que agredan a sus mujeres... aún, nosotros también lo hacemos… pero que se dediquen a pintar vagones de metro, eso sí no estamos dispuestos a permitirlo”. Sobre el extraño suceso de los disparos “al aire”, que terminaron alojados en una pared a sólo 1’8 m de altura, la policía también ha ofrecido su versión: “La munición hizo un extraño: estaría húmeda o haría mucho viento. Aún no podemos descartar nada”. Al margen, la Generalitat ha manifestado el anhelo de que todos los policías obtengan el graduado escolar y ha preparado cursos para que los doce mil policías del área metropolitana que aún no disponen de él puedan obtenerlo. La Consellera ha razonado comparativamente su decisión: “la Policía Nacional no puede seguir así: los Mossos son prácticamente universitarios”.

Incomprensible reacción juvenil
Me explican que las fiestas de Gràcia se tornaron un mar de sangre. La revuelta de los jóvenes de “estética okupa”, como gusta llamarlos el periodismo más rancio -es decir, todo el periodismo- se prolongó durante varias noches poniendo en jaque el despliegue de seguridad que nuestro inocente ayuntamiento tuvo a bien desplegar para preservar el Bien por la gracia de Dios. Es incomprensible que actos tan inapropiados hayan enturbiado la reputación de seriedad y decencia que siempre ha tenido la Vila de Gràcia. En cuanto uno resta el precio de la vivienda, el trabajo precario, el precio del alcohol, la invasión plástica del turismo, la violencia policial y una severa alienación generalizada, percibe claramente que apenas hay argumentos para actos tan graves como los protagonizados por los jóvenes de mi barrio. Ya lo dijo Aristóteles, sin que pueda anunciarse cambio alguno más de veinticinco siglos después: ¡Esta juventud ya no respeta nada!

Los últimos de Friedman
Ustedes que tanto que leen sobre merovingios, misterios sacros, catones y templarios, que se regocijan con arcanos del medioevo, jeroglíficos egipcios y entresijos nubios, ustedes que se interrogan sobre las órdenes mendicantes y guerreras que los libros cuentan que alguna vez fueron ¿han probado a descifrar una página cualesquiera de la sección de economía de un periódico también cualesquiera? Les aseguro que los caracoleos nomológicos y retóricos, los intríngulis ampulosos y las disposiciones de la Fe nunca alcanzaron semejante perfección. Dios quiera –o cualquier otra fuerza capaz de controlar el sino, no tengo ninguna predilección teológica- que en el futuro lleguen a publicarse novelas con títulos como los siguientes: “El Economista Hechicero”, “El Misterio de los Neoliberales de Yale”, “Asesinato en La Escuela de Chicago”, “Los últimos de Friedman”… Vista la fascinación ciudadana por Lo Desconocido (cuya máxima representación hoy día no puede ser otra que La Economía), les auguro un gran éxito editorial. Vayan pensándoselo. Igual hacen ricos a sus biznietos.

Pene de luz
Explica hoy el Boletín del Tripartit que por fin el edificio en forma de dildo ubicado en la Plaza de la Eterna Reforma, ilumina la noche barcelonesa con luces azulgranas. ¡Por fin! ¡Han sido noches sin dormir hasta que nos lo han concedido! ¡Luz azulgrana!
Voy a instalarme un politono para celebrarlo.
Tú también puedes marcando ##445##Pene#de#luz##45*9988.

2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

En primer lugar, ¡hola Patata!, me alegra poder leerte de nuevo.

Dicho esto, quería detenerme un momento en el tema de las pasadas fiestas de Gràcia, no para hacer una reflexión a medio camino entre el “vecinismo” y el “juerguismo”, sino para apuntar algunas cosas que realmente me sorprendieron:

- Una noche, a eso de las tres y pico de la madrugada, presencié el apedreamiento de una furgoneta de la Guardia Urbana en una calle cercana a la plaza del Sol. No me gusta la Urbana, por muchísimas razones; pero ese día, en ese momento concreto, teniendo la oportunidad de contemplar las caras y las actitudes (estoicas) de los agentes, a la vez que las pasiones y los gritos de los apedreadores, me alineé mentalmente con los de azul, y pensé que hay que ser muy cavernícola para materializar a pedradas una rebeldía llena de fundamentos y de argumentos nobles.

- En algunas de las calles decoradas del barrio, se veía claramente como alguien se había dedicado a destrozar a conciencia los colgantes y el entrañable cartón-piedra que inunda el barrio durante las fiestas.

- Durante los festejos, un periódico entrevistó a tres jóvenes italianos de estética mochilaperrobrick, preguntándoles el motivo de su presencia en las fiestas. Barcelona –respondieron- es un lugar inmejorable para quemar contenedores y pasarlo bien. Venimos porque sabemos que se puede hacer.

En las plazas y calles de mayor afluencia se instalaron varios retretes móviles, dando una alternativa a la clásica meada callejera. A la tercera o cuarta noche de salir me acostumbré a ver como dichos wáteres eran utilizados por fuera, como muro de meadas y/o parapeto.

O yo envejezco demasiado rápido, o muchos jóvenes no tienen claros algunos conceptos esenciales y los confunden con otras cosas. O ambas dos…

Veisin

1:06 p. m.  
Blogger la patata de la libertad said...

1- A mí la guardia urbana me da cierta lástima porque pretende ordenar esa maraña inordenable de por sí que es El Tránsito... los que me molestan en general son los nacionales y los mossos, indistintamente.
Apedrear a la urbana puede parecer ciertamente excesivo aunque no hay que descartar algo de revancha contra la autoridad en determinadas acciones... puedo contarte que un día de hace ya unos años iba yo de paseo sin ningún ánimo revindicativo y pasé por la plaza Sant Jaume. Ese mismo día se iban a entregar esas gilipolleces llamadas Cruces de Sant Jordi. En estas que ante mis ojos se materializó un impresionante escuadrón de ancianas, todas ellas coreando al unísono consignas sobre lo vergonzoso de sus pensiones. Debían ser unas doscientas. Pues bien, amigo mío, sucedió que, pretendiendo las ancianas ser vistas por las personalidades que entraban al acto y pretendiendo simultánemente los urbanos despejar la plaza para dar entrada a dichas personalidades, la contienda concluyó con los urbanos arrastrando ancianas por el pavimento y golpeando a dos señores indignados que se atrevieron a dar la cara por ellas. Yo, cobarde, observé anonadado.
Con esto quiero decirte que no todos los capítulos son como el que tú presenciaste, que los hay en sentido contrario.
En definitiva, que no son unos santos, que cuando conviene cumplen órdenes de arriba de la forma que sea. No les irá mal una lluvia de meteoritos de vez en cuando, para que sepan lo que duele el mismo palo que ellos aplican.

2- El año pasado vi a unos nórdicos arrancando flores de papel de la decoración de la Calle Llibertat, completamente ebrios, a las siete de la mañana. Me causó la misma indignación que a tí. Máxime cuando uno lleva viendo a las asociaciones de cada calle trabajar durante meses en una decoración de la que sentirse orgulloso.
Estos hurtos son asquerosos. Justifican la patada en los huevos.

3- Los italianos pies negros de flauta, perro y pregunta a punta de boca "¿tiesuncigaaaro?" no son representativos más que de ellos mismos. Son hobos que pululan por BCN porque aquí se limosnea mejor que en Italia. La asociación que se establece entre ellos y los okupas del barrio es gratuita, igual que las relaciones que pretenden establecerse entre las asambleas y ese prototipo de crustie.
La prensa persigue criminalizar a ciertos grupos partiendo de características sólo atribuíbles a esos individuos.

Nadamás, un placer.

1:40 p. m.  

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