Dos observaciones y una recomendación
I.
Detienen en Vilanova a un grupo islamista que facilitaba un enlace a guerrilleros para pelear contra la ocupación ilegal de EEUU y su bendita coalición. Se escuchan las palabras clave de siempre: “terroristas”, “célula” y “guerra santa”. Intentan estigmatizar -¡y lo logran, vaya que sí!-. Mencionan las voces convenientes para que el lector/oyente medio perciba sólo una noción de paramilitarismo fanático. Invocan leyes destinadas originalmente a “preservarnos” de grupos terroristas (mejor: para preservarnos de ETA; las leyes antiterroristas en el Estado Español siempre han tenido un solo objetivo) para criminalizar la solidaridad antiimperialista. Sin embargo, que musulmanes de todos los países del mundo se dirijan a Irak a pelear contra el imperio ofrece algunas conclusiones bastante fáciles (y ciertas):
a) Que la “guerra contra el terrorismo” es en realidad una “fábrica de terrorismo”, o al revés: un estímulo para la resistencia al proyecto de control hegemónico occidental. Que se sepa, no había en Europa órganos de reclutamiento para una guerrilla islámica antes de la invasión de Irak.
b) Que por simple contraposición dialéctica, por la mera bandería que la prensa impone (o que simplemente no cuestiona), se legitiman los intereses de nuestros dirigentes fascistas -Blair, Bush, Aznar, Berlusconi…-. Cualquier político con unos mínimos rudimentos de estrategia dialéctica sabe que puede consolidarse por medio de un enemigo inventado. Esta política, tan antigua como evidente, invoca en el horizonte la Posibilidad del Caos –impuesto por un malvado desconocido: el terrorista, el sátrapa, el déspota oriental…- a la vez que ensalza a uno o unos líderes fuertes que se establecen como garantes de este orden que disfrutamos. Simultáneamente, observen la astucia, se refuerza la idea de que esto es un orden, de que esta es la civilización a la que hemos arribado y la que queremos, cuando como podemos ver, esto sólo es el caos que nos impone la economía.
c) que arraiga el concepto clasista y estatista de “terrorismo”, el cual queda definido de forma residual más o menos así: toda violencia que no provenga de una institución militar reconocida (adscrita a algún estado consolidado), y que recurra a métodos de lucha “barata”, tales como el empleo de nocturnidad, emboscada, explosivos caseros o secuestro y asesinato de líderes colaboracionistas. ¿Lo ven? Pocas diferencias respecto a cómo actuaban nuestros héroes de la independencia contra los franceses (¡colgaban sus cabezas por los caminos!), tal y como actuó la hoy heroica resistencia argelina, o como lo hicieron algunos bravos franceses contra el régimen colaboracionista de Petain.
II.
¡Cómo me he podido reír con los extractos que he leído del libro Mi año en Irak, del golfante Paul Bremer!; ya saben, ese tiparraco con camperas que salió reptando de alguna cloaca para dirigir el primer año de “posguerra” en Irak. Bremer critica a las tropas españolas y dice que estaban “sentados encima de los tanques sin hacer nada”. Viva la pepa. Como un sketch de Gila, o de Faemino y Cansado.
-Bueeno, pos yastamos en la guerra ¿y ahora que se hace?
-No sé… ¡Sargentoooo! ¿Es esto ya la guerra? ¿A qué esperamos?
-Eso, Sargento… ¿Dónde está el enemigo?
-Urbizu y Gutiérrez, manténganse alerta. El enemigo puede atacar en cualquier momento.
Y cosas por el estilo.
...
Y ahora un exabrupto: menuda panda de imbéciles, el exgobernador y todos los militares que han pasado por allí. Españoles incluidos. Y mujeres soldado también… Aquí no discriminamos por razón de género o nacionalidad. No se nos puede seguir presentando a los militares como unos peleles cuyo trabajo les obliga a ____ (rellenen la línea con cualquier atrocidad). No señor: como todos, tienen voluntad y si algún día decidiesen usarla podrían decir que NO. Podrían optar. El resto es simple mentalidad de pelotón de fusilamiento. Obediencia debida. La justificación de la barbarie.
III.
Es un buen momento para leer a Amorós. La cosa está tan mal que sólo la crítica más salvaje se aproxima al estado del arte. Los de Pepitas de Calabaza han editado un interesante compendio de textos de este señor. Se entitula “Golpes y Contragolpes La acción subversiva en la más hostil de las condiciones” ¡ya pueden correr a ateneos y pequeñas librerías a adquirirlo!
Aparte, aquí van tres links a textos interesantes del mismo autor:
¿Donde estamos?
Urbanización y defensa del territorio
El trabajo es muerte
Detienen en Vilanova a un grupo islamista que facilitaba un enlace a guerrilleros para pelear contra la ocupación ilegal de EEUU y su bendita coalición. Se escuchan las palabras clave de siempre: “terroristas”, “célula” y “guerra santa”. Intentan estigmatizar -¡y lo logran, vaya que sí!-. Mencionan las voces convenientes para que el lector/oyente medio perciba sólo una noción de paramilitarismo fanático. Invocan leyes destinadas originalmente a “preservarnos” de grupos terroristas (mejor: para preservarnos de ETA; las leyes antiterroristas en el Estado Español siempre han tenido un solo objetivo) para criminalizar la solidaridad antiimperialista. Sin embargo, que musulmanes de todos los países del mundo se dirijan a Irak a pelear contra el imperio ofrece algunas conclusiones bastante fáciles (y ciertas):
a) Que la “guerra contra el terrorismo” es en realidad una “fábrica de terrorismo”, o al revés: un estímulo para la resistencia al proyecto de control hegemónico occidental. Que se sepa, no había en Europa órganos de reclutamiento para una guerrilla islámica antes de la invasión de Irak.
b) Que por simple contraposición dialéctica, por la mera bandería que la prensa impone (o que simplemente no cuestiona), se legitiman los intereses de nuestros dirigentes fascistas -Blair, Bush, Aznar, Berlusconi…-. Cualquier político con unos mínimos rudimentos de estrategia dialéctica sabe que puede consolidarse por medio de un enemigo inventado. Esta política, tan antigua como evidente, invoca en el horizonte la Posibilidad del Caos –impuesto por un malvado desconocido: el terrorista, el sátrapa, el déspota oriental…- a la vez que ensalza a uno o unos líderes fuertes que se establecen como garantes de este orden que disfrutamos. Simultáneamente, observen la astucia, se refuerza la idea de que esto es un orden, de que esta es la civilización a la que hemos arribado y la que queremos, cuando como podemos ver, esto sólo es el caos que nos impone la economía.
c) que arraiga el concepto clasista y estatista de “terrorismo”, el cual queda definido de forma residual más o menos así: toda violencia que no provenga de una institución militar reconocida (adscrita a algún estado consolidado), y que recurra a métodos de lucha “barata”, tales como el empleo de nocturnidad, emboscada, explosivos caseros o secuestro y asesinato de líderes colaboracionistas. ¿Lo ven? Pocas diferencias respecto a cómo actuaban nuestros héroes de la independencia contra los franceses (¡colgaban sus cabezas por los caminos!), tal y como actuó la hoy heroica resistencia argelina, o como lo hicieron algunos bravos franceses contra el régimen colaboracionista de Petain.
II.
¡Cómo me he podido reír con los extractos que he leído del libro Mi año en Irak, del golfante Paul Bremer!; ya saben, ese tiparraco con camperas que salió reptando de alguna cloaca para dirigir el primer año de “posguerra” en Irak. Bremer critica a las tropas españolas y dice que estaban “sentados encima de los tanques sin hacer nada”. Viva la pepa. Como un sketch de Gila, o de Faemino y Cansado.
-Bueeno, pos yastamos en la guerra ¿y ahora que se hace?
-No sé… ¡Sargentoooo! ¿Es esto ya la guerra? ¿A qué esperamos?
-Eso, Sargento… ¿Dónde está el enemigo?
-Urbizu y Gutiérrez, manténganse alerta. El enemigo puede atacar en cualquier momento.
Y cosas por el estilo.
...
Y ahora un exabrupto: menuda panda de imbéciles, el exgobernador y todos los militares que han pasado por allí. Españoles incluidos. Y mujeres soldado también… Aquí no discriminamos por razón de género o nacionalidad. No se nos puede seguir presentando a los militares como unos peleles cuyo trabajo les obliga a ____ (rellenen la línea con cualquier atrocidad). No señor: como todos, tienen voluntad y si algún día decidiesen usarla podrían decir que NO. Podrían optar. El resto es simple mentalidad de pelotón de fusilamiento. Obediencia debida. La justificación de la barbarie.
III.
Es un buen momento para leer a Amorós. La cosa está tan mal que sólo la crítica más salvaje se aproxima al estado del arte. Los de Pepitas de Calabaza han editado un interesante compendio de textos de este señor. Se entitula “Golpes y Contragolpes La acción subversiva en la más hostil de las condiciones” ¡ya pueden correr a ateneos y pequeñas librerías a adquirirlo!
Aparte, aquí van tres links a textos interesantes del mismo autor:
¿Donde estamos?
Urbanización y defensa del territorio
El trabajo es muerte
4 Comments:
Despues de leerme el documento del trabajo, solo dos apuntes.
1)Sus ideas para "Destruir a la empresa" me parecen estupidas. Robar y portarse mal? Nadie dice que le chupes la polla al jefe, pero el sistema capitalista genera mucha carnaza y a la minima que "seas el peor empleado" te vas a la calle y contratan a otro. Y si te dedicas a robar... no se si tiene pensado robar un camion o que, pero robando material de valor medio (pcs, proyetores..) solo conseguira que:
A) Despidan a alguien al azar.
B) Rebajen los sueldos de los compañeros.
C) El empresario esta ingenioso y aplica A y B.
Yo no veo ningun daño para una empresa con esas actuaciones, y si para el resto de sus compañeros,claro que es mi punto de vista.
2)El documento esta en .Doc, lo de pregonar por la libertad utilizando software y formatos cerrados y privativos le hace un flaco favor a esta.
En el punto 2 tiene usted toda la razón. No me gusta colgar documentos en un formato propiedad de Mocosoft pero no he conseguido encontrarlo en ningún otro. Mil perdones.
En el primer punto, sin embargo, me da que sus opciones A), B) y C) se van a producir igualmente dada la actual organización económica, haya robos o no, haya buen o mal comportamiento. Forman parte del funcionamiento habitual de nuestra economía.
La descapitalización por medio de los despidos se ha convertido en la forma habitual de cuadrar previsiones: arroja unas cuentas inmediatas más presentables de cara al consejos de dirección y luego al de accionistas. Se realiza principalmente por este motivo, y no por ninguna tontería de buen o mal comportamiento, o por esos otros camelos de la productividad o el rendimiento. En general, si la mayor parte de oficinistas del país se dedicasen a jugar al tetris durante diez años, nadie lo notaría. El problema es que están convencidos de que su trabajo es necesario. Y encioma están asustados.
Lo lamento pero su argumento me parece muy tímido. Se producen los despidos porque somos disponibles y porque no tenemos ningún control sobre nuestras vidas. Y también, claro está, porque hay quien tiene un excesivo poder.
El sabotaje al capital, de todas formas, debe hacerse con inteligencia, y no de un modo en el que te pillen (no me gusta esa ridiculización de "portarse mal y robar": es una infantilización del texto de Amorós) y te despidan a la primera de cambio. Por otro lado, en la medida de lo posible, es recomendable pasárselo bien mientras se sabotea, sin remordimientos. La vida es muy corta.
Era un infantilismo porque esa parte (y solo esa) del texto si que me ha parecido un poco infantil. Por lo demas, totalmente de acuerdo con el post. Y efectivamente, tienen un poder excesivo, yo aun no me hago a la idea del poder que REALMENTE tienen ciertas personas, capaces de marcar el rumbo ya no de un pais, si no del planeta.
Me quedo con la frase "El sabotaje al capital, de todas formas, debe hacerse con inteligencia, y no de un modo en el que te pillen".
Y, desde luego, pasarselo bien. Vivir amargado, por mucha revolucion que hagas acaba matando.
Sactamente. Completamente de acuerdo.
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