la patata de la libertad

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Un congresista estadounidense, en el pináculo de la estupidez, propuso cambiar el nombre de las malignas patatas francesas ("french fries") por el de patatas de la libertad ("freedom fries")... ¿Alguien recuerda la ensaladilla nacional? Colabora con la patata: comenta o envía tus artículos a allstolen@hotmail.com En marcha desde 26/05/04

21.2.06

I Concurso de Publicidad Ética LaPatata

Todo el mundo sabe que aquí en LaPatata somos punteros en innovación y progreso a tope porque tú lo vales, y que además nos preocupamos mucho por las libertades individuales, que aún no hemos comprendido del todo. Así que, a fin no defraudar a nuestros lectores, y siempre desde una vertiente comercial estratégica basada en branding emocional (sea lo que sea lo que esto pueda querer decir), hace unos meses anunciamos un Concurso de Jóvenes Valores LaPatata, una convocatoria para todos aquellos emprendedores sin escrúpulos que, puestos a emprender, emprenden cualquier cosa como si les fuese la vida. Y aquí paz y después gloria.
Con este espíritu innovador y sacrificado, solicitamos en este nuestro concurso una propuesta de Publicidad Sostenible (únicamente eslóganes e ideas/concepto para la innovación) para empresas que están –mientras usted lee esto, en tiempo real- arrasando el planeta a base de bien. El jurado ha deliberado durante cuatro días en el Hotel Riviera Palace hasta dar con un consenso y arrojar una breve lista de ganadores. Lamentablemente, hemos tenido que descartar muchos eslóganes potentes y con futuro... Pero en fin, para aquellos que no han ganado, -de la mano del espíritu de la época- sólo cabe proclamar un impulsivo ¡que se jodan!

Primer premio: Javier González Úbeda, de Almenafebre, Alicante, con su eslogan “Cada vez que tu automóvil se pone en marcha y saca todo ese humo, Rimsol Petróleos hace que en un campo crezca una margarita”. Este eslogan ha sido el preferido por todos los jueces. Tiene todos los elementos malignos que apreciamos: descarga completamente la conciencia del automovilista, relaciona a la destructora Rimsol con un prado florido y hace suponer al consumidor de gasolina que las corporaciones tienen un considerable cuerpo de jardineros y una infinita superficie de cultivo. Todo es mentira. Su creador, Javier González, admirador de Maquiavelo y de H. Himmler, ha sido premiado con más de ochocientos millones de euros cedidos por Rimsol, que ha donado un 0, 0001% de sus beneficios a la financiación de este concurso.

Segundo Premio: Cesc Capdecigró i Bofarull, de Viscalesmates, Girona, con su idea concepto “vale por media hectárea”. Según la idea desarrollada por el increíble ingenio destructor de Cesc, los automovilistas pueden adquirir en cualquier gasolinera una chequera de “vales por hectárea”. Cada vale le da al señor automovilista la potestad de emitir tanto CO2 (diariamente) como pueda absorber media hectárea de bosque densamente arbolado: con la facilidad de que nadie se va a poner a medir lo que el coche contamine y con la prestación añadida de no saber a qué demonios de bosque nos referimos ni porqué se hace semejante equivalencia. Además, entregando un “vale por hectárea” en cualquier gasolinera Rimsol en donde se llene el depósito se concederán importantes descuentos en lubricantes y merchandising Rimsol (gorras, picardías, camisetas, ballestas, riñoneras, pack de rotuladores indelebles, puntero láser, bolas chinas y bolis-reloj). La idea, por delirante, por estúpida y por absolutamente viable (no hay ningún coste para Rimsol), va a recibir una subvención de quinientos millones de euros de la propia compañía.

Tercer Premio: Laura Valeria Strondheim-Rihl Santiesteban-Trompanopoulos, de Las Rozas, Madrid, con su eslogan “Nuestra gasolina eres tú”, en un montaje de video en el que aparece la propia Laura Valeria y su hermana pequeña, ambas con muy poca ropa, rociando sus turgentes senos con sin plomo 95, sosteniendo lúbricamente la manguera del surtidor con el interior de los muslos frente a un Plaston Marvin descapotado en alguna llanura desértica de Nevada. No fue fácil juzgar esta propuesta pues el montaje de video, un tanto amateur y con cierta desincronización entre el perreo erótico y el compás de la sintonía, nos forzó a repetir el visionado hasta catorce veces. Finalmente, el tercer premio ha sido para Laura Valeria Strondheim-Rihl, premio que será entregado por el Director de Publicidad de Rimsol en persona, que ha insistido mucho en ello.

Reconocimiento especial: Álvaro Gegúndez Zapata, de Cáceres, por su entusiasta performance “Disappearing in flames”, obra en la cual miró primero a cámara para mostrar un bote de Rimsol DeLuxe 98, se roció después todo el cuerpo con el contenido de la misma y se prendió finalmente fuego hasta quedar calcinado por completo. Una ejecución asombrosa y muy bien realizada. No tiene mujer ni familia así que el premio será donado al Centro Botín de Rehabilitación de Jóvenes Directivos, que ayuda a jóvenes gerentes que todavía no tienen el control de su cuerpo a reinsertarse en la vida real tras concluir su jornada de trabajo, jornada que en ocasiones se prolonga durante varios meses e incluso años. Los jóvenes gerentes siempre te recordarán, Álvaro.

Han quedado finalistas las propuestas de Zoltan García Olivares (con el eslogan campechano “Por las mañanas, un barrilito de Rimsol”, que fue presentado con una lámina que representaba una cafetería repleta de Automóviles convertidos en seres antropoformes a los que se les servían barriles como desayuno), Chus Galcerán Carbonell (con la idea/concepto “descuento anticontaminante”; por el cual, cualquier automovilista puede comprometerse mediante acta notarial a contaminar un 5% menos –se le hace jurar por su madre- a cambio de un descuento del 5% en cada depósito), Unai Landaburu Arriaga (con su minimal “¡aúpa Rimsol!”) y Santiago Mantiña López (por su desternillante: “Rimsol es bueno para la atmósfera, contribuye a la ecología, hace el bien, ayuda a las ancianas con asma y protege al rorcual de Groenlandia”).

En fin, gracias a todos, y en especial a Rimsol Petróleos, porque cada vez que enciendes tu coche, hay alguien que a la vez está plantando un árbol (y no me refiero a la metáfora escatológica) o dando de comer a un ganso.