la patata de la libertad

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Un congresista estadounidense, en el pináculo de la estupidez, propuso cambiar el nombre de las malignas patatas francesas ("french fries") por el de patatas de la libertad ("freedom fries")... ¿Alguien recuerda la ensaladilla nacional? Colabora con la patata: comenta o envía tus artículos a allstolen@hotmail.com En marcha desde 26/05/04

14.12.05

Bienvenidos a La Campaña

Dos apuntes escritos entre flemas, mocos de sólida consistencia, oídos tapados, estornudos ententóreos y un papel de lija que algún bicho me frota por la laringe. Consumidos a lo largo de su redacción 12 pañuelitos AS supersoft (taschentücher, para los germanoparlantes).

1. Hace unos meses di cuenta aquí de un indigente que circula por la Avenida Diagonal de Barcelona y que se hace pasar por loco, aunque me temo que el tipo está más cuerdo que cualquiera. En aquel post expliqué que tenía un carrito de supermercado con todas sus pertenencias (mantas, cuerdas, cartones y cachivaches varios) y que sobre él había colocado un cartel que rezaba: “e ido a casarme un momento, en seguida vuelbo”, en una improvisada mezcla de mayúsculas, minúsculas y faltas ortográficas intencionadas (demasiado bien colocadas). Hoy he vuelto a ver al loco cuerdo en el mismo semáforo con un estropajo en la mano. Aguardaba la llegada de alguna presa, a ver si algún automóvil convencía a su dueño para que le hiciesen el parabrisas. Junto al paso cebra, de nuevo su carrito con un cartel: “estoi esperando que salgan del banco de delante para llevarmelos al tribunal de la haia”.
Cuidadín, señores banqueros: el tipo más cuerdo del la Ciudad Condal va a por ustedes.
Al fin se hará justicia.

2. Dentro de las gilipolleces habituales que uno debe soportar por el mero hecho de encontrarse en La Campaña de Navidad –la realidad completa concebida como planificación comercial- están los anuncios de televisión en que jovencitas escuálidas absolutamente drogadas pronuncian alguna tontería en francés (l’amuuur di lancom, sublim de goltié, etc, etc), metidas en pantanos hasta las rodillas viendo cómo llueve a cámara lenta, o rodeadas de fieras salvajes que rugen asustadas por la sofisticada catipén que emana de un frasquito octogonal; también tenemos las decoraciones cada vez más tímidas de las tiendas (¡eh, no son rentables!), con un poquito de spray de nieve en los vidrios, letras adhesivas rojas con faltas de ortografía cuando se felicita en catalán y unos papanoeles de metro y medio que hacen como que bailan el julajop pero sin julajop y que, francamente, dan un miedo horrible; aparte, y para ello comencé a escribir este apunte que se me ha tornado crítica costumbrista, hay que soportar toda la cruzada de humanización marquetiniana emprendida por los actores principales de nuestra realidad, las CSE (Corporaciones Sin Escrúpulos) en pleno: ardillas triscando por bosques casi extintos mientras una voz como de colega repite las palabras “tú”, “te”, “tí”, “amistad” y “felicidad” unas cuantas veces; gas neutral que hace el planeta más verde por navidad; cola loca que te quiere, ciudadano, porque tú eres paz y amor, y aparte como persona individual eres la leche bendita; el turrón de leslé de chocolate desde hace 1500 años alegrando la vida de las personas y la tuya en concreto; entesa que te va a calentar a ti y a tu familia porque su única misión en la vida es hacernos felices en nuestro hogar; la televisión de plasma poshiba, qué regalo, dios mio, para que así veas Lo Mismo Mucho Mejor y en otra superficie; el paquete de veinte mil canales superplus que hasta el mismo Jesucristo contrataría… y así hasta infinito.

Una recomendación: por navidad, estimado ciudadano cliente ¡apaga la televisión! porque en lapatata sólo nos preocupa tu felicidad.

Porque tú, sí, oh, sólo tú, pequeña personita, eres la hostia de verdad.

3 Comments:

Blogger dani said...

Que se lleven a la haia (¿o es haiga?), pero de juez! Me imagino que no aceptará ni de coña, a lo sumo un ratito. El cartel diría : Estoi en la haia con los del banco. Buelvo ensegida.

11:21 a. m.  
Blogger la patata de la libertad said...

Por lo que parece, lococuerdo sigue ahí abajo. Todavía no ha salido hacia la haiga.

11:46 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

¡Cuánta intransigencia!
Esos perfumes construyen las ilusiones de miles de personas por estas fechas y nos envuelven de nostalgia y de entrañable felicidad. ¿Apagar la tele? ¿Y dejar de soñar con jovencitas escuálidas drogadas (¡encima drogadas!)?
¿Y dejar de sentir la tradicional ansiedad por no saber qué comprar? ¿Y dejar de sentir la orgásmica sensación de saber que puedo comprar muchas cosas, aunque sean todas muy baratas?
¿Y dejar de sentirme parte de la mayoritaria clase media media española, que consume televisión en un 90%? ¿Y olvidarme de todo esto, mis verdaderos rasgos identitarios?

1:13 p. m.  

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