la patata de la libertad

Blog de opinión crítica completamente anti-
Un congresista estadounidense, en el pináculo de la estupidez, propuso cambiar el nombre de las malignas patatas francesas ("french fries") por el de patatas de la libertad ("freedom fries")... ¿Alguien recuerda la ensaladilla nacional? Colabora con la patata: comenta o envía tus artículos a allstolen@hotmail.com En marcha desde 26/05/04

6.3.06

Tres asquerosos recursos para adornar una diatriba...

...que no dejo de encontrarme en manifiestos intelektuales, Cartas al Director y otros paneles de catarsis pública

"Porque no puede permitirse que en pleno siglo XXI..." patatín y patatán.
Lo que no puede permitirse es que en pleno siglo XXI se continúe empleando esta fórmula retórica. El hombre y su civilización han mostrado pruebas de idiocia y crueldad en el “Pleno Siglo” que uno prefiera examinar. Esta contextualización histórica es pura paja y no aporta nada a ninguna exposición de motivos. Al parecer, todo sucede en Pleno Siglo. En pleno Siglo Veinte hace seis años y hoy en Pleno Siglo Veintiuno, lo cual parece ser aún más indignante.

"Están atacando nuestro derecho a _______".
Fill in the gaps, queridos amigos. El ofendido hombre moderno puede colocar sobre la línea cualquier acción que se le ocurra en un momento de febril indignación: desde acumular ceros en una cuenta corriente sin otro fin aparente que la estimulación erótica del ego hasta la movilidad en un armatoste metálico de tres toneladas por el último confín pirenaico sin embetunar. Lo inaudito de esta formulación se advierte cuando uno repara en que los Derechos, aquellos que pueden invocarse hoy en día, o son Humanos o Constitucionales, y en cualquier caso parten de una convención legal y están preestablecidos, así que la invención libre del “Derecho a_______” no deja de ser una argucia tan vacía como mi monedero.

"Así que hacemos un llamamiento a las autoridades competentes para que…"
No es sólo que esta fórmula, después de la indignación causada por alguna supuesta ofensa o abuso, delegue de forma cobarde en alguien -que no se sabe quién es, pues en caso contrario debe mentarse nombre y apellidos o por lo menos algo como Vicesecretaría de la Subdirección General de Traslado de Actos y Servicios- la resolución de aquello que parece molestar, sino que concede a las autoridades el eterno poder de decidir qué les concierne y a qué hacen caso, amparándose en el eterno flujo de reclamaciones personales (que ellos, en una errónea multiplicación que toma el todo por una des sus partes, invocan como “voluntad popular”). Por otro lado, cualquier persona que se halle en su sano juicio puede observar con facilidad que las autoridades competentes suelen ser las responsables en un 90% de aquello que están llamadas a resolver. De no ser así, se quedarían rápidamente sin Puesto de Trabajo.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

... y que en pleno siglo XXI tenga uno que leer estos posts...

Exhorto a las autoridades a que intervengan.

Por nuestro derecho a una censura digna.

11:23 a. m.  

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