Sarko vs. Los Ferrocarrileros Zombies
Todos soñamos. Hasta los tecnócratas. Ellos sueñan con poder hacer tranquilos su trabajo, sin esos molestos moscardones que les recuerdan en todo momento que hay otras prioridades o incluso otra forma de hacer (¡No!¡No puede ser!). Históricamente, han tenido que padecer en silencio esa inconfesable pulsión. Como aquella señora del anuncio que no podía montar a caballo. Pero para salvar este desajuste, parecen estarse desarrollando potentes métodos de prestidigitación política. En concreto Sarko, tan valiente como siempre, ha decidido hacer de su mandato una completa actuación. Como si hubiese escuchado en el viento el susurro del fantasma del tardocapitalismo: "Nicooooo... pon la vida a trabajar...". Sarko le ha tomado la palabra. Su solución (la vida como performance) ha sido muy evidente, pero como dicen Faemino y Cansado: "sí, esto es muy fácil, pero se me ha ocurrido a mí". De hecho, esta monstruosa teatralización, esta elefantiasis marquetiniana, parece convivir a la perfección con el espíritu de los tiempos. Parece haber estado ahí siempre, a la espera de un tipo con la jeta suficiente.
Sarko ha retransmitido su vida cotidiana en varios reportajes televisados. Ha gastado casi 40.000 ecus en peluquería y estética durante la campaña. Admite no salir a la calle sin tónicos capilares y dermatológicos antiaging. Ha contratado a una famosa modelo como partenaire. Hace ver como que se casa, que sí pero no, que si lo sé no se lo digo y que si se lo digo no lo sé...
Y aparte del doble objetivo ya mencionado -acaparar micros y cámaras/dejar a los suyos trabajar- el experimento parece rebasar todo diagnóstico debordiano: Sarko ha devenido él mismo representación. La parte buena es que Sarko es en lo sucesivo tanto un proyecto de comunicación-confusión como un dibujo animado. Y ya saben que cuando un dibujo animado se despeña, la gente se ríe. Ahora bien, de momento y mientras los fotogramas pasan a la velocidad convenida, la cosa funciona: cuando comparece en ruedas de prensa, los periodistas –como buena parte de la ciudadanía- parecen haber perdido ya toda la vergüenza. Hay una nueva agenda. Les importa un comino Francia, la república, la destrucción del Bienestar y todas esas mandangas con las que les molesta el redactor jefe: el Estado es ahora Corazón. Sólo interesa cuando se casará Nicolás, si Carla está afectada por lo del anillo de Cecile, como consigue ese tupé de ondas borbónicas, ¡qué impresionante fondo de armario tiene! y ¿qué hay del proyecto de gangsta rap de su hijo, Sr. Presidente?...
Aunque dentro de toda esta barbarie tan civilizada, debemos considerar un atenuante: el nuevo líder francés consigue distracción sin miedo. En otros lugares, para lograr el mismo efecto se ven obligados a amenazar con una invasión a Irán.
Sarko ha retransmitido su vida cotidiana en varios reportajes televisados. Ha gastado casi 40.000 ecus en peluquería y estética durante la campaña. Admite no salir a la calle sin tónicos capilares y dermatológicos antiaging. Ha contratado a una famosa modelo como partenaire. Hace ver como que se casa, que sí pero no, que si lo sé no se lo digo y que si se lo digo no lo sé...
Y aparte del doble objetivo ya mencionado -acaparar micros y cámaras/dejar a los suyos trabajar- el experimento parece rebasar todo diagnóstico debordiano: Sarko ha devenido él mismo representación. La parte buena es que Sarko es en lo sucesivo tanto un proyecto de comunicación-confusión como un dibujo animado. Y ya saben que cuando un dibujo animado se despeña, la gente se ríe. Ahora bien, de momento y mientras los fotogramas pasan a la velocidad convenida, la cosa funciona: cuando comparece en ruedas de prensa, los periodistas –como buena parte de la ciudadanía- parecen haber perdido ya toda la vergüenza. Hay una nueva agenda. Les importa un comino Francia, la república, la destrucción del Bienestar y todas esas mandangas con las que les molesta el redactor jefe: el Estado es ahora Corazón. Sólo interesa cuando se casará Nicolás, si Carla está afectada por lo del anillo de Cecile, como consigue ese tupé de ondas borbónicas, ¡qué impresionante fondo de armario tiene! y ¿qué hay del proyecto de gangsta rap de su hijo, Sr. Presidente?...
Aunque dentro de toda esta barbarie tan civilizada, debemos considerar un atenuante: el nuevo líder francés consigue distracción sin miedo. En otros lugares, para lograr el mismo efecto se ven obligados a amenazar con una invasión a Irán.
5 Comments:
Es una vergüenza: mientras todos siguen embobalicados el culebrón Sarko su sistema educativo de mierda no para de producir rojos irredentos que amenazan con sumir su país —y toda Europa, amigos— en más puto y primigenio kaox o ausencia de crecimiento.
Más detalles junto con una demostración i-rre-fu-ta-ble aquí.
A-lu-ci-nan-te texto, el referido.
Parece escrito por Sauron.
Gracias por el enlace.
Sauron es Joan Saura…
Tens raó. El cas és que l'article, al que no m'hi he pogut estar de dedicar-li tot un post, és d'una maldat total.
Más artículos pa kagarse: ¿queréis saber por qué las carreteras de Houston se colapsan? La respuesta aquí y aquí.
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