la patata de la libertad

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Un congresista estadounidense, en el pináculo de la estupidez, propuso cambiar el nombre de las malignas patatas francesas ("french fries") por el de patatas de la libertad ("freedom fries")... ¿Alguien recuerda la ensaladilla nacional? Colabora con la patata: comenta o envía tus artículos a allstolen@hotmail.com En marcha desde 26/05/04

21.4.08

Cuando vuelva el cerdo

Cuatro de la madrugada. Ladridos. Más ladridos. Muchos ladridos.
Servidor se da la vuelta, con la esperanza puesta en la modorra que suele prevalecer al desvelo.
Siguen los ladridos.
El desvelo, ahora sí, es completo. Adiós a la modorra y bienvenida mala leche.
Salgo hacia la cocina para obtener una instantánea. En la repisa, Ernesto ya observa con la cabeza ladeada. Es su mueca felina de qué-coño-pasa-aquí-dónde-me-has-traído-carlos.
En el tejado de la casa de la esquina hay un perro. Sí, no es Peter Pan, es una especie de pastor alemán algo más pequeño.
Bajo su tejado, un inmenso cochino acaba de reventar las basuras y se está poniendo las botas con nuestros desperdicios.
El perro sólo hace su trabajo. Guau guau guau.
Lanzo un par de imprecaciones en catalán, en concreto: “qui em va parir” y “casu'n l'olla”. Justo cuando estaba soñando con una mesa llena de embutidos y señoras desnudas.
Vuelvo a la cama con la idea de conseguir -o fabricarme- un tirachinas.
Cuando vuelva el cerdo, mañana, estaré preparado.
Es la guerra.

*****

En el libro de Richard Brautigan “Un detective en Babilonia”, una señorita misteriosa hace desaparecer la cerveza. Es una señora flaca, que bebe y bebe y nunca mea. Se trata de uno de los mejores gags del libro.
Aquí, en Venezuela, todos hacen desparecer la cerveza. De viernes a domingo, se trajina tanto que cuesta de creer.
Por si alguno está intersado en el conocimiento misceláneo de escatología latinoamericana, juraría que en este continente se mea menos. Bastante menos.

*****

Se acercan las elecciones, y hay unos veinte candidatos en cada municipio de la isla. Gómez, Marcano, Mariño, Arismendi... Cada alcaldía tiene un buen número de moscardones sobrevolando. Cada alcaldable, un buen grupo de contratistas sobrevolándole. Es un bonito átomo de doble núcleo.
En general, el PSUV (Partido Socialista Unificado de Venezuela) presenta su candidato fuerte en cada plaza. Y enfrente, se pelean unos cuantos.
Será porque acabo de leer el capítulo del Club Pickwick en que presencian las elecciones en Eatandswill pero todo esto me parece doblemente idiota. Y ayuda, como no, el escaso desarrollo del marketing electoral. Los eslóganes son a calaperro. “Por un municipio mejor”. Las fotos de los candidatos, con degradados de fondo y tipografías absurdas.
Se lleva mucho también la propaganda old school. Camioneta con altavoces viejos y discurso incomprensible sobre fondo musical sinfónico.
Lo que me voy a divertir.

6 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Bueno, bueno, bueno ... que oyen mis ojos: la patata es ahora la Papaya de la Libertad. Pues nada hombre a disfrutar del caribe y sus cosas porque aquí en la Ciutat Podrida todo sigue igual.

Un saludo.

9:21 p. m.  
Blogger PELLICER said...

Bueno, por lo que cuentas parece un regreso a las primeras campañas electorales que hubo aquí, allá por el 77, al menos en el apartado técnico. Me imagino que el discurso será mucho más enconado en el plano ideológico, ¿no?

Me preocupa que meen menos. Ya lo dijo Santo Tomás, si no meas, morirás.

11:16 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Uhmm... hablando del cerdo que no deja dormir.

Pongamos que en lugar del cerdo son unos cafres que comienzan a hacer obras a las 9.00 am todos los días (incluídos weekends) y una tiene que dormir, claro, porque curra por las noches.

Y todo para arreglar la el pisito del nene, ja!


Sybil Lane

1:47 a. m.  
Blogger Elena Duque said...

Cerca de mi casa, en San Cristóbal, lo que había eran noches de perros, emepzaba uno a ladrar, y todos los de las cercanías a contestarles, y luego más tarde a dar aullidos. Y a comerse la basura, claro. Es útil echarle lejia a la basura si no quieres que se la coman los cerdos/perros o lo que sea.Y no sé por qué, pero eso de la ingesta ilimitada de cerveza se me da especialmente bien cuando voy por allí, las Ice entran como agua.

11:28 a. m.  
Blogger la patata de la libertad said...

Tu y yo también meamos menos cuando estamos allí, hermano. Sudando como cerdos todo el día. Se os echa de menos.

d.

11:34 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

"El diario de la guerra del cerdo" no és de Bioy Casares? Escriuras la segona part a la papaya?

La Regional també està molt be.

David C.

1:59 p. m.  

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