la patata de la libertad

Blog de opinión crítica completamente anti-
Un congresista estadounidense, en el pináculo de la estupidez, propuso cambiar el nombre de las malignas patatas francesas ("french fries") por el de patatas de la libertad ("freedom fries")... ¿Alguien recuerda la ensaladilla nacional? Colabora con la patata: comenta o envía tus artículos a allstolen@hotmail.com En marcha desde 26/05/04

18.11.05

Cosas de la vida VII

Hoy: el Asombroso Mundo de la Filosofía

1. En 1965, tras diez años de estudios de física molecular, centrados en su influencia sobre los impulsos cerebrales nerviosos para la formación de discursos cognitivos complejos, Jacques Pompte-Spountville concluyó su ensayo “Pensamientos moleculares: la astucia del ser en sí mismo”, con mil setecientas veinte páginas manuscritas. Lamentablemente, la misma noche en que esto sucedió, se emborrachó junto con su amigo y editor Hazim Belanoy y quemó la única copia del texto que existía tratando de encenderse un habano que Sastre le había regalado pocos meses antes. Tras unos meses de deliberación, Pompte-Spountville sorprendió al mundo académico defendiendo la opción consciente del ensayista que decide “extinguir parte de su conocimiento como forma de liberación molecular”.
Todo para no reconocer que estaba borracho tituló al día siguiente l’Express en su suplemento Pensamiento y República.

2. En las entrevistas entre el lacaniano Deterr y el kantiano Stubnitz, saltó una pequeña chispa sobre el orden doméstico que encendió un acalorado debate filosófico entre ambos: ¿tiene sentido hacer la cama si apenas dieciséis horas después volverá a deshacerse irremediablemente? Deterr argumentó que la acción de “hacer la cama” no es más que una retrotracción del sujeto al útero materno y completó que es “un acto impulsado por el hervor antisocial del deseo inconsciente”. Stubnitz determinó que, si no cabía establecer diferencias morales entre las diversas formas de cama (nombró por ejemplo la forma-futón, y la forma-catre, degradaciones fenoménicas de la forma-cama), tampoco podía tener lugar una discusión ordenada sobre epifenómenos derivados de la misma. En el punto álgido de la discusión, la mujer de Deterr interrumpió el debate para ofrecer unas galletas de jengibre, hecho que dio por concluida la ya clásica conversación entre ambos autores.

3. Friodorick Litzsche, el famoso filósofo austriaco, no soportaba que se enunciase la palabra “nordlung” ('legumbre' en alemán) en su presencia, mención que le provocaba unos terribles e incontrolados ataques de ira. En una ocasión, hallándose de compras en un almacén de Salzburgo, la emprendió contra tres dependientes en la sección de encurtidos. Cuando consiguieron reducirle lanzó su temible proclama: “nordlung no es más que una palabra que refuerza la Fe de las mentes débiles y yo me rebelo contra ella”. Oswaldo Susqueda, biógrafo y periodista argentino, averiguó recientemente que con sólo siete años, el filósofo estuvo a punto de ahogarse con un altramuz que se le alojó traicioneramente en la laringe.

4. Cuando le echaron en cara haber apoyado el régimen nazi, Feidegger contestó alegremente que “fue un simple fallo en el cálculo de probabilidades: pensé que los nazis ganarían la guerra. Todos tenemos derecho a equivocarnos”. Ante la réplicas escandalizadas de los periodistas, el filósofo concluyó: “no se irriten de esta forma, si Hitler hubiese triunfado ahora me ensalzarían como a un visionario: ustedes no hacen más que amoldarse a los tiempos bajo la coartada de una razón reformulada constantemente entorno a la nueva realidad y además…”. En ese preciso instante, un periodista mexicano interrumpió el discurso con un valiente: “cállese ya, pinche fascista cabrón”. Dos días más tarde, Eustaquio Lebrija, así se llamaba el susodicho reportero corresponsal de La Voz de Puebla, fue despedido de su periódico por “no respetar la libertad de expresión de un renombrado filósofo”. Al menos, eso ponía en la carta de despido.

5. El pope liberal Anthony Prawls destacó en su estudio “Sobre la Conveniencia de Extender el Capitalismo a las Sociedades Salvajes de Seres Débiles” de 1993 que en adelante no cabía más que prescindir de conceptos etéreos como justicia o igualdad o convertirlos en contabilizaciones económicas cuantificables. "Si quieren hablemos de libertad, que puede significar cualquier cosa" argumentó. Estableció además una tabla de equivalencias en la que justicia, por ejemplo, valía 1.213 dólares y la igualdad, entre 230 y 500 dólares (imprecisión derivada de su compleja etimología). Ante la desconfianza que despertó este estudio financiado por la NAWCSW (Nacional American White Capitalist Society of Washington) Prawls se desquitó con sus críticos con otro estudio titulado “Moralistas suspicaces: la lacra del nuevo milenio”, en el que defendió la eficacia y la economía como “los términos más agradables en que podemos dirigirnos civilizadamente hacia el Apocalipsis”. Aquel mismo año fue elegido "Pensador Más Notable" por la publicación Realidad Liberal.


6. La escuela iusvisceralista de Nuevo México, con sus famosos representantes Hay Brown y Lindee Gonzalves en primera fila, se declaró en rebeldía ante la intención del rector de la Universidad de Alburquerque de instalar en el vestíbulo del edificio principal del campus una máquina dispensadora de clásicos filosóficos universales. Brown inició el contraataque “esto no es más que mercantilizar la filosofía: además nosotros todavía no hemos visto ni un duro”. El alegato de Gonzalves fue aún más duro, aunque un tanto árido: “esto implica la guerra entre las altas instancias académicas y la visión holística que se proyecta de ellas mismas. Será una dura pugna interna en el ámbito de la comprensión mental-social. En adelante será difícil creer que pueda sacarse algo bueno del pensamiento utilitarista de Hammerstein”. Ante la airada indignación de la famosa pensadora, que dejó caer esputos a seis metros de distancia, nadie osó solicitarle una aclaración complementaria.

7. Alfred Hurley, pensador británico del siglo pasado e inspirador del formalismo hurleyiano, caviló intensamente durante veinticinco años sobre la posibilidad del “ser-hombre como condición primera de la no-existencia del sujeto”. Que se sepa, no obtuvo conclusión alguna. Sin embargo, se hizo famoso por la divertida canción: “Oh lady Chatterley”, que incluía el revelador verso “lady chatterley, oh ouoh, sabes que cuando eres cruel te alejas de mí, ouoh, ante el pánico de no-existir, prefiero tu dulce amor, ou-oh-oh, y descansar sobre tu pecho, mi querida lady Chatterley, ouoh, oh-oh ouu”. Fue el single más vendido entre octubre de 1946 y enero del año siguiente en todo el Reino Unido.

8. John Zelman, famoso por formular la Teoría Biyectiva de la Equivalencia Significante, renunció el pasado noviembre a construir nuevas teorías sobre la base de los términos “premisa”, “concepto” y “conclusión”, ya desgastados e inútiles por la “tegiversación que ha resultado de su sobreuso deliberado”. Desde entonces, trabaja sobre la base de intuiciones y fragmentos de discurso. Su mayor logro ha sido la invención de lo que él denomina Monocomplejo Autoformal, un “sistema lógico/emotivo autónomo que sólo tiene coherencia en sí mismo”. Ante el requerimiento público de utilidad o trascendencia, Zelman se ha mostrado duro y desafiante: “desconfío de la noción misma de utilidad, es más, desconfío de la propia noción en general”.

9. El filósofo sueco Per Magnus Johansen presentó la semana pasada en Estocolmo su libro “Fratricidio o Razón: diez tesis sobre la infalibilidad del ser pensante y la obnubilidad categórica de destino final”. En el discurso de presentación, Johansen se despachó a gusto contra el mundo de la filosofía y en especial "contra los filósofos que ponen a sus libros títulos largos y pedantes y que escriben sobre aspectos del pensamiento que no interesan a nadie”. Antes de firmar libros en la librería IKEA Books frente a un poster inmenso de cuatro metros que mostraban a él y a su hija abrazados en la ribera del río Öm, Johansen terminó de destripar el insustancial mundo de la filosofía: “está todo lleno de individuos narcisistas que sacan libros infumables como vulgares prostitutas intelectuales y que se creen con derecho a criticar a los demás… mi libro intenta ser un acto de desobediencia ante todo eso”.

10. Fistrócrates, presocrático heleno que se hizo famoso por vivir en un carromato una larga, alegre y dispersa vida nómada, advirtió en el siglo XV a.C. con una impresionante clarividencia que “en el futuro se crearán máquinas de transporte individual, que probablemente se llamarán automóviles personales, que se desplazarán a base de pequeñas combustiones de hidrocarburos y que llevarán a los humanos al borde de la extinción por la suprema imbecilidad de confiar en la infinitud de un planeta esencialmente finito. Desde ya les advierto que son mejores los caballos”.

2 Comments:

Blogger Wm Gille Moire said...

Oye, patatita, estoy asombrado. Escribes bien. ¿De veras es tuyo... o todo eso te lo fusilaste por a'i, puto?

Bueno, nomás teniendo un tiempito, te prometo que releeré todo con atención. Y quizá hasta te refute.

Por ahora baste decir que Fistrócrates se equivocó. Los coches son más limpios que los caballos. Éstos producen caca, la caca trae moscas, y las moscas hacen muchas cosas malas.

Bueno ¿y tú andas a caballo? Digo, pos como aseguras que no tienes coche...

Cuídate, carnal
wg

pd: y cuidado con seguirse metiendo con mi mami

3:57 a. m.  
Blogger la patata de la libertad said...

Yo no me he inventado nada. Soy un simple escriba. Me lo dictó un empresario. Es conocimiento intelectual valorado en 12.000 dólares

4:06 a. m.  

Publicar un comentario

<< Home