Tres nuevas notas
... sobre la ordenanza cínica y la criticada manifestación sabatina
1. Tres modos de medir una realidad efectivamente falsa: la primera, evocadora del mayor pánico moral de nuestra época, El Miedo a Que le Quemen a Uno el Coche, calculado mediante c/n -o cars per night-. La segunda medida de la catástrofe cotidiana, también automovilística, los d/w -o deaths per weekend-, la cifra que cada lunes anuncia la DGT con la eterna determinación de reducirla de una vez por todas… ¡ay, cifras de la actualidad perpetua!. La tercera, la más nueva, medida de la agresividad de los ciudadanos preocupados, los únicos que hacen frente a la prohibición de formas de subsistencia "por nuestro propio bien" (gracias, papá ayuntamiento), la nueva magnitud impuesta por el ayuntamiento de Barcelona: m2p o metros cuadrados de pintadas callejeras.
Mil quinientos el pasado sábado: un éxito.
Kilómetro y medio de protesta.
2. Ferran Mascarell, el canoso socialdemócrata manipulador, también regidor de Cultura en Ciudad Escaparate (antaño conocida como Barcelona), artífice del Fórum de la Multiculturalidad Mundial de Los Mediterráneos, descubre en un fascinante texto (aburridísimo, no se lo lean) en el boletín oficial del ayuntamiento o Periódico de Catalunya, que la derecha se nos quiere comer crudos. ¡Que la derecha Miente y es Muy Mala! ¡Cuidado Ciudadano, que viene el Coco y te comerá! Así que por ello, debemos aceptar que su partido juegue el papel benévolo de guardian de las libertades y plegarnos a que el fascismo higienista -¡la calle limpia, la calle para los negocios!- lo ejerzan ellos, que son los buenos. Lo contrario, Dios no lo quiera, sería una derecha exactamente igual a la izquierda que ellos dicen ser (?!). Para que nos traguemos esa mierda de ordenanza fascista que su partido (y ERC, como en sus mejores épocas contrarrevolucionarias) se dispone a aprobar esta semana, Mascarell ilumina con una linternita retórica la mierda del vecino de al lado: “¡mirad, su montaña es más alta!”
No cuela, Sr. Mascarell. Hoy, aquí, ahora, los fascistas son ustedes. Y otros más fascistas todavía por ahí lejos no les hacen buenos por mera comparación.
Para que me entiendan, lo diré en su jerga higienista: Bush y el PP son un cáncer y ustedes “sólo” una neumonía. Necesitamos antibióticos, y no más políticos. Se hace necesario ir recordando una y otra vez lo que ha sido mil veces dicho y mil veces olvidado en beneficio de la farsa electoral: que ya no hay ninguna diferencia entre "izquierda" y "derecha", que todas las diferencias existen entre "arriba" y "abajo".
3. No ha faltado quien después de la manifestación del pasado sábado, ha puesto el grito en el cielo ante el comportamiento incívico de los manifestantes (sustitúyase "civismo" por "docilidad" sin alterar el sentido de la frase). Me gustaría aportar dos ideas viejas, radicalmente viejas, pero en apariencia, según el actual estado del arte, completamente novedosas: (1) que a los manifestantes del pasado sábado, en general, nos importan tres o cuatro pepinos (máximo cuatro) la violencia sobre las cosas que allí pudo ejercerse; el capital y el estado ejercen a diario mil veces más violencia sobre las personas, la cual, por aceptada y normalizada, pretende presentarse como más aceptable; me hacen sentir compasión aquellos imbéciles que pasan por alto los desahucios y la violencia inmobiliaria como una cosa natural y hasta necesaria mientras se indignan por las pintadas que protestan semejantes abusos; ¡benditos ciudadanos cívicos con la moral invertida¡ ¡no puedo sino compadecerlos! ¡hasta este punto les han inculcado docilidad! Y (2), que se libra un combate, como siempre, entre tecnócratas que no tienen contacto alguno con la vida en la calle, y desgraciados como nosotros a los que sólo nos quedan los bares y los espacios urbanos para sobrellevar una vida de trabajo asalariado, compra-venta de felicidades y consumo compulsivo.
¡Viva la calle, cabrones!
1. Tres modos de medir una realidad efectivamente falsa: la primera, evocadora del mayor pánico moral de nuestra época, El Miedo a Que le Quemen a Uno el Coche, calculado mediante c/n -o cars per night-. La segunda medida de la catástrofe cotidiana, también automovilística, los d/w -o deaths per weekend-, la cifra que cada lunes anuncia la DGT con la eterna determinación de reducirla de una vez por todas… ¡ay, cifras de la actualidad perpetua!. La tercera, la más nueva, medida de la agresividad de los ciudadanos preocupados, los únicos que hacen frente a la prohibición de formas de subsistencia "por nuestro propio bien" (gracias, papá ayuntamiento), la nueva magnitud impuesta por el ayuntamiento de Barcelona: m2p o metros cuadrados de pintadas callejeras.
Mil quinientos el pasado sábado: un éxito.
Kilómetro y medio de protesta.
2. Ferran Mascarell, el canoso socialdemócrata manipulador, también regidor de Cultura en Ciudad Escaparate (antaño conocida como Barcelona), artífice del Fórum de la Multiculturalidad Mundial de Los Mediterráneos, descubre en un fascinante texto (aburridísimo, no se lo lean) en el boletín oficial del ayuntamiento o Periódico de Catalunya, que la derecha se nos quiere comer crudos. ¡Que la derecha Miente y es Muy Mala! ¡Cuidado Ciudadano, que viene el Coco y te comerá! Así que por ello, debemos aceptar que su partido juegue el papel benévolo de guardian de las libertades y plegarnos a que el fascismo higienista -¡la calle limpia, la calle para los negocios!- lo ejerzan ellos, que son los buenos. Lo contrario, Dios no lo quiera, sería una derecha exactamente igual a la izquierda que ellos dicen ser (?!). Para que nos traguemos esa mierda de ordenanza fascista que su partido (y ERC, como en sus mejores épocas contrarrevolucionarias) se dispone a aprobar esta semana, Mascarell ilumina con una linternita retórica la mierda del vecino de al lado: “¡mirad, su montaña es más alta!”
No cuela, Sr. Mascarell. Hoy, aquí, ahora, los fascistas son ustedes. Y otros más fascistas todavía por ahí lejos no les hacen buenos por mera comparación.
Para que me entiendan, lo diré en su jerga higienista: Bush y el PP son un cáncer y ustedes “sólo” una neumonía. Necesitamos antibióticos, y no más políticos. Se hace necesario ir recordando una y otra vez lo que ha sido mil veces dicho y mil veces olvidado en beneficio de la farsa electoral: que ya no hay ninguna diferencia entre "izquierda" y "derecha", que todas las diferencias existen entre "arriba" y "abajo".
3. No ha faltado quien después de la manifestación del pasado sábado, ha puesto el grito en el cielo ante el comportamiento incívico de los manifestantes (sustitúyase "civismo" por "docilidad" sin alterar el sentido de la frase). Me gustaría aportar dos ideas viejas, radicalmente viejas, pero en apariencia, según el actual estado del arte, completamente novedosas: (1) que a los manifestantes del pasado sábado, en general, nos importan tres o cuatro pepinos (máximo cuatro) la violencia sobre las cosas que allí pudo ejercerse; el capital y el estado ejercen a diario mil veces más violencia sobre las personas, la cual, por aceptada y normalizada, pretende presentarse como más aceptable; me hacen sentir compasión aquellos imbéciles que pasan por alto los desahucios y la violencia inmobiliaria como una cosa natural y hasta necesaria mientras se indignan por las pintadas que protestan semejantes abusos; ¡benditos ciudadanos cívicos con la moral invertida¡ ¡no puedo sino compadecerlos! ¡hasta este punto les han inculcado docilidad! Y (2), que se libra un combate, como siempre, entre tecnócratas que no tienen contacto alguno con la vida en la calle, y desgraciados como nosotros a los que sólo nos quedan los bares y los espacios urbanos para sobrellevar una vida de trabajo asalariado, compra-venta de felicidades y consumo compulsivo.
¡Viva la calle, cabrones!
4 Comments:
Este post tuyo es para enmarcarlo, sobretodo la tercera nota.
De la sección de encuestas de la página web de El Periódico:
¿Cree que la oposición a la ordenanza cívica de BCN ha perdido credibilidad tras las pintadas que dejó la marcha de protesta?
64% Si
29% No
7% No me interesa el tema
Si la preguntita ya es manipuladora y tiene mala baba las respuestas son para ponerse a llorar
Yo he realizado una encuesta propia entre mis conocidos:
¿Cree que tras la cobertura remota, ficticia y sin corresponsal alguno que el Periodico de Catalunya dispensó a la manifestación del pasado sábado, la plantilla entera de ese órgano de comunicación del Gobern debería dimitir?
64% Si
29% No
97% No me interesa el tema
Lo que es curioso es que todo junto suma una población del 190% por ciento. Un desdoblamiento cívico cronosinclástico.
Mis mejores votos para ti, Patata, y para tod@s los que se asoman a esta ventana, para el 2006.
Estaré ausente por "vacances" hasta el día 2 de Enero.
Un besito
Hannah
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