la patata de la libertad

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15.3.06

Padrina Juanita

Parece haber causado cierto revuelo el machetazo que TV3 asestó a la ONG Ayuda en Acción, que ya está planeando quejarse -¡como no!- "ante las autoridades competentes". Personalmente, un servidor se alegra que el gran negocio de la Caridad y de la Gestión Internacional Transparente (hjum, hjum) comience a cuestionarse. Para los que no pudieron verlo –yo acerté por casualidad en los minutos previos al sueño- les explicaré el guión del reportaje “Padrina Juanita”: una señora catalana viajó a El Salvador a conocer a su niño apadrinado con el seguimiento de un cámara y un periodista del programa Entre Línies; una vez allí, localizaron al niño en cuestión y le interrogaron en presencia de su familia. Resultó que el niño sólo había dibujado tres de los siete dibujos que la señora había recibido con la tierna dedicatoria de su ahijado salvadoreño. También se destapó que tanto el niño como su familia solo habían recibido unos cuadernillos de educación, hecho que sorprendió en grado sumo a la señora catalana, que dijo haber aportado 250 euros anuales para la educación de su ahijado.

Raudos, la señora y los periodistas se dirigieron a la sede de la ONG en El Salvador e interrogaron a uno de los coordinadores locales, que les explicó alegremente que lo del apadrinamiento es un cuento para captar financiación, que el dinero se emplea en realidad en tareas más complejas relacionadas con las "infraestructuras comunitarias". A partir de ahí, y con el coordinador unido al grupo, hicieron una visita de campo por los proyectos que Ayuda en Acción había emprendido en la zona del ahijado catalán-salvadoreño. Los proyectos consistían en una escuela a medio construir (el coordinador de la ONG declaró además que se hacía ¡con mano de obra voluntaria!), unos hornillos de hormigón para colocar leña en otra escuela , un huerto de pepinos, tomates y chiles y, finalmente, un murito de contención en una tercera escuela.

En La Contra de hoy realizan una entrevista completa (para acceder hay que registrarse) con una gestora de Ayuda en Acción en El Salvador. Entre los datos más relevantes de la entrevista, destacaría cuatro perlitas para conocer la dimensión del engaño: (1) Ayuda en Acción en El Salvador tiene un presupuesto de tres millones de euros. (2) 13.000 catalanes apadrinan niños salvadoreños (3) Ayuda en Acción no se considera una ONG “asistencial” sino de “Ayuda al Desarrollo” (la triste realidad es que “desarrollan” asistencialmente) y (4) la interlocutora declara que “los apadrinamientos son transparentes”; supongo que con esto querrá decir que la gente que apadrina sabe que en realidad no apadrina, que sabe estar respondiendo a un reclamo de marketing para conseguir financiación. Pero aún así ¿apadrinan?: pues no lo entiendo. No comprendo esta réplica. Que una mentira sea trasparente no cambia su naturaleza falsa. Tal vez sea menos reprochable pero es igualmente falsa. Además ¿qué clase de actitud gilipollas es esta?

Bien. No sé lo que recortaron en TV3 para montar el reportaje. No he estado nunca en el Salvador –aunque he visto las inutilidades que algunas ONG’s hacen en Costa Rica o la República Dominicana, en donde ofrecen ayuda sin participación popular por el mero gusto de practicar la caridad y purificar la conciencia- ni conozco en mayor detalle la labor de esta ONG, pero lo cierto es que parece bastante claro que tanto esta como todas las demás Empresas de Caridad van camino de convertirse en burocracias tan inoperantes como cualquier ministerio, si acaso no ha concluido ya el proceso de asimilación en el infierno de los Procesos Administrativos y Metodológicos, que son una verdadera muerte en vida. Sé que algunos de ustedes tendrán sus reticencias a la hora de apreciar este punto de vista, pero permítanme participarles de algunas de mis razones -las cuales aplican más o menos según el caso, según el país y según la estructura de la organización humanitaria (pero en cualquier caso, aplican, que es de lo que se trata)-:

1) La asistencia en situaciones de desigualdad social genera una costumbre de pasividad en las comunidades que se atienden y frena toda ayuda que pueda proporcionar el Estado. Recuerdo que un curita de un rancho caraqueño –un sacerdote que leía a Zizek, cuidadín- me confesó estar en contra de la ayuda externa y se manifestó devoto de la autoorganización y la cooperación comunitaria. Precisamente por el motivo expuesto: “si les das y les das y les das, la gente se ahuevona”.

2) La asistencia a países remotos con sueldos al nivel de origen es una sangría: nada en el tercer mundo cuesta lo que aquí. Y, por lo que tengo entendido, los cooperantes no viajan para ahorrarse un dinerito. Latinoamérica está repleta de caritativos ejecutivos chupópteros.

3) El establecimiento de oficinas y sedes con administradores y oficinistas resulta igual de inoperante en cualquier parte del globo. Inmediatamente -parecen llevarlo escrito en su código de comportamiento- los oficinistas generan el habitual contingente inútil de rutinas, protocolos y metodologías -con fases, tareas, hitos, subhitos y controles- suficientes para justificar su Puesto de Trabajo. Y a años luz de su verdadera finalidad social, claro.

4) Las ONG’s tienden a instalarse en los lugares en donde sus trabajadores estén seguros y se encuentran a gusto y no donde puedan hacer falta.

5) La mitigación de las secuelas de problemas políticos con parches caritativos anula la observación de los efectos y los incopora al habitual "estado del asunto". Si se puede ensuciar la casa contando con que otros vendrán a limpiar ¿para qué dejar de echar mierda? Se constituye así un sistema perverso en el que los causantes de todos los males sociales, los agentes económicos (Estado y Capital), se autolegitiman mediante la financiación de estructuras de caridad -y aún en eso son egoístas, pues suele ser mayor la parte de colaboración ciudadana-.

6) El nuevo marketing que destaca el carácter desarrollista y progresista de los proyectos de ONG’s parece haberse interpuesto como una estrategia de comunicación entre el escepticismo del Pueblo y las cuentas bancarias de estos organismos y choca conceptualmente con las misiones que llevan a cabo. Desde el momento en que pisan una comunidad tercermundista y se ponen a organizarla, la transforman y generan una gran dependencia. ¿O acaso tienen pensado ayudar a desarrollar hasta un determinado nivel y arribados a ese hito, regresar a su país de origen? Ni hablar: las ONG’s son estructuras integradas, perpetuas, que están llamadas a sustituir toda la función social que el Estado (o su enemigo: la Comunidad) pueda haber tenido.

5 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Buenas.

Yo sé positivamente que tanto Ayuda en acción como su filial Intervida son timos como montañas. Yo he pasado tardes tontas revisando dibujos de supuestos niños para borrar las fechas, y me he inventado los datos incompletos en las fichas de los niños.

Yo he ido al banco con veinte escrituras de pisos a la vez. Pisos comprados en Barcelona por Intervida con el dinero que supuestamente va a "los niños".

El problema es mucho más grande que el que se ha podido ver por la tele. El problema es que, al menos en el caso de Ayuda en Acción y de Intervida no hay ONG. Hay un departamento de proyectos para sacar pasta de ayuntamientos y diputaciones y comunidades europeas. Hay unos cabrones que se dedican a viajar a zonas donde viven pobres y a hacerles a todos una foto CON EL MISMO CHANDAL (ni siquiera se han preocupado de llevar un chandal para cada niño). Con esas fotos se hacen fichas de niños y se envían a gente de corazón noble. Y para encargarse del papeleo se contratan a desgraciados con contrato basura de ETT.

Yo he visto cómo un directivo de Intervida echaba a la calle a veinte trabajadoras de ETT porque una de ellas pedía una silla porque se le hinchaban las piernas.

El motivo por el cual no puedo hacer nada judicialmente contra esta gente es sencillo: el miedo. Si ganas treinta millones al día puedes partirle las piernas a quien quieras. Son mafiosos y como tales actúan. Les odio y me dan miedo.

2:39 p. m.  
Blogger la patata de la libertad said...

Pues sí da un cierto canguelo.

Lo cierto es que tres millones de dólares dan para bastante más que un murito de ladrillo, un huerto de chiles y unos cuadernitos para la escuela.

El Gran Negocio de la Caridad.

Está claro que por capitalizarse, puede capitalizarse hasta la buena voluntad.

2:55 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Otra falacia. No digo que no contribuyan al desarrollo y salven vidas y demás rollete sentimentaloide, pero me resulta escandaloso que las mismas sociedades que permiten ahogarlos económicamente (podríamos empezar por los subsidios agrícolas en occidente por ejemplo) se limpien las conciencias con las oenegés (cuando no son utilizadas para extender los dominios religiosos, a las católcias me refiero).

Es una broma de mal gusto. Los mismos gobiernos que justifican, o las mismas empresas que se forran tras, el FMI o el BM suvencionan o publicitan proyectos de desarrollo para paliar algo de lo que son responsables.

Francamente patato, el programa de la tele catalina es la punta del iceberg.

9:05 a. m.  
Blogger la patata de la libertad said...

Lo sé. He visto por el mundo numerosos ejemplos de inutilidad cartitativa.

Recuerdo una ONG en Dominicana que trbajaba en Boca Chica para "rescatar" a jineteras (a la vez que a diario llegan vuelos charters de guiris con los bolsillos llenos y dispuestos a acostarse con ellas), otra que ofrecía "ayuda a los pobres" en Venezuela y cuyos miembros se quedaron en el hotel cuando hubo las inundaciones en la Guaira en 1999, viendo como voluntarios civiles hacían el reparto de comida y la cuenta de cadáveres (cincuenta mil). También he podido ver la actuación de varias ONG's ecológicas en Costa Rica, que no son más que agencias de excursión encubiertas, pues el servicio de parques naturales costarricense se ocupa perfectamente de la verdadera labor ecológica.

En fin, residir una temporada en cualquier parte del tercer mundo es enfrentarse a la lastimosa orientación de estas asociaciones, que no son más que trabajos guays en el extranjero para gente con picor de conciencia que no quiere politizarse y entrar en confrontación.

9:55 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Por no hablar de una onegé que se llamaba algo así como "4x4 sin fronteras" y que eran amantes de algo tan ecológico como los vehículos todoterreno y que cuando llegaban las vacaciones hacían viajes "solidarios" desde España hasta cualquier punto de África alcanzable en coche en una semana porque en dos se acaban las vacaciones en el viaje de vuelta. La excusa era llevarles suministros... en todoterreno. Ah, a la excursioncita a la ParisDakar pero solidaria también contribuían los poderes púbicos subvención mediante.

12:07 p. m.  

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