la patata de la libertad

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24.7.07

Apaga y vámonos

El apagón de ayer fue un suceso curioso. Bien curioso.
Pudieron observarse un buen montón de actividades extravagantes, impropias de un ser que se dice evolucionado. Sobre todas ellas, tomé algunas notas:

- Muchos protestaban por no poder trabajar. Una multitud de asalariados se lamentaban ante la prensa sobre la cantidad de horas que llevaban sin poder sentarse frente al ordenador o frente a un consumidor de bienes fungibles. No puedo entenderlo. Comprendo el lamento del tendero y la empatía de su único empleado, pero no puedo comprender los lamentos de algunos de mis compañeros. Así se lo escuché a unos biólogos que crían primates para liberarlos después en su entorno natural: el día que le abrimos la jaula, el monito siempre se queda adentro, sentado junto a sus excrementos.

- Los políticos de las Energías y los Fomentos (para la destrucción), en concreto los progresistas españoles sección regional, el PSC, intentaron sacar tajada del asunto achacando el apagón a la escasez de la potencia suministrada. Los muy cabrones pretenden que la inexistencia de una línea de alta tensión -que sólo hace falta para un TAV que todavía no rueda y para usos del futuro crecimiento industrial (la actual planta industrial no requiere más potencia)-, fue el detonador de un suceso causado por la dejadez, la descapitalización y las ansias empresariales de reducir costes de mantenimiento para embolsarse cada año un ochocientos por ciento más que el año anterior. Parece ser que para que los beneficios crezcan al ritmo esperado, todo tiene que estar cada año más mierdoso. Cada año más.

- Mi asombro ante el espíritu de incredulidad que recorrió ayer las calles de Barcelona. Las cosas se pueden estropear. Los sabotajes pueden llevarse a cabo. La civilización actual puede irse al carajo con facilidad. Una cadena de dependencias tan compleja puede ser imposible de rehacer. Todas estas son afirmaciones que cualquiera reconoce y celebra, siempre y cuando se circunscriban a una teoría política y se impida su incidencia real. El lamento de los vecinos, los comerciantes y de todos en general fue una gran muestra del grado de separación del ciudadano frente a sus dependencias. Que todo esto es muy delicado, en definitiva, y que nuestra organización social pende de un alambre, literalmente.

En un taller de plásticos que hay junto a mi casa, los aprendices sacaron un plafón y unos caballetes a la calle, compraron unas cervezas y se pusieron a jugar al mentiroso. A la intemperie. A la buena de dios. Faroleaban bastante mal pero lo pasaron en grande. Fueron los únicos especimenes a quienes no escuché ningún ejemplo de autosuficiencia-ficción.

3 Comments:

Blogger Elena Duque said...

En las noticias de la tele sobre el apagón, sólo se oyen palabras como pérdidas económicas, tráfico, semáforos, más policias... al igual que cuando el vertido ese de petroleo, que sólo se oían noticias con las palabras turismo, pérdidas económicas, o si ves las noticias sobre otros lugares de veraneo en los que no hay vertidos te sueltan memeces como que los turistas cada vez se gastan menos dinero (hay porcentajes y estudios para todo)y la industria no crece.
What the fuck!??!?

6:46 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

No me negarás patato que no tiene su guasa. Si a un grupo "terrorista" le da por poner bombas en esas estaciones transformadoras, ahora estaríamos hablando de atentado contra las libertades y bla, bla, bla. Pero si la dejadez de una empresa privada para beneficio de sus ídems crea el caos, todos calladitos al respecto.

¿Alguien se acuerda del pedazo de cupón que pagó Endesa el año pasado para descapitalizarla y hacer que la OPA de Gas Natural fuera un suicidio contrable? La de apaños que se podrían haber hecho en los transformadores con toda esa pasta.

Pero ¿qué nos cuentan ahora?

9:36 p. m.  
Blogger lainobeltz said...

Lo curioso del asunto es lo monolítico que es todo. Un sistema tan fácil de quebrar en teoría y tan difícil en la práctica. Eso dice mucho de nuestras "hazañas bélicas" contra el "estado de las cosas".

Sin ánimo de ser pesimista.
Salud y apagones.

11:09 p. m.  

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