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22.11.05

Construmuch S.A. ¡Construcción sostenible!

Entrevista con Miguel del Valle Izeta, presidente de Construmuch SA

Aquí Mr. Delva, frente a una construcción romana sostenible.
Ha sido elegido Joven Emprendedor del Año por la revista Capital y Negocios y Manager más Apuesto por la revista Empresarias Cosmopolitas (Dinero y Belleza)

Aquí en lapatata nos habían llegado voces que nos decían que existía una empresa que construía sin dañar el medio ambiente.
Por supuesto, no nos lo creímos.
Pero las voces siguieron llegando, primero una voz espectral de adulto que decía: “hay una empresaaaa que construye sosteniblementeeee…” y luego una voz infantil añadía en un tono torturado: “síii… sosteniblemente, sosteniblemente, ji ji”.
Terrorífico.
Tras unos cuantos días más ignorando las voces, finalmente nos decidimos a preguntar: “y bien, nos rendimos ¿Cuál es esa empresa?”. Y las voces contestaron al unísono: “¡Construmuch SA! ¡Sus soluciones en cemento integrado en la naturaleza!”.
Temíamos que aquél teatro se prolongase durante más días, así que acudimos veloces a la sede de Construmuch SA en donde, para nuestra sorpresa, nos estaba esperando Miguel del Valle Izeta, Presidente de la Sociedad (y, a la vez, General Manager).

Y así se inició la entrevista:

-Señor del Valle ¿podemos llamarle Señor Delva? es para abreviar...

Por supuesto, en los escolapios me llamaban así, qué curioso…

-Ustedes, Construmuch, se han hecho famosos por construir “sosteniblemente”, ¿nos podría explicar el origen de este término?

Claro, “sostenibilis” es un viejo concepto latino aplicado a la arquitectura, de la tercera declinación, la más jodida. Se aplicaba a las edificaciones que no se venían abajo. En la vieja Roma se exclamaba: ¡aaah, sostenibili constructa sunt! De ahí le viene la raíz. El sufijo “–mente” se colocó después, en castellano sirve para construir adverbios a partir de formas sustantivas simples.

-Vaya, qué sorpresa, pensábamos que se le habría ocurrido a algún publicista o, aún peor, a uno de esos "consultores en viabilidad cualitativa", o algo así, uno de esos que circulan por ahí, ya sabe qué alimañas…

No, qué va, ese es un error frecuente. Malintencionado, me temo. Lo cierto es que la sostenibilidad ha estado siempre entre nosotros ¡desde hace más de 2000 años! El mismísimo Plinio adoraba hablar de sostenibilidad y estableció un órgano de sabios llamado Romanum Sostenibili Consultae, que deliberaba sobre este y otros temas de política general de la polis.

-Bien, centrémonos: ¿qué es lo que hace que sus edificios sean sostenibles?

Principalmente, que usamos cemento de primera calidad, y que confiamos mucho en los ingenieros que hacen la distribución de cargas… les pagamos bien.

-¿Pero esto de sostenible no es algo relacionado con el medio ambiente?

-Uy sí, qué despiste. Sí, a nosotros nos preocupa mucho el medio ambiente. Sin ir más lejos, yo en mi casa tengo una bugambilia enorme y un terrario con tortugas. Y los de greenpeace me caen moderadamente bien. Que hay gente que les odia…

-Estooo… sí. Lo plantearemos de otro modo ¿Qué características implica la sostenibilidad en sus construcciones?

En primer lugar, tendemos a pintar de un gris verdoso nuestras construcciones a partir del segundo piso, por lo que el impacto visual se reduce al confundirse el edificio con los árboles y con el aire polucionado. En segundo lugar, obligamos en una cláususla a sus futuros propietarios a que no se pasen de la raya generando residuos -porque la gente lo tira todo a la basura y no es plan- y a que mantengan unas macetas con geranios durante por lo menos diez años… es lo mínimo en aras a un nuevo mundo sostenible de urbanidad y civismo.

-Eso es fascinante, Sr. Delva. ¿Y en cuanto al consumo de energía, cómo se plantean sus edificios?

-Me alegra que me pregunte eso. Nuestra compañía ha diseñado un plan integral llamado SAE o Sistema de Ahorro Energético. Aparte, somos los únicos autorizados para emitir certificados SAE. Entre las prerrogativas de este sistema están: la instalación de señaléctica cívico-medioambiental en las paredes de los apartamentos, carteles que rezan “cuando salgas, apaga la luz, porfins” o “si tienes frío, apaga el aire ya, diantre”. Y también colocamos unos bajantes especiales, en forma de tobogán, para que se use el ascensor cuanto menos mejor. Todo esto entre muchas otras cosas... el SAE es un catálogo inmenso de servicios al medio ambiente…

-Un bajante, dice… ¿Y las escaleras?

-Las hemos eliminado, junto con las propias áreas comunes. En nuestros edificios sostenibles no hay áreas comunes. Eso hace los edificios más sostenibles. Las áreas comunes cuestan mucho dinero y al final, no son propiedad de nadie en concreto. Ahora cada ciudadano sale de su apartamento por un bajante propio, personal y particular. Además, las escaleras son un trabajón para los paletas, tanta madera para cuadrar los cantos y tanto tensar cuerdas para alinearlas. Los edificios son así más baratos y, a la vez, se emplean menos energías no renovables construyéndolos, con lo que conseguimos conjugar beneficios empresariales con el propio beneficio al medio ambiente, que es nuestra finalidad, nuestra guía y nuestro único consuelo espiritual.

-¿Y entonces: se podrá subir por los bajantes?

-De ninguna manera… ¿me está tomando el pelo? Hay que usar el ascensor.

-¿Y el ascensor no es común?

-No, estamos instalando un ascensor personal por vecino. Pero son ascensores sostenibles, ahorran el doble de energía que los que hay ahora en la mayor parte de las fincas.

-Pero ¿todos los ascensores juntos gastan menos que uno común?

-Veo que usted no lo entiende: se trata de conjugar la posibilidad de que cada uno tenga la libertad personal de tener su propio ascensor ¡propio de su propiedad y persona!, y con el mínimo impacto para el medio ambiente. ¡Y ahora no me venga con que no prefiere la libertad de poder subir y bajar con el ascensor suyo propio cuando le de la gana en lugar de esperar inútilmente perdiendo tiempo en una zona común, esperando a que la Señora Paquita del tercero descargue toda la compra del Carreful! ... (aquí Mr. Delva toma aire: parece comenzar a impacientarse)... ¿No ve que es un progreso enorme? Me parece que usted no entiende eso...

-No se irrite, Sr. Delva. Son sólo incógnitas que nos van asaltando a medida que usted habla. Pero ahora dejemos las cuestiones de ilógica de negocio y demás estrategias: hablemos un poco de economía, de cómo les ha recibido el mercado…

-Pues francamente bien. Nos hemos estructurado de una forma muy moderna y hemos establecido algunas alianzas estratégicas. La empresa funciona en un doble sentido: en primer lugar, en cuanto a suelo público, intentamos acceder a recalificaciones salvajes con un buen departamento de relaciones públicas: invitamos a los políticos a convenciones ficticias, les ponemos putillas, les prometemos un asiento futuro en el consejo de administración y todo eso… jajaja. Luego también, en el sector del suelo privado, tenemos un grupo de ucranianos que nos funciona muy bien. Son tipos enormes, llevan unos tatuajes muy extraños y ahuyentan enseguida a los inquilinos ancianos de las zonas céntricas de las grandes urbes. Son métodos que no nos gustan mucho: es más, estamos radicalmente en contra, pero el mercado nos obliga. Si no lo hiciésemos no nos comeríamos un rosco…

-Interesante planteamiento, Sr. Delva. ¿Y cómo puede conjugarse esta falta de ética con su programa de respeto al medio ambiente
?

-No se puede. ¿Es usted corto o qué?

-No se enfade. Ya cambiamos de tema... un momento, que no se nos ocurre nada más… estooo, sí: ¿Y cuánto esperan crecer este año?

-Pues lo cierto es que, gracias a la conciencia cívica de los ciudadanos y de los ayuntamientos, esperamos crecer un 230%. Si no despediremos a mil... Aunque si sigue la inestabilidad política generada por el estatut y el apresamiento de pesqueros gallegos en aguas noruegas, deberemos rebajar las previsiones en uno o dos puntos. Pero mejor no pensar en esta tragedia que costaría tantos puestos de trabajo...

-¿Cómo el suyo?

-¿Se está usted quedando conmigo, maldito comunista? Yo soy General Manager, capullo.

Delva usa el interfono:
-Asun, llame a seguridad, por favor, que aquí hay unos periodistas muy chistosos que se van a tener que ir.

-No, no, disculpe de nuevo, Sr. Delva... Bien, pues esperamos que le vaya bien con la construcción sostenible... ¿Tiene algo que añadir para nuestros lectores antes de que huyamos rápidamente de aquí?

-Sí: que si están pensando en comprarse un piso, piensen primero en el medio ambiente. Acuérdense de Construmuch. Y ya que cada vez queda menos campo y menos monte sin edificar, por lo menos, compren un apartamento sostenible, pintado de verde, con su Sistema de Ahorro de Energía y su correspondiente certificado SAE. Que no sean irresponsables y no jueguen con la naturaleza, que es muy importante que haya árboles y todo eso.

Pues muchas gracias. Un placer, Sr. Delva.

Después de esto, tras salir airosos en una carrera frente a un grupo de ucranianos gigantescos, cesaron las voces.

2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Lo más trágico es que los argumentos más descabellados que pones en boca del señor Delva son probablemente los que se ajustan más a la realidad.
Glups.

1:26 p. m.  
Blogger Carlos César Alvarez said...

Me encantan este tipo de post

7:01 p. m.  

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