la patata de la libertad

Blog de opinión crítica completamente anti-
Un congresista estadounidense, en el pináculo de la estupidez, propuso cambiar el nombre de las malignas patatas francesas ("french fries") por el de patatas de la libertad ("freedom fries")... ¿Alguien recuerda la ensaladilla nacional? Colabora con la patata: comenta o envía tus artículos a allstolen@hotmail.com En marcha desde 26/05/04

20.4.06

De mirlos, cotorras y publicidad institucional

1. Siento una admiración increíble por las bestias que han conseguido sobrevivir entre nosotros los humanos. Cómo nos sobrellevan, a la espera de que tal vez, si hay suerte, nos extingamos nosotros antes y pueda volver a haber verde donde toca verde, agua donde toca agua y montaña donde ahora hay una inmensa cantera o una urbanización de adosados. Sin ir más lejos, me lloran los ojos ante la reciente proliferación de mirlos y cotorras en Ciudad Escaparate. Es maravilloso. Hasta ahora casi todo eran palomas y gaviotas. Un panorama monótono. Pero recientemente pude pasar veinte minutos sentado en un banco absorto en el reciclaje de ramitas caídas de los plátanos que las cotorras emplean para la construcción de nidos en las palmeras (y apunten esto: sin devastar el territorio y sin dañar un puto árbol). Resulta de lo más evocador, además, como se inciaron las colonias de cotorras en esta ciudad de planificación estratégica y contención: se escaparon del zoo. Así de fácil. NO estaba planificado. Una nutrida bandada dejo atrás el parc de la ciutadella y se encontraron una ciudad con abundantes sobras (¿qué otra cosa procuce produce el capitalismo con mayor dedicación?) y con un clima no tan distinto al del suroeste de Australia, con lo que han podido criar con la misma prolijidad con la que se reproduce el Ciudadano Democrático.
También me he quedado petrificado, cual naturalista amateur, con unas enormes ganas de tenderme en el césped y anotar sobre un cuadernillo de campo, ante el sublime trabajo de los mirlos en los parterres de la Avda. Diagonal. Sacan unos gusanotes de impresión y, gloc, gloc, gaznate abajo. A la rica proteína. Pío pío. Un prodigio de motricidad y exactitud. Otro día les hablaré de las ratas. Esos pequeños mamíferos. Me refiero a las de abajo, claro. De política andan los periódicos llenos.

2. Como individuo que sólo siente, camina, contempla maravillado a su gato, lee y realiza dos o tres actividades básicas más como limpiar pañales, adaptar al terreno de la nana versiones de los Misfits y volver a colocar el chupete en su sitio, soy poco “targeteable” por los publicistas. No voy a comprar un automóvil ni un agua de colonia en un frasco con forma de ánfora ni aún menos un yogur con linfocitos microgranulados que trabajan en mi interior y que me permite seguir un ritmo de trabajo frenético de cuyo rendimiento económico sólo voy a obtener, a lo sumo, una tercera parte. Y precisamente por intentar reducirme a esa sencillez y dejar de lado mi democrática obligación de gozar y conformarme con todo lo que se me presenta, me he provisto de buena munición mental, así que cuando escucho la invocación personal de tú-te-tí-contigo (te damos lo que quieres, tú sí que vales, somos como tú, eres la leche santa… etc, etc), recurso retórico empleado con abrumadora estupidez por la industria del reclamo, levanto el rabo y pongo la cabeza recta como un pointer que acaba de detectar a una liebre. En consecuencia, cada día, al pasar frente al Palau Robert, un fastuoso edificio consagrado a la Exposición de las más altas Artes y Culturas de los mundos de Dios, y contemplar a la vez esa enorme lona que cubre el proceso de rehabilitación y en donde puede verse un inmenso logotipo color rojo sangre con un lema que reza “Com Tu” –promoción de las instituciones del gobierno tripartito-, noto como me surge un eccema sobre el bulbo raquídeo y como mi sentido común, acogotado, se resiste a procesar semejante identificación. El Estado y sus instituciones regionales, que despueblan los campos, arrasan el territorio, imponen políticas de consagración del modelo de crecimiento irracional y ejercen un régimen inhumano de procesos administrativos adulterados y legitimadores de la barbarie técnica, NO SON como ninguno de estos seres adorables que circulan por aquí abajo.
No nos hace falta nada de eso, malditos gobernantes. ¿Hasta cuando esta invasión visual de los espacios comunes? ¿Hasta cuando este lanzamiento incesante de mensajes bobos y vacíos? ¿Hasta cuando esta promoción de la Muerte y de la Nada Absoluta? ¿Hasta donde esta colonización del subconsciente?...

2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Querido Patata, después de trabajar, a las 3 y media, mientras engullía una lasaña fresca Butioni del Caprabo y mientras me preguntaba porqué la parte central siempre me queda templada mi portanuevas guifi-solo-para-ver-que-pasa portátil ha empezado a pipetear intervenciones de ese show al que llaman “la sessió de control del pesident de la generalitat”- que exactitud semántica la de generalitat!- Allí "las izquierdas" eran un puñado de hombres encorbatados, con dentaduras relucientes y sonrisas de modelo y transmitían mensajes muy democràticos y progressistas y demostraban, una vez mas, su perfeccionada capacidad de captación de señales del subsuelo: "Señores-y señoras, perdón- ¿saben que?,no se lo van a creer, en los barrios viven personajillos de carne y hueso" "oh, ui, carái que agudeza, que compromiso social. Ahora hasta hablan de mi!"he pensado; el aparatejo me ha teletransmitido tal atractivo y ensoñador nivel de ensimismamiento que, aún apenas sin entendimiento político, he sentido la exótica llamada del discurso de Carod Rovira "vamos a promover que el estado y sus instituciones regionales puedan ejercer libremente las habituales tareas de despoblación de los campos, arrasamiento de los territorios, y demás prácticas fatídicas de consagración del modelo de crecimiento irracional y ejercicio libre de un régimen inhumano de procesos administrativos adulterados y legitimadores de la barbarie técnica" y en mi embotamiento me ha parecido bien. Después incluso mejor cuando ha añadido:"y vamos a hacerlo porqué somos Demócratas y somos de Izquierdas y perquè sem Catalans" O algo así. Habla tan bién el Carod. Ha sido liberador. Después he subido a la mesa y con la deliciosa y tibia lasaña Buitoni en el puño he cantado el principio de la marsellesa y el estribillo dels segadors que es lo único que me sé así de memoria y hasta me han entrado ganas de llamar a mi jefe y pedirle por favor si podria quedarme mañana a hacer un par de horas extras o no parar para desayunar o cualquier otra cosa que fuese útil para el progreso de la pequeña y mediana empresa y favoreciera mi promoción laboral y el desarrollo sostenible del país ( algo así se me ha metido en la cabeza últimamente) Yo soy así, soy de izquierdas y necesito creer en algo.

6:49 p. m.  
Blogger la patata de la libertad said...

Si es que Carod se expresa cada vez mejor. A mí se me pone la carne fría cuando le escucho.
Desde lo de la angina, que le permitió departir con el altísimo desde el final del túnel, no hace sino mostrar un desmesurado afecto por la voluntad popular. Y no sólo está dispuesto a imponer el dictado del pueblo sino que además se ha abierto, con el dinero recaudado por “Cool Hand” Vendrell, una cuenta naranja -¡libre de comisiones!- que es la revoooolución totaaaal. Entiendo que te lanzases a cantar la lasañesa cuando el venerable republicano habló.
Las sesiones del Parlament de Catalunya transcurren últimamente con unos altercados muy pueriles cuya estructura sigue más o menos la siguiente forma narrativa:
Acusación: Tú eres corrupto y malo, porque se ha demostrado que sobornas a las personas.
Respuesta (sin desmentido): Pues tú eres, además de malo, torpe, porque la última vez que gobernaste te pillaron extorsionando y un juez te condenó.
Y así todo el rato. Los malos contra los peores. Yo creo que tendríamos que hacerles pam-pam culo.
Pero lo que más me interesa de esta deliciosa crónica con la que nos has deleitado es tu afición por esa conocida marca de productos italianos de cocina. Es bien sabido que no gusto de cometer publicidad pero cuando algo es bueno hay que decirlo.
No solo de crítica vive el hombre.
El caso es que me confieso un entusiasta de su masa de pizza fresca. Hay que probarla. Se desenrolla y viene con papel de horno. Un finísimo papel que hace que la masa quede crocante por debajo. Nada que ver con esas pizzas gordas de congelador o de tarradellas, que son como un pan esponjoso que o bien se quema por los bordes o bien se te queda todo crudo.
Como ingredientes, pues la grandeza de la pizza es que es prácticamente DIY, tomate, claro está, y en cuanto a queso mi primera opción es siempre poner dos o tres tipos diferentes (parmesano, alguno semicurado que guardo ya rayado en bolsitas y mozzarela, generalmente), cebolla cortada en juliana muy fina y unos trocitos de jamón dulce por encima. Sin embargo, el otro día hice una de atún con anchoas (y eso que nunca he sido muy de anchoas en la pizza porque se secan y quedan las espinas al aire), y vaya que no… una delicia. Eso sí, con su puntito de hierbas para pizza y su chorrito de aceite de oliva. Que si no se pierden matices.
Ahora estoy planeando una “sole mío”, con un huevo en el centro y unas tiritas de bacon alrededor, colocadas en forma de rayos que surgen de un sol dorado. Ya comentaré el resultado.
Respecto a la perspectiva de colaborar en el desarrollo sostenible y de hacer horas extra en tu empresa, me parece un deseo encomiable. Es más, creo que El Buen Trabajador debería velar tanto por el bien de su empresa y de La Economía en general que debería incluso ser capaz de analizar el Mercado y ver cuando es conveniente su propio despido para proponerlo a su superior –o, como mínimo, una propuesta de autoprecarización-.
Es lo que nos dicta la ética de los negocios.
Porque tú lo vales.

2:09 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home