la patata de la libertad

Blog de opinión crítica completamente anti-
Un congresista estadounidense, en el pináculo de la estupidez, propuso cambiar el nombre de las malignas patatas francesas ("french fries") por el de patatas de la libertad ("freedom fries")... ¿Alguien recuerda la ensaladilla nacional? Colabora con la patata: comenta o envía tus artículos a allstolen@hotmail.com En marcha desde 26/05/04

31.10.07

De trenes, realismos y reformismos

Tres notas sobre Progreso y reforma, un viejo eslogan recuperado por la izquierda alterglobalizadora...

1. Esta pasada semana se ha consolidado lo que ya podemos considerar un colapso perpetuo en la ciudad. A pesar de ello, no he podido leer todavía ningún juicio radical al respecto. Y por radical no entiendan ustedes “extremo” si no más bien “profundo”, un acudir-a-la-raíz de lo que acontece. Parece que la domesticación ha surtido los efectos deseados. Pueden jodernos impunemente cuantas veces quieran. Les sale gratis. Como mucho, se escuchan lamentos que aducen que “la gente no necesita que el AVE llegue el 21 de diciembre a Barcelona”, y que sólo dan a entender que el electoralismo, esto es, las prisas y las ganas de hacerse la foto, ha motivado el desastre. En realidad, es mucho peor que eso: la gente no necesita el AVE para nada. Sobra cualquier complemento circunstancial de tiempo o espacio. Ni el 21 de diciembre ni el 2 de abril. Ni en Barcelona ni en Pozuelo. Por culpa de este “situarse en el mapa” de las ciudades del sur de Europa, formar un “eje mediterráneo” y demás eufemismos que tapan el verdadero propósito –mover ejecutivos a toda pastilla, según requiere el Dinero-, se ha descapitalizado el ferrocarril verdaderamente práctico. Ahora las personitas transitan penosamente durante dos largas horas una franja costera de quince kilómetros. Más les valdría llegar a lomos de una mula.

2. Volvemos con Naomi Klein, que anda de promoción en estos días y en consecuencia habla mucho y en muchos foros. En una entrevista con Kenneth Whyte, responde de este modo a una ristra de inquisiciones:

¿Así que tú estarías contenta con una economía de mercado si ésta distribuyera mejor la riqueza?
Desde luego que sí
He intentado descubrir tus tendencias políticas y no he podido
Mira, creo que va a haber muchos izquierdistas radicales que se desilusionarán al comprobar lo Keynesiano que es este libro.
¿Eres una defensora Keynesiana de la economía mixta?
Creo que soy una realista.
¿Has participado alguna vez en política?
No, yo voto al NDP (New Democratic Party).
Honestamente, no creo que el plano en el que se mueven algunos críticos del actual sistema, especialmente los anglosajones, con este método de “nadar y guardar la ropa” esté ayudando en nada a la pelea por un mundo algo menos cabrón. Todo este montaje de crítica desde dentro es un tremendo galimatías para aquellos que, después de esclarecer que no están de acuerdo con la realidad que se les impone, intentan definirse en algún sentido (hacia la asimilación y el cinismo o hacia la contestación). En concreto, no se puede criticar el liberalismo, el neoliberalismo y todas estas formas de economía de mercado conocidas cuando uno se muestra de acuerdo con la estructura del sistema económico que permite todas esas modalidades de depredación. ¿Qué garantiza que un sistema de mercado bien regulado pueda impedir la proliferación de nuevas prácticas similares? Keynes diseñó instituciones reguladoras que, como todo lo que supone más burocracia, más control y más estado, fue invadido de inmediato por las formas víricas del capital: lobbismo, elitismo universitario y dominación corporativa. ¿Qué nuevas reformas se proponen para terminar con todo esto? ¿Una vuelta a unas instituciones "puras"? ¿Gente Buena que nos gobierne (no como estos neocones, que son malos de co…)? ¿Cuántas veces más estamos dispuestos a cometer el mismo error? ¿Porqué esa reticencia a un crítica antiestatista? ¿Qué tiene de "realista" proponer la restauración de lo que ha fracasado mil veces en mi lugares diferentes? ¿Estamos dispuestos a seguir con las "reformas" realistas con el pueblo como conejillo de indias?

3. Igualmente, salgo escamado de la lectura de una entrevista reciente con Santiago Alba, cuyos posicionamientos, todo sea dicho, suelo admirar y compartir cada vez menos. El pensador define esto que algunos llaman nostálgicamente “la lucha” de la siguiente forma: "el proyecto emancipatorio debe ser revolucionario en lo económico, reformista en lo político y conservador en lo antropológico". Parece que hay un cierto consenso en la izquierda de que hay que reformar Lo Político. Desde luego, esta distinción entre Lo Político y Lo Económico no puede hoy reconocerse en ninguna otra parte más que en el machihembrado ideológico del Socialismo del Siglo XXI, impulsado por los mal llamados “caudillos” latinoamericanos (a saber porqué son considerados más “caudillos” que los gobernantes de por aquí: la etiqueta siempre me ha parecido un exotismo supremacista). En el resto del globo, esta diferencia ha sido borrada. En Venezuela, en Bolivia y en ecuador se vuelve a creer, a la vieja usanza, que el Estado manda sobre la Economía. Un poco como el planteamiento teórico de la primera socialdemocracia. Que se pueden mantener servicios públicos deficitarios (¿cómo demonios se puede concebir una sanidad y una educación “rentables”?) y que se puede regular la propiedad (con expropiaciones, impuestos y limitaciones varias). Sin embargo, me hace bastante "gracia” –no cabe hablar de “decepción”- que un pensador radical como Alba crea que esa vieja teoría económica es “revolucionaria”. Parece más bien una forma de amoldar la realidad actual en los viejos esquemas. Da la impresión de que lo de Venezuela “tiene que ser” revolucionario porque en caso contrario no deberíamos estar defendiéndolo. En cualquier caso, se califica lastimosamente como “revolución” por puro contraste, pues no se entiende que un capitalismo social muy similar al que se impuso en Europa en la época de posguerra pueda ser acogido hoy con semejante alborozo. Podemos considerar su padecimiento más grato, y reconocerlo moralmente muy por encima del régimen económico que se nos ha impuesto aquí: por lo que a mí respecta, no tengo ningún reparo en admitirlo… por lo menos en aquello, en el reformismo socialdemócrata latinoamericano, hay algún valor y alguna idea de finalidad, no como en este absurdo que aquí nos gobierna. Pero de ahí a agarrarnos a ese régimen con uñas y dientes va un trecho.
También resulta igualmente delusorio el largo recorrido de algunos para llegar a postulados de sociología situacionista y anarquista, como esa “supresión del vínculo social” o esa aniquilación de las “diferencias” bajo el imperio del Mercado. Hace treinta años que sociólogos y escritores libertarios anuncian estos síntomas con mejores palabras. Pueden leer buena literatura al respecto en los archivos de la IS o en los brillantes libros que Pepitas ha publicado a M. Amorós o Alessi Dell’Umbria. Por lo menos, en todos estos textos que les recomiendo desde lo más hondo de mi ser, no tiene uno que aguantar este adoctrinamiento proestatal lleno de matices y salvedades hacia las formas de dominación con las que nos gobiernan los de Arriba.

26.10.07

Abdicación

Frente a la imposibilidad de crear una facción político-militar de La Escuela Moderna que nos permita promover la abolición del trabajo asalariado (¡somos demasiado indisciplinados para la acción directa!), he decidido restringir mi intervención social a una actuación “desde dentro” del sistema democrático-representativo. En concreto, me he afiliado al Partido Limonero.

Soy su octavo afiliado. Alien...

Quienes me conocéis bien sabéis que llevo ya treinta y tres años gobernando Patatonia sin un mísero consejero -¡ni siquiera tengo ayuda de cámara!- y el Poder hace que uno se sienta muy solo. Si no me creen, pregúntenle al Dr. Muerte.

Aunque en el futuro inmediato tendré un sucesor (Martí I L’eixerebrat, pues Júlia no puede acceder al trono porque en Patatonia es terriblemente inconstitucional que, además de gobernar puertas adentro y determinar nuestra agenda diaria en un 90%, las mujeres nos gobiernen también hacia fuera ¡acabáramos!), estoy empezando a detectar que la mano de acero que tiendo hacia mis súbditos (que son tontos y no saben gobernarse sólos) no siempre es bien recibida. Resulta incomprensible. Uno que hace todos los esfuerzos para oprimir de forma civilizada... Temo no haber perfeccionado todavía mi régimen de dominación: a mí me gustaría que la gente se oprimiese solita, ellos mismos y sin agentes externos, tal y como sucede en el moribundo Estado del Bienestar, pero no consigo nada.

Hace un mes determiné en un bando real una serie de puntos que no han tenido muy buena acogida. En concreto, no he visto a nadie por la calle que me haya hecho ni puto caso. Recordaremos los puntos que se trataban en él:

1. Prohibidos todos los automóviles, sin excepciones. Incluidos quads, motocicletas y carritos de 50cc. Con esta prohibición, queda sin efecto la prohibición expresada en el bando anterior de “No poner dentro del automóvil esa cara de saber tan bien a donde se dirige uno, cuando en realidad nadie tiene ni puñetera idea”.

2. Las despedidas artísticas y culturales se harán efectivas desde el momento mismo de su anuncio. No vale eso de decir que lo dejas y dar la murga un año y medio en entrevistas y apariciones televisadas… ¡y nada de sacar colecciones y llenar recintos con entradas a 80 euros! Sirvan como ejemplo de actitudes terminantemente prohibidas los recientes y lamentables adioses de Llach y Boadella. El que quiera irse que se vaya ya. Sin molestar. Adiós y punto.

3. Quedan sin efecto todos los planes urbanísticos que operan sobre Ciudad Escaparate. Con ello, quiero decir que no se tolerará más ruido de excavadores ni de demoliciones. Los Puestos de Trabajo de destrucción de la ciudad pasarán un proceso de reconversión rápida. A partir de mañana se construirán sólo edificios bonitos con apartamentos de 150 metros cuadrados y tres metros y medio de altura por planta. Y serán baratos. Ah, y sólo se edificarán en donde caigan otros edificios. Por lo menos, hasta que deje de haber tantos pisos vacíos.

4. Se establece un cupo de turistas: máximo tres por calle. Se admiten viajeros y residentes extranjeros, siempre que no sean ejecutivos de corporaciones ni estudiantes erasmus.

5. Prohibido terminantemente emitir opiniones sobre todo, y mucho menos via sms. Igualmente, quedan vetados todos los discursos rimbombantes sobre Redes, Webs 2.0 e incluso 3.0. y 5.1, globalización y yihadismo nómada. Untaremos con brea y emplumaremos a todo aquél que pretenda ser un Icono del Siglo XXI.

6. Se suprime la "necesidad de superación". A partir de mañana, nadie tendrá que superarse, entre otras cosas porque no se sabe muy lo que significa. ¡Luego va la gente y se deprime intentando conseguir ese absurdo! ¿¡Superarse!?

7. Se interrogará a toda la vieja generación de dirigentes y empresarios. Los que no dominen tres idiomas, un par de modelos de sintaxis de programación y no hayan realizado por lo menos tres maestrías en administración de conglomerados de capital, quedarán fulminantemente despedidos. Y que no nos pidan pensiones de ningún tipo, pues sabemos que llevan décadas reclamando que se supriman.

8. Se institucionaliza el Despido Libre, pero de abajo a arriba. Señor Director, está usted despedido.

9. Se creará un Ministerio Popular de Necesidades, en donde se realizarán estudios y asambleas para valorar la conveniencia de los avances técnicos. Se acabó lo de tragarse cualquier chuminada contaminante y espiritualmente embrutecedora por el sencillo motivo de que “es nueva”. Si no es útil para la sociedad, no se fabrica. Así de sencillo.

10. Se declarará a los mirlos, a las luciérnagas y a los gatos negros “animales sagrados”.

Recuerdo que después de estos diez puntos había dos disposiciones transitorias, pero me temo que de tan transitorias se me han olvidado. El caso es que con este bando aspiraba a vivir en una sociedad más civilizada. Pero como les dije, he fracasado. Yo venga a sacar bandos y la sociedad venga a ignorarme como si mis bandos fuesen una de esas ridículas ordenanzas cívicas. ¡Desisto! Abdico en favor de mi hijo.

Dentro de un mes, cuando nazca el gañancillo, se va a encontrar este marronazo... y que Dios le guarde. Y es que como vociferaba incomprensiblemente una antiguo compañero de trabajo: ¡nadie dijo que la vida fuese fácil!

Pueden ustedes comprobarlo con sólo ir al trabajo.

19.10.07

Un Hombre Fuerte

Sarko frente al Pueblo.

Algunas de las conclusiones a las que ha llegado Sarkozy en los últimos días son de un alcance intelectual considerable. Y resultan absolutamente innovadoras (si obviamos lo que ya pensaron y aplicaron políticamente Margaret Tatcher, Ronald Reagan junto con todos los partidos econo-liberales de todo el mundo que llegaron a continuación y que han gobernado la mitad del planeta en los últimos 30 años).

Por ejemplo, frente a la actual posibilidad que disfrutan algunos ferroviarios franceses de jubilarse a los 50 años, Sarkozy razonó ayer: “el problema de tener a miles de ferroviarios de cincuenta años jubilados es que dentro de poco, si nos descuidamos, Francia va a estar llena de ferrocarrileros jubilados de cincuenta años”.

Brillante reflexión.

Ignoramos si Sarko tiene alguna información de sus Servicios Secretos que demuestre que hay muchos más ferrocarrileros de cincuenta años de los que se tiene conocimiento (quien sabe si en la selva de Normandía hay pueblos sin descubrir con poblaciones compuestas únicamente por ferrocarrileros de 49 años); o si lo que le aterra es lo que sería capaz de hacer un ferrocarrilero con tanto tiempo libre, lo cual da entender que también hay una parte de su declaración que nos perdemos, puesto que no tenemos datos fiables sobre los peligrosos hobbies que practica el gremio ferroviario francés.

De cualquier modo, esto despeja la terrible sospecha que hemos venido escuchando en los pasillos del Parlamento Francés desde hace semanas, sobretodo de boca de las parlamentarias de mediana edad: “sí sí, se conserva muy bien y es muy apuesto, pero es que el pobre es tonto del culo”.

Sarko, además de ser muy deportista, es un hombre tenaz y muy consecuente. Prometió que iba a cargarse el Estado del Bienestar y lo está cumpliendo.

Es lógico: el Estado del Bienestar (que tampoco debe loarse demasiado, pues supone un verdadero régimen de sumisión hipnótica) ha sobrevenido algo muy caduco y muy caro para los de Arriba. Y además: ¿Para qué querrían ellos mantener este Bienestar cuando está comprobado que el Malestar -siempre que se complemente con Deportes, Televisores y Automóviles-, se lleva con placentera resignación y hasta con orgullo de esclavo?

Todo ese Dinero que se gasta en que la gente subsista buenamente es un derroche. Mejor será que subsistan malamente. Ea.

Aparte, y ya termino: extiendo desde aquí una mención honorífica a la gilipollez de todos los franceses que, aún sabiendo que Sarko les iban a joder bien jodidos con recortes sociales y precarización a todos los niveles, “votaron por el cambio” que proponía el apuesto derechista. Un cambio con una serie de cláusulas muy explícitas y muy pregonadas. Lo digo porque parece que ahora la popularidad de Sarko cae en picado... lo cual indica que estos recién desengañados le votaron porque pensaban que el hombre se iba a achantar. Madre de Dios. Eso es conocer muy poco y muy mal al empresariado y a sus representantes políticos.

Cuando colocan ahí arriba a un Hombre Fuerte, por aquí abajo tiembla el suelo.

Escuchen los gritos: ¡Sarko!¡Sarko!

18.10.07

El Perrito Piloto de Economía

Perdónales, oh Dios, porque no saben lo que hacen...


No niego que haya conceptos económicos claros. Plusvalor es un buen ejemplo. También lo son valor de uso y valor de cambio. O venta, producto, moneda, patrón cambiario, divisa y crédito. Ahora bien, que haya algunas cosas claras no quiere decir que todo lo esté y que en consecuencia debamos dar por aceptable cualquier teoría sobre fundamentos dudosos o sobre auténticos rebuznos históricos como el mercado de valores.

El último Premio Nobel de Economía me parece un claro ejemplo de cómo premiar una auténtica racionalización del absurdo. El premio se ha entregado a tres economistas estadounidenses que responden a los nombres de Leonid Hurwicz, Eric Maskin y Roger Myerson. Por lo visto, suyas son las mejores explicaciones sobre los mecanismos que aplican en mercados “imperfectos” (esto es: prácticamente todos) y sobre cómo ajustar sus condiciones y reasignar recursos para mejorar la eficiencia de dichos mercados. Los estudios premiados derivan de la teoría de juegos, así que pueden imaginar su enorme componente de aleatoriedad y probabilística. Por encima de otras aplicaciones prácticas, estas teorías han sido empleadas para la racionalización de las decisiones que se toman en el mercado de valores. La bolsa, amigos. Esa inmensa tómbola de alcance planetario.

Por vez primera, gracias a Hurwicz, Maskin y Myerson, quienes se mueven “en el parquet” han contado con una construcción lógica decente que justifica cómo se puede gritar mejor hacia esos inmensos paneles de números digitales. Gracias a Hurwicz, Maskin y Myerson todos esos enormes conglomerados financieros pudieron optimizar sus recursos y perfeccionar su condición predatoria. Lo cierto es que no tengo formación científica, pero intuyo que debe haber muy poca diferencia entre los hallazgos econométricos de los recién premiados y los algoritmos que emplearon los García-Pelayo para desplumar todos los casinos de España. Claro que el Nobel de Economía no lo otorga un comité de sabios de quien se admire su rectitud moral y profusión de conocimiento (como tampoco se admira de quienes entregan el resto de Premios Nobel: ¿¡Al Gore!? ¡Por los clavos de Cristo!) sino un Banco, una Casa del Dinero. En este caso, el Banco Central de Suecia, cuyo objeto a largo plazo -en lo que a conocimiento se refiere- podría definirse como el perfeccionamiento continuo de las diversas formas de acumulación. Que no me extraña, vaya.

Y antes de terminar esta breve columna (o lo que sea), me gustaría ofrecer dos “indignaciones” entorno a esta noticia: en primer lugar ¿a qué demonios estuvieron jugando durante casi cien años si hasta la hace dos décadas décadas no hubo un folleto con las reglas? ¿Qué demonios estuvieron haciendo hasta entonces? Si damos por bueno el premio y creemos la teoría premiada: tiene bemoles que el tinglado estuviese funcionando durante un siglo sin que nadie hubiese demostrado de una forma clara que se podían tomar decisiones racionales y que no se trataba de una mera lotería financiera.

En segundo lugar: ¿no habíamos quedado en que la defensa de un modelo teórico perfecto era el principal asidero de cualquier fundamentalismo? Todas las explicaciones teóricas de la radicalidad extrademocrática apuntan a este origen. Y si damos por hecho que los modelos pefectos son de aplicación genérica y que los imperfectos que explican Hurwicz, Maskin y Myerson son de aplicación concreta (sobre los mercados realmente existentes) entonces, sólo cabe seguir hablando del liberalismo cómo un auténtico fundamentalismo económico, pues la concepción del medio perfecto, en su caso la economía libre y en competencia igualitaria es, y ahora observen como me regocijo al emplear su misma forma de ataque “realista”, una utopía.

16.10.07

Un misterio antropológico

Llevo cuatro años haciendo el mismo trayecto por la misma gran avenida de Barcelona. Cambié de Puesto de Trabajo hace unos dos años, con tanta “suerte” que no cambié de destino.
Así pues, el mismo autobús, a la misma hora, todos los días. Desde el 2003. Una condena.
Y he observado una misma conducta tantas veces que me atrevo a establecer un patrón de comportamiento sin estudio sociológico previo. Me refiero a una creciente incapacidad global para caminar, un acontecimiento antropológico para el que no encuentro demasiadas explicaciones aceptables y que logren convencerme de su racionalidad.
No entiendo que alguien con las piernas en perfecto estado, joven y en plenitud de facultades físicas, sea capaz de esperar primero que venga un autobús (en ocasiones hasta veinte minutos), entrar luego como la última anchoa que se calza en la lata y al fin bajarse al cabo de doscientos metros. Desde luego, no me parece aceptable (aunque para aquellos que estáis buscando siempre vestigios de fascismo en todas mis argumentaciones, os diré que desde mi Ministerio de Asuntos Antropológicos Raros aún no tengo planificada ninguna medida estalinista al respecto).
Y como este misterioso sedentarismo popular lleva un tiempecillo picándome en el cortex inferior trasero, recientemente he decidido exponerlo ante mis congéneres para ver si entre todos esclarecemos algo. Así que he comentado el tema aquí y allí, y he recibido algunas explicaciones, la mayor parte de ellas Opiniones Personales poco aventuradas (de esas que se exponen con matices tales como “pienso yo ¿eh?” o “no sé no sé, me parece a mí, aunque quién sabe” o “pero a ver: esto te lo digo con la boca pequeña”), con toda la inseguridad filosófica que esto transmite. Detallemos a continuación el argumentario recopilado:

- Se dice que los hay que vienen de muy lejos (o van muy lejos), y que tienen que tomar hasta tres transportes para llegar a su Puesto de Trabajo, por lo que empalman cuantos más vehículos mejor. No me convence. Sigo pensando que es más llevadero y más efectivo caminar doscientos metros que esperar quince minutos para emular a un encurtido a lo largo de dos penosos semáforos, mientras caminadores expertos y ciclistas valientes adelantan al autobús a unas velocidades que, desde la quietud del transporte público, llegan a parecernos extremas.

- Se dice que la mayoría de los que practican esta modalidad extrema de vaguing o encurtimiento voluntario son sudamericanos, y que en la sudamérica urbana las personitas no están acostumbradas a caminar, pues viven en un entorno urbano sin aceras, a lo gringo, presos de una automovilidad generalizada. Tampoco me convence. Por lo que he observado, los sudamericanos son sólo la mitad de los gandules (así como son la mitad del pasaje del autobús que me transporta en horario matutino) mientras que la otra mitad está conformada por trabajadores y trabajadoras jóvenes perfectamente patrios y hasta catalanes “de seny i rauxa”, que yo les he escuchado cagarse en “l’ós perder” e incluso en “la mare que em va parir”.

- Se dice que se trata del efecto de la "gratuidad" del billete integrado (que en realidad no existe más que como concepto de marketing municipal). Esto es, que como a partir del primer viaje y dentro de la misma hora, el segundo te sale "gratis", pues se viaja para amortizar el billete, así no convenga. Sería un poco la misma gilipollez que hace que doscientas mil personas vayan un domingo a los museos en el Día del Museo Gratis pudiendo ir cualquier otro día por siete euritos para disfrutar “en la intimidad” de las obras expuestas; un poco la misma majadería gregaria que se pordujo cuando a una famosa cervecera barcelonesa le dio por regalar cañitas en plena vía pública, generando colapsos antológicos y multitudes de miles que parecían no poder permitirse el eurito y medio que te cuesta el vasito de birra en cualquier bar-cafetería de esos que hay a cientos. Esta actitud hormiguil que encuentra su raíz en una vida perpetuamente inflacionista y una sensación inconsciente de precariedad es remotamente racional pero no del todo explicativa.

- Se dice, finalmente, que el sedentarismo es como un virus. Que una vez inoculado actua de forma invisible y supereficaz. Y los partícipes de esta idea la exponen mediante lo que ya he bautizado como falacia de la degradación, que se empieza por trasladar el cuerpo mediante empujones desde el Puesto de Trabajo, aprovechando las ruedecillas de la silla, y se termina como esos señores obesos que deben ser transportados al hospital por los bomberos. Ya saben: que el lunes te fumas un porro y el viernes por la tarde ya te estás chutando heroína. En parte, puede entenderse que para quien no está acostumbrado a caminar, doscientos metros asemejen media maratón. Pero tampoco esto termina de convencerme.

Tal vez deba hacer caso al abuelo Kurt, que tuvo siempre como faro espiritual al bueno de Ockham, y conformarme con la explicación más sencilla. Lo malo es que esta explicación sería, agárrense todos, que la ciudad esta repleta de gandules, unos condenados vagos del demonio. Seres que se dejan los cuernos en el trabajo pero que son incapaces de desplazarse empleando sus extremidades inferiores, reservadas para lucir un calzado cada vez más grande (en proporción inversa a su uso). Y esto no lo digo yo, que como ven le he dados unas vueltas al tema, sino que es lo que queda después de desechar los principales juicios sociológicos por su escandalosa arbitrariedad argumentativa. En fin, ya sólo me queda recurrir a ustedes. Tal vez tengan algo ahí guardadito que pueda dar cuenta del desastre. Para su orientación, les diré que el título de la ponencia que deseo recibir es “Porqué ya no se camina sino en el Centro Comercial”. Y es que vale la pena dejar caer (hasta que ustedes lleguen con argumentos mejores) que podría ser que, con tanto plan estratégico, tanto turismo, tanto automóvil y tanta mandanga, los pobladores de esta ciudad hubiesen perdido el apetito de caminarla. O si no, cómo se explica que los haya que hagan kilómetros sólo dentro de la oficina o en una tienda de ocio al por mayor. Lo dicho: les emplazo a iluminarme.

11.10.07

Greedy rich men

1. He visto el mensaje de Rajoy para el día de la hispanidad. En lo fundamental -“es hora de que los que se sienten orgullosos de ser españoles lo manifiesten”- estoy de acuerdo. De igual forma, los que nos avergonzamos de ello y rechazamos tal identidad, que consideramos un atavismo impropio de esta época y una forma bastante boba de autoafirmación, también lo manifestaremos a nuestra manera.
Y lo haremos asumiendo el grado de importancia que tiene para nosotros el nacionalismo (en mi rango de preocupaciones, lo tengo justo por debajo de esta inquietud que ha ocupado mi cabeza durante el desayuno: “hace días que no veo ningún mirlo en la Avenida Diagonal”).
Así que como decía, nos manifestaremos a nuestra manera y en nuestra taberna habitual, en donde rajaremos de la Transición -la última fase de una larga restauración monárquica-, y de todos esos cabrones que deberían haber pasado sus últimos cuarenta años entre rejas y que hoy son consejeros delegados de cualquier corporación hispana, cuando no políticos en activo, delegados del gobierno o jueces del Tribunal Constitucional.
Después de seis o siete cervezas y unos buenos discursos antiespañoles (en donde no faltarán, por supuesto, insultos a Convergencia, Esquerra, ICV y todos los que le bailan el agua al gobierno español acudiendo a sus cortes), haremos honor a esa canción tradicional escocesa que tan bien ha versionado James Yorkston en su último disco, y que en la parte final de su estribillo dice así: “i’l come rolling home drunk in the morning!”. De todo ello, si mañana puedo, daré cuenta en una nueva acta de ficción.

2. Ahora sí, una verdadera preocupación: una vez están todas las necesidades materiales satisfechas, o incluso mucho más allá –pongamos que desayunan pan de cebolla con foie, comen de catering, tienen un asesor de imagen, criado, casa en la playa y en la sierra- ¿qué placer hay en seguir con el proceso de acumulación? O mejor ¿qué motivación (pues no siempre tiene que ser placer)? Sobretodo cuando, bajo este sistema tan estupendo que tenemos, hay que joder a otro para hacerlo. Recuerden una de las pocas explicaciones marxistas que no ha caducado: el plusvalor obtenido con el valor del tiempo de trabajo ajeno –restado el valor de la inversión empresarial- es la principal forma de enriquecimiento desde hace trescientos años.
También poseídos por la candorosa preocupación que produce el más vigente de los postulados marxistas, responden al otro lado del atlántico: Naomi Klein alega que se trata sólo de Dinero y Poder. Muy a la Vonnegut (siempre del lado de Ockham y su navaja).
La explicación más inmediata es casi siempre la más acertada.

2. Sobre este aríticulo de la Klein por supuesto, caben matices, como en todo. Pero los matices no hacen más que reforzar el bloque argumentativo principal. Dinero y Poder, si acaso hay alguna diferencia. Por ejemplo, podemos matizar que en estratos inferiores, una vez ya se ha decidido la estrategia, se planifica la acumulación a bajo nivel (ya saben: despídanme a estos 540 para ajustar el balance de fin de trimestre, constrúyanme esta carretera para los empresarios del Vallés). Y en este reino de tecnócratas, ejecutivos de Dios y trabajadores del Estado, las motivaciones pueden ser otras, es cierto, pero son de la misma catadura: agradar a los de Más Arriba, llegar Arriba de Todo o, y considero esto es el colmo de la necedad, Realizarse Uno Mismo. Como si el cuerpo fuese una máquina inconclusa y la Economía un operario experto. Desde luego, lo que impide una correcta representación es la simplificación metafórica que las izquierdas han hecho toda la vida (ver ilustración arriba). Cerdos con smoking y puros habanos. Tipos malignos sonriendo frente a gráficas de líneas de tendencia ascendentes. No es así. Si sacamos de en medio a los famosos magnates que sabemos coinciden con esta representación (los menos), el planeta está lleno de ricos más o menos anónimos, enrolladísimos y que saben estar en una reunión de amiguetes, entre copas y compadreo. Y con todo, son unos perfectos cabrones. Como algunos de nuestros conocidos y algunos de los amigos que hemos tenido.

4. Gracias a Eibahnstrasse me entero de que en el nuevo número de Viento Sur puede conseguirse este fabuloso artículo de Chris Ealham. Su libro La Lucha por Barcelona es un clásico de la historia de la ciudad, y nos recuerda con especial intensidad que esto no siempre ha sido el horrible parque temático para guiris que ahora es. Se lo recomiendo a todos ustedes con especial fervor. El artículo de Ealham referido habla sobre las contradicciones del proceso revolucionario del 36 y retrata bastante bien los errores de los líderes anarquistas de CNT-FAI. En resumen: cómo no sólo fue la contrarrevolución estalinista del PSUC (que curiosamente, contribuyó también de mala manera a la transición) sino también el colaboracionismo de la cúpula de la confederación. Se empieza a ver la viga en el ojo.

10.10.07

Sketches de magazines


...anteriormente conocidos como telediarios...

… “ilegalizar a todos los vascos y a todo aquel que tenga algo que ver con ellos, incluidos sus padres y madres” ha dicho el líder de la oposición, y ahora vemos la cúpula de batasuna apresada al completo por orden del juez Garzón, que se pronuncia casi igual que Garçon, y hablando de garçon, conectamos con nuestra enviada especial a París, que está lleno de garçonnes, para que nos informe sobre los avances de la investigación sobre la muerte de Diana de Gales…

… ochocientos palestinos apresados por el ejército israelí al cruzar la valla fronteriza que separa Gaza de Israel, como también ochocientos son los novios japoneses que se han propuesto casarse todos a la vez y ¡debajo del agua! Veamos como cantan el “sí quiero” entre burbujasss...

… consejero delegado de Construmuch prevé una reducción drástica del crecimiento de por lo menos un 2% y critica los planes de vivienda estatales que, según el experto inmobiliario, enfriarán el mercado por debajo de las expectativas internacionales. En otro orden de cosas, expertos de la comisión sobre el cambio climático de la ONU alertan que en cincuenta años pueden extinguirse el 90% de las especies animales y vegetales que pueblan la tierra, y que la mitad de los países del mediterráneo pueden ver peligrar sus ciudades costeras ante la crecida del agua motivada por el deshielo, pero ahora vayamos a lo que realmente preocupa a los españoles: ¿Porqué Luis no convoca a Raúl? Hablamos con la gente de la calle para que nos digan qué piensan sobre la polémica…

… atos de la última encuesta del CIS afirman que el 20% de la población de España vive por debajo del umbral de la pobreza, y ¡hablando de pobreza! ¡pobrecita la modelo yugoslava Caterina Yugovic!... que se resbaló en la pasarela de Milano y cayó encima de los espectadores, vean, vean…

…cándalo el montado por la anoréxica italiana Renata Cuzzinetti al posar para el gran modisto Vitorino, que se ha propuesto concienciar sobre este grave problema que afecta a casi un 1% de las adolescentes en Europa, y pasamos ahora a otro gran problema de los adolescentes: ¡el saldo de sus móviles! porque cada día los adolescentes mandan más mensajes y se descargan más politonos, sin que sus padres puedan llegar a comprender semejante monomanía. Y es que tanto es el gasto y la frustración que genera el final del saldo en los adolescentes que un Centro de Salud de la Comunidad de Madrid ha abierto la primera terapia para superar lo que ya se conoce como saldofobia, una patología que afecta al 70% de la población adolescente comprendida entre los 12 y los 36 años. Preguntamos a las puertas de un instituto de Madrid: “aaah, yo gasto de la hostia, posclaro, lo cargo el lunes y el mismo lunes por la noche ya semacabao el saldo, y me pongo muy loco, tío”; “yo es que lo tengo muy claro ¿saes? escribo esemeeses todo el día, me mola, ¿saes?”; “boa! ¡yojque me pego unas enganchadas con mis padres por el tema este! ¡es pa fliparlo!”…

9.10.07

Cada vez se roba menos

El titular de el Periódico “Los robos de pisos en Barcelona se reducen un 40% en dos años” da pie a una duda estadística maliciosa: ¿se roba el mismo número de veces sobre unos patrimonios que tienen de media un 40% menos valor que hace dos años o se roba un 40% menos en número de incidentes? El titular –con su “reducción” de “los robos”- se ajusta más a la primera interpretación (la mala). En realidad, afirma que los ladrones visitan casas de gente cada vez más pobre.

Pero centrémonos, deshagamos la mala redacción del artículo y vayamos al tajo: los polis alegan la reducción se produce gracias a su notable vigilancia y exitosas intervenciones. Nos lo temíamos. No podía ser de otra forma.

Aunque los mossos no lo adviertan, este comunicado de autoadulación se da de hostias contra el mensaje que desean transmitir (“somos necesarios, lo hacemos bien”). Porque ahora que la delincuencia registra este descenso ¿de veras siguen haciendo falta tantos policías? Sí, espetarán ellos rápido. Porque ese descenso ha sido gracias a nuestro poderoso despliegue (y a que detienen “en catalán”, con lo cual los malos se rinden antes). Coñas aparte, tengo una objeción muy clara a este engañoso acto de reivindicación institucional: nunca va a poder medirse de verdad la exigencia de tales cuerpos de seguridad. Porque si se roba, es porque no hay suficientes polis, y si no se roba, es gracias a ellos. Es decir, que con esta medición sólo pueden aumentar en número.

Cuando la delincuencia caiga en picado, habrá que conservarlos para que siga así, y cuando suba, será porque nos hacen falta más. Cojonudo.

Puede preverse, en consecuencia, que cuando los robos se hayan reducido casi un 100%, tendrán que inventarse la faena (o sea: robar ellos mismos, lo mismo que hacen con el hachís pero generalizado al resto de propiedades). Dichoso problema de Los Puestos de Trabajo. No hay quien deshaga este entuerto.

En relación con este mismo tema, me planteo la utilidad de profundizar demasiado en todas estas informaciones sobre El Mundo del Delito. Hace unos meses, justo antes del verano, los telediarios difundían –con la inestimable ayuda de dos ex-chorizos bastante analfabetos reciclados en patéticos “asesores de seguridá”- fáciles trucos con los cuales podía uno engañar a los fulleros veraniegos (ex: hacer que un vecino nos recoja el correo, guardar la pasta y las joyas en el congelador, dejar una radio encendida, la persiana a medias, etc, etc..). Parece mentira que no sepan que hay un montón de información que se desactiva a sí misma una vez difundida. Con ese reportaje, lo único que consiguieron los periodistas fue que todos los robos se realizasen con más peligrosidad para los propietarios. Gracias a sus antiguos colegas, este verano los cacos no habrán tenido forma de asegurarse que no hay gente en casa.

Igualmente, habrán registrado metódicamente los congeladores.

Lo mismo sucede con la información de tránsito, que al anunciar las vías poco saturadas aseguran su inmediato colapso, pues bien podemos imaginarnos a cinco mil conductores a la vez tomando la misma decisión con tres nanosegundos de diferencia:
-¡La C-53 con tráfico fluído! ¡Para allá me voy!

5.10.07

Asamblea Tabernaria Juevesina # 589

Ayer se comentaron algunos puntos en una reducida asamblea tabernaria.
Hago una entrada aquí a modo de resumen de conclusiones:

1. Que una Democracia que se asusta de la Democracia es, más que una paradoja, un verdadero engaño. ¿Tenemos que creer que esos señores que representan en el Ejecutivo y en las Cortes al Capital, a la Progresía Transicionista Nostálgica, a los Nacionalismos Burgueses Vasco y Catalán (junto con los residuos humanos del tardofranquismo) son poseedores de la totalidad del cerebro social? ¿Se bastan para decidirlo todo? El plan Ibarretxe es, viniendo de quien viene, (el representante del partido mimado por el empresariado vasco), una bromita macabra: redefinir fronteras y dejarlo todo igual. Menudo plan. Unos arriba y otros abajo. Sin embargo: ¿qué hay de malo en que se le pregunten cosas al pueblo? Así sean tonterías como esa. ¡Que se pregunte, joder! Que se pregunten esa y otras quinientas cosas más.

2. Que estamos hartos del negacionismo español. Cada vez se escucha en más lugares que el nacionalismo español no existe. No: España es una pluralidad tan heterogénea que no ha lugar referirse a “nacionalismo”. Claro ¿y qué son esas demostraciones jamoneras, esos posters de precampaña (¡España eres tú, queridín!), esas hordas de caritas rojigualdas que van a ver a “la seleción”, esas reivindicaciones constitucionales de me ponga bandera aquí y allá también, esa enajenación respecto a la política lingüística catalana –el totalitarismo catalanista, dicen- y esos señores que llevan treinta años en Barcelona y no les da la puta gana de aprender este dialecto de mierda con el que algunos nos hemos criado? Se lo explico, por si hay alguien que no lo sabe: todo eso es Nacionalismo Español. Y del duro. Negarlo es, salvando las distancias, como pretender que esas calaveras no estaban en Auschwitz, que las pusieron allí los judíos para difamar al régimen nacional socialista. El nacionalismo español, pues, no existe, la guerra civil nunca tuvo lugar y yo tengo un primo en Almería que tiene un oso polar.

3. Escuchadas y leídas varias entrevistas con Joaquín Sabina y Joan Manel Serrat, concluímos de que sus últimos veinte años dan para un relato a la Philip K. Dick. Una corporación que experimentaba con cerebros de compositores talentudos realizó una criogenización dinámica que permitió a sus cuerpos seguir caminando (y ganando dinero) mientras sus cerebros se conservaban para el futuro. Es decir, que el público les ve, y aplaude, y se lo pasa bien, y los cuerpos de esos famosos turulatos gritan me-di-te-rra-ni-ooo y y-les-die-ron-las-dos-y-las-tres… pero sus cerebros están congelados a causa de un maligno plan corporativo.
Aterrador ¿verdad?

Confieso que la tercera conclusión no se habló exactamente así. Mis disculpas a los asistentes. Creo que este trabajo junto a funcionarios y consultores tiburones me ha acostumbrado a las actas de ficción, en donde la gente escribe que acontecieron cosas que nunca tuvieron lugar. Un género propio.