la patata de la libertad

Blog de opinión crítica completamente anti-
Un congresista estadounidense, en el pináculo de la estupidez, propuso cambiar el nombre de las malignas patatas francesas ("french fries") por el de patatas de la libertad ("freedom fries")... ¿Alguien recuerda la ensaladilla nacional? Colabora con la patata: comenta o envía tus artículos a allstolen@hotmail.com En marcha desde 26/05/04

27.7.05

Contra el Orden y la Unidad: textos ajenos

Hoy callaré.

No aplaudan, miserables.

En fin, voy a competir con los rizomáticos, que son unos culturetas y me dan envidia.

Hoy hablan en sustitución y desde el papel impreso Lefort y López Petit:

1. Abre Santiago López Petit (pgs. 96 y 97 de Horror Vacui: La travesía de la Noche del Siglo. Ed. Siglo XXI). Habla sobre el extraordinario concepto de desocupar el orden, dentro de su actuar desde la unilateralidad:

La desocupación del orden en tanto que crítica no intenta convencer ni “elevar la conciencia de las masas” sino simplemente producir frases, enunciados, fragmentos de discurso que cobran fuerza material cuando se inscriben en una determinada coyuntura. La fuerza de dichas frases no deriva de que tomen cuerpo o de que las haga suyas algún sujeto histórico que no existe. La crítica que ellas comportan se realiza porque subvierten el espacio organizado según la lógica de la representación. Su presencia irrumpe estableciendo nuevas relaciones que socavan el fundamento de la representación. Un ejemplo. La escena fue divulgada por televisión. Un barco trajo desde Grecia la llama que debía estar encendida durante el transcurso de los Juegos Olímpicos del 92. En una solemne ceremonia la llama sagrada fue descendida y transportada mediante una pequeña barca hasta la playa de Ampuries para, desde ahí, mediante relevos, ser llevada hasta Barcelona. Pero se produjo un hecho inesperado que la transmisión televisiva consiguió rápidamente subsanar enfocando hacia otro lugar. En el escenario apareció una pancarta escrita en inglés en la que se pedía la libertad para Catalunya. Esta frase, aunque molestó a los organizadores, forma parte, en última instancia, del consenso político general. Si el enunciado introducido hubiese consistido en apagar la llama, robarla o sustituirla por una alcachofa, estaríamos más cerca de la desocupación del orden. Por supuesto, el aparato policial no lo hubiese permitido y, además, por si acaso, tenían “copias” de seguridad de la llama.

2. Paso el relevo, la llama robada, a Enrique Molina, que entrevista al discípulo de Sastre, Claude Lefort, en el último número (66) de la revista Archipiélago. Presten atención y apaguen ese asqueroso rectángulo de luz, que no se me concentran, leñe:

(Vienen hablando de totalitarismos, según el concepto de Hanna Arendt)

E. M: Pero ¿No cree que hubo efectivamente comunistas de buena fe que, a pesar de sucumbir a los encantos de una sociedad sin clases, no justificaban el terror?

C.L.: El juicio realizado sobre los comunistas de buena fe cuando sólo se quiere retener la radicalidad de su compromiso, su resolución de actuar conforme el ideal de una sociedad sin clases, fueran cuales fueran los obstáculos a los que se enfrentaban, desconoce los rasgos por los que se distinguieron: su amor a la disciplina de acción ya la de pensamiento; su amor a la autoridad (que culmina en el culto al dirigente supremo); su amor al orden, cuya organización les procura el criterio; su amor la uniformidad que satisfacen ante el espectáculo de la unanimidad. Por estos rasgos forman un tipo de hombre nuevo –esto antes de que comenzaran a forjar su mundo nuevo-, el de un hombre dotado de la capacidad de no dejarse afectar, ni por tanto sorprender por lo que ocurre. Cuando lo observamos, aquello que lo caracteriza no es otra cosa que sus ilusiones. Éstas no bastan para dar razón de una captura del individuo tal que es cogido entre el “nosotros” comunista; de una captura del pensamiento tal que el saber se deshace en el ejercicio del conocimiento y del juicio; de una captura de la sensibilidad tal que toda compasión se desvanece tan pronto las víctimas de la opresión, incluso de la tortura, no pertenecen al campo de los buenos.

Permítanme apuntar que en otras partes de esta misma entrevista se le escapan así por lo bajo, como sin querer, unas loas al Régimen Democrático de Mercado que restan a Lefort bastantes puntos en su opinión, aunque esta parte me ha parecido especialmente reveladora y he decidido trascribirla.

Hala, abran fuego, que les estoy viendo ahí reconcomidos por ese gusanillo de la réplica. Pero por favor: tengan en cuenta que mía es la selección de textos y no las ideas que estos encierran.

26.7.05

La eternidad provisional hecha noticia


Que la mayor parte de noticias son tonterías, eso queda fuera de toda discusión. Desde que se ha asimilado “suceso” a “información”, todo fenómeno normal repetido en el tiempo es en sí una noticia que, no me pregunten porqué, merece la pena ser contada.

El tráfico, noticia. El fútbol, noticia. Cuando ya se sabe que, por un lado, siempre hay atascos (excepto de una a seis de la madrugada) y por el otro siempre hay alguien metiendo gol. O que ficha por el Splinter de Moldavia, o séase, un gol financiero, que viene a ser un poco lo mismo.

Pero vayamos a un ejemplo, ya que a nuestra generación nos castraron la abstracción y somos en consecuencia consumidores forzosos de ejemplos. Atentos a esto que proviene de agencias:


Tráfico abandona, una vez más, a los conductores

PD/Agencias

Dos de las principales asociaciones automovilísticas han pedido al Gobierno que se revise el modelo de gestión y se aumenten los recursos y la información tras el atasco del pasado lunes en la A-3. El Partido Popular, por su parte, ha propuesto la creación de una comisión interministerial que se reúna siempre que se prevean atascos en las carreteras españolas.

Las retenciones ocurridas a la vuelta del puente en la A-3 no se solucionaron hasta las cinco de la mañana y se registraron en diferentes tramos y en enlaces de otras carreteras como la A.31 y la N-301.

El carril reversible que se abre al tráfico para descongestionarlo funcionó hasta las 03.30 horas pero hubo que quitarlo "por motivos de seguridad", pues los vehículos arrollaban los conos.

Mario Arnaldo, presidente de Automovilistas Asociados Europeos ha manifestado que la autovía de Valencia “no tiene capacidad de absorber todo el flujo de vehículos que circula desde la costa hasta Madrid”. También ha pedido que se aumente el número de agentes de la Guardia Civil en las carreteras para evitar situaciones como las del pasado puente de mayo cuando, de los 8.000 agentes previstos, apenas actuaron 5.000.

El coordinador de Seguridad Vial del RACE, Antonio Lucas, también ha manifestado su deseo de revisar el modelo gestión pero ha incidido en el cambio de modelo de intervención al entender que las retenciones se producen siempre en los mismos tramos a lo que ha añadido que “es vital plantear medidas a corto, medio y largo plazo”.

Asimismo, Lucas ha avisado de los problemas que generan los atascos más allá del tiempo perdido y los problemas circulatorios ya que pueden provocar fatiga y cansancio lo que aumenta el riesgo de accidente.



Venga, a la tarea, permítanme desgranar una por una la ristra de majaderías, estupideces y omisiones en general:

-Primero de todo, el título. Se anticipa el drama.
El reparto: Tráfico=Papá irresponsable; Automovilistas=pobres hijitos menores de edad desvalidos. El mural que hace de decorado incluye el dibujo de un señor en camiseta imperio, fuera del coche, con un brazo sobre el capó y el otro alzado con la mano haciendo de visera para intentar divisar en lontananza donde, ¿dónde? por los clavos de Cristo, termina la cola infernal que parece no tener fin.

-Las asociaciones de automovilistas piden al gobierno tres cosas: (1) la revisión del modelo de gestión, (2) el aumento de los recursos y (3) el aumento de la información. En el primer caso, parece bastante inútil creer que una mejor gestión puede evitar un colapso cuando todos los automovilistas deciden salir el mismo día a la misma hora. ¿Aceptarían los automovilistas una rotación de vacaciones y/o días libres que permitiese un uso periódico racional de las carreteras? ¿Verdad que no? ¿Verdad que esgrimirían entonces su libertad de conducir por donde quieran y cuando quieran? Pues a callarse. Todas las libertades no son compatibles (y menos aún las que uno decide ir inventándose a medida que adquiere posesiones). La segunda petición, el aumento de los recursos, es otra gran gilipollez eufemística: quieren decir más carreteras, más carriles, todo más grande. Y eso, que nos lo impongan los automovilistas al resto de seres vivos como el Tejón común, la polilla del alcornoque o yo mismo me parece una suerte de totalitarismo. En cuanto al aumento de información, tercer requerimiento, teniendo en cuenta que ya hay radios que te cuentan, quieras o no y cada medio microsegundo, que entre San Hernando de Maricielos y Altramuz de la Torre está la F7 a reventar, pues no sé qué más quieren que les digan: ¿que además de llena hasta la bandera, la autopista tiene un índice de fricción intrínseca lo normal para esta época del año? O algo peor: una escala de esas a interpretar según se tengan ganas de discutir con el copiloto, con cinco estados y su análoga correspondencia en colores: “lleno” –amarillo limón-, “muy lleno” –naranja-, “crítico” –rojo pimiento-, “casi no andan” –morado subido– y “están paraos” -negro-.

-El partido popular demanda una reunión interministerial cada vez que se vaya a llenar la carretera. ¿Y qué tal cuando se siembre la cebada? ¿O cuando el somormujo termine su nido? Habráse visto idiotez semejante. ¿Y de qué hablarán los ministros? Uy, pues parece que se va a llenar mucho este fin de semana porque cae puente… Pues sí, cae puente, hay que ver… Va a estar a tutiplén.

-Se afirma después que el carril reversible que se abre al tráfico para descongestionarlo funcionó hasta las 03.30 horas pero hubo que quitarlo "por motivos de seguridad", pues los vehículos arrollaban los conos. ¿No es este el momento idóneo para que las Asociaciones de Personas que Conducen Bastante soliciten a tráfico que haga algo con los conos -¡que hagan algo, coño!-, que los “gestionen” bien para que los automovilistas no los tiren? ¡¡¡Qué falta de previsión!!! ¡Pobres automovilistas!

-Acto seguido aparece en esta noticia –por seguir la línea de llamar al caos “noticia”- un tal Arnaldo, que es el presidente de Las Personas Europeas Que Van en Coche. El menda solicita que se amplíen carreteras, ¡que pongan más guardia civil! (es increíble, hay que despojar rápidamente a este hombre de la patria potestad e impedirle que celebre contratos porque está enajenado: es un incapaz en toda regla), como si unos señores con silbato y pistola pudiesen descongestionar una carretera… ¿Y cómo, ricura, guapito Arnaldo? ¿Soplando? ¿Echando tiros al aire como en una boda wahabbíta?

-Antonio Lucas, voz de la administración en este caos eterno que podría resumirse como “Cada Español Con Un Aparato de Dos Toneladas Por Donde Buenamente Disponga”, declara que “es vital plantear medidas a corto, medio y largo plazo”. Resumiendo: que hay que plantear medidas A PLAZO, sea cual sea este y sean cuales sean las medidas. Yo propongo cortarles las manos a los automovilistas, ya que Lucas no aporta nada concreto.

-Y al fin, Lucas plantea que los atascos, además de Malos de Verdad para el Tiempo y para la Realidad, que se resiente mucho cuando la gente intenta convertirla en una excepción, son malos también para la salud y malos en consecuencia a su vez para uno mismo, puesto que le pueden provocar la muerte al volante, que siempre es más trágica por anticipada y por no planificada.

Y ya con este mejunje de Asociaciones, Interlocutores del Estado y problemas de Salir Todos a La Vez de las Megaurbes, pasados por la trituradora lógica de la Planificación, la Previsión y la Gestión, podemos olvidamos de que el desmantelamiento del ferrocarril, el Automóvil Personal y el Entorno Planificado para la Conducción Privada son una equivocación definitiva y la causa de todos estos fenómenos habituales que, convertidos en noticia, consiguen sorprendernos dentro de su eternidad de periodicidad intermitente.

25.7.05

La población de Japón

Un documental advierte de los efectos catastróficos de la alarmante caída de la tasa de la población en Japón.

Lo hace con la siguiente cadena lógica:
Si continúa la actual evolución demográfica, dentro de cuarenta años la población de Japón se verá reducida en una tercera parte, por lo que no habrá quién pueda mantener a sus ancianos y caerá el consumo drásticamente, lo cual puede llevar a una bancarrota del Estado y a una crisis de superproducción.

Vaya, yo creía que era justamente lo que le hacía falta a Japón, que tiene a una población de millones de jóvenes alienados que no desean vivir la vida que el país les ofrece, que tiene a sus trabajadores metidos en nichos, que introduce a la gente en sus trenes con empujadores profesionales. Que da pena de ver, coño. Aunque gracias a esta tasa de natalidad tan baja, los japoneses pueden recuperar una vida con espacio para cada uno de sus habitantes, pueden replantearse el sobreesfuerzo inútil de competir como potencia económica y acoger un acomodado estilo de vida sin –y ahora hablaré como un estadista- problemas de desempleo, de marginalidad y de suicidios planificados.

¿Cuál es entonces el resorte lógico que hace que los guionistas de este documental demográfico hablen de una reducción poblacional como de una tragedia que se cierne sobre un pueblo cuando en realidad lo está salvando del absurdo del progreso hacia ninguna parte?

Creo que puedo especular sobre ello, hallar hasta ocho confusiones y falsificaciones:

1) Lo primero es creer que quien no ha nacido ESTÁ en el futuro, y que la planificación demográfica niega el sitio que le corresponde a este futuro ser. Este planteamiento sentimental quiere hacernos ver que negamos la posibilidad de una vida tal y como ellos la han imaginado mediante una suerte de nostalgia irracional de un futuro deseado.

2) Lo segundo es tratar de explicarnos el mundo identificando la totalidad de su sociedad con una sola de sus muchas dimensiones: la económica. Planificar las necesidades de nacimientos y de vida futura en función de los previsibles (que no lo son) problemas financieros y de superproducción implica reducirnos a DINERO, a números en la tabla de una estadista. Y somos mucho más. Somos pura potencia, somos creativos, amamos, leemos, aprendemos. Hacemos mil cosas más aparte de intercambiar y producir mercancías.

3) Lo tercero es tratar de mantener el absurdo del crecimiento perpetuo en un planeta finito. El crecimiento sólo surge en este contexto bajo tres condicionantes: (1) la eliminación o el empequeñecimiento de tus contendientes para quedarte con su porción de finitud. (2) El sobreesfuerzo, el sobreestimulo, la imposición de la jerigonza del equipo-empresa que aliena a cualquier individuo con intuición y ganas de vivir. (3) La imbecilidad de la organización para el crecimiento, que no puede sino contemplar el entorno como el espacio de expansión, sin límites, en una explosión incontenible de apropiación.

4) El consumo que se debe mantener para seguir produciendo y seguir incrementando la producción, no es ni debe considerarse como una actitud de solidaridad de las poblaciones con la economía. Las poblaciones sufren este régimen económico y sólo incrementan su consumo, su colaboración con este régimen, mediante la industria del reclamo (marketing, publicidad), esto es: la seducción, la persuasión del inconsciente. El lavado de cerebro. Una crisis de superproducción en un entorno en el que se reaprovechen los bienes y se consuman sólo bienes necesarios no es ninguna crisis, es un retorno del hombre a la sensatez, al valor de uso, a su estadio antepolítico.

5) La crisis de empleo que sobrevendría a una crisis de superproducción pondría a estados y sociedades a la búsqueda de una distribución del trabajo existente y una revaloración de las necesidades de trabajo actuales. Que son prácticamente inexistentes, pues si nos supiésemos estar quietos y nos extirpásemos de una vez las ambiciones, la práctica totalidad de nuestra producción se nos revelaría accesoria. Superflua.

6) Quienes deben emitir un veredicto sobre la conveniencia práctica de la reducción demográfica de Japón son los japoneses. Por lo que se ve, las japonesas están encantadas de parir pasados los treinta: les da tiempo de hacer turismo, follar y comprar ropa compulsivamente antes de liarse a tener una criatura. Está claro que mientras se confunda la emancipación femenina con la introducción salvaje de la mujer en el entorno turbocapitalista, se van a crear mujeres hedonistas, consumidoras, individualistas y trabajadoras. Lo peor de lo peor. Un engendro sólo superado por un hombre con esas mismas características.

7) ¿No habéis contemplado el espacio urbanizado por el hombre desde el cielo pensando en lo mucho que se parece a un infográfico sobre la expansión de un virus sanguíneo? Cuantos menos hombres y mujeres haya, menos huella ecológica, mejor para la tierra y para nuestros descendentes.

8) La India llegará a los mil quinientos millones de habitantes en el año 2040, contando con que los planes de contención demográfico funcionen mínimamente y reduzcan los cinco hijos de media actuales a sólo tres. Lo que se prevé en este contexto es una cadena detestable, capitalismo primigenio: habrá demasiada gente y por lo tanto no tendrán trabajo y por lo tanto los salarios serán una mierda y por lo tanto las empresas occidentales irán allí a aprovecharse de la miseria y sobornarán a los gobiernos por lo que estos estarán encantados de seguir administrando la escasez. Que ya nos conocemos el cuento. Que haya muchos, demasiados trabajadores, para que haya desesperación por un puesto de trbajo, para así poder pagar una mierda y tener unos beneficios deshuevantes.
Muchos beneficios, todos los beneficios.

Esto que se hace hoy en día no es demografía, es propaganda.

Es pura ideología.

21.7.05

Seis notas barriales

1. Si ante mí colocasen los prejuicios más tópicos hasta hacerlos pasar por axiomas y se me plantease después una disyuntiva de este tipo: “emprendedor anglosajón” o “indio gandul”, no duden por un instante que escogería la vida tranquila. Estoy harto de gente que emprende, de tótems de la mercantilidad, de triunfadores salvajes y sus complementos de mattel: coca, dinero, cirugía y derechos de imagen. ¡Que alguien nos devuelva la espontaneidad!

2. Viviendo entre la Crisis del Tancament Vial de la Vila de Gràcia (que en mi barrio van a cerrar unas calles al tráfico, en resumen) el fenómeno del automóvil se manifiesta en toda su monstruosidad. Los conductores, que han sido abducidos por sus cajas metálicas rodantes, se expresan con bocinazos y han perdido la capacidad del habla. La representante de esta plataforma de Abducidos por El Automóvil (en adelante la PAA) manifestó a golpes de claxon a l’Independent de Gràcia que el comercio se resentiría si se ponían barreras para entrar al barrio. Creo que se les escapa que se puede entrar caminando, yo lo hago a diario y algunos días hasta dos veces. Por otra parte, aseguró que Gràcia, para atraer al turismo “no tienen ninguna catedral como el Barrio Gótico”. Ah, ya estamos metiéndolo todo en el bote de la turbológica de la santísima trinidad del capital: turismo, crecimiento económico y automóvil.

3. Pero puestos a pedir de verdad, yo pediría que cubriesen con un inmenso cajón de hormigón la Travessera de Gràcia y Torrent de L’Olla, porque pasan muchos coches y molestan a los vecinos. Pero como tienen que seguir circulando en pos del movimiento eterno del dinero y el trabajo, que lo hagan por debajo, como los topos. Y mejor aún: que luego nos pongan una rambleta que cubra cuatro carriles de tráfico pesado. Así en la superficie todo parecerá más sostenible.

4. Y que reintroduzcan la ardilla del mediterráneo. Es un bicho prodigioso.

5. Y ya que estoy con la vena localista, permítanme que manifieste mi más enérgico repudio a las visitas guiadas por los mercados del barrio. El otro día estaba comprando un par de mazorcas de maíz y cinco melocotones de viña (hay que contarlos, al precio que están) cuando se nos acercó una jauría de alemanes cincuentones en pantalones cortos con las canillas blancas y, lamento ser tan explícito, NOS OBSERVARON. Con la misma cara que un niño cuando descubre un insecto hurgando con un palo.
-¡Aaah… Die tipische spanische verdür consumieren!
-Aaaah. Ya. Ya. ¡Güt verdür!
Fue un instante horrible. Pasé un mal rato de la hostia. Aunque pude comprobar que a mi alrededor se mezclaban las lógicas caras de asco con otras de mirada inyectada en dinero: turi$$$ta$$$... Suerte que se marcharon rápido (veinticinco euros, media hora de chapa sobre el modernismo, lo estoy viendo). Cinco minutos más y me inmolo ahí en medio. Por el bien de la especie.

6. Sigamos en el barrio. Mi quiosquero se larga a vivir fuera de BCN pasado el verano. Ustedes pensarán ahora -y con toda la razón- ¿porqué de pronto nos explica este tipo su vida? Pues porque el caso de mi quiosquero es una denuncia viviente. No es esta una nota nostálgica, privada y personal, (ya no hay diferencia entre lo privado y lo público) sino de repulsa. El quiosquero se va porque no puede seguir viviendo en BCN. Tiene más de cuarenta años. Los pisos valen N y el sólo puede conseguir de un banco N-1. Y sin ese 1 no llega. El quiosquero ha vivido aquí casi toda su vida, ama la ciudad y el barrio, pero ahora se va, debe irse. La sociedad inmobiliaria, con sus omnipresente Dioses Ladrillo e Hipoteca”, se lo requieren. El proceso de gentrification está en marcha. Luego no nos vengan periodistas e intelectuales con el rollete de que BCN está desnaturalizada. Es reversible. Basta con que nos dé la gana a todos y dejemos de mirar el péndulo... Cuando cuente a tres, usted dejará de ser una rata financiera y constructora y comprenderá lo importante que es la colectividad. 1, 2… ¡3!
–¡¡¿Qué me ha pasado?!! ¿Porqué endoso hipotecas a cuarenta años? ¿Qué locura es esta de los pisos valgan todos más de 300.000 euros? ¿Qué mierdas es ese canal Bloomberg que hay en la tele en la tele? ¡Yo no lo he puesto! ¡Mariiiiiiiiiaaaaaa!

20.7.05

La causalidad islamista

Hoy copiaré un post. Practicaré plagiarismo.

Mangallous, en un comment, me ha recomendado un texto de Elorza en El País. Zasquen aquí para leerlo.

Tenía la intención de colar un comment en el post de Mangallous me ha parecido demasiado largo, hubiese sido copar el debate en ese blog ajeno:


Entomólogos islamistas (título alternativo)

Nadie me ha llamado (¿o sí?), pero allá voy con un "breve" comentario de texto.

Comenzaré haciéndole unas cuantas preguntas a Elorza:

Que occidente pueda catalogar bajo una misma religión la violencia que sufre en casa ¿Puede ayudarle a detenerla? ¿Debe considerarse como un juicio al Islam? ¿No parece una forma forzada de comprender-mediante-el-etiquetamiento más propia de un entomólogo que de un profesor de ciencia política? Una vez tengamos la explicación religiosa, la causalidad ideológica deseada (y anticipada ¡ja!) ¿Qué? ¿Qué hacemos? ¿Qué debemos esperar de las autoridades? ¿Detenciones? ¿Razzias? ¿Intervenciones en la esfera ideológica personal? ¿Patadas en la puerta? ¿Extradiciones? ¿Más invasiones democratizadoras? Da la impresión de que si aceptamos de una vez el nombre del coleóptero, al fin podremos encontrar el antídoto. Como si lo hubiese más allá de modificar nuestra concepción de sociedad verdadera, de destino final de la humanidad. Parece que definir a priori un catálogo de males tranquilice. Entre intelectuales, padecen mucho esta "sicopatía" de la categorización. Si el Mal tiene referencia (y en la biblioteca, código de barras), aahh, respiran tranquilos.

Y más:

El hecho de que nosotros ejerzamos nuestra violencia bajo ideologías más elaboradas (jum, jum, disculpen mi carraspera), más modernas, dentro de un entorno “laico” (ejem, ejem, que me da la tos), independiente de la religión... ¿Cambia en algo los efectos de nuestras bombas? ¿Tienen más razón al estallar? Y ¿mata más el terrorismo islamista que el cristiano? (no olvidemos que el principal Estado terrorista del mundo tiene como máximo dirigente a un fervoroso Cristiano Redimido que celebra una misa matinal diaria con Billy Graham, un rasputín, uno de los tipos más reaccionarios del planeta)... Me refiero a que, más que encontrar la religión "maligna" -todas lo son en uno u otro tramo de su propia historia- deberíamos centrarnos en los actos, las acciones conscientes que suscitan reacciones. No podemos darlas por buenas en tanto que consumadas y plantearnos sólo la inmoralidad de la respuesta. Entonces sí, en la venganza ¡todos atentos a la religión!

Tal vez mantener a los ejércitos en los cuarteles sea un buen primer paso (o prescindir de ellos, directamente, que dicho sea de paso, me resultaría delicioso).

Las ideologías, las religiones, las fes (cualesquiera que sean: cristianismo, marxismo, capitalismo, fascismo, democracia…) puestas alrededor del control geopolítico del mundo no aplican. Aplican sólo para los de abajo, lo que tragan. Arriba se juega con meras contraposiciones de intereses, las ideologías vienen después. Parametrizables. Según convenga. Productos Ad-hoc. Hay laboratorios para eso. El más grande está en Harvard.

Sinceramente, yo no profundizaría demasiado en el Islam: islamistas radicales son los que se inmolan, los de abajo. Los de arriba -los Zarqawis, Ladens y compañía-, únicamente mantienen la jerigonza religiosa por su efecto hipnótico, pero sólo buscan poder, dominación. Como las películas. Un cuento viejo. De pirados.

En lo de buscar "la causalidad", Elorza se mete un autogol, pues se queda a medio camino y su argumentación fracasa (un tipo como Elorza debería saber que la lógica debe usarse hasta el final, y no sólo hasta la conclusión conveniente): el islamismo es una causa, cierto, quién puede negarlo, pero ¿es causa suficiente? ¿Es TODA la causa?

No. No lo parece. Por sí sola no produce efectos.

Atendiendo a toda la “realidad”, a la experiencia histórica colectiva, no parece que haya una relación unívoca comunidad islámica <-> terrorismo. Agarremos cualquier realidad política y hablemos en torno a ella. A la luz de los hechos, más bien parece que sólo los estados intervencionistas y los estados intervenidos padecen violencia de este tipo. Un ejemplito: Francia es la mayor ex-potencia colonial en el Magreb, tiene nueve millones de musulmanes en su interior, el doble de mezquitas que Inglaterra... ¿y cuantos atentados ha sufrido?... Los sufría cuando estaba ocupando Argelia, allá por los primeros setenta. ¡Oh coincidencia! ¿Sería el "islamismo" de entonces, maligno como el de ahora, o -y lo digo así como de pasada- la ocupación colonial que efectuó previamente (que por otro lado recuerda bastante a la de Irak)?.

Elorza no quiere salir de lo más reciente. La actualidad, que es para los comentaristas de prensa sinónimo de agenda. Elorza tiene una realidad propia que le encaja perfectamente en su ideología ¿para qué repensar? Es comprensible: ¿alguien puede imaginarse a un profesor de ciencia política llegando a su clase tal que así?:

-Quemad vuestros cuadernos, todo lo que os he explicado hasta ahora era mentira.

Ha llegado un momento tan desquiciado en que los politólogos tienen que encajar la realidad en sus premisas porque las han vendido demasiado, han permanecido estáticos en ellas demasiado tiempo. Y ya no hay reflexión verdadera sin desprestigio, sin cambio radical. Tienen que volver una y otra vez al cuento chino de NUESTRAS sociedades democráticas (nuestra nueva verdadera religión), progresadas, justas y acogedoras. Pongan especial cuidado en el uso que le da Elorza cuando plantea un condicional “Si de veras queremos que el terrorismo islámico no impida la integración de los colectivos de inmigrantes musulmanes en nuestras sociedades…”. Observen su concepción, prueben a sustituir en esta oración “nuestra sociedad” por “mi casa” y los “colectivos de inmigrantes” por “el invitado”. Esto ya no es así. Ellos ya forman parte de esa NUESTRA sociedad. Y no valen condicionantes teóricos para “separar la paja del grano”. No tienen que integrarse pues ya lo han hecho: compran, votan, pasean, procrean, leen en estos territorios. Eso es todo. Puestos en este plan, deberíamos plantear si los católicos se adaptan a NUESTRAS sociedades.

En lo del marxismo trasnochado, con el ejemplo de Máximo, Elorza tiene toda la razón. Creo que la única razón del texto. Sucede lo mismo que con su anterior planteamiento, aunque Elorza no quiere darse cuenta: si el terrorismo procediese del hambre, de la situación económica, los terroristas vendrían de Mali, de Haití o de Guatemala. Y no es el caso.

Sin embargo, sí que hay un pequeño componente marxista en la explicación integral del terrorismo mal llamado Islamista: las burguesías petroleras de los países árabes, ayudadas por la inteligencia extranjera (que opera bajo fachadas institucionales: embajadas, fundaciones, etc...), fueron quienes crearon el sustrato de cocimiento, bélico, político, occidental, en donde germinaron los terroristas. Hay una documentación extensísima sobre cómo se seducía a los saudíes para atraer sus inversiones e influir en las concesiones y las infraestructuras petrolíferas. Por otra parte, aunque siguiendo la teoría opuesta a la de Máximo, los países árabes en donde se ha ido desarrollando una clase media universitaria, los países más avanzados, han sido quienes han contribuido con reclutas a esta “guerra santa”. Y es lógico que los islamistas con conocimiento comparativo, contextual, educados en occidente, de clase media, bien alimentados, sean quienes atentan hoy en día contra los países intervencionistas: son ellos quienes, desde dentro y desde la distancia, mejor que nadie, pueden darse cuenta de las atrocidades que occidente hace con ellos.

Como se vive aquí y como se vive allí.

Pero ello, a diferencia de lo que piensan los demócratas autosuficientes, no genera envidia sino rabia, odio.

19.7.05

¡¡¡Siéntanse buenos: guarden silencio!!!

Efe dice:

25.000 muertos civiles en Irak desde la invasión de EEUU en marzo del 2003

Londres. -- Cerca de 25.000 civiles han muerto víctimas de la violencia en Irak desde el comienzo de la invasión liderada por Estados Unidos en marzo del 2003, se afirma hoy en un estudio de Irak Body Count y Oxford Research Group.

El estudio, que se basa en 10.000 informaciones de prensa publicadas desde esa fecha, cifra en 24.865 los civiles muertos, casi todos ellos a consecuencia directa de la violencia, entre el 20 de marzo del 2003 y el 20 de marzo del 2005.

Sus autores son académicos y pacifistas agrupados en el Irak Body Count y el Oxford Research Group y señalan que en el segundo año de la guerra murieron casi el doble de civiles.


¿Qué les parece?

¿Y si hacemos un minuto de silencio por cada cincuenta víctimas? Por no menospreciar a los londinenses, no se me irriten. Serían unos quinientos minutos de silencio, lo cual equivaldría a unas ocho horas con veinte minutos de silencio en total... y así nos resarciríamos moralmente de cualquier responsabilidad que pudiéramos tener. Qué bien ¿No? En la tercera parte de un día nuestra conciencia puede quedar limpia como una patena. Reluciente, brillante. Además, así podríamos planear otra invasión sintiéndonos de nuevo Los Buenos.

¡Vamos, ciudadano occidental, haga ocho horas de silencio y repóngase inmediatamente de toda esta barbarie!
¡Usted también puede!
¡Hágalo desde su casa!
¡Siéntase bueno!

18.7.05

Tres notas...

... pensadas apresuradamente.

1. El expresidente del gobierno:
“El mundo está en guerra: hacen falta líderes fuertes”
¡Lo dice en serio!
¡Y le aplauden!
En ocasiones bromeo con mis amigos en esta línea y empleo como chiste esta maravillosa fantochada fascista. Cuando cunde el desorden afirmo “os hace falta un líder fuerte”, y tomo el control como un cómico dictador a quien nadie hace caso. En general queda gracioso. Retrata bastante bien el componente absurdo de la autoridad.
Pero me estoy desviando: hemos estado ocho años gobernados por un loco fascista peligroso.
Nueve millones de personas le votaron hasta tres veces.
De verdad que eso me acojona.
Cuesta imaginarse tanto cafre junto.
Están entre nosotros.

2. Recientemente, en Irak murieron casi veinte niños en un ataque suicida contra un puesto de control del ejército estadounidense. Los niños se encontraban allí recogiendo libretas, bolígrafos y caramelos. Y cabe preguntarse ¡¿A qué cabecita de mierda de le ha ocurrido emplear al ejército para estos actos de santurronería inútil que colocan en un serio peligro a la población civil?! ¡¿Repartir chucherías en un puesto de control, en un estado en guerra?!
¡¡¿?!! y mil veces ¡¡¿?!!
Las libretas, si EEUU quiere regalarlas, las puede repartir directamente a las escuelas (las que han dejado en pie).
Los bolígrafos, ídem.
Y los caramelos pueden intentar repartirlos cerca de South Central, en LA, donde está lleno de niños chicanos limpiacristales que se lo agradecerán tanto como los iraquíes. Entre esnifadas de disolvente, un caramelito no viene mal. Es muy cristiano.
La masacre de niños puede ser interpretada de dos maneras, según la malicia que decidamos emplear:
a) Los estadounidenses se apiadan de los niños por esa maldita sensiblería redencionista. Portarse bien con los niños, en una sociedad obsesionada por la regeneración inmediata (la invalidez moral), es un salvoconducto al cielo. En cualquier caso, hay formas de limpiar la conciencia menos arriesgadas para la población civil. La deserción, el desacato, el pacifismo, la lucha contra las armas, contra los republicanos, contra el capital…
2) Los convoys estadounidenses se defienden de esta manera. Creen que así los suicidas no se atreverán con ellos. Usan escudos humanos. En cualquier caso, suceda lo que suceda, salen ganando: si atentan contra ellos y matan niños, la población iraquí se resentirá y dejará de apoyar a la resistencia; y si, por el contrario, la resistencia no se atreve a atacar hileras de niños (consideración apriorística falsa, ya lo hemos visto), los soldados volverán sanos y salvos a Wisconsin, a Kansas o a donde sea.

3. Los hay que no quieren comprender los planteamientos nacionalistas, y les ruego no identifiquen aquí comprender con compartir (hasta para la crítica radical hay que intentar comprender primero). Me refiero tan sólo a su lógica, que aunque sea tan débil como la centralista, aunque se trate de otro engendro autorreferencial basado en la fe, tiene una estructura y parte de unas premisas. Por ejemplo, un nacionalista, pese a que concibe como enemiga la estructura (ya sea otro nacionalismo, como en el caso español, o simplemente otro estado, como en el caso canadiense) que pretende colocarse sobre un ámbito territorial que él pretende soberano, no comprende sus intereses como una simple inversión de los intereses del enemigo, la capital o cualquier otro antagonista colocado en la superestructura. Es decir, que un menda de ERC no desea desmembrar España porque un Castellano-Leonés desea que España pertenezca unida. No existe tal correlación de pensamientos. El independentista desea ser independiente, que no es lo mismo. No razona en función de ___, razona autónomamente. El desmembramiento de España sería una consecuencia que para él no vale la pena ni considerar. No siente a España. Le trae sin cuidado, tanto como que Francia pierda La Isla de La Reunión. España sólo le interesa por cuanto no le permite ser independiente, como enemigo momentáneo. Los argumentos que se esgrimen para asustar a las masas están basados en este malentendido y se aprovechan de él. Se colocan en el centro del debate y proyectan el argumento desde allí: ¡vaya, este no quiere pertenecer a mi tribu! Es un sentimiento de propiedad que contamina el debate. Genera una superioridad desde la que se consiente, se tolera, se compadece al interlocutor. No permite una comunicación en un mismo nivel. En lugar de preguntarse: ¿quiere seguir formando parte de mi tribu? los nacionalistas españoles han decidido actuar como si la historia reciente actuase, por si sola, como un conveniente sol que irradia una razón suprema. Han elevado la dominación castellana al nivel de estado natural.
La españolidad es nuestra biosfera, como el estanque para los renacuajos.

17.7.05

El furioso ataque de los indignados ciudadanos contra ellos mismos

En la Plaça de la Revolució, dos italianas provén de helados a la concurrencia. Son famosas en el barrio, por lo que comerse uno de sus maravillosos cornetes artesanales no resulta tarea fácil: hay que coger tanda y esperar unos treinta minutos de media.

En el tiempo de espera, el estómago me demanda con unos ruidos horribles su ración de stracciatela y leche merengada, y mientras tanto, aprovecho para mirar a mi alrededor.

Aunque la vida del ciudadano tiene una estructura de espera eterna, son pocos los momentos de quietud, de contemplación. Normalmente aguardamos haciendo cosas compulsivamente. Me da vergüenza reconocerlo, pero por inusual, me hace hasta ilusión sentarme en un banco y mirar estático la luna y las señoras que charlan de balcón a balcón sentadas en sus intemporales sillas de hierro y plástico trenzado.

Más a la derecha, el Canigó está cerrado.

Trabajan cuando quieren y se permiten cerrar los sábados. Bien hecho.

Llega el momento y me giro hacia la heladería. Quedan sólo dos números.

Sobre el aparcamiento situado junto a un restaurante “especialidad en bacalao” cuelgan dos pancartas. Intuyo que lo han ocupado y sonrío. Me encanta que haya quien dé un uso a los pisos vacíos.

Pero no, más cerca veo de qué se trata.

Una plataforma de vecinos se manifiesta contra el cierre de esta zona de Gràcia al tráfico. Serán los comerciantes que -supongo- ya no podrán cargar y descargar con tanta comodidad.

Snifff…

Huele a CIU.

Desde el centro de la Plaza y lamiendo ya ese prodigio cremoso que acabo de adquirir, hago un recuento de pancartas: dos balcones tienen carteles del ayuntamiento contra el ruido (con caras de gente corriente: ¡siempre el reclamo de la gente corriente!) y otros dos, de los que acabo de dar cuenta, revindican su derecho a seguir en un barrio de calles minúsculas con una polución y un desorden estupendo. Revindican los Derechos Fundamentales del Automóvil.

Esta es una época en la que, por un puro empacho de retórica democrática, cualquier gilipollas se cree arropado por derechos constitucionales/cívicos inexistentes: el derecho a dormir sin ruido en una zona de ocio (que ellos mismos disfrutan el día que les conviene), el derecho a descargar mercancías a la hora que convenga (bloqueando las calles por las que ellos mismos circulan)… la lista completa daría para otro post.

Empleen ustedes los comentarios aquí abajo para recordarme/nos otros derechos insoslayables de nuestros conciudadanos y vecinos.

Por ejemplo: el derecho a que no haya otros animales en la calle más que humanos y mascotas (en positivo: el derecho a aniquilar a todos los gatos, palomas y gaviotas que osen convivir con nosotros).

Vamos, vamos, ahora sigan ustedes, empleen su ingenio, que no es poco.

Algunos NOES dominicales

1.Cada vez me resultan más asquerosas las proyecciones a futuro: mañana será mejor, todo irá bien, nos superaremos, mejoraremos, progresaremos, seremos más ricos, comeremos perdices, haremos régimen, iremos a la playa, trabajaremos más, tendremos más tiempo para nuestras familias, transigiremos con aquel cuñado pelmazo, le cantaremos cuatro verdades a nuestro jefe, cambiaremos el mundo, nos leeremos todos esos libros del coleccionable que aún tenemos sin abrir, nos compraremos una casita en algún pueblo tranquilo, o mejor: montaremos una casita de turismo rural en donde el ruido y la brutal velocidad urbana no nos alcanzará, clavaremos nosotros mismos una zanja en el camino, con el apodo de nuestro abuelo que dará nombre a la finca, después reduciremos el consumo de alcohol y abrazaremos el maravilloso mundo de la macrobiótica y los cultivos biológicos (¡¿y cuales no lo son?!), y al final nos moriremos rodeados de una decena de nietos hermosos que nos dirán cada veinticinco segundos lo mucho que nos quieren…
NO. El futuro es de Ellos. El futuro es otro producto que nos colocan, el futuro es el presente dormitado, el futuro es una fe, el futuro es una claudicación, una justificación.
A Nosotros sólo nos queda el HOY. Lo cotidiano: el rechazo.

2. Se habla de la barbarie del mundo progresado, de “occidente” (aunque hay occidentes y occidentes) como “errores”, como “excepciones”, como “negligencias”, como “excesos”. Se sitúa así como algo ajeno a la voluntad de nuestros representantes, como taras de las relaciones políticas normales. Es un recurso retórico eterno: Irak, un “error”. La urbanización compulsiva, un “exceso”. La “tortura”, una “anomalía” inaceptable. La corrupción generalizada, transigida en ritos congresistas de adulación, es una “excepción”, qué duda cabe. Y para mantener esta ilusión de estabilidad: qué mejor que las figuras jurídico-constitucionales de Estado de Sitio y Estado de Excepción ¡como si el resto fuese normalidad!
NO, todas estas actitudes son necesarias para este progreso, para esto que ahora tenemos, son estructurales, son sistémicas, están previstas y hasta planificadas. Son fruto de la voluntad del Estado y del Capital, que nosotros legitimamos cumpliendo su agenda de debate –¡aibá! ¿porqué habrán matado a esos inocentes en Londres? ¡qué malignos!- y lanzando esas inútiles papeletas en La Gran Fiesta de La Democracia cada cuatro años, si nos da tiempo después de la costillada.

3. Desean que mantengamos silencio cuando nos matan: un minuto en el trabajo, otro minutito en los Autos Locos y otro minuto en la ópera de Milán. Y enternece, Europa entera se siente digna y solidaria. Siente que guarda silencio por sus muertos, siente que así los honra. ¿Y porqué no una manifestación genérica contra la barbarie, para que puedan asistir banqueros y gobernantes y sentirse pueblo por unos instantes? ¿Qué tal así, con un eslogan rebajado que no haga mención a las invasiones occidentales, algo así como NO AL TERROR, con Blair sosteniendo la pancarta y el Presidente del Barklays junto a él, con su mejor cara de cerdo compungido?...
NO. De nuevo NO. Este lavado de conciencia no funciona. Son tantas horas por tantos muertos que, en justicia, no podríamos volver a hablar nunca más. No funciona esta penitencia formalista: valdría más un plante al gobierno, a cualquier gobierno responsable. Que no queremos ser gobernados por criminales de guerra, que luego suceden estas cosas. Excepto las agencias de inteligencia, expertas en aportar informes adaptados a decisiones políticas tomadas de antemano, cualquier imbécil puede anticiparlo. Hoy no vale la sorpresa ni los funerales vikingos.

¡VAYA!...
¡Esto no estaba previsto!
¡No queríamos que sucediese!






15.7.05

Un asalto a la multitud en siete actos


1. Se emplea el sustantivo multitud –y hoy se hace como una moda impuesta por el absurdo Negri- para preservar la diferencia, la autonomía de los individuos que la componen. Así, es inicialmente una unión de individuos que se integran en redes, las cuales, agrupadas, devienen multitud. Y siempre concurre una voluntad consciente.

2. Por otro lado, resulta bastante evidente que se habla de masa para denostar las acciones no-inteligentes de un grupo enardecido.

3. Parece, a la luz de todo esto, que masa es cuando el grupo se comporta inapropiadamente, mientras que multitud es el nuevo sujeto revolucionario de quien debemos esperar las grandes protestas, la sinergia de una confluencia de individuos inteligentes que unen esfuerzos para cambiar el orden imperante. Ejem ejem. Como mínimo, es una teoría simpática, agradable de escribir.

4. Toda esta retórica, surgida de Toni Negri y aceptada por gran parte de la izquierda, me parece un intento de ver estructuras donde no las hay: ya no hay partidos y los sindicatos están muertos, ergo las protestas del pueblo concienciado deben haber sido convocadas por redes de asociaciones con intereses eventualmente concurrentes. Listo: Negri ya tiene su categoría. Multitud. Pero: las últimas grandes protestas ¿han surgido realmente así? No hay una conclusión unánime. Cada uno tiene su versión. Y la suma de todas estas versiones, por lo que percibo, no puede llevarse a cabo.

5. Y ¿qué sucede cuando los grandes grupos de individuos se reúnen y deciden, cada uno en su asociación correspondiente, en su red de convergencia, y estas decisiones toman la dirección del Estado y del Capital? ¿Porqué no hablar de multitudes tontas, entonces? ¿Sólo es multitud la aglomeración de personas de una determinada ideología? Son grupos que reúnen las mismas características funcionales que la multitud de Negri sólo que protestan en sentido opuesto: viva el Mal. Han aprendido de la izquierda. Las multitudes ya han sido imitadas, neutralizadas e interiorizadas por el Estado y el Capital.

6. Los últimos asaltos de la multitud en el estado español, las últimas travesuras de la “convergencia de redes” (de verdad que hasta para ridiculizarlo me da grima emplear este lenguaje) han sido, agárrense: protestar porque los gays quieren casarse (habrase visto ambición más conservadora), tratar de impedir que una colección de documentos privados robados por un régimen militar vuelvan a sus dueños, quejarse porque no acercan agua -de un río 600 km al norte- a una región que tiene un modelo infame de agroexplotación intensiva, destruir una sala para el tratamiento de toxicómanos, protestar por la instauración de zonas sin coches, intentar que los uniformes y los exámenes con puntuación regresen a las escuelas…

7. Cabe concluir, en este último acto, que las multitudes alas que Negri se refiere son únicamente puntos de máxima indignación moral en los que el pueblo sale a la calle. No es una organización ni una confluencia: es un momento. No pueden esperarse de estas explosiones programas ni ejecución de cambios políticos concretos. Son sólo momentos, y los momentos no actúan. El pueblo dice NO, y basta. El resto del tiempo, con el Estado y el Capital interiorizados, fundidos con la vida en general, semiotizados (de nuevo palabreja de los autónomos italianos), la multitud es inexistente, sólo es masa que reacciona a estímulos programados desde arriba.

13.7.05

¿Democracia?... Mmm, no: sólo cracia.

Cuando Churchill hizo ese juego de palabras tan celebrado (“La democracia es el peor sistema, si excluimos a todos los demás”), pocos advirtieron lo que realmente suponía su gracieta: una claudicación, un “aquí me planto” para toda Europa. Bien podía haber dicho: sí, esto es una mierda, pero miren todo lo demás. Mal de muchos… Planteado de este modo, más verdadero, más drástico, hubiese tenido una validez limitada y no hubiese alcanzado este estatus de dogma.

Como si Fat Winston, que consumía todo su tiempo representando su papel de gordinflón líder paternal de una Gran Bretaña herida, hubiese tenido tiempo de analizar todos los sistemas posibles y se hubiese plantado en finalmente en este engendro estático que ahora tenemos. En realidad, fue un fukuyamazo por anticipado. Un golpe de estado conceptual. “Miren, yo que soy una autoridad, les digo que no hay alternativa”. Desde entonces, cuando él consideró a Gran Bretaña una “democracia” en plenitud y la fijó como el mejor de los peores sistemas, ha venido confundiéndose la democracia con el sufragio y con el relevo de gobiernos que deciden a nuestras espaldas. Se envolvió a la población con un manto de ilusión etérea, inconcreta: por fin todos podían votar, qué bien, pero ¿sobre qué? Nos esquilmaron el fondo de las decisiones. Con esta noción de democracia como régimen destino al que todos aspiramos y habiendo como hay tanto tirano en la periferia con quien compararse para reparar nuestra autoestima, se elevó lo más arriba posible el nivel de decisión sobre los temas a decidir. Es decir, y me coloco ahora en el lado del enemigo: por fin votan todos, será cuestión de acotar la parcela.
Y no descuidemos la esencia, porqué la democracia representativa es imposible y constituye una contradictio in terminis (o per se, diculpen los puristas): un gobernante, una persona que cree que sabe lo que quieren los demás (y que lo sabe hasta tal punto que es incapaz de preguntar nada) quebranta de buen principio la voluntad que sustituye -la del pueblo, la de cualquiera-. Una democracia profundizada, una democracia para el pueblo y por el pueblo, requiere la continua participación de éste. La representación que se nos impone es el proceso por el cual se nos roba la voluntad, se malinterpretan nuestros deseos y se nos responsabiliza finalmente por lo decidido. ¡Como si los programas electorales fuesen contratos! En fin ¡Basta de representatividad! Eso deberíamos comenzar a reclamar. Eduquémonos, discutamos, decidamos. Desde que Churchill aireó su aliento tabaco y decretó ante la historia y sus apocados redactores lo que le convenía a Europa hemos estado dando vueltas en círculo: mandatos cada vez más largos, instituciones cada vez más blindadas, cada vez menos transparencia, cada vez más decisiones alejadas a los ciudadanos… y cuando finalmente -por aquello de que aprobar sin el pueblo una ley fundamental canta demasiado- se atreven a plantear un referéndum y se vota, sale el presidente de Luxemburgo y declara esto:

“Quiero creer obstinadamente que ni los franceses ni los holandeses han rechazado la constitución”

¿No les recuerda esto a un enamorado recibiendo calabazas? Es surrealista. Es absurdo. Esto no es una democracia, esto es un régimen. La adopción de la constitución -que se terminará llevando a cabo bajo la consigna “la aprobamos porque (Ellos, nosotros) no saben lo que quieren”- no será el último ejercicio de totalitarismo que tengan ustedes que aguantar bajo este régimen.

Les importamos un carajo: mejor que vayamos haciéndonos a la idea.

12.7.05

De ilusos y economistas

Diatriba contra los liberales

Cuando alguien se aferra a una realidad que se presenta manifiestamente falsa podemos calificarle como un tonto (porque su capacidad no le permite una aprehensión suficiente) o como un iluso (porque necesita la realidad que él explica para subsistir).
En el caso de los economistas liberales me inclino por la segunda opción, creo que son unos ilusos: creo que de la realidad perciben (voluntariamente, quizá con una voluntad inconsciente) sólo aquello que les permite cuadrar sus hipótesis, y que partiendo de estas, como si fuesen agudos sensores, fabrican después generalizaciones a partir de los pequeños ejemplos que detectan (el famoso caso de la vaca cuando, tal y como proclama el economista, suponemos que toda vaca tiene un radio R; y no pregunten porqué demonios debemos suponer todas a todas las vacas igual de gordas).
Mi teoría, y supongo que ya la habrán anticipado, consiste en que la economía liberal no es más que una construcción mental formada por unos procesos lógicos basados en abstracciones ideológicas, especulaciones consolidadas en la universidad, transmitidas con la correa de la educación y la fe ciega intergeneracional.
Después, una vez plantados en la realidad elaborada por el trabajo y el dinero, los estudiantes de economía, a medida que crecen y se convierten en verdaderos economistas, se integran, se retroalimentan y comandan los enormes buques del capital; en esta línea liberal, neoliberal o turbocapitalista (elijan ustedes la versión: yo las veo idénticas), siguen unos patrones de conducta comunes que, extendidos territorialmente al ámbito institucional y financiero, les permiten reelaborar constantemente la realidad que encuentran a base de reducirla, reducirla y reducirla a sus precarios esquemas mentales: sólo así puede comprenderse la cosificación de los sentimientos, de las actividades humanas y de toda la vida en general. Sólo así pueden subsistir como dogmas todas esas tonterías de la ley de la oferta y la demanda o la comprensión de imposibles como los futuros y el riesgo financiero. Y es que los economistas liberales -y todos sus sucesores- no se conforman con teorías especulativas como el resto de profesionales de la ciencia social, ellos desean habitar el terreno de lo eterno, de lo matemático: ellos fabrican Leyes, Valores, Escalas, Referencias. Partiendo de una realidad casuística infinita, seleccionan aquello que conviene y lo convierten en el ejemplo imperecedero de sus dogmas. Y ya se sabe que todo dogma de fe, masticado y digerido por una universidad se convierte en ciencia como por arte de birlibirloque. Es una digestión invisible pero firme, cierta. “Sale en los libros”, “lo dice el profesor G”, ergo demostrado, no hablemos más.
Vayamos a un ejemplo concreto que se plantea hoy en la sociedad catalana: los productores de vino del Penedés, la gente del campo que cultiva la uva, actualmente no cubre gastos con la venta de su producción… Pe... Pero: ¿No hay una gran demanda de vino? Ah, sí. Por supuesto. Pero ¿quién osa considerar que el 80% de la producción la compran los tres gigantes Torres, Codorniu y Freixenet? Esto no es un secreto. En oligopolio, pactando precios de compra, tres grandes abusan de los productores. Maravillosa ley de la oferta y la demanda. Donde haya compulsión, ¡a volar mis preciosos automatismos económicos! (Vamos, cantemos todos: ¡Down to hell with Adam Smith, sang the workers, sang the kids!).
Y no me vengan con que “eso debe controlarlo el estado”. Me conozco ese recurso: termina reprimiendo a quien menos culpa tiene. Y además: ¿Qué Estado debe controlarlo? ¿Las administraciones locales? ¿Los ayuntamientos del Penedés que dependen de estas tres empresas? ¿La administración central que se lleva de viaje a los empresarios de estas tres compañías para promocionar por el mundo The Spanish Wine and Its Quality Mark?... Hmmm. No creo.
Así como los marxistas tienen sus categorías oxidadas y sólo las reconocen a fuerza de repeticiones y asambleas tipo "túnel del tiempo", lo mismo puede reprochárseles a los economistas liberales: su escenario de competencia, de libertad de empresa, de control estatal mínimo, bebe de fuentes antiguas, fuentes secas. No existe ya tal escenario. El mercado tradicional, en donde el productor ponía su producto sin coacciones para arreglar un precio con otros señores que compraban, ha sido devorado por los grandes capitales. ¡Y vete a saber si ha existido alguna vez! (aunque no me veo refutando tiempos pasados). Ahora es un escenario de dominación en el que se impone la envergadura. En este país de pequeñas y medianas empresas, los grandes capitales succionan los últimos tramos de valorización y ponen contra las cuerdas a cualquier parte inmersa en el proceso. Producir, extraer bienes útiles de la tierra o de la transformación, es caro, es riesgoso: ellos no lo quieren. Ellos desean encargarse de la venta, de la distribución, del gran margen. Eso que tiene a bien llamarse “servicio” y que carga la mayor succión de capital que puede extraerse de un bien. Eso que antes hacía el productor con mayor simpatía y sin darle importancia.
Pueden ustedes hacer extensible este ejemplo a los pescadores (que en Girona han montado su propia empresa de distribución), a los ganaderos, a los pequeños productores industriales y a todo autónomo que dependa de una o dos empresas para colocar su producto o actividad. Están todos entrampados, sin margen de decisión.
Y sin embargo, en ningún momento hemos dejado de oír hablar de libre mercado, de ofertas y demandas que se autoajustan. Paparruchas. Se trata de coacción,de chantaje, de fuerza y de compulsión. Dominación, en definitiva.
Lo dicho: los economistas liberales son unos enajenados, unos ilusos, unos interesados. Lo malo es que sus ilusiones y sus intereses (interconectados, consolidados, ¡confundidos!), a fuerza de fe, han venido a constituir nuestra realidad, aquella que nos restriegan por la cara sacudiendo las manos bajo la consigna inefable de “así son las cosas”… NO: ASÍ SON LAS COSAS NO.
Así las habéis hecho, pequeña gran diferencia.

11.7.05

Cuatro apuntes cuatro

... cuando una solitaria nube proyecta una sombrita sobre Collserola

1. Me ha sorprendido mucho que después del concierto live 8 no se haya terminado fulminantemente la pobreza. Desde luego, los pobres nunca tienen suficiente. Nunca están conformes. Además: ¿Cuándo se ha celebrado un concierto benéfico semejante en favor de los pequeñoburgueses? Es discriminatorio. Deberíamos hacer un concierto a favor de todas y todos (ojo al matiz de género), sin excepciones… ¡Porque los ricos también tienen derechos! (y derechas…)

2. También ayer me descubrí razonando sobre el tratamiento informativo del llamado 7J (como occidente siga lanzando guerritas en la periferia pronto no recordaremos tantos acrónimos catastróficos) y revisé mentalmente qué me parecía que se andase celebrando una chorrada como el memorial day mientras las tripas de algún currante se secaban adheridas a las paredes de un túnel de metro.
Llegué a tres pensamientos deshilachados, interconectados:
1) Ni el estoicismo londinense ni el visceralismo madrileño han influido o influirán en que algo de esto vuelva a suceder. Sólo influyen las decisiones de los criminales de guerra que tenemos como gobernantes, esos malnacidos cuya popularidad asciende como la espuma cuando asesinan al pueblo que curiosamente les ha votado colocándoles en el poder y colocándose a su vez -en una cruel paradoja- como diana para cualquier consecuencia o blowback. Si no asimilamos esto, nos seguirán sorprendiendo sangrientas repeticiones.
2) Me pregunto si la flema británica no pueda tratarse de una inopia, de una frivolización de las circunstancias para conservar el estatus de ciudadanos burbuja. De nuevo circula aquella triple estupidez que se compone de tres elementos: uno interrogativo ("¿porqué nos odian?"), otro ilógico ("nosotros tenemos razón") y un corolario ingenuo ("no lograrán sus objetivos").
3) Así como hemos asumido que la lucha contra los síntomas de una enfermedad mantiene perfectamente intactos los virus que la causan, las mayorías aún no han comprendido que la paz no puede lograrse con represión y control, pues esto no es más que una aspirina contra la infección. La verdadera causa del terrorismo está en el interior de los pueblos, alojada en instituciones y procesos burocráticos que desligan los actos de sus consecuencias: se llama Estado y sus agentes patógenos son los políticos, que no pueden estarse sin sus guerritas, sin sus rifirrafes “por el bien común”.

3. Ayer, durante un minuto, cuando un corresponsal informó sobre el festival de jazz de Gasteiz me pareció distinguir una noticia por entre las banalidades del magazín de la noche de Tele 5. El resto fue un curso intensivo sobre los Coches que Corren Mucho y los caballeros que se adelantan a 300km/h para ver Quien Gana. Eso es lo más importante en los magazines de la noche, antaño considerados telediarios: QUIÉN GANA. El coche azul o el rojo.

4. En Les Corts, frente al colegio donde malgasté la friolera de 14 años educándome (no se duelan: es un proceso que los años y la lectura me han mostrado reversible), están construyendo un centro de detención. En esa dirección existió una antigua fábrica de nosesabequé, de larga chimenea (aquellas que conservan la memoria de los barrios obreros -Gràcia, Poble Nou-, y que se demuelen si son próximas a la zona noble) y paredes de ladrillo mugrientas. Alguna vez nos habíamos colado adentro para recrear episodios de Mucho Miedo. Era terrorífica, tenebrosa. Una gigantesca máquina de intimidar obreros. Tras la demolición se empleó como aparcamiento y eventual centro de consumo intensivo de Drogas Blandas y Malignas. En concreto, el malvado Porro. “El Porro, qué malo es”, como dirían en Mondo Brutto. Pero este comentario quería sacar a relucir otra de las miserias de Ciudad Escaparate: el secretismo, la manipulación de la información. Primero se dijo que allí iban oficinas municipales –precioso eufemismo-, después se reconoció que construían una comisaría –algo más aproximado- y finalmente lo que están terminando ahora son unos calabozos. Un hermosote “Centro de detención”, para acercarlo un poco más a la jerigonza legalista. Así pues, esa mole de granito albergará una estupenda prisión provisional para inmigrantes, carteristas y otra chusmilla. Los grandes banqueros van a la cárcel directamente, sin pasar por la casilla de salida y sin cobrar las cinco mil pesetas (¿para qué?... si la casilla de salida es suya). Cuando se le ha dado la tercera calificación, “centro de detención”, ya existían cimientos, paredes y vigas: estructura principal, vaya.
Demasiado tarde para protestar, vecinos.
Por otra parte, qué maravillosa idea esta de concentrar en sólo dos manzanas cárcel y escuela, así los niños tendrán un ejemplo cercano de dónde terminan los que no se aplican. A los profesores les bastará abrir la ventana y señalar:
-¿Sabe donde terminará usted, Alonso, como siga comportándose así?
-Allí estaré mejor que aquí…
-¡Márchese de clase Alonso, estoy harto de usted!
-Encantado…
Ah, la escuela… ¡Qué recuerdos!

8.7.05

Dos comentarios

1. Ayer fui a una comisaría cualquiera para renovar mi Documento Nacional de Identidad. Tras un rato de espera llegó mi turno, y me senté enfrente de una señora malhumorada. Saqué mi dni, le di las fotos, me preguntó un par de cosas y me dijo: “seis euros y cuatro céntimos, por favor”. Probablemente los euros que pagué sirven para costear los gastos de tramitación de ese carné de socio de un país. No obstante, teniendo en cuenta que te obligan a serlo, no tardé mucho en sacar la conclusión que tener una identidad cuesta dinero, así que salí de la comisaría sintiéndome muy poca cosa.

2. Me faltan poquitas páginas para terminar de leer Solaris, de Stanislav Lem. Para hacer un resumen comprensible y que no desvele demasiadas cosas, os diré que Solaris es un planeta que los humanos llevan décadas explorando, y que las preceptivas investigaciones llevadas a cabo han demostrado que el planeta se manifiesta como una especie de ente viviente que influye sobre las personas que establecen contacto con él. Estas influencias -no sólo físicas sino sobretodo psicológicas- constituyen el núcleo central de la novela, y las reflexiones que Lem nos regala al respecto a lo largo de las dos cientas y poco páginas que dura la historia, me han proporcionado un par de semanas de viajes en metro llenos de placer y sabiduría.

7.7.05

Nos matan

Asomarse a un medio de comunicación, cualquiera, comienza a representar un desafío para cualquier construcción mental preconfigurada: ideología, lógica, ética, epistemología…, todo se encuentra en un punto abisal: la fosa debajo, y nosotros corriendo sobre el aire como un dibujo animado, sin punto de apoyo. Los políticos, la política, las instituciones, el mundo regulado, muerto, kaputt. Caen fosa abajo con unos kilómetros de ventaja.

Ahora mismo, hace unos instantes, he podido leer cosas como estas:

“Egipto confirma que su embajador ha sido asesinado por el grupo de Al Zarqaui”:

Qué locura. No somos imbéciles, por lo menos no todos: ya sabemos que ese señor, con toda probabilidad, maneja ese nombre en clave porque se lo asignaron en Langley hace un par de décadas, que en realidad es de Texas y se llama Zakk Kawing; o quizá esta realidad sea aún más delirante, tal vez ni siquiera exista ¿quién sabe? No hay una dialéctica de autenticidad “verdadero o falso”, tal y como reconoce nuestra aturullada máquina de aprehensión. Y es que esta “realidad” es su invención, es una falsificación, y sus cosas sólo tienen sentido colocadas ahí adentro, donde los buenos tienen armas atómicas y los malos no, donde el espectáculo no es más que la escenificación de un sainete que, se monte como se monte, se hagan los entreactos y los giros que uno quiera, termina con el pueblo muerto… Hoy ha sido Londres, ayer Madrid, mañana... ¡que nos matan coño! La política, los estadistas, los falsificadores. ¡Nos matan! Escriban un titular así, señores periodistas, háganme el favor: "Nos están matando".

“Bush dice en el G-8 que "ha llegado la hora de comenzar la era post- Kioto"

Fantástico, el tipo no llegó nunca a la era Kioto (El Protocolo para la No Desaparición de la Vida Sobre la Tierra, ya ven, una nadería) y ya nos sitúa a todos detrás, todo porque él y su país de votantes constituyen la peor patulea de irresponsables del planeta. Así funciona el escenario que construyen los “triunfadores”, los reyes de la construcción de un Mundo por la Fuerza, los vencedores: ellos declaran cual es nuestro sitio y el de todos. Dicen “estamos aquí”, “esto ya no sirve”, “aquello es obsoleto”. Siempre el punto de apoyo donde ellos colocan el dedo. Pero hay astucias, hay puntos de fuga. Estamos EN CONTRA, siempre lo estaremos. El tipo es un asesino y sus votantes unos imbéciles incultos. Lo sabemos, no nos engañan. Se metan su arrogancia y su santurronería de cristianos redimidos por el ojete.

“Arabia Saudí dice que la OPEP no podrá cubrir la demanda de petróleo de Occidente”

Sorpresón. ¿No tienen petróleo para un mundo que cada vez produce más porque DEBE CRECER? Esto sí que no me lo esperaba. ¡Que caven más hondo, carajo! Seguro que no han mirado bien adentro de sus yacimientos. No tienen buenos ingenieros, ha de ser eso. LA CIENCIA ES LA SOLUCIÓN. En fin, tal vez Gran Bretaña, ahora que tiene excusa -unos cuantos muertos propios, calentitos- invada a los Saudís y se acabe la maldita Opep ¿Verdad, Tony? Cuéntaselo a los Lores, que te lo aplauden todo. Pon esa cara de tercera vía que tanto me gusta. Mmmm... Tony, tú si que sabes.

Y así anda occidente, viendo atónita como revientan sus trenes, sus gentes, sus currantes de mierda, tomando conciencia: “vaya, atacamos países por su propio bien, y mira cómo nos lo devuelven”. Pues sí, es injusto, es una mierda, es sanguinario… pero no me digan ustedes que esto no podía preverse. Cáguense en los terroristas todo lo que quieran pero no dejen de lado el análisis de los hechos: cualquier imbécil sabe que al abusón del barrio, tarde o temprano le pinchan las ruedas de la moto.

6.7.05

Lapatata especial Mucho Dinero (II)


Hoy:
D€port€$




A veces le lanzo una chapa de cerveza a mi gato y nos dedicamos a corretear por el piso. Él me tiende emboscadas y yo hago como que me sorprendo.
Es entretenido así, sin normas: diversión en estado puro.
Ernesto Vs. Carlos.
Sin embargo, continuamente se me chafa el entretenimiento debido a mi peregrina e inoportuna imaginación. De pronto me asalta una visión de cómo el Dinero podría realizar una invasión en nuestra actividad de gozo y disfrute personal (y gatuno). Y ya no consigo enderezar mi ánimo.
En nuestra sociedad se halla un misterioso resorte inconsciente que la gente ha asimilado a un supuesto interés común: de cualquier tontería te forman un club, como si el pueblo estuviese deseando animar a seres anónimos que JUEGAN BIEN. Y no sólo un club, sino también federación subvencionada, camisetas con espónsor y otras tonterías relacionadas básicamente con el dinero. Pero sobretodo, ay, sobre el todo de los todos: un Reglamento que viene a joder la esencia de cualquier goce con su consabida tipificación; un remiendo de Ley Total que establece una división en tiempos, sanciones, un arbitrio neutral y demás falsificaciones del divertimiento en general.
Así que espero que esto de lanzarle chapas a un gato continúe así, sin regular, entre puros aficionados, sin día semanal reservado a su práctica y sin expertos, sí... ¡eso eso! ¡sobretodo sin expertos!
Mi visión, la que me jode el juego con Ernesto, para que puedan comprenderme, es más o menos así:
-“… nos encontramos en el Gatódromo de Gràcia donde se está entrenando el Friskas Felino Chapa Club … frente a él, terminándose la cerveza en minuto establecido para ello, el Grupacsa Club Deportivo… Y ya comienza, se lanza la chapa gracias a la colaboración de cerramientos herméticos Iberclima, el Friskas Felino se halla escondido en alguna parte tras el sofá de cuero de la abuela, el Grupacsa Club efectúa en estos precisos instantes un lanzamiento oblicuo a ras de suelo y el Friskas Felino salta sobre sus cuatro patas como un muelle emergiendo espectacularmente del fondo del salón… gran momento Movispar, gran momento llamada fácil, dos céntimos el minuto escoge dos amigos y llámales hasta la muerte…”
Y esto, que ya aburre en un parrafito, repetido ad nauseam semana tras semana, año tras año ¿en qué podría convertirse?
Un astío, un empalago, una desgana...
¿Y el aftermatch eterno? El Siemprelomismo. Imaginen, tan interesante como lo es ahora:
-¿… esperaba haber encontrado algo más de resistencia?
-Waaaao, miaaaaawo…

Como habrán imaginado, esto ya no sería divertido, de ninguna manera. Por mucho que los ataques de Ernesto los celebrasen multitudes. Por muchos periódicos que cubriesen los encuentros. Por muchas tácticas que se ideasen. Esto, definitivamente, sería el fin del entretenimiento, como lo es el fungol de hoy. Espero que hayan comprendido porque la sola idea de entusiasmarme con el deporte tal y como se administra hoy en día, acoplado al dinero en forma de contratos, publicidad y construcción de infraestructuras (felicidades madrileños –sin ironía-, a partir de hoy su vida no empeorará más de lo que acostumbra) me parece la mejor manera de autoadministrarme la peor de las muertes en vida: el aburrimiento total del alma, la distracción absoluta. Aquello que los marxistas, siempre tan rotundos, denominan “alienación”. García Calvo lo ha traducido para los de abajo y viene a ser más o menos esto: que nos han convencido de que “lo malo es bueno”, que celebramos lo malo y que hasta nos gusta.
El deporte, mismamente. Otra forma de Dinero.

4.7.05

Sergio L.D.

El sábado pasado hubo unas Jornadas Contra La Tortura en la Plaça de la Revolució, frente al Bar Canigó, sede oficial de La Escuela Moderna y, ocasionalmente, de La Patata de la Libertad. Asistí como oyente, y debo confesar que el caso que más me interesó –no por su especial gravedad, pues me es imposible discriminar entre inmoralidades semejantes, sino por su cercanía, por su “podía haber sido yo”- fue el de Sergio L.D., que da título a este post en lo que es, esta vez sí, un cálido homenaje, un reconocimiento a este muchacho que se sienta en una plaza frente a cien personas y brama contra los métodos policiales. Sergio L.D. expuso su caso, expuso su cara y expuso algo que debe ser denunciado todas las veces que haga falta: QUE AQUÍ SE TORTURA; aquí, sí, en el Estado Español, tal y como reconoce AI y como ha declarado ya en sentencias firmes el Tribunal de Estrasburgo.
Recordarán ustedes que en el 2002, bajo el Régimen Neofranquista de José María Aznar, criminal de guerra impune y caudillo de España por la gracia de Dios, y coincidiendo con una cumbre en Barcelona de Los Señores del Gran Poder (G8), se realizaron más de cien detenciones como consecuencia de unos disturbios que la misma policía secreta emprendió para poder reprimir bajo una pretendida causa justa. La señora García Valdecasas, delegada del gobierno en Barcelona -y, como casi todos los cargos del PP, hija de nobles dirigentes franquistas-, cuya policía fue declarada culpable de fabricar pruebas falsas contra manifestantes en otra de sus Grandes Intervenciones de Ahora y de Siempre, organizó para aquel día de alborotos un eficaz aparato de invención de escenario violento y posterior represión ad hoc.
Sergio L. D. fue, de entre todos, el más afectado por esta obra de teatro. Una vez detenido de forma aleatoria de entre la multitud, le pisaron la cabeza, le cerraron la puerta de la lechera en la pierna, emplearon su cabeza como ariete contra la furgona, se plantaron de pie sobre sus tobillos, le golpearon con una fusta retráctil la planta de los pies y lo golpearon en la planta de los pies con una fusta retráctil. Cuando los mareos, las convulsiones y la taquicardia convencieron a los cerdos de que no era conveniente seguir por ahí (por aquel tipo penal que se denomina homicidio involuntario), lo echaron al médico del centro de detención y posteriormente al calabozo.
Después de todo esto, los policías torturadores fabricaron partes médicos falsos y se culpabilizó a Sergio L.D. por (¡aparentemente!) todos los destrozos que tuvieron lugar en la manifestación. Por lo visto, Sergio L.D. bajo su apariencia de persona normal y corriente esconde una personalidad parecida a la del Juggernaut: nada puede detenerle. Según la denuncia que contra él se presentó, durante la manifestación Sergio destrozó 11 locales de bancos y cajas de ahorros y una sede de CCOO. Once locales once. Además de todo eso, empleó su Escudo de Poder para echar abajo un muro del Paseo Colón. También lanzó cohetes contra la policía y hasta un adoquín que derribó a un policía antidisturbios. No contento con ello, después propinó una brutal paliza (más de cuarenta golpes, explica la denuncia) a los policías secretas que fueron a detenerle y que después le torturaron. ¿Qué les parece? Y suerte que le detuvieron justo antes de que le diese tiempo a sacar su pistola de rayos hoboloscópicos, porque se sospecha que pretendía derribar la estatua de Colón con ellos.
Bien… después de todas estas patrañas, después de mi satirización (les juro que no sé de qué otra forma exponerlo), la situación es la siguiente: Sergio L.D. se encuentra en espera de juicio y contra él se presentan como parte actora siete de las once entidades cuyos locales Sergio presuntamente arrasó (entre los cuales constan los cerdos de CCOO), junto con los cuatro policías identificados por él como torturadores. Le pueden caer hasta seis años de cárcel.
Después de escuchar a Sergio el sábado pasado y creerle, debo reconocer su tesón y su entereza, y no me queda más que colocar aquí el número de cuenta al cual podéis hacer un pequeño donativo para ayudarle a mantener su defensa jurídica contra esta orquesta de falsos protectores del pueblo, estos burócratas de la violencia:
0075 1 39 0110600033607 (Banco Popular, a nombre de Marta)
Y repito: uno, que aquí se tortura; dos, que suelen ser funcionarios del Estado quienes lo hacen; y, tres, que es inaceptable.
Más información zascando aquí

3.7.05

Adulto es un descalificativo


Por su clarividencia, por lo mucho que me reconozco en sus consideraciones aunque también como niño que anda todavía tanteando extrañado el asqueroso mundo adulto, creo conveniente reproducir aquí algunos extractos del libro “Las niñas y los niños primero”, de Christiane Rochefort (Editado por la Colla Xicalla, no pagues más de 6€):

Sobre la escuela:

Resumiendo la cuestión, la escuela ha evolucionado fielmente, o mutado, en profunda armonía con las necesidades de la industria y los servicios. A pesar de las resistencias internas, es el semillero de material humano adecuado. Es una copia exacta de sus estructuras, y las transmite: sumisión competición, segregación, jerarquización y aburrimiento mortal del alma.

Y dentro de la escuela, en referencia a la expropiación de los cuerpos de estas personas extremadamente jóvenes:

Empieza a callarte a los seis años, después de la experiencia preliminar del parvulario –ambiguo, complicado, importante, cada vez se llega antes al parvulario-, se cae sobre sillas duras y se escuchan palabras durante horas ¿Es por casualidad que a esta joven criatura que está creciendo, a esta bola de energía nueva, este aventurado explorador, se le mantenga inmóvil, petrificado, confinado, reducido por el gran sol a la contemplación de las paredes y a la angustiosa retención de la vejiga, incluso el vientre, seis horas diarias a tiempo fijo excepto los recreos de minutos contados y vacaciones en fechar fijas, durante siete años o más? ¿Cómo aprender mejor a aplastarse? Entra por los músculos, los sentidos, las vísceras, los nervios, las neuronas. Es una lección totalitaria, y la más imperiosa no es precisamente la del profesor. La posición de sentado se considera nefasta para el esqueleto, los vasos sanguíneos, la circulación de la sangre; así pues nuestro hombre occidental tiene la columna soldada, las venas atascadas, los pulmones encogidos, hemorroides y el culo liso. Hace un siglo que se ve como los niños se frotan los pies, se retuercen y saltan como resortes cuando suena LA HORA (sin mencionar al 20% que padecen escoliosis). Estas manifestaciones se cargan a la cuenta de su turbulencia, y no a la insoportable inmovilidad que se les impone: el error recae sobre la víctima. No se trata de ninguna casualidad. Es un designio, por oscuro que parezca a los que lo realizan. Lo que hay que hacer es romper. Romper físicamente la fantástica máquina de desear y gozar. Que todos nosotros somos, fuimos, hemos sido, todos, réquiem. Tú no vivirás, tú no has venido al mundo para eso.
La máquina es sólida y resiste mucho tiempo. Ser niño es un heroísmo.
Esta declaración levantará las protestas de los que se han olvidado que han sido niños, y así se traicionarán.


Así que ya saben, cuando vean al niño estirando en dirección contraria a la escuela, llorando y pataleando que NO, que NO, que NO QUIERO IR, que la escuela es una mierda (¡calla, niño, eso no se dice!), deben saber que son ellos quienes están en lo correcto, y que los locos, lo anormal, lo extraño, es/son/somos todo/s lo demás. Basta con hacerse esa pregunta que inconsicentemente se rehuye. ¿Para qué la escuela como hoy la conocemos? ¿Para el trabajo? ¿Para el dinero?
Piensen piensen...

1.7.05

1, 2, 3... ¡¡repeater!!


Pues no mucho.
Por aquí andamos.
Con menos tiempo para la escritura, como ustedes bien habrán notado.
Ahora mismo escucho con nostalgia “Repeater”, de Fugazi. El caso es que ya he llegado a "Styrofoam", octava canción, y qué cosas, sigue entusiasmándome, diez años después. ¿Es que ya nadie sabe hacer cosas así? ¿Adonde vamos a ir a parar? ¿Adonde? Díganme, sáquenme de esta incertidumbre. De momento, hasta que The Weakerthans publiquen algo nuevo, me declaro en huelga de orejas caídas.
Recuerdo como recogí mis testículos del suelo cuando mi estimado veisin apareció con el primer ep de los de guasington… Se los prestó un chaval junto con el “Damaged” de Black Flag y el “I against I” de los Bad Brains. El pobre veisin no sabía qué era todo eso. Yo tampoco. Los colocamos, uno tras otro, sobre ese plato tan malo que entonces tenía, con una monedita de duro encima de la aguja para que esta no brincase sobre los viejos vinilos.
¡¡¡Your eyes have seen It and your eyes always will!!!
Así conocí a Ian McKaye, tras esta impresionante proclama. Así, casualmente, como suele adentrarse uno en los mundos que termina adorando. Y después de ello, me zambullí en toda la filosofía del DIY, de la que -y lo digo así de paso, como el que no quiere la cosa-, ya podrían aprender todos esos malditos intelectuales que rajan del capital desde la editorial Mondadori…
¿De donde vienes tú, chaval? ¿Del Marxismo? ¿Del Humanismo?
Déjense de historias, por aquí abajo procedemos todos del punk.
Y aquí estamos hoy. Innovación en la música, lo que se dice innovación, actualmente, pues no mucha. De nuevo “tirandillo”, más mal que bien.
Últimamente me ha dado por refugiarme en Antònia Font, que por lo menos hablan de asteroides con la misma propiedad que un Sagan, y además pronuncian con ese acento mallorquín tan seductor. Me imagino a Lem disfrutando con sus discos.
I un angel desplega ses ales i deixa un cercle de claror…
Me estoy volviendo un blando.
Hoy no estaba particularmente indignado y he decidido hablar de mí, a lo burgués. Les prometo que no volverá a suceder.
… Oigan, y ya que estamos, pues les colocaré otra foto... se trata de Rollins, jugando con algo parecido a un rosario, época Damaged.

Como ven, un verdadero perdedor, nada que ver con los punkitos prefabricados de hoy.