la patata de la libertad

Blog de opinión crítica completamente anti-
Un congresista estadounidense, en el pináculo de la estupidez, propuso cambiar el nombre de las malignas patatas francesas ("french fries") por el de patatas de la libertad ("freedom fries")... ¿Alguien recuerda la ensaladilla nacional? Colabora con la patata: comenta o envía tus artículos a allstolen@hotmail.com En marcha desde 26/05/04

30.1.07

Unidad de Destrucción Móvil

... tres anotaciones sobre destrucción, indignación y okupación

1. Cada vez se ven más y más camiones de destrucción de papel en Ciudad Escaparate. Se hacen llamar “Unidades de Destrucción Móvil”. Se acercan a una empresa y, rápido rápido, trituran todos los planes de acumulación, las recomendaciones de los auditores, las estrategias de optimización de beneficios y todas la demás hijoputeces que, una vez perpetradas sobre su pertinente soporte documental, deben desaparecer de todos los archivos físicos (y síquicos, a poder ser). Por el bien del negocio. Es una buena nota acerca de la moralidad del funcionamiento de nuestra organización social. La confidencialidad como explicación de la opacidad. Y la transparencia, criterio empresarial tan en boga para salvar la pantalla propia del funcionamiento corporativo, ya vemos donde queda. Allá donde uno se aplicaría pomada antihemorroidal. Transparencia, sí. “Transparencia” para todo lo que no ha sido destruido ya. Me recuerda a ese protocolo que -inocente criatura- tanto glosa Noam Chomsky: la desclasificación de documentos oficiales… Treinta años después, destruidas las órdenes de ejecución y tachados los nombres propios de la barbarie estadounidense, transparencia señores, transparencia.
We must prevail. Destrucción a domicilio.

2. Ya saben ustedes que, debidamente estimulada, nuestra capacidad de indignación es infinita. A mí en concreto, hay pocas cosas que me sulfuren más que la sección de política de cualquier gran librería. Sólo con los títulos tengo suficiente combustible como para arder durante horas. ¡Qué ingente acumulación de basura analítica! Doctos estudios indagan sobre si “¿Existen guerras justas?” o, agárrense, sobre si “¿Es el capitalismo inmoral?”... Intrigantes análisis que se resuelven en medio minuto: “no” y “sí”, respectivamente. Por otro lado, intelectuales a sueldo de la CIA nos previenen del peligro islámico y pontifican sobre la necesidad de “una Europa fuerte”, “de una América fuerte” o de lo que sea siempre que sea “fuerte”. Oración Fuerte al Espíritu Santo, entonces. Una somalí, que se inventó una ablación y varias violaciones para victimizarse y alzarse en voz antiislamista, y que curiosamente trabaja para el American Enterprise Institute (think tank equivalente a la Faes española), nos advierte de la poca libertad que hay en algunos paisitos del tercer mundo. Reclama colonialismo. Temporalmente, asegura, es conveniente. Claro, y como muestra atiendan al increíble estado de los derechos y libertades en los países que han sido colonizados… El día que vean a la antorcha humana saliendo de la Casa del Llibre no se asusten. Salúdenme.

3. Hereu declaró ayer: “Se acabó la tolerancia; conmigo de alcalde, Barcelona ya no es jauja”. Interesante progresismo. Recuerda al Steven Seagal de "Por encima de la ley". Pero no descontextualicemos. El alcalde se refería al “fenómeno okupa”. Y salía al paso de otras sandeces pronunciadas por otros personajes de la vida política barcelonesa. Mayol, la “antisistema” (esposa del jefe de la policía autonómica). Y Portabella, que cada día se parece más a Juanjo Puigcorbé. Mayol propuso, en declaraciones a prensa, despenalizar el fenómeno (otra cosa es lo que la Sra. Mayol hace en disciplina de partido y en consonancia con la verticalidad partitocrática: nada de nada). Portabella, coherente con su perfecto look de burgesot català, propuso que pagasen alquiler. Que ocupen si quieren, pero que nos paguen. Jajajá. Hay toda una ideología ahí debajo. El caso es que Hereu, veladamente, anuncia más represión. También apeló como única respuesta al fenómeno de la okupación por una aplicación "estricta, exigente y eficaz de la ley". Hum hum... Y reclamó una "mayor coordinación entre la policía, los jueces y los propietarios". Lo dicho, interesante progresismo.

Policía, jueces y propietarios... La simple enumeración me aterra.

Malos tiempos para la derecha tradicional: la izquierda le sustituye en su papel de agitador de "pánicos morales" (la okupación, el botellón, la inmigración descontrolada, el populismo...) y el fascismo explícito queda descartado en favor de formas más laxas, ligeras y efectivas de dominio, tales como el civismo y el ciudadanismo.

Escarnio

Saco de la pila de papeles para garabatos uno que estádoblado. Lo extiendo y por accidente veo la caraimpresa. Era del banco. Dice así:

Estimado alejo, Esta carta contiene una prestamo preautorizado de6.000 euros (...) y teniendo en cuenta que este es elúltimo año para beneficiarse de la actual fiscalidadle recomendamos que invierta el dinero en uno denuestros planes de pensiones. (...) Estas son lascondiciones del prestamo: T.A.E. 9.71%, comisión deapertura del 1%, comisión por cancelación anticipadadel 3%. (...)

Respiro hondo a la vez que intento recomponerme detanta amabilidad y buenos deseos bancarios: pretendenque me empeñe, yo, pero que a la vez les dé esedinero, a ellos, con el que seguirán especulando, quese lo devuelva con un interés más de un 250% superioral precio oficial del dinero, que les pague un picopor sólo poseerlo durante un momento fugaz antes deque vuelva a sus fauces en forma de plan de pensiones,con otra penalización si lo devuelvo antes del plazoque ellos preveen (con la subsiguiente liberación deobligaciones para con la entidad). Para acabarlo deliar, utilizan la argumentación, falsa, de que conello le pagaré menos dinero al estado (pagarle menosal estado está bien, pero no pagarle dinero al bancoestá mal, ¿se enteran? lo repito, está mal, muy mal,aunque pueda liquidar el empréstito antes de hora).

Caigo en la cuenta de que si le propongo a un menormantener relaciones sexuales doy con mis huesos en lacarcel. Me parece justo. Lo que no me parece justo esque la banca, entera, no esté entre rejas.

alejo

25.1.07

Mi último M.A.I.E.

Desprogramarse es un proceso muy hijodeputa. Y es perpetuo. No exagero. Desgraciadamente, se aprenden tantas mentiras durante la infancia, y tenemos tanta capacidad de aprendizaje cuando niños, que los años que restan hasta la muerte son insuficientes para lograr desprenderse de todas las ideas de mierda que nos rondan adentro como perros sin alma.

Por ejemplo: uno disfruta hasta sus veinte años con algunos anuncios y con el culto a algunas marcas y, de pronto, gracias a una cierta voluntad de desarmar la realidad, cae en que la publicidad es en su mayor parte engañosa. Falsa como la buena voluntad de un banquero. Aún así, y con el mejor espíritu reformista –que aconseja el imposible de hallar la moderación dentro de la radicalidad- se inicia la tarea emprendiéndola contra todo anuncio, para ver si alguno supera el prejuicio inicial. Después, se aplica el método en hornadas: en una tanda de anuncios o un paseo por la ciudad (mi ciudad es en sí misma un inmenso anuncio). Ahí llega el despertar. A tomar viento el reformismo. Todos mienten. Hasta los más asépticos y directos.

Veamos pues lo que el método antipublicitario de interpretación espontánea o M.A.I.E. dio de sí en su última ejecución. Anuncio por anuncio.

Un automóvil, en apariencia sobrio. Se trata de una máquina del demonio, según informan los subtítulos (6.700 ccc, 845 vc’s, PSR, RP, SSD, VS, GRR…). Un automóbil Plexus en una carretera escocesa que discurre junto a un precipicio afilado, con el cielo claro como el agua de un riachuelo… Es una imagen mil veces repetida. En realidad, se sabe perfectamente que cualquiera comprará el automóvil para enfrentarse al colapso automobilístico generalizado o, en un argot algo más actual y tecnocrático, a la mobilidad cero. Una nube negra seguirá al automóvil allá donde vaya. Pasarán a su lado bicicletas y patinetes como balas del 45.

El siguiente anuncio, de patatas fritas, nos enseña a una abuela que saca de una olla abombada con una cuchara de madera siete lonchas de tubérculo de extraordinaria geometría. Evidentemente, o bien Patutano va a sacar la producción más cara de su historia, con las patatas a precio de trufa blanca y bolsas autografiadas por las propias abuelas cocineras (un ejército de 7.800 abuelas entrañables freidoras de patatas), o mienten como estadistas y se van a inclinar de nuevo hacia la producción industrial, tendencia perfectamente comprensible en una subsidiaria de Mabisco Brands, cuyo volumen de negocios equivale al PIB de los ciento setenta países africanos más pobres.

Pero la cosa sigue: una empresa especializada en yogures nos dice que, a los diecisiete días de tomarte un yogur diario de esa marca en concreto, te encontrarás mejor. Mejor en general, sin detalles. La marca de yogures te da la garantía. ¿Cómo? Con un sellito de garantía. ¿Qué más quieres, truhán? Bien, hay aproximadamente un trillón de variables que pueden afectar el experimento, pero aún así, pongamos que alguien decide enfrentarse al experimento, invertir en fermentos lácticos para mejorar su estado general. Llamémosle H, nuestra cobaya. H anota con rigor cada toma. Y H advierte tras el periodo de automedicación que ya existen diecisiete cruces en el cuaderno de campo y que se sigue sintiendo igual de miserable que al comenzar. ¿Hay contraprestación para H? No. La garantía era sólo una meridiana seguridad. Como un consejo certificado. H, en consecuencia, ha sido engañado. Y mucho.

Pero sigamos, sigamos camino abajo. Un anuncio de créditos rápidos muestra a un hombre maquillado como una mala cosa (nadie, a menos que se haya untado la cara con grasa de yak, es capaz de brillar así) que nos cuenta una historia enternecedora. “Iba con el agua al cuello, pero acudí a Pofidis y ellos me dieron los 6.000 eipos que necesitaba. Puedes confiar en Pofidis.” Bien, o los guionistas del anuncio y la propia entidad crediticia son todos juntos una manada de invertebrados o se trata de un anuncio destinado a un tipo de persona con coeficiente negativo. El target es un infraser.

El siguiente anuncio muestra a un señor tan extraordinariamente satisfecho de que su seguro automovilístico en Cafre sea tan barato y en tan celebrables condiciones que sólo cabe pensar que el hombre o bien es un Imbécil con mayúsculas –que puede ser, porque hay muchos, y todos perfectamente asegurados- o bien se alegra en realidad de otra cosa: una sucia ocurrencia le ha asaltado al tiempo que firmaba protocolariamente su seguro a terceros, obligatorio por ley. Tenía que ver con una ocurrencia de Martínez, de administración, que es más guarro...

Finalmente, padecemos el sugerente onirismo de un escenógrafo con una supersensibilidad rococó. Una chica bulímica sale de detrás de un ciruelo con cara de haber llorado durante una semana y media. Y pétalos caen del cielo. En el fondo de la imagen hay púrpuras y malvas y mil formas que no se sabe lo que son. La novia cadáver se desliza sobre un estanque artificial con los pulgares, como los dibujos animados cuando no quieren despertar a nadie. Pétalos y más pétalos caen. De lo difuso se acerca un apuesto mozo con el pelo desestructurado y las piernas separadas. Acaba de bajarse de una burra. Eso o le ha salido un forúnculo en la ingle (sucede con los calzones de licra). En la escena final, se abrazan y ella grita odepuar, yetem. O algo así. El desconcierto es tan grande que mi cerebro no sabe si odiar el anuncio y a todas las personas involucradas en su ejecución o pensar –esa sería la explicación reformista- que el creativo, sencillamente, se levantó tarde, improvisó, y los jefazos parisinos le dieron el Ok porque tenían un partido de golf antes de la comida en Le Maison del Llanguedoc. Comieron Coquillage y Crevette aux mimbre du volant cruixent. Y el Chieff Manager, ya en el postre: ¿alguien sabe qué demonios quería decir Lagerdet con esa cháchara sobre el reino onírico? ¿estáis seguros de que la campaña funcionará?... Etcétera etcétera.

Este es el saldo de una ristra cualquiera de mentiras en pantalla. Del marasmo sólo sale mierda, mentiras y ánimo de lucro. No puede interpretarse otra cosa. Este es el mundo de la invención de consumidores. Para la producción industrial, excesiva desde el momento mismo de su concepción, funciona una producción paralela de receptáculos absorbentes. Llámenles "consumidores", si quieren, pero es una calificación en exceso respetuosa. Hablen si quieren de “sociedad de consumo” (una etiqueta parcial, pues lo es tanto “de consumo” como “de producción”; es más, la primera es consecuencia de esta última). Ahora bien, tengan en cuenta que esa sociedad somos cada uno de nosotros. El tonto no es el de al lado. El tonto es usted. El tonto soy yo. Hemos sido agregados a grupos de población, nos han estudiado sicólogos y sociólogos y, a continuación, nos han condicionado. No banalicen la nocividad de la industria del reclamo. Receptáculos planificados, moldeables, diseñados en laboratorios y narrados por creativos, hechos de mentiras y de falsas necesidades. Nosotros. Un asco.

24.1.07

Cuatro aportaciones más...

... a no se sabe exactamente qué.

1. Al caso de lo que escribí ayer sobre excepcionalidad permanente, pensaba ahora en la aceptación que ha tenido también este impulso “comunicacional” (toma ya) en el mundo de la empresa. Ustedes, que quizá sean treintañeros como yo, y que quizá estén mejor o peor explotados que yo, sabrán reconocer la excepcionalidad permanente cuando aparezca un jefecillo (cualquiera -da lo mismo- son todos penosamente iguales) y les niegue ese parné extra porque, ya sabe usted, ahora es un mal momento “en términos de estabilidad”, el reajuste del sector, la situación financiera internacional, la luxación lateral cruzada de Romualdinho y bla bla bla. Tampoco acabarán de ascenderles o de concederles un mejor horario porque la Empresa, en este momento, no pasa por su mejor momento precisamente, requerimos un último esfuerzo en este instante crucial… y Alonso, en cuanto pase esta situación, que, entre nosotros, es extraordinaria, ya volveremos a hablar. Sí, la excepcionalidad permanente es el tratamiento de humillación cotidiana al que someten a los cofrades de Santa Precaria: nosotros, los currelitos.

2. Alguna vez me han preguntado de forma vulgar: ¿cómo demonios escribes esos chorros de palabras? ¿De donde sacas el tiempo? Bien, creo que esa es una pregunta innecesariamente maliciosa. No tengo nada que esconder. Escribo en tiempo robado al Trabajo, por supuesto. Plusvalías de menos que se me apropian, los muy hijosdeputa.

3. Anda en titulares y en tiempo de máxima teleaudiencia el extraordinario caso del Sr. Veiret. Seguro que saben de qué les hablo. Resulta que un inocente traductor, heredero de un piso en la Calle Urgell de Ciudad Escaparate, regresó de una temporada en el extranjero y halló el principal bien de su masa hereditaria infectado por unos huéspedes chilenos, que arguyeron estar pagando el alquiler a una persona muy desconocida por ellos. El caso ha sido extensamente comentado, pese a tratarse de un episodio insignificante dentro del ingente marasmo de sucesos con los que nos deleita la actualidad social. Inmediatamente, El Extraño Caso del Apartamento del Traductor Veiret se ha convertido en punta de lanza de infinitud de reclamaciones. Primero de todo, que la Propiedad Privada (¡¡¡arrodíllense ante el concepto so pena de perder todos sus bienes, ciudadanitos!!!) es una cosa muy seria y que debe estar protegida por procedimientos judiciales fulminantes, que funcionen como el revés de un tenista. Tú envías la solicitud de desalojo y, flaps, te es devuelta una escuadra de Mossos con un ariete. Ipsofactamente. Sin dilaciones. En segundo lugar –y aquí parafraseo a mi estimado alejo-, que la okupasió catalana está tomando unas dimensiones preocupantes, pues empiezan unos okupando inmuebles deshabitados desde hace años para protestar la galopante especulación inmobiliaria y terminan otros (chilenos contaminados por los antisistema barceloneses y por la permisividad de nuestro sistema judicial) ocupándole el pisito al Traductor Veiret. No es para tomárselo a broma. Veiret pensaba transcribir al cirílico las obras de César Vidal, y ahora la humanidad se perderá esta inestimable aportación cultural en tanto no se solucione su extraordinario caso. No se rían más, insensibles desalmados, y explíquenme como va a terminar todo esto… ¿Saldremos de casa mañana por la mañana y, al regresar del trabajo, encontraremos a un Vietnamita arrendatario de nuestra domicilio, resguardado tras la ideología okupa? Pues me temo que sí. Lo único que se me ocurre es que, mientras la administración no se decida a solucionar este problema mediante procedimientos ipsofácticos y policíacos, deberíamos quedarnos en casa a proteger lo que es nuestro. Ir a trabajar puede poner nuestra Propiedad Privada en peligro. Y no les digo más.

4. Bueno sí, que aprovechando la idea de negocio, tengo 160 apartamentos en alquiler en la zona alta de Pedralbes. Doscientos metros cuadrados por trescientos euros mensuales. Sólo enseño de 10 a 12h y de 16 a 17h. La cerradura corre de su parte.

23.1.07

Lo de hoy sí que ha sido gordo

Esta forma en que nos gobiernan se fundamenta en una contradicción conceptual que no resiste ni medio embate teórico: la excepcionalidad permanente. Comprueben que todos los periodos políticos e históricos que vivimos nos son narrados como si fuesen determinantes, excepcionales, puntos de inflexión, momentos cruciales… episodios irrepetibles, en definitiva. Sin embargo, si ascendemos y contemplamos desde más arriba, cuesta percibir otra cosa más que una concatenación de noticias y sucesos iguales, de caras sonrientes que piden votos, de oficinas de gobierno que delimitan planes iguales a los que acaban de caducar (y que ya se ha visto a donde conducían), de grandes transacciones comerciales, de grandes números que por aquí abajo jamás manejaremos (ni puta falta), de novedades tecnológicas, que por risibles y evidentes, por la velocidad con la que serán reemplazadas, nos parecen ya viejas antes incluso de que intenten vendérnoslas. La excepcionalidad permanente es el impulso político que hace que todas estas repeticiones sean concebidas como verdaderas noticias, pues al parecer este aburrimiento eterno de repeticiones no resulta lo suficientemente explícito para la mayoría. La difusión de la excepcionalidad permanente es una precondición: sin este impulso político, no serían tan fáciles de justificar las intromisiones policíacas en nuestra cotidianeidad o la mercantilización del espacio común y de las relaciones sociales.
Verán: para un Estado y para toda una organización de Capital, es mucho más sencillo difundir un presente hecho de excepciones e inmanejable, del cual deban hacerse cargo frozosamente Ellos, pues Ellos son los expertos, los que tienen medios para acometer las medidas necesarias en cada situación extraordinaria. Con todo, resulta difícil de tragar que cada día sucedan veinte cosas extraordinarias y que, de tan extraordinarias, hayan sucedido también ayer y antesdeayer. Y aún más difícil de sobrellevar resulta que, aún siendo todos nosotros conscientes de ello, debamos creer que las circunstancias de hoy son las que merezcan precisamente una nueva ley, un nuevo aspaviento del secretario general del partido de la oposición, un nuevo pacto empresarial o una nueva protesta de la patronal del sector. La regla es la excepcionalidad. Es lo que debe ser creído. Sino no habría forma de justificar tanta repetición inútil. Aunque el aburrimiento que genera en nosotros un telediario o la edición diaria de cualquier periódico es una muestra indudable de que la contradicción cruje. No termina de rodar bien, pues es en si misma inestable, lleva en su seno la negación de su existencia. No se asimila. Y aunque la prensa salga cada día y con veinte periódicos distintos, y aunque cada día haya más canales repitiendo “lo mismo” (que si el proceso patatín, la inmigración patatán y la inseguridad pitutín)… “lo mismo” resulta cada vez menos creíble, por mucho acento que se ponga en su excepcionalidad.

18.1.07

Cuatro notas...

... desde el peor invierno del mundo (15º, sudor, sol... menuda mierda de invierno)

1. Los nombres de la química corporal son aterradores: estrógenos, feromonas, ácidos gástricos, bilis, hormonas… parece imposible que alguien con todos esos horribles flujos adentro pueda seguir vivo. Qué cosas. De pequeño, cuando me enteré que tenía ácido en el estómago, casi me caigo de culo: ¡sáquenmelo! ¡por el amor de Dios! Y cuando supe que una vomitera de bilis era capaz de corroer el parquet (después de una empírica kurda kamikaze), una nueva crisis: ¡sálvenme! ¡sálvenme! ¡me desintegro! Hoy, con más o menos la misma edad mental, me preocupan un tanto más las ideas. Mi incomprensión, como puede verse, se centra en que alguien pueda conjuntar “capital humano” u “optimización de recursos” sin que ello le destruya por dentro. Eso quema más que el ácido. Por fuerza.

2. En general, pienso que en el Estado Español ha habido desde siempre la suficiente incultura y tozudez, la necesaria carga ideológica de nacionalismo tonto y de nostalgia mística y el suficiente número de proyectos modernizadores (para ponernos en cuanto a progreso necio, pongamos, al nivel de una Europa o unos Estados Unidos, que ahí si que están progresaos, rediós) como para descartar que esta tumba en la que yacemos ha sido cavada por designios del maligno. Desde siempre, ha habido aquí la cantidad necesaria de gilipollas-con-ínfulas (y hasta un remanente notable) como para pensar nos han hecho falta otros gilipollas-con-ínfulas de allende los mares para el estropicio, en este caso discípulos de Hoover. Es interesante, de todos modos, leer la reseña que Miquel Riera hace de La CIA en España de Alfredo Grimaldos (Editorial Debate). Incorporo el libro a la lista. La eterna lista. Tan poca vida y tanto por leer. Putadón gordo, amigos. Bien debéis sentirlo vosotros también.

3. Escuchaba hace un momento a Billy Bragg. Creo que ha seguido una cierta evolución. Antes cantaba fatal y ahora canta sólo muy mal. Sin más. Será por eso que me gusta tanto. Hace unos minutos, se me ha puesto la carne fría cuando ha berreado “para mí solo” la que es, sin duda, su cúspide creativa “Accident Waiting To Happen”, y aquello de ¡you are a dedicated swallower of fascism!, cuya trascripción fonética viene a ser más o menos llu-a-dediquei-tet-suallowa-ofashisam! Y me pongo de pie para gritarlo a coro, una octava más arriba que Mr. Bragg, yo que tengo mejor voz. Una gozada oigan. Pínchensela a su amigo facha, ese que no sabe inglés. Y hagan hincapié en la parte de ofashisam!! A ver si capta, el muy idiota.

4. Ayer, en Silenci (C33), fue entrevistado en su lujosa mansión de estilo ampurdanés el famoso escritor excéntrico catalán Kiko Amat, de quien en breve podremos leer “Cosas que hacen BUM”. Una historia de droga y explosiones, me temo. Obviaré mi opinión personal, que por supuesto sería halagüeña pero que, como toda opinión personal, no interesa realmente a nadie. Tan sólo diré que los guionistas de este programa son unos sosainas y unos passucatsamboli. Tantas cosas que se pueden preguntar para prender una pequeña llamita crítica (¿qué piensas de la Barcelona de hoy? ¿y de la clase política botiguera? ¿no crees que la ideología obrerista ha frenado los fiestones de izquierdas y ha hecho de los comunistas estatuas de piedra? ¿qué piensas del poder litúrgico de la música? ¿hay algo más empático que la pista de baile?) y los tipos se conforman con obviedades de fácil comprensión. Supongo que es más fácil hacer tu trabajo si crees en la injusta coartada que asume que toda audiencia es imbécil. Como un publicista cualquiera. En definitiva, que no basta con un interlocutor interesante. Que también hay que saber preguntar. Algunos ejemplos: ¿en que animal convertirías a Vargas Llosa si supieses hipnosis? ¿has pensado alguna vez en lustrarte los zapatos con el bigote de Pascual Maragall? ¿crees, con todo el pueblo, que el Estado es una putada bien gorda?... No sé, cosas así.

17.1.07

Al principio, mejor caer mal

... breve intromisión en mi biografía...

Un paseo vespertino con Aimara. Hace ya unos meses.
Intentaba transmitirle una idea más o menos sencilla.
Pero mi oratoria es pésima y lenta. Aburriría, llegado el caso, al Dalai Lama (aunque en principio no tengo nada que decirle, al muy cantamañanas).
La cosa que intentaba explicar era que todas las personas en apariencia simpáticas comienzan cayéndome muy bien, pero terminan su relación conmigo hundidos en los más bajos índices de popularidad y aceptación (considérenme mi propia población de muestra). Yo no diría que me siento defraudado. Al fin y al cabo, nuestra sociedad educa sólo para la autosatisfacción. A triunfar, salir adelante y esas pamplinas sin significado. Al revés: diría que es un problema mío. Caigo en la simpatía ajena como en una emboscada, de cuatro patas, aún cuando sé que en un occidental esa simpatía es casi siempre una carga de entusiasmo impostado –falsa alegría- o bien una coraza de marketing personal. Porque está mandado que el hombre de hoy en día tiene que "saber venderse". No se sabe muy bien porqué.
En sentido contrario la regla funciona con la misma eficacia: quien me entra como una cuchillada termina siendo más o menos amigo. Supongo que, al fin y al cabo, la afinidad es mayor con aquellos que llevan la guardia en alto, con tanto gilipollas del que resguardarse como hay en el rebaño, con tanto entusiasta del marketing personal y con tanto culto a la superficialidad de las relaciones sociales deterioradas que hoy vivimos. Fíjense que la gente queda hasta para comer ensaladas de sésamo y comentar cine japonés… O, como caso extremo, crean asociaciones de consumidores para no morir de aburrimiento.
Intenté expresarlo más o menos así, como acabo de contárselo, sólo que con el lenguaje con el que se habla de paseo, repleto de “¿sabes?” y de “siesques” ("siejques" en Madrid), pero no conseguí escapar del brete en el que yo mismo me había metido. Desde entonces, cada vez que Aimara intenta ridiculizar (las más veces, con justa razón y buen tacto) la frondosidad de mis síntesis y la exasperación provocada por mi lentísima lengua, la emprende con la explicación de "la gente que empieza cayéndome bien y termina cayéndome mal…" y la listilla sabe expresarlo de veinte formas diferentes, para mayor humillación de quien les escribe.
Hm.

15.1.07

Piedras en el camino

...especulaciones antieconómicas de un tubérculo urbano...

1. En realidad, no es tanto que el hombre tropiece dos veces con la misma piedra sino que, en el segundo tropezón, tiende a identificar la piedra como un obstáculo diferente. Así resulte obvio que el zapato se ha incrustado de nuevo en el mismo y maldito conglomerado mineral, antes denominado piedra. En realidad, y gracias a la ideología, el hombre suele ver una pluralidad de problemas desligados donde sólo existe uno. Uno viejo, además. Básicamente por comodidad. Porque cambiar los criterios de raciocinio da pereza. Un perezón. Sí.
Como ejemplo sirva este año sin nevadas, que ha puesto de manifiesto la estúpida decisión de los habitantes pirenaicos de abandonarse al turismo de masas como forma única de subsistencia. Que todo se organice entorno a vacacionadores de ciudad que llegan con la billetera llena a divertirse como está mandado, con su forfait y su dieta tradicional pirenaica (¡nada que objetar al trinxat amb cansalada!), les hace enteramente dependientes. Basta con que un día falten vacacionadores para que se decrete crisis, como hoy sucede . El Periódico declaró el pasado sábado que “El Pirineo Catalán se plantea cambiar su modelo turístico”. Es decir, que el modelo turístico -nuestra piedra en la metáfora referida-, tiene que seguir siendo. Y van a dejarla en medio del camino para facilitar tropiezos ulteriores. No sólo debe haber “modelo” -lo cual es ya del todo discutible-, sino que además debe estar basado en los servicios del ocio. Reorientados debidamente, claro está. En breve asistiremos al tercer tropezón. Y nos dirán que la piedra es otra. Tontos.

2. Igualmente, el modelo turbourbanizador que se impone en el Sur y Levante español va camino de saturación y en breve llegará a la más rotunda sobreoferta. En ese punto se nos dirá también que hay que reenfocar “el modelo”. Nada de eliminarlo. Sobretodo que perdure "el modelo" (¿Modelo de qué? Respuesta rápida: de extracción de plusvalías y acumulación de capital). Habrá que orientar la construcción entonces hacia otra modalidad de depredación del territorio... Hasta su artificialización completa. Hasta que una ardilla recorra la península de ladrillo en ladrillo. Y se muera de pena, por supuesto. "La Florida europea", el erial regado para goce y disfrute de ancianos golfistas noreuropeos, deberá cambiar de uso. Aunque en un país con dos viviendas por habitante no haga falta ni un edificio nuevo hasta dentro de mi años.

3. Un ejemplo más sobre cómo el estado y el Capital se resguardan el uno al otro marketing mediante: en una foto recién publicada, la vicepresidenta del gobierno habla tras un micro del que cuelga un cartel con el lema de la conferencia medioambiental en la que participa. El lema es: "Desarrollo Sostenible, el modo natural de crecer." El contenido de la charla de la vicepresidenta no interesa en absoluto. Con el eslogan está todo dicho. Un completo absurdo. Da por hecho que hay que crecer. Se sobreentiende. Pero... ¿No les parece que primero deberíamos discutir este término? Crecer a cualquier precio. Crecer como sea. ¿Qué sentido tiene? Sólo le encuentro uno si me pongo el disfraz de hijoputa emprendedor, me hago el nudo stradforshire en el corbatón de seda y razono más o menos así: "de otro modo, se frena el estímulo de acumulación, con él la inversión y detrás de la inversión, el sistema entero". Lo saben ¡coño si lo saben! y por ello, como parte de las atribuciones estatales, los ministros y jerarcas notorios se ven en la obligación de mentir de forma permanente sobre la conveniencia de crecer y otras narrativas idiotas al uso.
A crecer todos, diantre. Sosteniblemente, eso sí.
Al apocalipsis, ordenaditos y por turnos.

Y en esas que llega Pablito, de diez años, y pregunta a su papá: ¿pero entonces, si crecemos y crecemos, donde vivirán los animales del bosque? ¿cómo seguiremos creciendo cuando ya no quede tierra? ¿por el mar?... Ja ja ja, rien los políticos, qué tierno el cabroncete.
En pelota picada, va el emperador.

Lo triste es que ya lo sabe, y aún así se ríe y se rasca las bolas.

4. Una vez reducida la industria de occidente a la mínima expresión -y con ella, la subjetividad de la "clase trabajadora" y la consiguiente ideología obrerista- y llegados todos a este estado de “economía desarrollada” (o “tecnodemocracia progresada”, como diría Don Agustín) en que la mayoría se desempeña en puestos de servicios no-se-sabe-para-qué, ningún Estado (y menos el que nos gobierna) va a asumir (1) que estos servicios se mueven sólo entre los huecos de la economía exteriorizada (la producción, hoy por hoy asiática), (2) que no producen verdaderamente nada (o sí: bienestar, ocio, conocimiento… en cualquier caso, nada que llene el estómago o que nos permita construir una caña de pescar) y (3) que hay que reconvertir de forma masiva nuestra organización social. En adelante, hasta el crack que se avecina, todo serán arreglos y reorientaciones. Ningún replanteamiento integral que pueda evitarnos el colapso.
No les anuncio mi resignación, sino de quién no podemos esperar un golpe de timón.

Diario de Carlos; lista de Tareas: aprender oficios, escapar del cemento, mudarse al tercer mundo.

5. Un titular de El País anuncia con cierta alarma que hay Una niña madrileña en Irak. Acabáramos. Para que sea noticia de alcance el hecho de que un único individuo habite en un momento determinado en una zona que pueblan millones, el lugar debe de parecernos tan lejano e inhóspito como la superficie marciana. Debe existir un fuerte desarreglo moral en nuestra percepción del mundo para que “Un hombre en Marte” y “Una niña en Irak” nos parezcan noticias análogas y se redacten de la misma forma. Es la manera en que se nos informa de las guerritas en la periferia de occidente. Explotan lejos. Patapum. Aquí no se oye nada. Y además, allí no están “los nuestros”. Luchan “otros” y mueren “otros”. Uno de los nuestros allí constituye por sí solo una noticia, así viva entregado a la papiroflexia.
Una madrileña en Basora. Un gallego en la luna. Tanto da.

12.1.07

El Lema

Acabo de remitir una carta al Viceintendente de la Subdelegación Regional de Asuntos de Orden Público del Ministerio de Seguridad e Higiene para hacerle saber que, a menos que rectifiquen e introduzcan el adjetivo “confraternización” en el lema de las manifestaciones contra Fluffy y sus Esbirros que van a tener lugar en varios puntos del Estado este próximo fin de semana, que se vayan olvidando de mi asistencia. Ni yo ni ninguno de los tres amigos que tengo pensamos ir a menos que se incluya una palabra tan importante. Evitarla es rendirse al terror, claudicar. Mis propuestas al Viceintendente han sido: “España por la confraternización, “confraternización, oe, oe, oe” y “Basta de discusión; ante todo, confraternización”. Si no están de acuerdo, que inventen otras (sin descontextualizar, ojito), pero que incluyan la palabra “confraternización”, puñeta. Si el Ministerio y el Gobierno de ZP persisten en su negativa, que sepan que les llevaré ante las autoridades competentes… un momento… las autoridadeeees… hmmm… bueno, en fin, que se atengan a las consecuencias de sus actos, que ya son mayorcitos.
...
También me hubiese gustado que el lema incluyera el vocablo "consuetudinario".
Por la confraternización consuetudinaria... por la confratudización consudineraria... por la consueturnización confraternaria... Son buenos lemas, todos.
Bien podrían usarlos, pienso yo. Pero son unos inconscientes, ya no queda ni moral ni virtud en este país...

11.1.07

Mis predicciones para el año que empieza

Tengo poderes. Sí, un día en Ámsterdam sentí cómo se me regeneraban los tejidos, como la sangre me fluía con una furia inusitada mientras mi hermano movía edificios con la mente… pero no se trata de eso. La droga es mala. Les hablo de poderes de verdad. Tengo poderes de predicción. Soy un visionario. Sé exactamente veinte cosas que van a producirse este año que comienza:

1. Alguien dará un premio a Almodóvar por algo, cualquier cosa.

2. Un científico del Reino Unido llamado Wilson Roderick publicará otro informe, esta vez “definitivo de verdad”, en donde se demostrará que el cambio climático efectivamente se está produciendo –que no es coña, vamos- y que la tierra se recalienta más que la cabeza de Acebes frente a una comisión parlamentaria.

3. El Real Club Balompié F.C. bajará a segunda. Ni el fichaje de Edmonton le salvará del brete en el que se encuentra. El pendenciero técnico uruguayo “Cheto” Sarabia tomará las riendas del equipo a siete jornadas del final… pero ni con esas.

4. Apple sacará el rompedor ICat, un fotocatalizador sintético de siete gigas, con teléfono, reproductor de video y audio, juegos multimedia, wi-fi, lo-fi, interface amigable y reloj-calculadora.

5. Mantra Inc hará una opa sobre Cleops Corp y, en consecuencia, despedirán a cien mil.

6. Se firmará un nuevo pacto antiterrorista en el que las Fuerzas Democráticas que nos gobiernan clamarán por la Primacía del Estado de Derecho, la supremacía de la Constitución sobre los ejércitos de Skeletor y el Poder de la Calavera Gris (del castillo de Greyskull) en su lucha eterna contra el Mal.

7. Como consecuencia de la nueva política lingüística de la Generalitat, se crearán Carnets d'Adaptació a la Nació. Aquellos que no pronuncien bien la vocal feble y también aquellos que no sean capaces de pronunciar bien la j -sí, los que la hacen “sh”, “ll” o incluso “ch” (“putashá” por putejar o “relayarsa” por “relatjar-se”)- e incluso aquellos que sean incapaces de reducir “passa a Mireia la pilota per a que jugui amb ella” a “passa-li-en-lo-la” serán amonestados y se les quitarán puntos, semi-puntos y cuartos de punto. El que se quede sin puntos, recibirá un “apercibimiento de inadaptación”, en el que se le conminará a adaptarse de una vez por todas so pena de perder dos semi-puntos y cuarto. Cuando uno pierda dos veces dos semi-puntos y cuarto se considerará que ha perdido cuatro puntos y medio o dieciocho cuartos de punto. Al tercer aviso quedará descalificado y tendrá que traer un justificante de su madre, que certifique que es buen chico, sólo que un poco bruto para los idiomas.

8. Dustin Hoffmann dará vida a Xavier Sala i Martí en el biopic sobre la vida del excéntrico economista. Se titulará "Globalizating reality". La película estará centrada en la defensa de la globalización capitalista que el famoso intelectual realizó cuando estaba abandonando la bebida, justo antes del futuro famoso episodio en que el economista se convirtió al Islam y quemó (o mejor dicho, ya que esto es una predicción, quemará) todas sus americanas frente a la Cambra de Comerç. Por otro lado, Miramax asumirá también el biopic de Jiménez Losantos: "Liberanimal". Eduardo Noriega, tras siete horas diarias de maquillaje, interpretará al temible difamador maño. La excursión de Fedeguico a china como integrante del Comando Maoísta Baturro se filmará en la Calle Trafalgar de Barcelona. César Vidal será interpretado por Fernando Tejero, que engordará cincuenta y tres kilos para el papel.

9. Javier Ortiz escribirá dos artículos que NO versarán sobre El Conflicto Vasco.

10. Lapatatadelalibertad dará entrada, hasta el diecisiete de mayo, a veinte diatribas contra el Dinero y los botiguers gobernantes de Ciudad Escaparate .

11. Descubrirán al Mulá Omar en una aldea birmana. Se escapará del operativo conjunto “Brutal Anhilation” -de los ejércitos estadounidense, inglés y polaco- a lomos de una burra ciega.

12. Tras el día del trabajo se mantendrá una encendida polémica entre los manifestantes lúdico-festivos rompeescaparates contra aquellos otros sindicalistas y partidarios de desfilar con cara de estreñimiento y gritando cosas a favor de regímenes muy antiguos, como aquel en el que se produjo lo de Casas Viejas.

13. La ministra de salud confesará que el nuevo estudio de su ministerio revela que las cifras de drogadicción en el estado oscilan entre “alarmantes”, “muy alarmantes” y “realmente disparatadas”. Dos expertos dirán que es “un efecto colateral del desarrollo del capitalismo tardío, acentuado por la brecha tecnológica y el desequilibrio epistemológico del ciudadano global”, como si el hombre no se hubiese endrogado desde siempre para darle un gusto al cuerpo.

14. Habrá brotes de violencia en los suburbios. Se dirá que “a causa del descontento social”. Y hala, a otra cosa. Es decir: a la misma de siempre.

15. Se celebrará un gran evento en Ciudad Escaparate. ¡Qué digo uno! ¡Cientos! ¡Cada día! Unas jornadas sobre ciudadanismo chachipiruli con orquestilla y fuegos artificiales, un par de Bienales del Disseny, con participación de gente de muchas razas y diseñadores “emergentes” del tercer mundo; una reunión de bomberos y policías de todo el mundo que colapsará los hoteles y los burdeles de la ciudad; el Construmuch con sus grúas ultrasónicas y sus promociones de destrucción costera… ¡huy si habrá cosas este año que viene! ¡A porrillo!

16. Ulrich Swëiss, un alemán de veinticuatro años, batirá el record guinness de comer chucrut con una marca de treinta kilos en una hora y veinticino minutos. Morirá al cabo de tres horas en una implosión de metano, por gilipollas.

17. Se descubrirán restos de un Pimplosaurio en Alceberrí, Castellón. Los expertos no darán crédito.

18. George W. Bush volverá a cambiar de estrategia en Irak: enviará ochenta mil nuevos marines.

19. El departamento de Nutrición de la Universidad de Wilesford (Oh) dará a conocer una increíble noticia: no es la grasa de cerdo lo que causa el colesterol sino la somatización del sentimiento de culpa por creer estar comiendo grasas malignas, que hace que una pequeña glándula anexa al páncreas y llamada “splend” (en castellano “higadillo”), desconcertada, se ponga a inyectar sebo en las arterias no se sabe muy bien porqué.

20. Se hará pública una encuesta en la que el ochenta por ciento de la población española coincidirá al señalar que “a mí, que me dejen en paz; yo lo que quiero es un mundo encerrado en los periódicos y custodiado por la policía”. Todos los diarios coincidirán al destacar que a esta idea común ha llegado cada uno de los integrantes de la mayoría por su propio pie, gracias al libre albedrío y a la democrática sensación de pensar todos lo mismo y a la vez, sin coerción alguna.

10.1.07

Para Cal

Cal Robbins, como ven, un auténtico punk.

A algunos de ustedes –interesados en los avatares de la autogestión- quizá les suene Dischord, el sello de Ian McKaye, primero en Minor Threat y después en Fugazi. A aquellos a los que les suene Dischord quizá les suene también uno de sus grupos, los estupendísimos Jawbox, a quienes vimos en el extinto Garatge taloneando a los también estupendos Victim's Family, hace mil años. Quienes recuerden Jawbox, quizá conozcan también el nombre de su compositor/guitarrista/productor/cantante, Jay Robbins, después en Burning Airlines y hoy en Channels. Y quienes conozcan, en última instancia, a Jay, tal vez sepan que hace unos meses fue papá, como quien les escribe.

Pues he aquí que Cal, hijo de Jay, tiene una enfermedad degenerativa y he aquí también que Cal vive en EEUU, en donde la medicina es carísima y no está sufragada colectivamente (sólo Dios sabe cómo los ricos han convencido a los pobres para que pase esto). Frente a esta desoladora situación y para recaudar fondos, todos los amigos de Jay en Barcelona han organizado un concierto en donde el mejor grupo de rock que ha dado Ciudad Escaparate en los últimos veinte años se reúne para intentar ayudar a Cal.

Conviene que vayamos todos, que traigamos a nuestro amigos, a los amigos de los amigos y a los amigos de los amigos de los amigos (aunque nos caigan rotundamente mal, hagamos de tripas corazón). No valen excusas, que avisamos con tiempo.

Este es el cartel, ahí tienen fecha, lugar y precio:

Purgan a Millás

...sólo falta averiguar de dónde le apean, supongo que de sus cabezas...

... continúan las purgas grandilocuentes, las acusaciones de colaboracionismo...

... un servidor ya recibió, en su día, una buena dosis de gilipollez (aún estoy esperando ese cheque de la CIA...)...

... pues bien, aquí tienen más, sólo que ahora otro les sirve de diana...

... parece que despiertan tarde, olvidan su pasado y la emprenden contra el primero que pillan...

... son de una ingenuidad terrible...

... y bien, aunque algunos argumentos suenen ciertos, cuando llegan al hombre reprochan mentiras con más mentiras ¿y de qué sirve?...

... ¡cuánta exageración!...

... entristece ver que Santiago Alba se presta a estas tonterías...

... a este paso, voy a terminar paranoico, como el Dr. Strangelove: ¡malditos comunistas!...

... ¿qué dicen ustedes?

8.1.07

De constructores, botiguers, vikingos y muertos buenos



1. En ocasiones, contadas ocasiones, admiro la diplomacia. Evita homicidios. Por ejemplo, ayer Mathew Tree entrevistaba a un constructor en un balcón con vistas a esa estupidez vertical llamada Benidorm. El menda confesó haber arrasado –“levantado”, prefirió decir- él solito un buen trecho de sierra del litoral con una urbanización cuyo impacto ecológico se asemeja a la de una pequeña deflagración nuclear. En un punto en el que la vileza del Gran Emprendedor comenzaba a tomar visos de enormidad absoluta, de virtud demoníaca, Tree preguntó: “¿y no has encontrado resistencia a tu actividad?”. El Gran Emprendedor contestó sin que se le notase cinismo alguno: “yo prefiero mirarlo desde el punto de vista del beneficio social, y no tanto desde el beneficio individual: me refiero a toda la gente que se emplea en las obras, todo el dinero que se reparte a gente a la que le hace falta, todos los oficios que son necesarios para levantar una casa…”. Mathew Tree, muy diplomático, sonrió y estrechó la mano del tipo al despedirse. Yo hubiese intentado tirarle balcón abajo, al muy hijodeputa. ¡¡En nombre de la Sierra del Litoral, muereeee!! ¡¡Muereeeee!!

2. Me alegro de que esta eterna mañana llege al punto en que desaparecen las legañas, los ojos se desperezan y uno empieza a ver. Ciudad Escaparate despierta poco a poco. Sus gentes, hartas de que la Ciudad se haya convertido en un no-lugar, híbrido entre parque temático y centro comercial al aire libre, no creen que se pueda llegar a un mediodía digno de vermut, prensa burguesa y mirada satisfecha… Ya ni siquiera queda esa evasión, con los bares tomados por turistas, ejecutivos gilipollas y consumidores furiosos. Marina, en su despedida de Saló de Lectura, hizo un valiente discurso sobre el estado de las cosas. Por supuesto, nuestros gobernantes botiguers concelaron el programa y suprimieron la redifusión de la crítica. Y eso que no dejo de escuchar que "hoy en día ya no hay censura, como antes". En resumen, y con Marina: ¡A pelear todos juntos! Contra el amabilismo socialdemócrata. Contra el fascismo posmoderno. Contra la dictadura de la economía. Y a los que descansan tranquilos porque viven en Sants o en Nou Barris, que sepan que sus barrios, como todos los demás, pronto serán el nuevo objeto de negocio del consistorio: quién sabe qué les tocará, un “plan estratégico”, la remodelación/destruccion de sus mercados, la creación de una “zona de promoción empresarial”, un nuevo “eje comercial”… Hay mil formas de terminar con la vida de barrio, todas ellas aprovechan los deseos de grandeza de sus gentes y todas terminan con la destrucción de la vida urbana que aún se resiste al movimiento del Dinero. Si aún aman aquella bodeguita, ese callejón adoquinado, esas casas bajas, esa colonia fabril, esa plaza verde… únanse y peleen. No hay otra salida.

3. Hace pocos días pude leer en un periódico un humillante ejercicio de inversión. Resulta que los trabajadores de la Alemania del Este que se encuentran en el paro tienen la desagradable costumbre de dejarse crecer todo el pelo de la cabeza: cabellera, barba y patillas (y para agravar la situación capilar -aunque esto es ya pura especulación- seguro que el peinado resultante es del tipo Canillita, con chollas frondosas y frontal despejado). Ante esta desagradable situación, el líder democristiano del Estado de Nueva Valonia (seamos francos: no recuerdo el nombre del lugar) hacía campaña rapando a los futuros trabajadores para que El Mercado de Trabajo, una vez adecentadas las pintas de sus pretendientes, fuese capaz de reciclar a esa pequeña tropa de robinsones. ¡Invirtamos la inversión! Pongámoslo del derecho: atendiendo al número y a criterios de reducción de costes, resultaría mucho más eficiente obligar a que los empresarios valones, seguro que muchísimos menos que los greñudos desocupados, se dejasen crecer el cabello hasta alcanzar un perfeccionado look de vikingo emprendedor.

4. Traten de imaginar este caso: Joaquín Rodríguez Mendía, madrileño, soltero de cuarenta años, pornógrafo confeso, rentista (heredó siete inmuebles de su padre), putero, liberal, huraño, odiado por sus vecinos, adicto a los somníferos, sin familia conocida, muerto en una explosión en la T4. ¿Qué miserias vendería la prensa ante la muerte de Joaquín? ¿A qué viuda desconsolada mostrarían gimiendo? ¿Cabría el mismo proceso hipócrita de beatificación de la víctima? Y nosotros: ¿deberíamos alegrarnos de que ninguna familia vaya a llorar al muerto? ¿Sería menos grave el atentado? ¿Podríamos emplear de nuevo el argumento “de clase” (ya saben, ese que no importa cuando los accidentes son laborales: "tres trabajadores muertos" y tal)? La explotación del dolor con fines mediáticos, con el tramposo recurso añadido de la mitificación postmortem (ya se sabe que no hay muerto malo), no deja de causarme estupefacción y náusea, a partes iguales.

4.1.07

Algo de chicha

Días como este hacen que recupere una mínima confianza entre tanta cybermediocridad. Ahí va algo de chicha de la buena:

- LaDinamo saca su edición digital y, dentro, encontramos suculentos artículos como este acerca de Alan Lomax y este otro sobre Campañas Electorales Heterodoxas (no se pierdan el programa electoral para Madrid que presenta la redacción de LaDinamo). Propondré a miembros del colectivo La Escuela Moderna redactar uno análogo para Ciudad Escaparate. Pop, dope and fucking in the street. Ese será el lema, más o menos.

- Jaime, en plena subida de azúcar por la turronada excesiva, regresa para explicarnos cómo Las Armas Salvan Vidas, con numerosos ejemplos. Muy didáctico. Defrauda ligeramente que no se reproduzca ningún comentario de Jacob Adenauer al respecto.

- En SinPermiso, Tariq Alí desglosa con saña la ejecución colonial de Saddam. Estamos de acuerdo en casi todo: Alí obvia que, por lo menos un reducido número de políticos italianos y británicos han criticado duramente la forma de la ejecución, al igual que podían haber dicho que "hay que sedar a los presos antes de torturarles". Se ve que matar así no es plan, que las cosas “o se hacen bien o no se hacen”.

-Vuelvo a leer al viejo Zinn -que últimamente se había amansado en exceso-, para redescubir verdades tan obvias como esta:

La gente sabría, al escuchar al presidente diciendo: “Vamos a llevar la democracia a Oriente Próximo,” sabría cuántas veces llevamos la democracia a otros países que invadimos. Sabría si llevamos la democracia a Chile, cuando derrocamos un gobierno democráticamente elegido en Chile en 1973. Sabría cómo llevamos la democracia a Guatemala cuando derrocamos, de nuevo, un gobierno democráticamente elegido, - ¡oh!, amamos las elecciones democráticas, adoramos las elecciones libres, excepto cuando van por el camino equivocado. Y entonces enviamos a nuestro ejército o a la CIA o a agentes secretos para derrocar al gobierno.

Si la gente conociera esa historia, nunca le creería un solo instante al presidente Bush, cuando dice, ¡oh!, vamos a Iraq, sabéis, por ése o aquel motivo y la libertad y la democracia, y son una amenaza. Quiero decir, requiere – sí, requiere una cierta comprensión histórica para ser escéptico sobre las cosas que las autoridades os dicen.

Cuando se sabe historia, se sabe que los gobiernos mienten, como dijo I.F. Stone. Los gobiernos mienten permanentemente. Bueno, no sólo el gobierno de USA. Es simplemente la naturaleza de los gobiernos. Bueno, tienen que mentir. Quiero decir, los gobiernos en general no representan a las sociedades que gobiernan. Ya que no representan al pueblo y ya que actúan contra los intereses del pueblo, la única manera como se mantienen en el poder es mintiendo al pueblo. Si le dijeran la verdad al pueblo, no durarían mucho tiempo. Así que la historia puede ayudar a comprender el engaño y a ser escéptico y a no apresurarse a apoyar cualquier cosa que te dice el gobierno.

Ahora bien, en este último párrafo yo cambiaría Gobierno por Partidos Políticos (porque en realidad, mientras nos gobiernen, casi da igual qué engendro ideológico se encuentre allá en las alturas).

- Finalmente, Javier Sádaba, escribe para Gara el conflicto moral que suscita el caso De Juana.

3.1.07

Yo antes me fumaba siete cajetillas al día

Quien ha dejado de fumar suele exagerar su vicio pasado: ¡yo me fumaba siete cajas! ¡diarias! ¡siete diarias! ¡me ponía el despertador a las tres cuarenta y cinco de la madrugada para fumarme un pito! Y, evidentemente, resulta una mentira indiscutible. Nadie, gracias al cielo, se dedicó nunca a contar cada cigarrillo fumado por su interlocutor el tiempo suficiente como para poder reprochar al exvicioso: ¡mientes! ¡tengo pruebas! ¡del 96 al 2001 sólo fumaste 18,6 cigarrillos diarios! Seamos benévolos. Es una de aquellas mentiras que se construyen para fabricar un “hoy”, un “ahora” algo más sosportable. A base de “fíjates”. Fíjate como estaría si hubiese seguido con el tabaco. O (y aquí ya toca sentir algo de rabia) “fíjate el dinero que me ahorro”.

A mí me da, y ahora suelto ya el núcleo pesado de este apunte, que con la nostalgia que evoca tiempos más duros -del tipo “antes sí se sufría”- sucede algo parecido. Aplicada como hoy se aplica es una exageración rayana en la puta mentira. Se trata de una narrativa diseñada de forma específica para confundir a los jóvenes, que sencillamente afrontan unas jodiendas diferentes. Sitúa a una generación sobre la otra, por méritos, por trabajo y obediencia.

En ese punto, el orgullo obrero del padre viejo que cuenta lo mal que lo ha pasado, lo mucho que ha trabajado y los esfuerzos que le ha costado todo, hace un flaco favor a su prole. No sé qué se espera lograr con ese discurso, aparte de asquear a los jóvenes y recordarles la condena de trabajo eterno a la que se enfrentan.

Lo peor de todo, sin embargo, es que la narración consolida aquel pensamiento autosacrificial tan propio del cristianismo y que ha conseguido todo cuanto objetivo se marcase en las alturas, ya fuese desfilar hacia una muerte segura en defensa de alguna patria presuntamente superior (a otra exactamente igual) o construir toda una ideología obrerista hasta lograr el perfecto credo absurdo para la explotación: se discute la sumisión y el grado de sacrificio, la longitud de la cadena, y nunca la cadena misma. Trabajad, hijos, trabajad. Así “saldréis adelante”.

En Catalunya, el lugar donde lamentablemente más horas se trabajan del Estado Español (para esto sirve el maldito seny), tan sólo se ha refinado el lugar donde quemar las horas de forma inútil a cambio de un sueldo cada día más insuficiente. Y frente a aquellas oficinas de madera chapada y jefe chusquero en las que "se sufría más que ahora", hoy tenemos luz blanca, apoyapiés y jefe lamepollas. Disculpen mi lenguaje. Hoy estoy especialmente chusco.

El caso es que no logro ver en este falso recuerdo de expiación -estoicismo de sobremesa, carajillo y admonición benevolente- otra cosa que una falsificación que ha autosugestionado a toda una generación y además ha fabricado una actualidad que promueve el puteo intensivo del subalterno: joderle las vacaciones, precarizar cada vez más las condiciones de trabajo, encerrar a los currantes en cubículos, extender el horario más allá de la cena; o, en el mismo orden de cosas, mostrar una insensibilidad ya arquetípica, la antipatía del ciudadano-que-viene-de-abajo, sólo ostentada en aquellos lugares en donde hay subalternos imaginarios que nos prestan servicios: los infiernos del infraconsumo. Invoquen mentalmente a aquel consumidor furibundo que reclama sus derechos en un supermercado cuyo único trabajador es reponedor-cajero-telefonista-encargado (¡abran otra caja, por el amor de dios!¡abran otra caja, inútiles, que tengo prisa!).

Batallita al caso: esta navidad, quien les escribe quiso salir en defensa de un conductor de autobús que llegó diez minutos tarde y que estaba siendo acosado por la furia de un ciudadano-que-viene-de-abajo (ya medrado y elegante, entiéndanme).
Sin pensarlo mucho, grité al ciudadano “oiga, déjenle en paz que él está trabajando en sábado mientras ustedes se dedican a comprar”.
Enseguida apareció un aludido: “oiga, qué quiere decir con eso, yo he trabajado en sábado toda mi vida”.
Y ya, sin que me oyesen, tuve que concluir para mí: “ya... y así te has quedao, histérico del demonio”.

El eterno episodio de “los tiempos en que sí se sufría” sumado a la cristiana y detestable “cultura del sacrificio” han asentado una factoría inagotable de palurdos insensibles. Como representación exagerada de este pensamiento, tienen el gag de Monty Python en el que cuatro millonarios discuten sobre cual tuvo una infancia más desgraciada: yo vivía con mis once hermanos en una caja de zapatos en medio de la calle y la gente, al pasar, nos pisaba y nos escupía… Pues esa es la gracia del asunto. Más bien poca a menos que se exponga en forma de parodia.

Termino ya: si están ustedes en aquella edad y todavía tienen quien les ataca con el cuento del “sacrificio” y de “los tiempos en que se sufría”, busquen por ahí unas comparativas salariales, hagan que su progenie les acompañe a ver los nichos a los cuales puede accederse a cambio de hipotecar su sueldo completo, llévenles a una ETT a consultar los perfiles que se demandan y las condiciones que se ofrecen… Si tienen algo de vergüenza, callarán para siempre y no les endosarán nunca más la monserga de la nostalgia expiatoria.

Aunque yo también, cuando fumaba, me metía cuatro paquetes a calaperro. Parecía una locomotora.

2.1.07

¡Catapún!

Supongo que ahora, como los opinólogos de prensa y radio, expertos crispadores y fabricantes de realidad, podríamos impostar esa indignación profundamente democrática que da tanta angustia, ese tono condescendiente de: ¡¡pero cómo puede ser que estos sigan empleando la violencia, tienen que ser tontos, o locos, o unos zotes!!... Sin embargo, por aquí no tenemos que mantener nuestro puesto de trabajo con la adhesión categórica al régimen: “aquí los demócratas, allí ellos”, "con violencia, a ninguna parte" y demás aspavientos. Nada de eso. La cosa, si uno se atiene a la escasa información que los medios han lanzado acerca del “proceso” (de rendición era, por lo que se ve), no parecía que pudiese tener otro final que la explosión. Había tregua, decían los titulares. ¡Seguro!... Entretanto: unos robaban armas y los otros detenían a miembros de la banda en activo o inventaban inauditos cargos penales para retener en prisión a De Juana. Había diálogo, decían, mientras unos coordinaban operaciones conjuntas con la policía francesa y los otros quemaban autobuses. Francamente, la impresión, ahora, es que nunca hubo nada de nada. Que todo fue un farol de Rodríguez Zapatero y un estertor de la agónica Batasuna, que, como todo partido político, se halla condicionada por su propia naturaleza: su afán de representación y la necesidad de votantes/ingresos. Al final: ¡patapúm! como siempre. Y prefiero ahorrarme comentar el contenido simbólico de reventar la T4. Al fin, volvemos a las andadas. Y ya se sabe lo que viene a continuación: nuevas detenciones, un notable aumento de la tortura policial en Euskadi, más explosiones, más muertos, repatriaciones de los etarras caribeños, ni hablar de acercamiento de presos... etc, etc. Me da que esta nochevieja los populares han descorchado más champán (así, en castizo: ¡Champán!) que nunca. Vuelve El Enemigo y, con él, sus posibilidades políticas. Por lo que se ve: este no es un año nuevo. Es el mismo año de siempre. Los socialdemócratas, los democristianos y, enfrente, el “siego” terrorismo. Venga, va, otro Pacto de Estado, por favor. Enróquense definitivamente. Puedo imaginarme dentro de cincuenta años explicándole a mi nieto cómo se inició “esto del País Vasco” y porqué ha durado tanto: “es, nietecillo mío, porque son todos gilipollas, porque todos tienen tanta tanta razón que creen que la tienen toda… zzz… ¡abuelo, abuelo, que te duermes!”.