Sí amigos, tengo previsto ponerme a “emprender” en breve, con todas sus consecuencias. Ya está bien de reparos morales. Me he cansado de trabajar por cuenta ajena. De día, quiero amasar mis propias plusvalías y por la noche, antes de dormir, quiero dedicarme a contar monedas de oro.
He pensado en varios negocios, tal vez ustedes puedan ayudarme a decantarme.
Haré una breve lista con los detalles de cada uno de mis proyectos:
1) Un periódico gratuito. De nombre NAE (Noticias de la Actualidad Eterna). Lo lanzaré con el eslogan:
NAE, el quinto diario gratuito de información inútil. Cada página tendrá el doble de espacio dedicado a títulos, subtítulos y fotos de archivo que texto de noticia propiamente dicho. Por ejemplo, una crisis internacional en Zimbabwe se abordará con dos fotos de mineros nigerianos tomadas hace 20 años y un titular ARDE ZIMBABWE con una fuente a 200 puntos. De este modo, sólo tendré que redactar medio párrafo. Aparte, dos de cada tres páginas serán anuncios de automóviles y fotos de naturaleza exuberante con recomendaciones para invertir en conglomerados de Dinero supranacional. Toda franja superior de las pocas páginas en que no aparezca un monovolumen o una oferta de créditos rápidos estará reservada a estadísticas inútiles e informaciones curiosas (más conocidas como “cosas de la vida”). Para que se hagan una idea: una cosa de la vida, que cada día se extravían en la estación de Atocha más de 500 rebequillas, 800 sudaderas con nombres de universidades gringas inexistentes (Sodoma Tech, Yorktown, Bartley Institute of Methodology…) y 550.000 paraguas plegables; y una estadística: ¡la inseguridad desatada! el 6% de los barceloneses presiente que alguien de su círculo cercano ha podido presenciar un delito menor en los últimos 53 días...
En general, preveo unos beneficios cuantiosos. Sobretodo porque el capital de arranque es irrisorio. Teniendo en cuenta que hay plantillas de quark en donde calzarlo todo y que puedo inventarme yo todo lo que no llegue de agencias, no preveo la necesidad de mucho personal. De hecho, seremos un servidor, mi secretario personal –quiero contratar a un empresario de éxito y encargarle sólo que me filtre las llamadas- y una máquina de
vending repleta de bolsitas de frutos secos. Aparte, estoy perfeccionando un software que genera aleatoriamente Noticias de la Actualidad Eterna. Acabo de pulsar
execute y esto es lo que muestra la lista generada:
dos se inmolan en Islamabad; el Rey critica el terrorismo, advierte sobre el exceso de confianza y se muestra reacio; tres marines, detenidos por grabarse en escenas guarras con una cabra y colgarlo todo en un blog sin permiso de comandancia; el seleccionador desmiente su innegable racismo y declara: “anda ya, si yo tengo un amigo medio negro, pobrecito”; presuntos integrantes del brazo armado de las Víctimas del Terrorismo apalizan a un inmigrante homosexual entre gritos de "¡marica!", "¡antiespañol!" y "¡etarra!"; Ellroy McCorkney, el famoso coreógrafo norirlandés, presenta su nuevo espectáculo en el Guggenheim de Mollet de Munt, el montaje es una dura crítica a Bush, que no se sabe si se recuperará de esta; un trabajador malagueño, grave tras caerse de lado… etc, etc.
Como ven, puedo empezar prácticamente solo. Y con grandes expectativas.
2) Un gabinete de atención sicopedagógica orientado a Empresas. Sí, “orientado a Empresas”, fundamentalmente, porque ellas son las únicas capaces de pagar 500 eurazos de vellón para que se les certifique con psicojerga que han quemado a otro ejecutivo como quien quema una bujía (se puede decir, por ejemplo, que el pobre tiene un "trastorno de atención severo", unido a una "bipolaridad de alcance medio": cuando lo cierto es que se quiere morir porque ha asumido más presión que una vaporetta y le ha saltado el Último Resorte). Cada vez son más las empresas que, como parte de una estrategia de comunicación interna, y dado el creciente desprecio que sus plantillas sienten hacia el objeto social de las corporaciones, puesto que más o menos todos odiamos nuestro trabajo así como a los currantes integrados y felices (cuando según la teoría deberíamos sentir una empatía espontánea e integrar una sinergia multitudinaria de provechoso impulso empresarial) provén atención sicológica a las personitas que queman de forma planificada. De este modo, se convierte en un problema episódico y “personal” la habitual práctica de abusar sistemáticamente de todo quisque, burlando horarios, sueldos y categorías profesionales… y encima pueden cantar aquello de la responsabilidad corporativa, tralará. Como complemento de los “diagnósticos exprés” (creo que, yendo bien, puedo diagnosticar unos cincuenta cuadros maníaco-depresivos a la hora), ofreceremos cursos de lectura básica. Hay que realfabetizar a los ejecutivos. Están peor que los bachilleres. Habituados a leer sólo correos de negocio y boletines internos en jerigonza marquetiniana, nos vemos obligados a volver a enseñar la utilidad de una oración coordinada e incluso la grata posibilidad de una subordinación adverbial (
habida cuenta, por ejemplo). Un negocio redondo.
3) Una distribuidora de pescado. Mi plan es contratar a unos veinte exmilitares ucranianos y amenazar a las cofradías de seis o siete pueblos costeros. A continuación, amenazaremos también a los pescaderos de por lo menos cinco mercados de la ciudad. De este modo, con sólo una flotilla de siete furgonetas refrigeradas, preveo agenciarme un 90% del precio final de todos los frutos del mar que ustedes compran a diario. Lo único que me echa un poquillo para atrás es la dificultad del arranque del negocio, ya que no se me da muy bien el robo de vehículos motorizados. Siempre que lo he intentado, he dejado el panel bajo el volante destrozado y todo el cableado fuera. Y he tenido que huír corriendo.
4) Una fábrica de arandelas vulcanizadas para mangueras de distribución hidráulica de motos de nieve. Según mi último estudio de mercado, con el cierre de Arandelas Agulló (ARAGSA), que tenía la fábrica en un polígono de Ulldebató de Campcentelles, hay un hueco en el mercado. Además, mi idea es instalar una factoría con máquinaria de tercera mano en un hangar de Hun-Min, un pueblito a las afueras de Min-Hun. Pagaré a 0,003€ la hora, que para los salarios que se pagan en la provincia de Hutang, es todo un sueldazo (siempre que se trabaje un mínimo de 17 horas al día). ¡Suerte tenemos que aún queden países comunistas! Si no no se de qué forma podríamos “emprender”. La única parte de esta propuesta que me echa para atrás es que los sobornos para pasar los controles de calidad del Ministerio de Industria están por las nubes, y las arandelas que voy a hacer van a ser bastante mierdosas, seamos sinceros. El caso es que ya nadie se conforma con un viaje a Florencia, como hace unos años. La gente se ha vuelto muy avariciosa.
5) La promoción de un proyecto de
supraciudad. Me explico. Como en Barcelona ya no queda espacio para construir y todavía, por lo que se ve, hace falta instalar muchas más carreteras y muchas más empresas dedicadas a objetos sociales incomprensibles, he diseñado un conjunto de pilares que se instalarían en 200 confluencias de calles del Eixample. El conjunto estaría rematado por una superficie colgante de unos veinte millones de metros cuadrados, colocada a cien metros de altura, idónea para construir chalets, autopistas y polígonos industriales. Unos ascensores con aspecto de funicular subirían los vehículos y las personitas hasta Barcelona II (me olvidaba: ese es el nombre del proyecto). Me he inspirado en la ciudad de los Inhumanos, esos mutantes exiliados que tenían un líder mudo de grito ultrasónico. Las ventajas de este proyecto son obvias: estaría a sólo cien metros del centro, puesto que tiene cien metros de altura; tendría luz natural, algo que Barcelona I dejaría de tener; poseería también unos grandes balcones en sus confines, desde los cuales admirar la paradisíaca belleza de Sant Adrià, la Zona Franca, Santa Coloma y Esplugues. Otro enfoque excitante es que no hay ninguna legislación sobre poblaciones aéreas, por lo que no haría falta desarrollar un Plan Estratégico ad-hoc, como con el 22@, ni tendríamos que recalificar terrenos a la buena de Dios. Y permitiría dinamizar la economía de Barcelona al margen del turismo. Podríamos volver a desarrollarnos a saco como si nos hallásemos de nuevo en los años cincuenta, pasando del sector servicios, poniendo un montón de imprentas y recuperando el textil. Otro aliciente que complementa mi proyecto: Barcelona II sería Zona Franca y Zona Económica Libre, de modo que nadie pagaría impuestos ni se respetaría la legislación laboral. Un paraíso para los inversionistas. Me olvidaba: en el anuncio, aparecerán unas jamonas junto con un grupo de bailarines metrosexuales haciendo una pequeña coreografía (he hablado con Ellroy McCorkney para que se encargue) y cantando "ven, ven, ven a Barceloooonaaa dooos...".
Creo que, a medida que pasan los años, las virtudes del capitalismo se me aparecen con más claridad. La cosa es “emprender”, asumir riesgos y, sobre todo, dejar de lado la moral, que es una cosa así como antigua y pasada de moda.
En fin ¿a ustedes qué negocio les parece mejor?