la patata de la libertad

Blog de opinión crítica completamente anti-
Un congresista estadounidense, en el pináculo de la estupidez, propuso cambiar el nombre de las malignas patatas francesas ("french fries") por el de patatas de la libertad ("freedom fries")... ¿Alguien recuerda la ensaladilla nacional? Colabora con la patata: comenta o envía tus artículos a allstolen@hotmail.com En marcha desde 26/05/04

21.12.07

De esposas y casinos

a. Hay preocupaciones frívolas. Y en el ámbito internacional suelen advertirse con más facilidad. Por ejemplo, en el periódico de hoy, unos cuarentones occidentales sostienen una pancarta con los aros olímpicos convertidos en esposas. Muy ingenioso. Una metáfora de la incapacidad para expresarse libremente que hoy día afecta a los chinos. Es normal, sobretodo cuando nace de unos señores cuyo oficio es la expresión (Reporteros Sin Fronteras) y que proceden de países en donde la posibilidad de materializar acciones ha sido mayoritariamente sustituida por la libre capacidad de anunciar la intención de emprenderlas. Estos países, como el nuestro, han encumbrado el derecho a la pataleta. Y ciertamente no es una conquista menor. Yo mismo me desgañito aquí con incansable asiduidad y de forma invariablemente inútil. Pero aún: poder gritar “todos deberían tener viviendas” no se traduce, en ningún punto de occidente, en que todos tengan viviendas. Evidentemente, es un presupuesto, pero no acorta el trecho del dicho al hecho. En otros lugares, en donde tampoco hay viviendas para todos, está prohibido incluso gritar que todos deberían tenerlas. Eso es muy grave, sí, pero hay que ponerse en contexto: llegar hasta China -un país compuesto mayormente por campesinos envenenados y trabajadores esclavos-, a comunicar que con libertad de expresión vivirían mejor, es como preocuparse por los numerosos casos de dermatitis nerviosa que afectan últimamente a los afganos que viven en las zonas bajo dominio talibán. Hay derechos y libertades que sólo tienen sentido cuando unas condiciones de supervivencia mínimas están aseguradas. ¿Qué será lo próximo? ¿Una manifestación en Birmania por el derecho a las bodas gays? ¿Una manifestación pro-veganismo en Zimbabwe? ¿Una mani a las afueras del penal de Yorkstown para que concedan cinco minutos más de tele a los condenados a muerte? Todas ellas son cosas por las que merece la pena luchar, de acuerdo… pero ya llegará el tiempo de exigirlas. Entretanto ¿qué tal una campaña protesta por jornadas laborales de 8h?

b. En mi corta vida, lo he visto millones de veces. Alguien revisa un producto y en lugar de preguntarse por su utilidad, inquiere sobre algún pequeño detalle. “Ajá… y este medispornio fotolítico de infúbulas, supongo que tiene salida ufb ¿noo?... “. Cuanto más se profundiza en lo innecesario, menos se plantea uno su servicio. En política, sucede esto mismo. Y a gran escala. Se construye una línea de tren que unirá Madrid y Barcelona en sólo dos horas y media para transportar ejecutivos que se dedican a actividades inútiles, cuando no nocivas o decididamente antisociales (el 90% de la empresa privada se consagra a esos objetos) y todas las preguntas son ¿Cuánto costará el trayecto? ¿Cuándo estará acabado? Y el suelo de los vagones ¿será parqué sintético o fibra de plástico? Los periodistas se están afanando en cubrir estas y otras informaciones innecesarias acerca de inutilidades como el AVE o el Las Vegas monegrino. Se ve que habrá 23 hoteles, trabajarán 20.000 personas, lo visitarán tres mil canadienses al mes (una tercera parte de los cuales padecerá alopecia en fase terminal), habrá 840.000 enchufes de pared y la media de altura de los empleados en el parque será de 1,67 cm. Ahora bien, se ignora de donde saldrá el agua, la energía o de qué forma beneficiará la ciudad-casino al ciudadano de a pie. La verdad es que entre una mayoría decididamente idiota, los periodistas al servicio del Dinero y los gilipollas que nos gobiernan, dan ganas de pasarse a la acción directa y empezar a dinamitar vías de tren y complejos hoteleros. Ya pueden seguir las izquierdas institucionales con su letanía progresista anti-derechona, que por aquí abajo la pelea se plantea cada vez más hacia arriba, cualquiera que sea el color del tecnócrata a combatir. Es el Pueblo contra este Progreso de mierda. Y todo lo demás: administración de muerte.

20.12.07

Anoche tuve un sueño (y II)

5. Preparo unas arepas. Tap, tap, tap, giro la masa, les doy forma y las pongo sobre una plancha. No se cocinan. Llega Aimara, hace EXACTAMENTE lo mismo y a ella le quedan tostaditas, en su punto. No puede ser, le digo. Quédate aquí por si hago algo mal. Y repito el proceso. Ella supervisa todos los pasos y asiente mientras lo hago. Finalmente, vuelvo a colocar las arepas sobre la plancha y nada, no sucede nada. En la misma plancha, sus arepas se cocinan y las mías no. Está claro, me dice, si no te libras de tus prejuicios nunca conseguirás preparar unas arepas. Suena a maldición cósmica, pero me hace gracia. Nunca pensé en una escena sensei-alumno semejante frente a unos fogones. Luego el tema deriva en unos ejercicios sexuales que no voy a detallar aquí.

6. Unos compañeros de trabajo ríen en grupo. Me acerco y pongo la oreja. Uno de ellos explica que ha entregado una aplicación al gobierno de la comunidad autónoma que genera unos certificados en pdf que no sirven para nada. “He llamado al módulo CertGen y de momento genera hasta ochenta tipos de certificado, todos de mi invención. De hecho, puede generar hasta certificados que pida la gente y que no existan hasta ahora”. Me entra la risa, y él sigue con su explicación. “He programado unos parámetros para que expida un Certificado de Buena Persona a quien lo solicite”. Le pregunto si lo sabe alguien en la Administración, para hacerme a la idea de si nos aguarda un escándalo inminente y tengo que buscarme ya otro trabajo. Contesta que no, que él siempre entrega aplicaciones que se inventa y que todas cuelan. Me cuenta que ya lleva veinte de estas. Dice que así la Administración tiene algo que enseñar cuando fiscalizan sus cuentas, y que ninguno de los que fiscaliza es capaz de discernir si el software que le enseñan es útil de alguna forma.

7. Me encuentro con una ex. Está igual. Y no es un piropo. Me refiero a que aún tiene veinte años. Le pregunto cómo se lo hace. “Hay que concentrarse mucho”, me contesta. Lo intento. Hago como Hiro, el japonés de Héroes, y rejuvenezco unos tres años. Veo que hay menos canas sobre mis orejas. Lamentablemente, estaba más gordo en esa época y me pasaba el día escuchando corridos. Ella me mira y confirma: “peor, peor”. Entonces se concentra y, haciéndome un favor, me devuelve los tres años. “Vuelves a tener treinta y tres… Mejor así”, sentencia. Me sonríe, se concentra de nuevo y desaparece.
¡Coño! Exclamo.

8. Voy de paseo con Ernesto, que me sigue como si fuese un perro. A medida que recorremos la calle Puigmartí, veo como crece. Cuando llegamos a la carnicería ya es del tamaño de una vaca, pero aún inofensivo. El carnicero me grita desde el mostrador que ni se me ocurra entrar con él. Le digo que no pasa nada, que está bien educado y que come pienso, que no se preocupe. Entra Ernesto y al principio se comporta, pero cuando me despisto empieza a jalarse los canalones envasados, con plástico y todo. No contaba con el efecto bechamel, maldición. Salgo a la calle, ato al gato fuera y veo que, junto a Ernesto, hay otros gatos gigantes bebiendo de un abrevadero. Algunos hasta están ensillados. Sale una señora y se sube de un salto a un siamés. Al grito de ¡hah! ¡hah! sale al galope. Un galope silencioso.

9. Corro sobre unos contenedores de barco como en un juego de arcade. Van saliendo dirigentes del PSC y, a medida que los pateo, se convierten en puntos, armas y estrellitas de bonus. A lo lejos oigo los gritos de Montilla, que envía contra mí a toda su corte de tecnócratas. Los ediles mueren de un golpe. Los consellers necesitan hasta cuatro. Los supero a todos y entro en un barco que parece abandonado. Me escondo tras una chimenea y hago mi aparición en cubierta de un salto. Me encuentro a Jordi Hereu junto a Montserrat Tura. Están repartiéndose las armas de una caja hecha con traviesas de madera. Rápido, saco mi katana y parto en dos a Tura, pero Hereu lanza contra mí un ataque cívico y me inmobiliza. Se aleja a paso rápido. Escucho como reniega robóticamente: maleïts incívics, maleïts incivics... Paso unos minutos luchando contra la ordenanza hasta que me libero. Hereu ha desaparecido. Vuelvo al Paseo Colón y, de la nada, surge todo un enjambre de ciudadanos bicing que se lanza contra mí …

19.12.07

Anoche tuve un sueño (I)


He tenido noches raras estas últimas semanas. Un sueño interrumpido pero profundo. El contenido de mis sueños da buena cuenta de mi estado mental. Lo expondré en párrafos breves:

1. Vuelo junto a mi hermano. No llevamos vehículo ni armas, pero de algún modo disparamos. Nuestro enemigo es una especie de Dios que no hace más que poner nubes entremedio y reírse con una carcajada tétrica a la Loreto Valverde. De pronto, descubrimos una táctica: ignorarle. Encontramos una nevera volante y nos tomamos un par de cervezas sentados sobre el aire. Cesan las nubes y las risas. Pero la victoria lleva consigo una pena: no volamos más. Hemos bajado a un banco de la Plaça Rovira. Le explico a mi hermano que, sin Dios, eso ya no nos hace falta. Él se queda triste porque le gustaba volar.

2. Llego a una especie de congreso de fisioterapeutas. Es en un hotel de playa. Me he dejado el pelo largo y visto una americana de color verde. Parezco un palmero de la crew de Peret. En una sala de conferencias muy parecida al anfiteatro de mi antiguo colegio, nos ponemos a desgranar los avances científicos del gremio. Cosas de mecánica ósea. Me pongo de pie y hablo sobre los problemas de la descalcificación en los adolescentes, y hago un comentario irónico sobre esas chocolatinas de mierda que dicen contener el calcio de un vaso de leche. "¡Ja!". Luego añado: “van comiendo chocolatinas de esas y luego se rompen con nada”, concluyo con autoridad. El auditorio me ovaciona. Un señor calvo y con bigote me entrega una placa honorífica al ritmo de Fela Kuti, agitando un cetro hecho de huesos. Uooooo, black maaaaaan. Me pongo a bailar y, como golpe de efecto, muestro un cráneo con un visible desajuste en la mandíbula inferior, que se monta casi hasta la nariz. Lo levanto hacia a la concurrencia y exclamo: ¡¡¡es de Acebes!!! Nueva ovación. Uoooo, back tu Áfricaaaa.. Entonces todos los fisios amigos míos empiezan a contorsionarse como en una danza vudú.

2. Entro en una tienda. Encuentro un collar bonito y lo compro con unos billetes de colores muy grandes. Pongo un buen fajo sobre el mostrador. Estoy contento. Creo que a Aimara va a gustarle mucho. Salgo y aprovecho para descansar en una cafetería próxima que parece acogedora. Levanto la vista del periódico y veo que entra el tendero. Me ve y se dirige hacia mí. Con toda la naturalidad del mundo, exige que le devuelva el collar: “oye, tienes de devolvérnoslo, ya lo has tenido un buen rato ¿no te parece?… ¿Qué te crees, que cualquiera puede llegar a nuestra tienda con Dinero y llevarse las cosas para siempre?”. Convencido, devuelvo el collar y me disculpo.

3. Charlo con Daredevil de esto y aquello. Estamos en una terraza. Está deprimido y yo tengo tiempo, así que me invita a un cacharro de jotabecola. Él lleva ya tres o cuatro gin tonics. Le hago la típica coña: “¿Qué Matt?... ya vas ciego ¿eh?”. No se ríe. Me cuenta que la delincuencia ha bajado tanto y es de tan poca monta que lo suyo ya no tiene salida. Aprovecho para empezar mi discurso: "desde hace años, el tema de los superhéroes está mal planteado, lo suyo no es detener chorizos y mafiosos, que son una pobre gente, lo que tiene salida hoy es perseguir la delincuencia perfectamente legal. Eso no se te acabará nunca". Intento animarle. De pronto, Matt se enfada y me echa en cara que siempre estoy con lo del Estado y el Capital. Que no, que él no va a ir contra ellos porque duraría tres días. "Pues menudo superhéroe estás hecho", le retraigo. "A ver, no te engañes -contesta- yo no tengo superpoderes, y lo del sentido del radar no da para tanto. ¡¡¡Y deja ya de toquetear mi bastón, ostias!!!"

4. Estoy mirando una cubeta de vinilos que sé que no existen. Un disco que Jawbreaker desecharon justo después de grabar Unfun. Un single de Norman Blake junto a Calvin Johnson versionando un bombazo de Arthur Alexander. Una caja con todos los lp’s de Arcwelder. Un 10 pulgadas de Seaweed que no tengo. Una nueva colección de rarezas de Nick Drake. El nuevo disco de Joan Miquel Oliver y Artur Estrada. Convengo para mí mismo que será mejor llevarse la cubeta entera y pagar el sueldo de un mes, si ese es su precio. El material vale lo que sea.
Y como siempre en este puto mundo de mierda, suena el despertador y he de ir a trabajar.

18.12.07

Automóviles, canarios y despedidas

1. No voy a explicarles algo de lo que esté orgulloso, más bien lo contrario. Este pasado fin de semana me vi obligado a conducir un automóvil. Hacía casi un año que no pasaba ese mal trago. Fue horroroso, qué voy a contarles. Ir a 120 kilómetros por hora sobre un camino embetunado durante setenta largos minutos es una de las más horrorosas formas contemporáneas de perder el tiempo. Y eso que el tardocapitalismo ha diseñado cientos de ellas. Pero esto no es interesante. Un señor que odia el coche pero que supera su fobia 400 días después para tomarlo de nuevo no es interesante. Es raro, como mucho. Lo que sí es interesante es lo que la cabeza de mi hijita razonó sobre los automóviles, y que es toda una glosa de la mente en bruto y sin modelar que poseen esos enanos, los únicos y últimos portadores del sentido común originario. Según ella, los coches son de quien los conduce. Poco importa que el auto que yo conduje el pasado domingo no sea mío. El “cotxe del papa”, dice ella desde entonces. Y no quiere aclaraciones. Yo insisto: “el cotxe no es meu, filla, jo no en vull tenir”. Pero ella lo tiene claro: “sí, papa, el cotxe del papa”. Para ella, quien quiera que se siente en el puesto del piloto es el dueño del automóvil. Y la tierra, añadiría yo, es de quien la trabaja. El comunismo fluye en las mentes de nuestros pequeños. La revolución está al caer.

2. Me interesa una de las más rudimentarias formas de ocio que se está extendiendo en Ciudad Escaparate. Se trata de sacar a pasear el canario. Y no es metafórico. Es eso: pasear al canario, literal. Primero me llegaron noticias de un extraño grupo de chandalistas que perdían las tardes en un parque de Poble Nou acompañados por jaulas de pájaros y drogas blandas. Más tarde pude verles en mi barrio, en la Plaça del Raspall, alineados frente a sus pájaros. La cosa está, según escuché el otro día de boca de uno de los canarófilos, en que según donde se les coloca los pobres bichos cantan más. Esa es la diversión en sí. Bueno, eso y fumarse unas eles mientras se discute qué pajarraco es más guay y cual entona mejor. También vale la pena comentar brevemente las fundas caseras que algunas abuelas bordan para las jaulas de sus nietecillos. Son un auténtico primor. Lo que más se lleva, por lo que he podido ver, son los motivos de cachemira y las cenefas de flores sobre fondos claros. Pero dejemos la estética y vayamos al acto social, que es lo que interesa a este antropólogo aficionado: que en el meeting de canarófilos, ellos (aquí no hay Ellas, de momento) están por ver donde cantan y cual canta más. ¡Y suerte que está mal visto tunear a los pericos! Para lograr un politono decente, por lo visto, hay que tapar la jaula y buscar un rincón tranquilo. Y para que se callen, moverla un poco en plan cabrón. Después de hablar un rato con uno de ellos, sentí una cierta vergüenza al preguntar la única cosa que realmente me inquieta: “¿por qué no soltáis a esos pobres bichos?”. Y qué mal me miró el tipo, oigan.

3. Este viernes, al EJE que nos vamos. Y esta vez para despedirnos del espacio que ha dado lugar a las mejores y más memorables fiestas de La Escuela Moderna. Tocarán Nueva Vulcano, que siempre están que se salen, Twodeadcats, (ni guarra de lo que hacen, ayuden en los comments, plis), más Les Philippes y su pop-con-Hammond tan majo. Como he dicho, nos despedimos del EJE del Mal. L'Espai de Joves de l’Eixample. Un fantástico centro cívico con Patio Andaluz, cerveza barata y agenda cultural para perdedores. En realidad no lo cierran, pero cambian sus gestores. Y los nuevos quieren darle “otro enfoque”, según nos comentan destacados miembros de LEM. Ya sabemos todos qué quiere decir eso: actividades para gente sana, cursos orientales de pacificación para ejecutivos, conciertos de gente con carrera musical y, en general, todos los géneros que componen el catálogo completo de Aburrimientos Mortales del Alma. Alí-Bey 120, 21:30. Hagamos una conga apocalíptica entre eructos y soflamas antisociales.

13.12.07

Una de propuestas y recomendancias

Los de Ladinamo son unos cabrones. Parecen haber irrumpido en mi casa sin mi consentimiento, corcuera style. Me refiero a que… ¿cómo es posible? ¿Cómo puede ser que en su último número hablen de Harvey, de Lindquist, de Classwar, de Inmortal Technique, de The Roots y hasta de La Transi? Reconocerme en sus gustos y lecturas es poco. Estoy convencido que han entrado en mi casa y han decidido reseñar todo lo que había por ahí tirado. Le he preguntado a Ernesto, que es quien custodia mi morada 24-7. Ha contestado que waaaw mientras señalaba con el hocico el armario donde escondo los palitos de hígado. ¡Coño, Ernesto, estate a lo que hay que estar! Los palitos luego... Te preguntaré otra vez: ¿Has visto a los de LaDinamo por aquí? ¿Se han llevado algo?

Este viernes, un nuevo concierto-jolgorio en el que actuarán Valero, grupo barcelonés de PBH -Pop Bien Hecho-. Piensen en Big Star, The Posies o Teenage Fanclub. Con los escoceses semijubilados y los Posies arrastrándose, nos quedan Primary 5, Wiretree y, aquí en Barna, Valero. Ya conocen la fórmula: dos voces todo el rato, arpegios de esos que le arreglan a uno la mañana... Y ese espíritu entre nostálgico y alegre, como de amor feliz y triste a la vez. ¿Qué dónde será el sarao? Pues en el EJE (Espai de Joves de L’Eixample) del Mal. Alí Bey con Lepanto, frente a ese horrible Auditori de estilo (co)jónico. Se diría que a eso de las nueve y media. Ah, y que cada uno se traiga sus drogas, que no está la cosa como para ir invitando.

Por fin he afrontado un libro entero de Mike Davis, de quien había leído cosas siempre buenas y certeras, aunque desperdigadas por aquí y por allí. El libro Ciudades Muertas profundiza y explica los procesos de concentración y dispersión de poder en los nuevos espacios urbanos. Se habla de paranoia securitaria y se analiza la transformación del capital en un negocio de gestión de la debacle. Como un viejo guerrero, Davis nos cuenta que el capital morirá peleando, vendiéndonos su propia desgracia. Un poco como lo que nos explica la última Naomi Klein, sólo que sin tanta mojigatería reformista. Pueden ustedes descargarse el libro aquí, pero les recomiendo que se lo compren. Así se aseguran que los de Traficantes puedan seguir a Lo Suyo, que es en gran parte Lo Nuestro.

También voy a recomendarles Introitus Lapidis, de Jim Dodge. Recientemente traducido para Alpha Decay (que, no se sabe muy bien porqué, le soplan a uno 36 eurazos por el tocho) y con prólogo de Thomas Pynchon. El Sr. Amat, último dodgeólogo catalán vivo, me ha comentado tantas veces lo buena que es la literatura del Sr. Dodge que me he precipitado sobre el libro como si se tratase de un plato de percebes. Y es cierto que se lee solo. Es un page turner, efectivamente. Se le pueden encontrar fallos, como que hacia el final se siente una molesta deriva jipi. También puede objetarse que el paso de Daniel por la serie de senseis que le educan se alarga demasiado… Pero todo esto es hablar por hablar. En resumen, es un libro cojonudo. Aparecen forajidos, anarquistas, revolucionarios, ladrones, magos, jugadores... y Dodge consigue materializar ese Gran Espíritu Común que nos sobrevuela. Léanlo sin miedo. Ah, les aviso: es un libro de aventuras, así que no esperen la habitual metafísica posmoderna para gafapastas. Nada de jovenes mileuristas con vacío existencial. Para eso ya están nuestras vidas.

Finalmente, todo un hallazgo: Caosmosis. Una maravillosa fuente de textos filosóficos y sociológicos. Encontrarán de todo. Y casi todo bueno. Agamben, Bifo, Focault, Sassen, Debord, Davis, Hakim Bey, Grupo Krisis, Bob Black, Amorós, Holloway… Sólo vean en el menú de la izquierda los autores y movimientos que tienen indexados... ¡Da como para leer durante meses!

11.12.07

El Deslizamiento Rancio

Por lo que pude ver ayer en un resumen televisado, los debates entre los candidatos demócratas en EEUU son una verdadera competición. Captan la esencia de su cultura.

Fundamentalmente, se trata de ver quien puede ser más cateto en su concepción protocapitalista y ultrasecuritaria sin que sus postulados queden del todo encuadrados en lo que podría eructar cualquier cowboy republicano desde su granja en Iowa mientras se rasca los huevos y le dispara a un pato.

¡We will preserve what’s ours!
¡Bang!
¡Cuaaac!

Les guía un propósito anti-ideológico de “diferenciarse en la unicidad”. Un proceso marquetiniano puro. Primero se busca (normalmente con lupa) una diferencia, así sea mínima, y a continuación se hace enseña de ello. Con la escasa atención que presta el público -absorto en deportes, narcisismo, consumo y embrutecimiento laboral-, es la única forma en que pueden hacerse valer.

Pero esta rotación conservadora no es una característica exclusiva del sistema estadounidense. Aquí se produce también, aunque de forma algo más sutil. Nuestro debate no aborda temas tan candentes como “¿bombardear Irán hoy?”, “¿legalizar la sodomía?” o “¿restringir la venta de balas perforadoras a menores de 12 años?”. En España, el movimiento del espectro ideológico-votacional se realiza en el mismo sentido, sólo que sin debate previo entre candidatos del PSOE. Y menos mal, porque menudo aburrimiento.

Pero volvamos al caso: decía que aquí, El Deslizamiento Rancio se realiza de forma absolutamente intencionada con “políticas activas” (como dicen ellos). Cada vez que se acercan las elecciones, el partido de la “izquierda” institucional busca la bolsa de votos de personas ultraconservadoras no-fascistas, unos dos millones de almitas. Y lo hace con acciones. En concreto, detenciones, rebajas fiscales y demostraciones de imbecilidad patriota.

Como todos ustedes saben, hay una buena parte del pescado que ya está vendido: en España hay unos 8 millones de votos fijos que van de forma automática hacia la prolongación de todo lo simbólica y emocionalmente unido al régimen anterior. A la vez, otros ocho millones de votos van sin raciocinio previo, también de forma automática, hacia los socialistas. Las mismas neuronas que controlan la costumbre de rascarse las orejas se ocupan suplementariamente de votar al PSOE.

Quedan por tanto como núcleo decisorio esos dos millones de personas que (1) están muy a favor la acumulación capitalista, que (2) son unionistas españoles y que (y 3) se muestran moderadamente adversos a la prolongación por otros medios del régimen anterior. Ellos son los que deciden quien gobierna. Son lo que se viene a llamar gente “de centro” y “desideologizada”. Y lo que comen, electoralmente, son detenciones de ciudadanos vascos (bien sean de ETA o pertenezcan a su “entramado”, qué coño, basta con que se llamen Asier o Ander), reducciones de impuestos y jaleo unionista (también llamado patriotismo español). Todo lo que el PSOE procura estos días a manos llenas. Ahora bien, todos estas excesos deben venir envueltos en un argumentario de gestión, administrativo y sin concesiones ideológicas.

Muy “de centro” todo, como ven. Un voto desde la prudencia liberal y mientras la economía marche bien (que con el viejo Solbes, es una baza asegurada).

En realidad, y esto es lo que veía a decirles hoy, esta bolsa nómada de ciudadanos votantes que viaja de un partido a otro en cada comicio son los que me parecen más ingenuos de todos. Creen no estar en ninguna parte. Parecen convencidos de que marcan la diferencia. ¡Como si existiese tal diferencia! Creen que su oscilación dentro de la democracia representativa constituye todo un desafío crítico. Pobretes.

Aparte, y habida cuenta del mimetismo que el PSOE ha mostrado siempre en lo que a marketing electoral estadounidense se refiere, no me extrañaría que Anarosa –nuestra Ophra- diese su apoyo a ZP en un acto público.

Imagínenlo:

-He escrito un discurso de apoyo a ZP: Ayer tuve un sueño...

10.12.07

Vecinos por el soterramiento

Los vecinos de Valdemozuelos, Málaga, se han rebelado contra su ayuntamiento a causa de la interrupción de una obra que el pueblo considera inaplazable: el soterramiento de la calle principal.

Los Valdemozeliteños, hartos de excusas, han tomado la calle. Es sí, la gran mayoría la ha tomado lo justo, para ir al trabajo o llevar a los niños al cole. Poco más.

Motivado por un interés periodístico casi filantrópico, el equipo de La Patata de la Libertad viaja hasta la población malagueña para entrevistar al presidente de la AVVPS (Asociación de Vecinos de Valdemozuelos por el Soterramiento), el empresario local Don José Manuel Peña.

Nos reunimos en el Bar La Gamba Pelá, cuyo suelo da fe de la prodigiosa ingesta de pequeños crustáceos que caracteriza a esta pequeña población. Se diría que los valdemozeliteños son como ballenas surcando el ártico en plena ingesta de krill. De hecho, según la entrada de Valdemozuelos en wikipedia, el consumo de gambas supera en esta localidad malagueña el consumo conjunto de Islandia, Dinamarca y Canadá.

Sin que preguntemos y con sólo apretar el rec, el Sr. Peña la emprende contra su ayuntamiento:

La calle principal se ha convertido en una molestia para todos: desde que la hicieron peatonal, no podemos pasar con el coche, además, los bares han instalado unas ruidosas terrazas a las que acudimos con frecuencia pero que, la verdad sea dicha, los días que no podemos ir y tenemos que quedamos en casa intentando dormir, nos molestan mucho a todos. Y a todo esto, el alcalde, que es de izquierdas, tan tranquilo. Él contesta que la calle principal “siempre ha estado allí”. Que él nació en Valdemozuelos y que siempre recuerda la calle principal en medio. Es un inmobilista… ¡y un nazi!

Intentamos contener un poco el discurso de Don José Manuel, pero él sigue al ataque…

Además, la Calle Principal siempre ha sido una fuente de problemas, está toda llena de gente siempre, hasta el punto que te ves obligado a saludar a veinte personas en cualquier pequeño paseo que das… y esto es un pueblo pequeño y nos conocemos todos… parece uno el papa de roma… y por si fuera poco hace unos años, treinta, creo, asesinaron allí a una muchacha… y el mes pasado, sin ir más lejos, me clavé en el muslo un cipote de esos que ponen para que no aparquen los coches en las aceras, y fíjense, todavía tengo el morado… ¡mire mire!

El Sr. Peña se baja los pantalones y nos enseña un formidable hematoma alargado de color púrpura que nos recuerda vagamente la silueta de Portugal. Intentamos confraternizar como podemos, a la catalana y con poca gracia: “collons, Don José Manuel, esos golpes son bien cabrones”

Sí, sí ¿y a mí quién me indemniza?... Pero ¡bah! no quiero agobiarles con mis quejas. Hagan sus preguntas por favor.

Sí, no se lo tome a mal Sr. José Manuel pero ¿estamos en la calle principal? ¿verdad?

Sí, en el nº 7. De hecho, esta tasca es mía. ¿¡A que es cojonuda¡? ¿Han probado ya los camarones?

Estupendos, sí… Pero vaya, si se soterra la calle, su bar quedaría bajo tierra… ¿lo ha pensado bien?

Bueno, es un sacrificio que estoy dispuesto a asumir. Además, hace poco vi un documental de una ciudad en Canadá en la que todos los comercios están bajo tierra, no sé si es Ontario o Canberra…

Canberra está en Australia, Sr. Peña.

Ja já, esa sí que es buena. ¿Y Sidney también, no? Ja ja. Luego dicen que los catalanes no son salaos. Ja ja ja…

Además, que Ontario tenga las aceras soterradas tiene un motivo muy claro, y es porque allí a la gente le brotan carámbanos de la nariz. Aquí en Valdemozuelos, en cambio, hace un tiempo estupendo…

No crea, llevamos quince días que llueve un ratito casi cada día. El caso es que queremos que haya un progreso en Valdemozuelos y sabemos que las obras del soterramiento traerán trabajo y riqueza al pueblo. Y como le digo, por aquí no se puede pasar en coche. Muchos de nosotros tenemos que aparcar en el otro extremo de la calle y caminar hasta nuestro trabajo.

Pero el parquing está ahí mismo, se ve desde aquí…

Ya, parece cerca, pero imagine hacer esa distancia cada día ¡y sin el coche! Es desesperante. Y entre nosotros: sabemos que hay subvenciones de la unión europea para las obras de soterramiento. Además: ¡Obstaculizar la mobilidad es propio de Nazis! ¡Es fascista!

Sr. Peña, parece usted obsesionado con los Nazis. Y en esta parte está del todo confundido. El segundo y el tercer Reich se caracterizaron, sobretodo, por las superinversiones en movilidad, por los avances industriales y la popularización del automóvil propiciada desde el propio Estado… De hecho el tercer “reich” batió todos los records de inversión estatal en ingeniería y desarrollo tecnológico para posibilitar la automovilidad generalizada…

Bueno, bueno, no hable tan raro que no le sigo… el caso es que a mí se me impide ejercer mi derecho democrático -¡reconocido por la Unión Europea!- de aparcar frente al trabajo de forma digna… ¿Qué me dice a eso? ¿Eh?¿Eh?

Está bien, centrémonos, Sr. Peña. No acabamos de ver todo esto claro. ¿Podría ampliar un poco sus argumentos?

Por supuesto: en la asociación hemos hablado mucho sobre el tema. Hemos hecho ya tres reuniones. Nuestro lema es “sostenibilidad, mobilidad y soterramiento”. Tenga, un pin de la asociación. Los hemos hecho con el lema en latín, que queda así como más serio: Sostinibilitas, mobilitas et sotarrerunt.

En este momento, una fuerza cósmica parece adueñarse del Sr. Peña y sus brazos empiezan a moverse como si colocase ladrillos invisibles frente a su estómago. La última vez que vi algo así, corría el año 2004 y estábamos en plena campaña presidencial…

Lo que pretendemos con esta infraestructura es modernizar el pueblo a la vez que facilitamos el acceso generalizado de forma global: lo que sería moverse de cualquier sitio concreto a cualquier otro sitio, también concreto, claro. Y que todo ello pueda hacerse de forma motorizada y con las debidas garantías de seguridad… y no como ahora, que cada vez que nos metemos por la calle peatonal estamos a punto de atropellar a cualquier chaval de los que juegan allí al fútbol. Sólo queremos un Valdemozuelos mejor, porque nos importas tú, nos importan las personas, estamos aquí para hacerte feliz…

Sr. Peña. No se le entiende nada. ¿Usted quiere hacerme feliz? ¿Porqué?

No, no: es una forma de hablar. Pero ¿a que queda bonito? La primera parte es verdad, a mí siempre me han interesado mucho las personas. Sobretodo las del otro sexo. ¿No ha visto usted las rusas que hay en el local de enfrente? Ay, sí, me gustan las personas … Lo que dicen, lo que hacen, cómo visten… Las personas del otro sexo son estupendas. De hecho, no conozco otros seres que me caigan mejor que las personas del otro sexo.

Y ahora entre nosotros, apago el micro ¿No habrá pensado usted en soterrar también al alcalde?

Bueno sí, alguna vez, claro, pero no estaría bien. Yo en esencia soy un demócrata. Sí sí, no me mire así. Yo a lo que aspiro es a entenderme con la gente hablando, razonando, incluso desde ideologías antagónicas, como se dice ahora, –de hecho, sepa usted que un día hablé con un comunista- pero si no es posible solucionar las cosas así, departiendo frente a unas gambitas, pues saco la chequera y santaspascuas. Pero primero, como le decía, hay que intentar ser demócrata. Eso es lo que he aprendido yo con la transición española. No creo en la violencia: primero hay que convencer a la gente, y si no se puede, pues toca pagar…

Ha quedado claro, Señor Peña, gracias por su tiempo, creo que ya nos hemos hecho a la idea de la problemática de Valdemozuelos. Una última pregunta ¿no será usted dueño de la fábrica de extractores industriales que hay en el polígono que hay según se entra por la carretera de Almería?

¡Sí señor! ¿¡Cómo lo ha sabido!?

Una intuición, Sr. Peña. Muy buenas tardes.



Finalizamos esta crónica con una imagen actual de Valdemozuelos:


Y una imagen virtual de Valdemozuelos tras el soterramiento, según el folleto de Inversiones Peña S.L.:

5.12.07

Soy un emprendedor...

Sí amigos, tengo previsto ponerme a “emprender” en breve, con todas sus consecuencias. Ya está bien de reparos morales. Me he cansado de trabajar por cuenta ajena. De día, quiero amasar mis propias plusvalías y por la noche, antes de dormir, quiero dedicarme a contar monedas de oro.

He pensado en varios negocios, tal vez ustedes puedan ayudarme a decantarme.
Haré una breve lista con los detalles de cada uno de mis proyectos:

1) Un periódico gratuito. De nombre NAE (Noticias de la Actualidad Eterna). Lo lanzaré con el eslogan: NAE, el quinto diario gratuito de información inútil. Cada página tendrá el doble de espacio dedicado a títulos, subtítulos y fotos de archivo que texto de noticia propiamente dicho. Por ejemplo, una crisis internacional en Zimbabwe se abordará con dos fotos de mineros nigerianos tomadas hace 20 años y un titular ARDE ZIMBABWE con una fuente a 200 puntos. De este modo, sólo tendré que redactar medio párrafo. Aparte, dos de cada tres páginas serán anuncios de automóviles y fotos de naturaleza exuberante con recomendaciones para invertir en conglomerados de Dinero supranacional. Toda franja superior de las pocas páginas en que no aparezca un monovolumen o una oferta de créditos rápidos estará reservada a estadísticas inútiles e informaciones curiosas (más conocidas como “cosas de la vida”). Para que se hagan una idea: una cosa de la vida, que cada día se extravían en la estación de Atocha más de 500 rebequillas, 800 sudaderas con nombres de universidades gringas inexistentes (Sodoma Tech, Yorktown, Bartley Institute of Methodology…) y 550.000 paraguas plegables; y una estadística: ¡la inseguridad desatada! el 6% de los barceloneses presiente que alguien de su círculo cercano ha podido presenciar un delito menor en los últimos 53 días...
En general, preveo unos beneficios cuantiosos. Sobretodo porque el capital de arranque es irrisorio. Teniendo en cuenta que hay plantillas de quark en donde calzarlo todo y que puedo inventarme yo todo lo que no llegue de agencias, no preveo la necesidad de mucho personal. De hecho, seremos un servidor, mi secretario personal –quiero contratar a un empresario de éxito y encargarle sólo que me filtre las llamadas- y una máquina de vending repleta de bolsitas de frutos secos. Aparte, estoy perfeccionando un software que genera aleatoriamente Noticias de la Actualidad Eterna. Acabo de pulsar execute y esto es lo que muestra la lista generada: dos se inmolan en Islamabad; el Rey critica el terrorismo, advierte sobre el exceso de confianza y se muestra reacio; tres marines, detenidos por grabarse en escenas guarras con una cabra y colgarlo todo en un blog sin permiso de comandancia; el seleccionador desmiente su innegable racismo y declara: “anda ya, si yo tengo un amigo medio negro, pobrecito”; presuntos integrantes del brazo armado de las Víctimas del Terrorismo apalizan a un inmigrante homosexual entre gritos de "¡marica!", "¡antiespañol!" y "¡etarra!"; Ellroy McCorkney, el famoso coreógrafo norirlandés, presenta su nuevo espectáculo en el Guggenheim de Mollet de Munt, el montaje es una dura crítica a Bush, que no se sabe si se recuperará de esta; un trabajador malagueño, grave tras caerse de lado… etc, etc.
Como ven, puedo empezar prácticamente solo. Y con grandes expectativas.

2) Un gabinete de atención sicopedagógica orientado a Empresas. Sí, “orientado a Empresas”, fundamentalmente, porque ellas son las únicas capaces de pagar 500 eurazos de vellón para que se les certifique con psicojerga que han quemado a otro ejecutivo como quien quema una bujía (se puede decir, por ejemplo, que el pobre tiene un "trastorno de atención severo", unido a una "bipolaridad de alcance medio": cuando lo cierto es que se quiere morir porque ha asumido más presión que una vaporetta y le ha saltado el Último Resorte). Cada vez son más las empresas que, como parte de una estrategia de comunicación interna, y dado el creciente desprecio que sus plantillas sienten hacia el objeto social de las corporaciones, puesto que más o menos todos odiamos nuestro trabajo así como a los currantes integrados y felices (cuando según la teoría deberíamos sentir una empatía espontánea e integrar una sinergia multitudinaria de provechoso impulso empresarial) provén atención sicológica a las personitas que queman de forma planificada. De este modo, se convierte en un problema episódico y “personal” la habitual práctica de abusar sistemáticamente de todo quisque, burlando horarios, sueldos y categorías profesionales… y encima pueden cantar aquello de la responsabilidad corporativa, tralará. Como complemento de los “diagnósticos exprés” (creo que, yendo bien, puedo diagnosticar unos cincuenta cuadros maníaco-depresivos a la hora), ofreceremos cursos de lectura básica. Hay que realfabetizar a los ejecutivos. Están peor que los bachilleres. Habituados a leer sólo correos de negocio y boletines internos en jerigonza marquetiniana, nos vemos obligados a volver a enseñar la utilidad de una oración coordinada e incluso la grata posibilidad de una subordinación adverbial (habida cuenta, por ejemplo). Un negocio redondo.

3) Una distribuidora de pescado. Mi plan es contratar a unos veinte exmilitares ucranianos y amenazar a las cofradías de seis o siete pueblos costeros. A continuación, amenazaremos también a los pescaderos de por lo menos cinco mercados de la ciudad. De este modo, con sólo una flotilla de siete furgonetas refrigeradas, preveo agenciarme un 90% del precio final de todos los frutos del mar que ustedes compran a diario. Lo único que me echa un poquillo para atrás es la dificultad del arranque del negocio, ya que no se me da muy bien el robo de vehículos motorizados. Siempre que lo he intentado, he dejado el panel bajo el volante destrozado y todo el cableado fuera. Y he tenido que huír corriendo.

4) Una fábrica de arandelas vulcanizadas para mangueras de distribución hidráulica de motos de nieve. Según mi último estudio de mercado, con el cierre de Arandelas Agulló (ARAGSA), que tenía la fábrica en un polígono de Ulldebató de Campcentelles, hay un hueco en el mercado. Además, mi idea es instalar una factoría con máquinaria de tercera mano en un hangar de Hun-Min, un pueblito a las afueras de Min-Hun. Pagaré a 0,003€ la hora, que para los salarios que se pagan en la provincia de Hutang, es todo un sueldazo (siempre que se trabaje un mínimo de 17 horas al día). ¡Suerte tenemos que aún queden países comunistas! Si no no se de qué forma podríamos “emprender”. La única parte de esta propuesta que me echa para atrás es que los sobornos para pasar los controles de calidad del Ministerio de Industria están por las nubes, y las arandelas que voy a hacer van a ser bastante mierdosas, seamos sinceros. El caso es que ya nadie se conforma con un viaje a Florencia, como hace unos años. La gente se ha vuelto muy avariciosa.

5) La promoción de un proyecto de supraciudad. Me explico. Como en Barcelona ya no queda espacio para construir y todavía, por lo que se ve, hace falta instalar muchas más carreteras y muchas más empresas dedicadas a objetos sociales incomprensibles, he diseñado un conjunto de pilares que se instalarían en 200 confluencias de calles del Eixample. El conjunto estaría rematado por una superficie colgante de unos veinte millones de metros cuadrados, colocada a cien metros de altura, idónea para construir chalets, autopistas y polígonos industriales. Unos ascensores con aspecto de funicular subirían los vehículos y las personitas hasta Barcelona II (me olvidaba: ese es el nombre del proyecto). Me he inspirado en la ciudad de los Inhumanos, esos mutantes exiliados que tenían un líder mudo de grito ultrasónico. Las ventajas de este proyecto son obvias: estaría a sólo cien metros del centro, puesto que tiene cien metros de altura; tendría luz natural, algo que Barcelona I dejaría de tener; poseería también unos grandes balcones en sus confines, desde los cuales admirar la paradisíaca belleza de Sant Adrià, la Zona Franca, Santa Coloma y Esplugues. Otro enfoque excitante es que no hay ninguna legislación sobre poblaciones aéreas, por lo que no haría falta desarrollar un Plan Estratégico ad-hoc, como con el 22@, ni tendríamos que recalificar terrenos a la buena de Dios. Y permitiría dinamizar la economía de Barcelona al margen del turismo. Podríamos volver a desarrollarnos a saco como si nos hallásemos de nuevo en los años cincuenta, pasando del sector servicios, poniendo un montón de imprentas y recuperando el textil. Otro aliciente que complementa mi proyecto: Barcelona II sería Zona Franca y Zona Económica Libre, de modo que nadie pagaría impuestos ni se respetaría la legislación laboral. Un paraíso para los inversionistas. Me olvidaba: en el anuncio, aparecerán unas jamonas junto con un grupo de bailarines metrosexuales haciendo una pequeña coreografía (he hablado con Ellroy McCorkney para que se encargue) y cantando "ven, ven, ven a Barceloooonaaa dooos...".

Creo que, a medida que pasan los años, las virtudes del capitalismo se me aparecen con más claridad. La cosa es “emprender”, asumir riesgos y, sobre todo, dejar de lado la moral, que es una cosa así como antigua y pasada de moda.

En fin ¿a ustedes qué negocio les parece mejor?

3.12.07

Asco, asco, asco...

... indignación lunesina escrita sin respirar...

En general, todo da bastante asco. Da asco este Estado en el que se celebran entierros cristiano-militares con discursos repletos de mentiras: que fulano “dio la vida”, “que no se lo esperaba”, que a ver si los terroristas “entran en razón”, etc, etc… Reconozco que cualquier cabecita sensata puede juzgar esto como otro maldito efecto indeseado de la política. Pero el hecho es que los románticos dementes de ETA van a la suya, y tienen una lógica estalinista equiparable a la del poder monopólico del Estado. De hecho, se complementan. La dialéctica víctima-represor perpetúa este absurdo ciclo violento. Y como decía, asquea ver cómo se endiosa a los muertos y cómo se hace de todo entierro un seísmo nacional. No hay nada que alimente más el rencor de ambos bandos. Un guardia civil que vigila a una banda armada sabe que se la juega, pero tampoco es ningún mártir: en el ejercicio de una función de vigilancia tampoco se asume una muerte segura. Sigue habiendo una pequeña diferencia entre el País Vasco-Francés y las afueras de Basora. Su trabajo no es un suicidio sino una función de “riesgo” (parece mentira que este concepto, “riesgo”, tan asumido en términos económicos, se desprecie de plano en cualquier otro ámbito de nuestra organización social), así que tampoco puede decirse que “dio la vida” por nada, pues no tenía previsto entregarla bajo ningún concepto -que se sepa-. El tipo pretendía hacer su trabajo como agente represor del Estado para regresar a su casa una vez concluido su trabajo. No hay ni más ni menos historia. También me deja pasmado que bajo la mentalidad unionista española la lógica de la violencia sólo deba servir para fines “uni”-nacionales, y que deban ser los otros quienes se avengan a "entrar en razón". Me recuerdan a unos críos estirando del mismo juguete. Mucho tienen que cambiar las cosas para que dentro de unos años no sigan a la caza... y explicando mentiras en los entierros.

Otro asco: la forma en que se ha informado y se está interpretando el referendo venezolano. Y para redondear la náusea, es la primera vez que veo una ceguera total por parte de ambos bandos. Hasta el momento, los chavistas me habían parecido bastante más lúcidos que los opositores (en realidad, hasta un pepino de mar lo hubiese logrado), pero en este caso parece que la estulticia se ha extendido como una mancha de aceite. Sobretodo, porque no se entiende una reforma que pretenda modificar una serie de artículos redactados por la misma fuerza política que los promulgó sólo 8 años antes. Se hubiesen entendido los “añadidos” (como se comprenden perfectamente la jornada de 36h, la inclusión de pensiones de jubilación o la introducción de nuevas formas de propiedad colectiva, puntos destacables de la reforma) pero no estas “modificaciones”. Sin duda, la más penosa de ellas era la que quería permitir la reelección indefinida (algo que no es en absoluto indignante para aquellos a quienes les he visto emplearlo como elemento indignatorio, pues aquí tenemos reelección indefinida desde hace más de 30 años), habiendo sido el propio Chávez quien defendió la limitación de mandato no hace ni diez años. Hasta recuerdo el discurso: "todos esos que se suben al árbol y luego no hay forma de bajarlos"... Ahora, este cambio atufa a líder entronado. Supongo que en estos ocho años esperaban encontrar un relevo carismático para el Proceso, pero han jugado la carta de la personalidad, del gobernante-leyenda, y la han cagado bien cagada. Al “cuando muera Fidel” hay que añadir ahora un “cuando pierda Chávez”, y ambos se aceptan como expresiones equivalentes a la metáfora del “golpe de timón”. Por otro lado, y no hay mal que por bien no venga, empieza a resultar bastante insostenible, incluso para aquellos acostumbrados a juzgar las cosas sólo con el estómago, aquello del “Estado totalitario” bajo el mando de “un dictador”. ¿Donde se ha visto que un dictador acate los resultados o que, peor aún, los manipule en su contra?… ¡Menuda mierda de dictador! Al margen de los errores del chavismo, hay que conceder a sus integrantes buena parte de razón: sobretodo desespera que a la inteligencia estadounidense le salgan las cosas bien, pues llevábamos unos cuantos buenos años riéndonos de esos burócratas fracasados de Langley. Si no daba el suficiente asco que sufragase las actividades ONG’s de defensa de los derechos de prensa, ahora las subvenciones se extienden a asociaciones de estudiantes y grupos libertarios. ¡Puaj! Como se dice en Girona: “no hi ha un pam de net”. Finalmente, y antes de abandonar este mi segundo ataque de asco matutino, convendría reflexionar un poco sobre el fetichismo legislativo. Porque las cosas se consiguen cuando hay voluntad popular de hacerlas, y no a base de Leyes Fundamentales. En todo proceso revolucionario las victorias que vale la pena pelear son las que surgen de abajo. El resto, en una república capitalista y democrática sometida a los caprichos del mercado y de la política marquetiniana, caduca con el cambio de mando. Las leyes no son tan importantes en todo este proceso; basta con que sigan dejando hacer lo que los regímenes anteriores han reprimido con mano dura. Y si pueden hacerlo sin apropiarse de ello, mejor que mejor.

Tercer asco: como presunto barcelonés, me gustaría terminar la rajada enmendando la plana al ciudadanismo catalanista por el ridículo que hicieron el sábado pasado. Hagamos el esfuerzo de razonar como ellos: "que se pretenda la implantación de un medio de transporte que no hace ni puta falta, pase, que las aglomeraciones matutinas pongan en peligro la salubridad del contingente obrero, pase también, que los jóvenes no tengan donde caer muertos, pase, que el barraquismo y la exclusión social se extiendan, también pase, pero que no nos dejen administrar el dinerito de nuestras vías y carreteras… ¡eso sí que no!". Con este complejo razonamiento antihumanista, los muy bestias convirtieron lo que debería ser una andanada contra la velocidad de los negocios, el AVE y la descapitalización de cercanías en una villancico victimista de exigencias administrativas. Así que la cuestión no estriba en qué se hace sino en quién lo hace. Que aunque sea todo mierda, que sea “nuestra” mierda. Con los cartelitos en catalán y Colldebató o Capsigrany como apellidos de los dimisionarios. El hedor debe ser "de la terra". ¿¡Qué es eso de que la mierda nos la traigan de afuera!? ¡Volem merda d’aquí! Queremos el territorio como un gruyere, precarizado, mobilizado y convertido en una gran metrópoli catalana sin interferencias de gestores extranjeros. No es la primera vez que el clamor ciudadano comete un error estratégico de enjundia. Ya principios del siglo XX los barrios obreros de La Torrassa i el Poble Sec se alzaron contra los tranvías y a favor de los autobuses (bajo la gansada “si los burgueses los tienen ¿porqué nosotros no?”). Ah, qué tiempos: el petróleo prometía ser para siempre y en las algaradas se quemaban comisarías y registros civiles... Como vemos, la "razón obrera" –o en este caso, la “ciudadana”- puede encontrarse a veces en las antípodas de la razón del pueblo. No hay que olvidarse de ello.