la patata de la libertad

Blog de opinión crítica completamente anti-
Un congresista estadounidense, en el pináculo de la estupidez, propuso cambiar el nombre de las malignas patatas francesas ("french fries") por el de patatas de la libertad ("freedom fries")... ¿Alguien recuerda la ensaladilla nacional? Colabora con la patata: comenta o envía tus artículos a allstolen@hotmail.com En marcha desde 26/05/04

30.12.05

Segundo Informe Anual del CECOM

Glosario terminológico

Desde el CECOM (Centro de Estudios para la Comprensión de las Mayorías) queremos dotarles de un glosario con el que puedan interpretar la realidad sin riesgo de error o equívoco. Como habrán constatado ya, las mayorías han comenzado a desarrollar un lenguaje propio –tomado de opinólogos de prensa e intervenciones de algún ministro- que por aquí abajo no se comprende, así que más les vale leer con atención lo que a continuación sigue si no quieren encontrarse de nuevo en aquella situación en la que ustedes se quedan mirando la tele embobados y contemplan entonces a un señor de Cuenca contestando a un periodista y luego se ven en la necesidad de formularle a su pareja esa eterna pregunta “¿qué ha dicho ese señor?”, y su pareja, como es habitual, no sabe contestarles porque tampoco ha comprendido nada, aunque se atreve a decir algo como esto: “creo que el señor se quejaba porque los vascos y los catalanes nosequé de un estatut”.

Y usted replica extrañado:

-¿Un estatut? ¿Lo qué? ¡¡¿Otra ley?!! ¡Menuda mierda!

No sé si me explico.

En cualquier caso, si desean entender, sepan que el significado de las nuevas palabras de moda va más o menos por aquí:

Nación: Fe gracias a la cual las Personas de la Mayoría entregan el control de su vida a imbéciles con intereses materiales radicalmente opuestos a los suyos, siempre bajo la extraña creencia de que el espacio en el que transcurre la Dominación posee una suerte de elementos comunes e identitarios que afectan a todo quien pise un determinado suelo. Así, en la Mayoría pueden encontrarse un montón de Personas que, en lugar de proclamarse mamíferos vertebrados con un cerebro demasiado grande y una cierta propensión a la ingesta descontrolada de espirituosos, dicen ser Catalanes, Gallegos, Españoles o incluso Franceses. Incomprensible. La única explicación que encontramos en el CECOM es la inercia, que se es así porque así se ha sido siempre.

Multiculturalismo: no significa nada. No se dejen engañar. Multiculturalismo se emplea, sin embargo, para señalar uno de esos barrios antiguos y depreciados de su ciudad en el que se ha establecido un chino a vender ropa ultrabarata junto a un pakistaní que ofrece kebabs a muy bajo precio y una olla podrida con un poquito de curry a la que el muy sinvergüenza llama tandori amparándose en el desconocimiento general. Se dice entonces: “mira, ese es un barrio multicultural”. Como ven, se dice porque no se entiende nada. Multiculturalismo se emplea también para referirse también al “pastiche conceptual” o “cacao mental” que tiene cada personita cuando pasea por uno de esos mentados barrios en los que se han integrado en infraviviendas a trabajadores precarios de distintos colores; por último, multiculturalismo puede ser también la excusa que se ofrece a la renuncia a invertir tiempo en la comprensión de cada cultura una por una, una justificación del indigesto “arroz con mango” que le queda a quien ha leído una novela japonesa, ha visto un par de decorados para turistas en el Yucatán y ha visitado también Tailandia (paseo a lomo de Elefante incluido) durante ocho días gracias a una suculenta oferta de Viajes Melón.

Crispación: de nuevo, nos encontramos ante un término hueco. Destripémoslo entonces mediante su puesta en contexto. “Crispación” se menta, por ejemplo, cuando el Partido con Sabor a Frutas del Bosque se enfrenta con el Partido de los Sabores Cítricos y ambos discuten entorno a un misterioso “desmembramiento de España porque ya nadie quiere ser de fresa o de naranja o de ningún otro sabor tradicional de toda la vida”. Crispación también es empleado normalmente junto al término “espiral” (nada que ver con la gidouille patafísica de Jarry) cuando gente de abajo reclama algo y desde arriba se contesta de forma ágil: “ni de coña, y cómo volváis a pedir algo así, os despediremos a toditos”. Si se prosigue la protesta o se emprenden acciones, entonces aparece un señor muy cauto y asustado que bajo una enorme hipoteca proclama que “de seguir así entramos en el peligro de adentrarnos en una espiral de crispación”. Y quienes escuchan, como no comprenden nada, asienten y hacen ver como que sí, y entoces levantan los hombros como diciendo: “pues sí que está jodida la cosa”.

Polarización: es una suerte de metáfora magnética mediante la que se resta credibilidad a todo interés común que en forma de protesta pueda surgir en cualquier parte. Surge de una imbecil consideración apriorística que, así en abstracto, entiende que debe haber una convivencia pacífica entre explotadores y explotados, los cuales, armoniosamente, por alguna suerte de condescendencia inducida, deberían participar en una tranquila y bien articulada paz social; y todo ello gracias a que tanto los unos como los otros son miembros de la “sociedad civil” y comparten “intereses generales” (fundamentalmente: Ganar Más Dinero y Tener un Automóvil más Rápido). Cuando esta estúpida paz subordinada no se produce porque alguien de abajo, del grupo más numeroso de la sociedad, dice que NO, que esta vida es injusta y desigual y que en ella sólo gana la Banca, entonces se dice que se ha producido una enorme “polarización”. O que se ha abierto una “brecha social”. También se emplea este término cuando alguien invoca el alzamiento nacional de 1936 para recordarle a la derecha eterna y necia que hoy en día se camufla como liberal-conservadora que la próxima vez no nos quedaremos en la calle a esperar que nos den armas, que las tomaremos sin más, y que no quedará sin arder ni una sola sede empresarial.

Globalización: se emplea como subterfugio para no tener que explicar que el capitalismo ya ha arramblado con todo, en todas partes y a lo bestia; que ya no queda nada fuera de él más que puras anécdotas antropológicas que también son explotadas museísticamente por el propio Capital en forma de Turismo y venta de productos Multiculturales Muy Exóticos. También se emplea globalización para no tener que pronunciar las desagradables expresiones “Cultura Única” o “Miseria Cotidiana a Nivel Planetario”.


Jordi Garcés i Soldevila
Vicegerente de la Sección de Estudios Solipsísticos y Mayorísticos del CECOM

29.12.05

Primer Informe Anual del CECOM

Borrador-Extracto ejecutivo/Tiempo aproximado de lectura: 10 mcs

Diagnóstico

El CIS, nuestra institución enemiga, asegura que La Mayoría (que no todos pues aquí estamos nosotros), un 60%, piensa que hay demasiados extranjeros en España.

Se constata la esencia de lo que desde el CECOM (Centro de Estudios para la comprensión de la Mayoría) venimos anunciando durante todo el año: en primer lugar, que la mayoría está compuesta por Gilipollas; segundo, que se consolida la sagrada institución de la Opinión Personal, necia e indocumentada por definición; y al fin, que se racionaliza el racismo y el clasismo en todas sus variedades aplicadas, normalizándose de forma autónoma como ideología común y volviéndose respetable por su cínica expresión buenrrollista y multiculturalista.

Como Institución consagrada al análisis de la estulticia en el Estado Español somos conscientes de tener una opinión por lo menos tan estúpida como la de la mayor parte de entrevistados pero sin embargo, en tanto que institución consolidada, nuestra opinión se reviste de una mayor respetabilidad para anunciar lo siguiente: que hay demasiados españoles en España (que además es una cosa que ni siquiera existe). También consideramos que hay demasiado catalanes en catalunya y demasiados vascos en Euskadi. Debería haber menos. Queda a su consideración cómo resolverlo.

Además, en el CECOM hemos advertido otra problemática complementaria de muy compleja resolución y que debe ser revelada de forma valiente: que también hay demasiados Españoles en el extranjero.

Como ven, el problema es grave. Los españoles en el extranjero están aniquilando las costumbres de los países en los que habitan, gritan más que los pobladores originales, se comportan formando guetos, sin renunciar a sus costumbres ni a su religión -el Dinero- y, por si esto fuera poco, roban miserablemente los Puestos de Trabajo a la población local.

Por otra parte, y para que se vea que la mayoría, aunque gilipollas, tiene buen corazón, el CIS muestra que un 65% considera que los extranjeros ocupan en España los Puestos de Trabajo que la Economía requiere. Pues sí, porque aunque los extranjeros no terminen de tener el mismo derecho de permanecer entre los Pirineos y el Estrecho (no se sabe porqué), tienen la obligación de trabajar y está bien que se les deje hacerlo.

O si no, cuéntenme ¿cómo seguir obteniendo plusvalías salvajes como si nada?

En esto, por lo menos, la Mayoría tiene una buena comprensión.

Pero no se vayan todavía: resulta que una minoría muy cercana a la mayoría, el 40% de las Personas Españolas que Opinan, declara además que este Asombroso Fenómeno de Gentes Extranjeras que Vienen de Afuera es su Principal Preocupación.
Otro de los problemas graves que denuncia el CIS es el Terrorismo. No me extraña: el terrorismo, no contento con no haber asesinado a nadie en España durante todo el pasado año, propició decenas de detenciones arbitrarias de personas musulmanes que, agárrense, además eran Inmigrantes y Trabajadores Precarios. Auténticos Orcos. El acabose.

El problema del Terrorismo es más grave de lo que parece por lo vaporoso del término y por sus desdibujadas connotaciones. Cualquier cosa que aflija a un ciudadano Español (repito: Español, no extranjero) puede convertirse en Terrorismo. Así que fíjense, qué peligro el terrorismo. Qué cosa tan necia y tan mala.


Conclusiones

En el CECOM hemos realizado numerosas encuestas -por lo menos tres- y algunos estudios -dos que yo sepa- que arrojan los siguientes datos:

1) Que el 63% de las Opiniones Personales sobre terrorismo responden a patrones inducidos por la propia formulación de las preguntas.

2) Que el 77% de las Opiniones Personales sobre terrorismo están fabricadas por conglomerados mediáticos que quieren reforzar la dialéctica más simple: yobueno/terroristamalo, democraciabuena/talibanesmalos, estadoorden/anarquiacaos para así reforzar la estructura del Estado Nación y de la Democracia Representativa que les permite seguir ejerciendo de élite económica.

3) Que el 80% contesta siempre rápido, mal y de morros porque se tiene que ir a hacer otra cosa Más Importante.

El CECOM, además, en la línea de sus principales premisas teóricas -(1) que la mayoría son gilipollas y (2) que la mayoría no son todos- ha resumido de la siguiente forma las preocupaciones de la Mayoría de los Españoles en este 2005:

1) Tener más Dinero

2) Acumular más bienes inmuebles para disfrutarlos un par de fines de semana al año o sencillamente, para enajenarlos por el doble de lo que costaron (y así poder explicarlo después con media sonrisa y sientiéndose astuto).

3) Tener más hijos y que no se puedan atender a causa del trabajo, para que así los críen maestros precarios y Esas Extrañas Personas que Vienen de Afuera (inmigrantes).

4) Comprar de todo en general y mucho. Que sobre, coño. Y que no se pueda ni usar.

5) Preocuparse por gilipolleces que no afectan en nada su vida cotidiana como una mierda de estatuto o un fichaje que, fíjense, fue demasiado caro porque luego al final no metió tantos goles.


Desde el CECOM.
Atte.

Xavier Romualdo Benavides Codony
Experto en Estudios Mayorísticos

28.12.05

Cosas de la Vida VIII

Hoy: ¡El Sorprendente Mundo de la Política!

1. En 2002 se produjo en Eslovenia una gran escisión en el partido conservador. Como consecuencia se fundó el partido político Mrolzek, que representaba al ala más progresista del centro-derecha-liberal-reformista. Durante los primeros días, hasta que la prensa conservadora los puso en su lugar, los integrantes de la formación política mostraron un desconocimiento tan flagrante de su nueva ideología que se dedicaron a lanzar graves consignas como “¡viva los consejos obreros!” o “¡todo el poder para el pueblo!”. La crisis ideológica del partido conservador fue analizada brillantemente por el pensador esloveno Mralvoc Hazic y hoy se enseña en cursos de marketing político como el Modelo de Desarreglo Centrista de Hazic o Perturbación Cognitiva-Centriana, en su traducción psicoanalítica lacaniana.

2. El escritor chino y conocido opositor al régimen comunista Hun Li-Tse escribió en 1970 una novela titulada “Cuando la tortuga ciega se agarra a un tronco de madera, se enturbian las aguas del río rojo”, un duro alegato contra la burocracia establecida en China tras el declive de la briosa Revolución Cultural. La obra fue censurada y el autor, de inmediato, pasó a convertirse en perseguido político por el régimen chino. Exiliado en los Estados Unidos, vendió los derechos de la mencionada obra para la realización de una película inspirada en la historia original. Finalmente, “Cuando la tortuga ciega…” terminó adaptándose de tal forma que el protagonista era un blanco anglosajón, experto en inversiones internacionales en la bolsa de Wall Street y ligón empedernido, que, a lo largo del film, era salvajemente acosado por agentes secretos chinos en un montón de persecuciones locas y explosiones inauditas. Hun Li-Tse, indignado, decidió entonces regresar a su país y trabajar al servicio del Ministerio de Propaganda de China. Cuando se le preguntó por semejante rectificación vital respondió tajante: “aquí hago lo mismo que en EEUU, sólo que sin intermediarios y a favor de mi propio país”.

3. La sede del Partido Demócrata en Minnesota, sita en Saint Paul, fue atacada en abril de 2002 por un misil Stinger. Pese a que las primeras indagaciones realizadas por la Agencia de Inteligencia señalaban a Al Qaeda como único responsable posible, a las pocas horas del suceso se recibió un comunicado de la facción de agentes de inteligencia infiltrados en Al Qaeda –casi un 70 % de su composición- desmintiendo la posible autoría. Posteriores investigaciones demostraron que al misil había sido adquirido en Wall-mart por un agente de seguros llamado Alfred Brownbee, que durante el fin de semana pretendía dedicarse a matar osos negros porque “no hacen más que revolver en la basura y me están dejando el backyard hecho una mierda”. El responsable fue detenido y liberado al día siguiente bajo fianza de 130 dólares y se le imputó un delito de “Preparación de Ecocidio Frustrado”. La corporación Wall-Mart, avergonzada por el suceso, retiró de sus estantes de munición pesada los misiles stinger. Ahora sólo los vende a quien tenga la correspondiente licencia.

4. En las conferencias realizadas el pasado verano en Los Cursos de Julio de la Universidad Vallisoletana por Santiago Ferrero del Hurón, jurista y político salmantino, uno de los padres espirituales de la Constitución y Miembro Fundador del Partido Copular, lanzó las siguientes especulaciones al aire: “hay que ser cauto frente a las contingencias que una nueva coyuntura económico-social podría generar, así que más vale quedarse quieto y verlas venir”. Esta prodigiosa formulación político-vital ha sido incluida dentro del Manifiesto por un Movimiento Inmovilista, planteado por el Frente Cautista de las Juventudes del Partido Copular. Su líder, Juan de Dios Alcaraván, expresó de este modo su admiración por Ferrero del Hurón: “él es, es… ¿cómo decirlo? la piedra angular sobre la que hemos construido el pensamiento cautista; quien mejor nos ha inspirado a no hacer nada y dejarlo todo igual

5. Tras las huelgas ferroviarias realizadas en los países bajos en 1987, el gobierno holandés decidió restringir no ya el derecho a huelga –prohibición que hubiese chocado de inmediato con el texto de la constitución holandesa- sino la posibilidad de invocarlo en momentos puntuales como, por ejemplo: (1) después de una serie de despidos masivos, (2) justo antes de una regularización o (3) durante la negociación de nuevas bases salariales. La posición del gobierno progresista fue razonablemente argumentada por su líder Ruut Van Haar: “nadie más que nosotros, que somos tan de izquierdas que ni nos lo creemos, lamentará esta medida: sin embargo, la actitud de oportunismo con la que se esgrime el derecho a huelga nos ha dejado sin opción. De todos modos, como comprobarán, son sólo restricciones temporales. Los que estén satisfechos con su trabajo podrán hacer huelga siempre que quieran, y los inconformistas tienen todo el domingo para su huelga”.

6. En Sotogrande, provincia de Segovia, se produjo en 1997 un misterioso suceso: todos los vecinos de la localidad respondieron en una encuesta independiente estar “poco o nada interesados por progresar económicamente”. Inmediatamente, el pueblo quedó abarrotado por sociólogos, antropólogos y otros estudiosos de las ciencias sociales que deseaban encontrar una explicación a semejante amputación social del deseo económico. En breve, los sociólogos descubrieron las bondades de la vida tranquila en Sotorreal y muchos de ellos decidieron quedarse a vivir e instalaron casas de turismo rural y pequeños comercios. En el año 2001, Sotorreal era ya uno de los pueblos de mayor crecimiento económico y demográfico de la provincia. Ninguno de los habitantes originales del pueblo participó jamás en semejante progreso. Siguieron consagrados al dominó, la matanza del cochino y muchas otras actividades enojosamente envidiadas por miles de visitantes urbanitas. La siguiente encuesta, reveló en el 70% de la población “unas inmensas ganas de conseguir Mucho Dinero”.

7. Un estudio independiente realizado en 2002, subvencionado por la patronal bancaria francesa AFB, determinó que la principal causa de la pobreza en Latinoamérica era “la corrupción integral de todo” y “la escasa fiabilidad de sus órganos financieros”. La revista belga de investigación Recherche Sotiale reveló que los consultores que realizaron tal informe, Albert Finnegan y Fabien Latussier, nunca pisaron territorio latinoamericano ni realizaron en realidad estudio alguno. Los consultores, sin embargo, no se dejaron amilanar y entre ambos realizaron una formidable réplica al humillante artículo: “Se están cebando con nosotros; llevamos veinte años escribiendo la misma mierda sobre latinoamérica y ahora, de repente, a la gente le sabe mal que escribamos lo que nos está mandado. ¡Por el amor de dios: somos profesionales! ¡Escribimos adaptando la realidad a las conclusiones que se nos imponen! Desde que trabajamos, siempre se ha hecho así. Las investigaciones ya no las paga nadie: arrojan siempre resultados inconvenientes”.

8. Larry Montt, canadiense afincado en Londres, ha inventado una nueva forma de medir la tendencia política: La Encuesta de Montt. Cien preguntas que tratan contenidos varios, desde televisión hasta temas relacionados con el consumo, pasando por deportes o noticias de la alta sociedad. La novedad es, como ven, que en ningún momento se trata de forma directa la propia política. Según Montt, autor de este método, “así se pueden conocer los gustos de cada uno y ofrecer su perfil de consumidor”. Interpelado sobre la validez política e ideológica de este método, su autor responde: “ya se sabe que la mayoría es conservadora así que ¿para qué remover la mierda? Si hiciésemos una encuesta política, casi nadie sabría responderla, o demandarían más policía, o querrían enviar a la cárcel a cualquiera. De este modo por lo menos la gente responde algunas preguntas que conoce y pasa el rato alegremente”.

¡Qué interesantes! ¿Verdad? ¡Son las Cosas de la Vida!

Lenguaje/destrucción

I. No he atendido últimamente otro contexto que el más inmediato, el que me afecta como integrante de la realidad que padezco. Trabajo y dinero: los dos motores que desde arriba rigen nuestra suerte y que abajo cuentan con todo nuestro desprecio. Desde un largo artículo que escribí contra la economía, he dejado de acuñar determinados términos económicos. “¡No sé qué podremos cambiar si seguimos hablando como Ellos!”, pensé un buen día. Así que me he acostumbrado a esta dulce autocensura. Tanto que, en cuanto comienzo a redactar cosas sobre cuentas anuales que crecen y menguan, productividades y rentabilidades, me asaltan de inmediato tres sensaciones que me fuerzan a abandonar: primero, la sensación de que lo que digo ya está dicho, mil veces dicho; la segunda, la conciencia de que me pliego a un lenguaje que no es mío, que no me es propio, sino más bien de quién me maneja, de quién obtiene plusvalías conmigo; y la tercera, la más molesta, que no se puede asaltar la economía con más economía, que un fuego no apaga otro fuego ni un clavo saca otro clavo, por bien que queden como frases hechas. La economía puede cambiar a su antojo las palabras y normas con las que se interpreta a sí misma desde la más pura autorreferencia. Lo que quiero evitar con todo esto es hallarme de nuevo desorientado, argumentando según la voluntad del propio Dinero, que nos ha cedido palabras para que se pueda criticar todo lo demás, dejándolo a él intacto.
Y si no me creen, contemplen a toda esa gente solicitando “más trabajo”, “más gasto en innovación”, “mayor productividad”, “mayor eficacia”, “más crecimiento”… ¡cuando hace años que podríamos estar descansando tan ricamente, dejando que las máquinas hiciesen nuestro trabajo con sólo una ligera supervisión!
A estas alturas, sólo se puede pedir Dinero gratis.

II. Dentro de toda esta destrucción a la que se llama construcción, dentro de todo este desarrollo que arrasa campos, embetuna páramos, cementa laderas, seca ríos y pone todo elemento natural al servicio de la reproducción autónoma del Dinero, comienzan a resonar ecos que proclaman que todo está mal, muy mal, y que la tierra no aguantará hasta infinito sin quejas y catástrofes. La UE dice que NO al progreso a puro ladrillo, que NO, que no es plan. ¡Hasta los tecnócratas de Bruselas admiten el exceso! También resuena el eco de una sequía endémica, propiciada por el modelo económico del sureste español. Regadíos, campos de golf y piscinas donde sólo debería haber chumberas, lagartos y olivos. Pero antes de la reflexión que nos lleve a un deseable retroceso, a un decrecimiento, quién sabe si la tierra deba lanzar un nuevo grito de alarma, quién sabe si deba hacerlo no una sino unas cuantas veces más: derribar diques, inundar urbanizaciones construidas en sierras litorales y casas en lechos de arroyos, desecar los ríos trasvasados, ponernos a todos a dieta… el caso es que los recursos no son interminables, y esta cualidad, por mucha innovación y mucha desaladora que uno instale, lleva el fin incorporado en su propia esencia. Un término para toda esta locura del Dinero por el Dinero, de la destrucción para la construcción. Por suerte, no destruiremos eternamente.

27.12.05

Cinco notas más sobre Dinero

Estas navidades lo que más se ha vendido ha sido el propio dinero. Para Él estas cinco notas. ¡Porque Él lo vale!

1. Nada más falso que la publicidad, con su persistente truco del trato amigable y el empleo de la segunda persona del singular: tú, te, ti, contigo… Aunque sea siempre sintigo. Como si un amigo te recomendase algo, como si alguien a quién conoces íntimamente te hiciese un favor exclusivo. Javier Ortiz se adentró ayer en este trampantojo: "Preguntas ni siquiera retóricas".

2. Los espacios “informativos” (o mejor: de fortalecimiento ideológico) de TV andan ocupados en su sempiterna tarea de consolidación de la realidad: porque si de pronto nos la comenzasen a vender de forma diferente -algo más aproximado a como es- correrían el riesgo de mostrar su desnudez moral y su nihilismo rampante... y no es plan, señores. Hay que hacer el mal sin quererlo. El caso es que estamos en navidades, y como sucede en toda franja temporal de compensación -añádase a ésta que padecemos el Verano y la Semana Santa-, se abre la válvula de escape de la olla a presión en que se nos cocina, y hasta los NO-ticieros abandonan su labor de suministro de viejas novedades (noticias de la actualidad eterna: que Romualdo metió gol, que el G9 decidió guerra...) para administrarnos alegría y felicidad a raudales. Así, he podido enterarme este año de algunas informaciones francamente sorprendentes: primero, que hay mucha gente de vacaciones, lo dicen en las entrevistas “pasaremos la navidá en familia, comeremos a tope…”. Segundo, que hay mucha gente comprando regalos, como se ve de nuevo en una entrevista de investigación: “este año el niño nos ha pedío la geinkiub”, al tipo le sangra la nariz al intentar pronunciar el nombre de la consola. Tercero, que hay mucha gente cambiando los regalos comprados: “¡hasta un 30%!”, exclama anonadado en una entrevista un pollo de la OCU. Y cuarto, que hay mucha gente esquiando en familia, como demuestran nuevas entrevistas: “sí, aquí esquiamos, esto es muy bonito, y no hay aglomeraciones como en la ciudad” (no, qué va: ochenta mil en Vaqueira).
¡Qué sorpresa todo! La política deja de suceder y de repente todo es Paz, Amor y Felicidad. No doy crédito a que esta navidad hayan podido suceder tantas y tantas cosas. No me lo esperaba: suponía que alguien esquiaría, que alguien compraría pero... ¿TODOS? Hay que ver, cada uno con su libertad personal ha decidido hacer lo mismo que su vecino.
Qué coincidencia.

3. Y ya que ando en pleno mosaico de quejas y referencias, aquí va otro link: un estupendo texto contra la consagración de la miseria cotidiana, con algunas críticas que, modestia aparte, ya hemos realizado por aquí. Ah, sí, el texto, maravilloso texto: Los Malos Tiempos Arderán. De parte del Grupo Surrealista de Madrid.

4. Al fin, para que se vea que Ellos mandan más que Nosotros, o peor: que Ellos los Tecnócratas Liberales mandan algo y Nosotros Los Orcos NADA, se ha aprobado en Barcelona la Ordenanza Cívica, en donde el adjetivo “cívico” debe leer en realidad cualquier-cosa-que-desde-arriba-se-quiera-prohibir. Estas son algunas de las conductas reguladas: mendigar, prohibido; prostituirse (el cuerpo, sólo el cuerpo: la inteligencia y la moral ya pueden ser bien putas), prohibido; patinar “donde no se debe”, prohibido; pintar paredes, prohibido; comprar música de corporaciones a un inmigrante sin papeles, prohibido... Prohibido en General todo lo que moleste a la gente de Bien. Porque los pobres son Feos y los de arriba Guapos. Pueden ustedes constatarlo en el Hola. Y además: ¿qué van a pensar los que lleguen de afuera y nos vean, en la calle, borrachos, cagándonos en todo, disfrutando de la vida tan ricamente? ¡Qué pena, dios, qué pena!
Qué ingenuo eres”, me dijo un día un conocido, “pero si la socialdemocracia siempre ha sido esto”.

5. Un grupo de investigadores israelíes ha determinado que los pobres se mueren mucho más… disculpen, quise decir: antes que los ricos. Impresionante estudio de constatación de la realidad ¿no les parece? Nadie lo sospechaba. El doctor Iojanan Stasman ha sido tajante en este extremo: "Los resultados son claros e inequívocos, los que carecen de dinero se mueren antes".
Según el artículo del Boletín del Tripartito que profundiza en el mentado estudio de estos Grandes Sabios, la causa es "La Calidad de Vida". Para troncharse. Si no fuese una constatación sangrante, sería para troncharse. Es como esos viejos de pueblo, que te cuentan que el Pepet se murió por su “mala salud”. O que el “Antoniu” sufre bastante porque tiene “muchos dolores”. Así podemos construir explicaciones para todo cuanto acontezca: la “guerra”, fruto de la belicosidad de ambos bandos enfrentados; la “pobreza”, resultado de la carencia de Dinero; el “hambre”, fruto de la carestía de alimentos; la "ignorancia", consecuencia de la “falta de conocimiento”… Y así hasta infinito.
¡Mundo Gilipollas!

23.12.05

Wiriwiri+lecturas

Una cosa bárbara: mis compañeras de trabajo charlan entre ellas emitiendo un wiri-wiri-wiri de fondo que ya he asumido como el ruido del aire caliente que sale del techo o el tecleo indiscriminado de informes, análisis y código fuente, clac, clac, taclac, clac… wiriwiriwiri. Entretanto, los hombres permanecemos callados: es demasiado pronto como para que nada pueda interesarnos hasta el punto de hacernos soltar la lengua. Podría construir una de esas teorías deterministas en las que el tamaño del hipotálamo en la mujer fomenta la creación de discursos cotidianos fluidos en modo “diálogo” –y digo en modo porque no hay más que mirarlas para advertir que no se escuchan-. Podría construir una teoría, como dije, pero no lo haré. Generalizaciones, las justas. En algunos momentos presto atención al wiriwiri: “claro porque en casa no todos cogemos las vacaciones los mismos días… wiri-wiri-wiri… ¡estaba en el autobús y se me ha sentado al lado una señora más pesada!... wiri-wiri-wiri… estaba ayer en la illa y wiri wiri wiri...”. En ocasiones parecen haber entrado en bucle: “ayer fui a Mingo y estaba todo carísimo, uy sí, carísimo, sí, sí, carísimo, uy, Mingo, carísimo, todo carísimo, sí sí… Mingo, carísimo...”
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Hace tiempo que no les comento ninguna lectura. Tal vez sea porque un día me aventuré a iniciar una ristra de reseñas y me detuve a la mitad, aburrido de mí mismo. Continuemos pues, a partir de ninguna parte, retomando un escrito que se perdió en las minúsculas inmensidades de algún disco duro: he terminado El Invencible, de Stanislav Lem. Una de sus pocas novelas serias. Está bien, pero tampoco como para echar cohetes. Si no han leído Solaris, Ciberíada, o Diarios de las Estrellas, no tienen nada que rascar con este libro. También he leído Campo de Batalla, de Graham Greene, comprado por sólo dos ecus en el Sagrado Mercat de Sant Antoni. De tercera o cuarta mano, oigan. Resulta curioso que un tipo católico, espía británico, tan conservador como este figurón, retrate de una forma tan despiadada todas las formas de Poder. El libro relata el asesinato de un policía en defensa propia. El asesino: un comunista londinense. La novela destripa las partes rivales de forma ecuánime. Policías, empresarios, líderes del Partido Comunista, aparecen todos moviendo sus peones y sacrificando fichas “por el bien común”. Concluí también El enigma de la Docilidad, un panfleto de Virus, un ensayito milenarista de Pepe García Olivo, que arremete contra la multiculturalidad, el liberalismo y tantas otras formas de ideología sumisa. No queda títere con cabeza. Un gustazo. Por último, he leído también una magnífica novelita policíaca de Andreu Martín, Con los muertos no se juega. El autor barcelonés plantea una suerte de nuevo Carvalho, Ángel Esquius, un detective viejo, listo como un demonio y pelín sibarita. Lo peor del libro, aunque soportable: sus gustos musicales (¿hace falta citar de nuevo a Los Bítels? ¿hay algo más quemado que Los Bítels?) y una pequeña propensión a organizar escenitas románticas.

22.12.05

Prejuicios

El anonimato con el que habitualmente se realizan los blogs no deja lugar a la crítica ad-hominem. Aunque esto es necesario para centrarse en El Asunto (el objeto, el tema, la crítica) resulta un auténtico desperdicio, ya que tras muchos blogs brillantes se esconden auténticos gilipollas pugnando por ser reconocidos. Para que ustedes juzguen a gusto –¡cómo solo un occidental demócrata puede hacerlo!-, aquí tienen unos cuantos motivos que humildemente les ofrezco a modo de autoimpugnación. Declárenme gilipollas de la semana:

1. Tengo unos graves prejucios respecto a personas que, en cuanto llevan a cabo algún proyecto, colocan en la parte gráfica de éste fotos muy grandes de Ellos Mismos, institución a la que aparentemente se consagran: un collage de Ellos Mismos junto a Personalidades, Ellos Mismos sonriendo con aspecto de Persona Muy Enrollada, Ellos Mismos junto a Su Negocio o incluso Ellos Mismos parodiándose, estilo fíjate-que-enrollado-soy-que-me-tomo-a-mí-mismo-bastante-en-broma. Me pongo malo, oigan.

2. Ostento también unos graves prejuicios en materia de afiliación o cargo: cualquier persona que me entre con un “yo soy archi-vice-responsable de NHC” (sea NHC una asociación, un partido político, una empresa o un sindicato) se lleva un estufido gatuno ipso facto. Ffffff. Vade retro, Ejecutivos de Dios.

3. Me invaden también unos prejuicios formidables cuando se trata de la Industria de la Transpiración y de sus abnegadas Personas Muy Deportistas. Aunque he conocido a algún vigoréxico majo, de los que antes de desayunar se cascan ochenta flexiones porque hoy es miércoles, en general he establecido una relación proporcionalmente inversa entre ejercicio e inteligencia. ¡Mira que soy irracional, rediós!

4. No se retiren, aún hay más. Otra cosa que me pone frenético son los “tranquilazos”. Dispongo de unos prejuicios insalvables hacia estos tipos que, pongamos un ejemplo, colocan su automóvil frente a tu portal y, cuando estás levantando la bicicleta para sortear su superaparato de dos toneladas, salen de la cafetería enfadados porque te han visto renegar: “¡ya va, ya va, que lo quito enseguida!”. Entonces sucede lo peor: Ellos, benévolos, te hacen El Favor. Sí, El Favor, cuando ya no te sirve. El Favor es una de las peores sensaciones del mundo. Los tranquilazos que practican a diario El Favor, especie netamente urbana, deben ser completamente exterminados (educacionalmente, no abogo por una solución final, aunqueeee...). ¿Y qué hay de sus carteles en el parabrisas? “Estoy en el Franfur del frente” o “Sr. Luis, 5º 4ª, enseguida bajo”. ¡Aaargh! Encima tienes que llamarles por el interfono o por teléfono para que vengan a Hacerte El Favor. ¡¡¡El Favor!!! Noooo...

5. He de contener un insulto cuando alguien, cualquiera, espeta muy natural “no me gustan los animales”. Mis prejuicios al respecto me llevan a no comprender, directamente, como puede haber quién no disfrute al ver correr a un perro, al ver acechar a un gato o al ver volar a un pájaro. Me parece un desprecio supino hacia La Vida. De inmediato me pongo a tramar conjeturas sobre las carencias afectivas y la educación torcida del botarate insensible. Me hierve la sangre, vaya. Siento que mi boca pugna por no decir "pues a mí no me gustas tú".

6. Más prejuicios: hacia quien tiene la manía de contabilizarlo todo, primero en simples unidades y después traducido a Dinero. “Tengo mil quinientos vinilos, que es más de un millon de pelas en música”. Un millón de pelas en música ¿cómo se come eso? ¿Acaso escuchan Dinero? O: “fíjate, ese edificio tiene ochocientas trenta y seis ventanas”. Me asaltan unas enormes ganas de agarrar al tipo en cuestión y preguntarle por su número de neuronas. Cuéntatelas, gañán. Es un grave prejuicio, lo sé: no tolero la contabilización. “Tengo seis de esto…”: Ya ¡¿Y qué?¡ ¡¡¿Y qué?¡¡ Cuando leo el miniperiódico “Qué” me asaltan unas incontenibles ganas de asaltar su redacción revólver en mano: esa gente lo cuenta todo ¡están locos!

7. Otro prejuicio insuperable: hacia el buenrrollismo liberal desarrollista-destructivo. En cuanto se me ponen a hablar de libertades y derechos hipotéticos (véase “el derecho a llegar en 4x4 hasta el pico del Aneto” o “mi libertad ilimitada de adquirir inmuebles”), surge un ecofascista de mi interior que sueña con apoderarse de un arma y vaciar las urbanizaciones de segundas viviendas a punta de pistola, al frente de un escuadrón de bulldozers y grúas con bolas de hierro. ¡Salgan todos, cabrones, y móntense en sus bicharracos metálicos de vuelta a la ciudad, de donde nunca deberían haber salido!
Grave prejuicio, pensarán ustedes: pues sí.
Muy grave.
Hasta escupo espuma.

8. Tengo un prejuicio horrible hacia las Mujeres Rubias con Mechas que se Maquillan Mucho. Puede ser algún complejo freudiano, o resquicios de un machismo clasista intolerante, de cuando todas las prostitutas iban así… el caso es que no puedo sentirme atraído hacia una mujer de esta guisa, por guapa que sea. Formulo extrañas hipótesis sobre mujeres que no se gustan a si mismas y se cubren con fachadas diseñadas en el cine para Grandes Estrellas. Pienso en un estereotipo de belleza construido por y para las mujeres, con el pretexto de que ellos las prefieren rubias y con aspecto de putón. Sí, creo que es un prejuicio.

9. Tengo un grave prejuicio que me hace valorar la música por su exclusividad. Intento moderarlo, y en ocasiones mis oídos lo consiguen sin mi ayuda, por el puro deleite que les complace de una forma irreflexiva… pero no puedo, siempre regreso a ese pensamiento absurdo que establece como una ley cósmica que “si lo han comprado cien mil, entonces es una mierda”. Y si la venta es a un millón, entonces no quiero ni escucharlo. ¿Esprinstin? ¿Radioged? ¿YuTú? ¡¡¡Venga hombre!!!... Es es para los Estadios y su público gilipollas ¿Lo ven? Prejuicios y más prejuicios.

10. Por último, para completar este decálogo de defectos, está mi prejuicio hacia cualquier persona vestida con uniforme –excluyendo tal vez los overoles de obrero y los escolares, que lo usan obligados, pobrecillos-. Fíjense que hasta los militares que en Venezuela vi llevando a cabo misiones sociales me inspiraron una primera sensación de asco. Una noción prerreflexiva, anterior a cualquier racionalización. Una sensación que comienza con un ¡pandacabrones! y seguidamente se suaviza en un maternal ¿¡pero hijos de dios... a dónde vais todos iguales!? Aparte del prejuicio, todo uniforme sito en cualquier punto al alcance de mi campo de visión, genera en mi organismo una enorme ansiedad y unas estupendas ganas se huir al trote, sin saber porqué, creyéndome todo un delincuente, con lo manso que soy.

La realidad en cuestión

EXPRESO 2006

Todos los años un nuevo tren sale de la estación de la vida para recorrer un camino que dura 365 días, no sabemos cual es el destino, pero todos lo años nos subimos a el. Esperando que tengamos un viaje placentero y sin sobresaltos. Nuestro equipaje es solamente un bolso de mano donde guardamos las experiencias de otros viajes y los conocimientos adquiridos. A las 12:00 de la noche del 31 de diciembre, sale el tren y subimos a el junto a otras personas, nos instalamos en los vagones y comenzamos el viaje, a otras esperamos conocerlas, solo es cuestión de caminar entre los vagones con una sonrisa y con las palabras amables y así hacer amigos. Por todo eso quiero haceros llegar esta especial invitación:

Domingo 1 de enero de 2006
0:00 hs.
Desde el anden 1
Estación de la vida
Sale el EXPRESO 2006

Recomendaciones para el viaje:
Llevar equipaje liviano
Un poco de humor
Un gran corazón
Y que lo puedas vivir con felicidad

FELIZ VIAJE EN EL EXPRESO 2006


Este texto ha entrado hace escasos minutos en mi “buzón de entrada”. No he tocado ni una coma, para que veáis que además de ser infame está mal redactado. Tampoco diré quien ha sido, bastante tiene ya con dedicarse a tales menesteres. Digamos que este mail ha sido aquella tópica gota que colma vasos, porque no es el primero que me envían y, considerando que hoy es día 22, probablemente no sea el último.

Debo confesar que cuando me enfrento a cosas como esta -que me cuesta calificar- se me amontonan en la cabeza un buen número de pensamientos trágicos sobre la humanidad acompañados de reniegos amortiguados (amortiguados porque hay gente a mi alrededor).

Creo que este texto metafórico sobre el tren de la vida, las estaciones de la felicidad, y el amor y el corazón bueno de su puta madre (perdón, me puede…); este texto, decía, tiene bastante que ver con todo lo que venimos comentando por aquí desde hace días, un tema al que llevo dando vueltas desde hace unas semanas (también ayudado por El Mal de Montano, de Vila-Matas), y que podríamos enunciar como “la realidad en cuestión”.

¿Qué tipo de individuo manda un mail como este? ¿Cómo debe ser su relación con la realidad? ¿Os parece que la pone en cuestión, que se pregunta sobre otras posibles realidades y los caminos para encontrarlas?

A mi me parece que no, que para el todo está muy bien como está, que le encanta además la navidad porque puede ser feliz y consumir sin freno ni remordimiento, que cuando escucha ese anuncio que nos pregunta “¿qué pensaran los reyes magos si no pides un Tontorola V3RS-32LW?”, lejos de cagarse en los parientes del “creativo” de turno, se impacienta porque todavía no ha visto ese modelo de teléfono.

Tal vez os parezca exagerado que a partir de un detalle insignificante como es un mail tipo mandaloamilamigosyserásfeliz me embarque en conjeturar acerca de esa personita y su relación con la realidad. Pero a mi me parece significativo. Son muchos los detalles que a diario me alejan de mi entorno inmediato no elegido (básicamente el laboral), son innumerables los motivos que me hacen silenciar comentarios sobre hábitos cotidianos, sobre opiniones estandarizadas, sobre conceptos nefastos. El inconveniente principal es que no hay tablero común, que el abismo entre puntos de vista es insalvable, y que uno se queda petrificado cuando un día, lleno de optimismo, se enzarza en una argumentación trabajada acerca de nuestros males y nuestras cegueras, y como respuesta obtiene un agresivo:

- Claro, tú no compras, ¿no?


Veisin

De Ugarte, bromas y "traición"

He leído detenidamente la trascripción de la “broma” que los de la COPE le hicieron a Evo Morales y lo cierto es que, aunque me parece una falta de respeto bastante grave (no tanto por la condición de presidenciable de Evo Morales sino por haberle elegido como presa, con tantos peces como hay en el mar, y haberse choteado de su ideología), no detecto la "traición"por ninguna parte, y me refiero al delito contenido en el Código Penal (Art 581 y ss).

Sí advierto, sin embargo, una actitud bastante retrógrada en aquellos que invocan a los tribunales a los fiscales y a todas las Altas Autoridades para hacer una mayor promoción –involuntaria, sí, pero promoción- a los artífices de semejante gansada. Y no menos retrógrado el respeto al estado que exige semejante reflexión.

¡¿Al estado!? ¿¡respetarlo!?

También Gomaespuma intentan repetidamente hablar con George W. Bush, y no creo que sea precisamente para mostrarle sus respetos.

Sucede además que el pasado domingo, David de Ugarte dejaba caer una sospecha de racismo, vía referencia indirecta (un infumable artículo occidentalocentrista, con todos los tópicos democráticos aplicables siempre norte->sur, en dirección descendente), con analogía de alemania pre-nacionalsocialismo incluida. Un tic muy de nuestros tiempos: todo es fascista, todo es nazi, todo es totalitario.

Transcribo literalmente: Open Democracy reflexiona sobre Evo Morales y me confirma lo miope de una visión europea que no reconoce un líder carismático, nacionalista, racista y populista como un peligro cuando lo encuentra. Vale que la Bolivia de hoy no es la Alemania de los años 30, pero…”.

Lo cierto es que me parece mucho más escandaloso este párrafo de De Ugarte que la parodia de entrevista realizada en la COPE.

¡Anda ya, tración!

¡Chingelbel, chingelbel!

Algunos apuntes sobre el irresistible impulso de esconder bajo tierra la cabeza como un avestruz y sacarla a mediados de enero

1. Si tal y como se ha comentado, la nueva ordenanza cínica de Barcelona no va a determinar una persecución por razón de clase social (hoy lo comentaba Trias, de CIU, el domingo lo comentó el propio alcalde) sino que se va a concentrar en las mafias de prostitución y limosna al por mayor ¿quién establecerá la diferencia entre mafia y grupo de desarrapados? ¿Qué criterio regirá para aplicar con mesura una ley de límites y definiciones difusas? ¿El de la policía, con su habitual mesura y ponderación ecuánime? Y bien, una vez se haya dotado el ayuntamiento de instrumentos para detener a todo aquel que aproveche la centralidad y la concurrencia pública de Barcelona “como centro dinámico y económico” para realizar acciones incívicas… ¿Cómo escaparemos al monopolio del espacio colectivo por parte del empresariado del ocio y la restauración? ¿Cómo podrá dársele un uso al distinto al que dictan turismo, consumo y contemplación burguesa del orden (de la calma chicha, de que nada sucede frente al portal de uno)? ¿Cómo, por ejemplo, podrán los ecuatorianos, que no tienen dinero para ocio -pues ocupan el último estrato social antes de la indigencia-, seguir reuniéndose en los parques con su caña y sus aperitivos? No podrán, claro. No vaya a ser que llegue una viejita con su caniche y se acojone ante tantos indios borrachos. Pero lo peor, la peor de las perspectivas: ¿Cómo podremos volver a pensar en una ciudad de todos, que no exista al servicio del Dinero?

2. El indigente más cuerdo del mundo, algunos de ustedes lo recordarán, se ha marcado una nueva empresa -inmobiliaria, para más INRI-. Anda de nuevo por aquí abajo. Pide limosna -“la voluntad”-, y ahora transcribo literalmente: “porque estoy aorrando para comprarme el can nou”. Si le ven, ya saben, contribuyan: ¡y esperen a ver la cara de Laporta!

3. Algunas batallas se libran entorno a las palabras. Si dejamos de llamar terroristas a todos quienes estén contra el estado, las ocupaciones militares y el turbocapital, tal vez entonces haya quien pueda interesarse por sus motivaciones y descubrir porqué se oponen, móviles que suelen ir más allá del “ánimo de hacer sufrir a quien es pacífico y vive en libertad”, como nos dice la propaganda una y otra vez.

4. Me dirigía a casa. Mi único objetivo era frotarme la cabeza con Ernesto, presentarle mis respetos y observar los cambios que unos lampistas habían realizado en mi humilde morada. No se qué pasó, me despisté y seguí caminando pasado Puigmartí. Extrañado por mi paseo automático, me detuve a observar la calle desde arriba. Sólo pude ver un rebaño de consumidores (incluyéndome, claro). Ah, navidad, exclamé hacia un cielo oscuro, amenazante. Imaginé entonces el diagnóstico de un extraterrestre: “exhiben un deleznable comportamiento determinado; caminan muy rápido y muy abrigados, intercambian papelitos por bolsas de cartón, salen de una puerta y se meten en otra de forma frenética; y todos dicen sentirse personas individuales, con una voluntad muy propia y exclusiva… ¡fascinante!: qué seres tan extraños y contradictorios”.
Fluffy se estará frotando las manos.

5. Como al fin llega la Navidad (una compañera de trabajo no para de tatarear “andeguatchinberdinsonow, hey, anddehandimerirein, hey… chingelbel, chingelbel… chingeloooo-oldegüey”), no sé que libro de César Vidal regalar a mis amigos, mujer y familia. Estoy entre los siguientes títulos: “El Enorme Influjo del Cristianismo en Todo”, “Los Masones (esbirros de Fluffy y responsables del 74% del mal que asola el planeta)”, “La Reconquista: España siempre gana”, “Las tres o cuatro cárceles republicanas: mil veces peor que el completo exterminio de la disidencia o los doscientos campos de concentración fascistas”, “Los Evangelios Agnósticos”, “Paracuellos: lo único que nos duele de la guerra”. Son todo superventas, lo cual no puede ser sino una garantía. Libros a prueba de mayorías: sencillos, con la documentación justa, con opiniones incrustadas y predigeridas y con la dosis de contestación exacta para poder sentirse crítico con la disidencia, a continuación un tanto indómito y al fin seguir adorando la realidad. Propongo una etiqueta que, a modo del signo de exclamación “best price”, lea “goebbels reccomended” sobre un pequeño logo que incluya un casco con punta de lanza. Esta advertencia podría colocarse sobre los libros de este adalid de la cultura española. A modo puramente informativo, no me malinterpreten.

21.12.05

Ni público Ni privado


Probablemente -porque no soy politólogo ni sociólogo ni antropólogo ni tan siquiera, ay, pobre de mí, un simple intelektual de los que llegan a salvar a las masas-, el texto que vengo a ofrecerles estará plagado de imperfecciones y amateurismos varios. No me importa.

Sí, sí, han leido bien: no me importa.

Estoy hasta el gorro de que solo argumenten Los Hombres Con Criterio, los vendidos, los de ahí arriba. Los guardianes de la realidad posible. Lo que es posible ya lo conozco y no me interesa. Es esto mismo y para hacer esto mismo no hace falta crítica ni apología ni construcción teórica alguna: la realidad se hace sola. Con sólo tiempo y dinero.

El texto en cuestión lleva el título de Ni Público Ni Privado, y tiene como objeto desmontar el sistema de titularidades que alimenta las discusiones políticas al uso. Ya saben: que si "lo que hay que hacer es nacionalizar" vs. "no, no, no, tenemos que privatizarlo todo, porque la economía, y la gestión, y el dinero"... y patatín y patatán.

Paciencia, son sólo tres páginas.

Licencias: copyleft, ñu, corta y pega, ¡haz un potlatch! y plágiame si te atreves.

20.12.05

Tres nuevas notas

... sobre la ordenanza cínica y la criticada manifestación sabatina

1. Tres modos de medir una realidad efectivamente falsa: la primera, evocadora del mayor pánico moral de nuestra época, El Miedo a Que le Quemen a Uno el Coche, calculado mediante c/n -o cars per night-. La segunda medida de la catástrofe cotidiana, también automovilística, los d/w -o deaths per weekend-, la cifra que cada lunes anuncia la DGT con la eterna determinación de reducirla de una vez por todas… ¡ay, cifras de la actualidad perpetua!. La tercera, la más nueva, medida de la agresividad de los ciudadanos preocupados, los únicos que hacen frente a la prohibición de formas de subsistencia "por nuestro propio bien" (gracias, papá ayuntamiento), la nueva magnitud impuesta por el ayuntamiento de Barcelona: m2p o metros cuadrados de pintadas callejeras.
Mil quinientos el pasado sábado: un éxito.
Kilómetro y medio de protesta.

2. Ferran Mascarell, el canoso socialdemócrata manipulador, también regidor de Cultura en Ciudad Escaparate (antaño conocida como Barcelona), artífice del Fórum de la Multiculturalidad Mundial de Los Mediterráneos, descubre en un fascinante texto (aburridísimo, no se lo lean) en el boletín oficial del ayuntamiento o Periódico de Catalunya, que la derecha se nos quiere comer crudos. ¡Que la derecha Miente y es Muy Mala! ¡Cuidado Ciudadano, que viene el Coco y te comerá! Así que por ello, debemos aceptar que su partido juegue el papel benévolo de guardian de las libertades y plegarnos a que el fascismo higienista -¡la calle limpia, la calle para los negocios!- lo ejerzan ellos, que son los buenos. Lo contrario, Dios no lo quiera, sería una derecha exactamente igual a la izquierda que ellos dicen ser (?!). Para que nos traguemos esa mierda de ordenanza fascista que su partido (y ERC, como en sus mejores épocas contrarrevolucionarias) se dispone a aprobar esta semana, Mascarell ilumina con una linternita retórica la mierda del vecino de al lado: “¡mirad, su montaña es más alta!”
No cuela, Sr. Mascarell. Hoy, aquí, ahora, los fascistas son ustedes. Y otros más fascistas todavía por ahí lejos no les hacen buenos por mera comparación.
Para que me entiendan, lo diré en su jerga higienista: Bush y el PP son un cáncer y ustedes “sólo” una neumonía. Necesitamos antibióticos, y no más políticos. Se hace necesario ir recordando una y otra vez lo que ha sido mil veces dicho y mil veces olvidado en beneficio de la farsa electoral: que ya no hay ninguna diferencia entre "izquierda" y "derecha", que todas las diferencias existen entre "arriba" y "abajo".

3. No ha faltado quien después de la manifestación del pasado sábado, ha puesto el grito en el cielo ante el comportamiento incívico de los manifestantes (sustitúyase "civismo" por "docilidad" sin alterar el sentido de la frase). Me gustaría aportar dos ideas viejas, radicalmente viejas, pero en apariencia, según el actual estado del arte, completamente novedosas: (1) que a los manifestantes del pasado sábado, en general, nos importan tres o cuatro pepinos (máximo cuatro) la violencia sobre las cosas que allí pudo ejercerse; el capital y el estado ejercen a diario mil veces más violencia sobre las personas, la cual, por aceptada y normalizada, pretende presentarse como más aceptable; me hacen sentir compasión aquellos imbéciles que pasan por alto los desahucios y la violencia inmobiliaria como una cosa natural y hasta necesaria mientras se indignan por las pintadas que protestan semejantes abusos; ¡benditos ciudadanos cívicos con la moral invertida¡ ¡no puedo sino compadecerlos! ¡hasta este punto les han inculcado docilidad! Y (2), que se libra un combate, como siempre, entre tecnócratas que no tienen contacto alguno con la vida en la calle, y desgraciados como nosotros a los que sólo nos quedan los bares y los espacios urbanos para sobrellevar una vida de trabajo asalariado, compra-venta de felicidades y consumo compulsivo.

¡Viva la calle, cabrones!

19.12.05

Patrañas cívicas

El sábado pasado, unas mil quinientas personas desfilamos por el centro de Barcelona. Unos pintaban paredes alegremente, otros hacían flips y flops con sus tablas de skate, las prostitutas paseaban rodeadas de mujeres que se declaraban también putas, los patinadores portaban sus patines como guantes, algunos comíamos pipas como si nos fuese la vida, y casi todos protestábamos con mucha alegría, con bebercio abundante, entre sonrisas y miradas de reconocimiento. Y por si fuese poco: sin partidos políticos, sin sindicatos y sin representación política alguna.

Sólo pueblo. Pura gloria.

Protestamos, por si alguno todavía no lo sabe, contra la nueva ley que nos impone el ayuntamiento: una ordenanza que se adentra a donde ningún derecho penal occidental tendría cojones de llegar, con las prohibiciones de actividades como la prostitución, la limosna, las actuaciones callejeras, el patinaje y tantas otras formas de subsistencia –emotivas o financieras- de los seres que el capital tiene a bien dejar en sus propios márgenes. Una normativa que con el truco de la localización de las acciones, esto es, que no se prohíben tales actividades sino que se prohíben “en el espacio público” (y díganme: ¿en que otro sitio pueden realizarse?), se apunta al rollete higienista del “civismo” porqueyolovalgo: la tradicional apelación a las buenas costumbres que también contenía la Ley de Vagos y Maleantes dictada en la segunda república y modificada por nuestro anterior régimen (el de Franco, no el del PP).

No se dejen engañar: si esta misma prohibición partiese de un partido de derechas hubiese concentrado a cientos de miles de personas en la calle contra el “fascismo” y contra el “recorte de libertades”. Ay, ¡no hay nada como la vaselina socialdemócrata! Se trata de uno de esos goles que la izquierda buenrollista, bienacostumbrada, tecnócrata y retrógrada nos cuela a los ciudadanos para hacerle un favor al Dinero: en este caso, a la industria del turismo y del ocio, que trae miles de millones (cuéntenlos en turistas o en euros, tanto da, son lo mismo) a la ciudad con la esperanza de que cuando estos lleguen a BCN se encuentren con ese primor gaudiniano de modernismo, modernez y diseño a tope que han leído en las guías, y no este montón de orcos que la habitamos.

Durante el trayecto, sucedieron algunos encontronazos que la prensa ha reproducido como ha querido, básicamente, porque no estaba allí (sólo había presencia de com.ràdio) y porque han actuado en una pura campaña propagandística de soporte del ayuntamiento.
Pasaré a relatarlos brevemente para que ustedes tengan otra visión de cómo sucedieron las cosas:

-En la calle Joaquim Costa, cayeron de algunos balcones naranjas y botellas de plástico llenas de meados (eso no salió en ningún periódico, en ninguna crónica). Mi hermano me recordó de cuando la policía no se atrevía a entrar en esos barrios porque de las casas caían adoquines. Ahora es al revés. Ya se sabe: hoy lo malo es bueno.

-Llegados a la plaza del Macba, se hicieron algunas pintadas y el bus del barrio quedó parado debido a la multitud que ocupó la plaza (el ayuntamiento sabía el recorrido: bastaba con que cortasen el flujo del transporte por esa zona, aunque pesan más las presiones comerciales de los tenderos de la zona que una protesta autorizada). Las personas del autobús gritaron improperios a los manifestantes y estos, contrariados, comenzaron a sacudirlo. Los pasajeros salieron del autobús -que fue pintado y ocupado momentáneamente- sin recibir ninguna agresión y sin que nadie les tocase un pelo.

-Más adelante, diez minutos después, al pasar la manifestación por la Calle del Angels, en la acera, frente a la sede del PSC nos encontramos a tres empleados (o radicales socialdemócratas, no quedó muy claro por su actitud) que exhibieron una petulante actitud irónica: uno de ellos fumaba un enorme habano y aplaudía entre risas, otro incluso dedicó a la concurrencia un corte de mangas y el tercero, más simple, aplaudía la estulticia de sus dos amigos. La concurrencia, como es lógico, respondió a la provocación de una forma inteligente: se evitó la agresión, se les hizo pasar a dentro de su bendita sede y se pintarrajeó el local con algunas verdades: “fachas”, “Santa Clos”, “aquí tienes tu civismo”, etc, etc.. Un tipo elegante que sostenía una bonita bicicleta gritó en forma de resumen: ¡puro higienismo urbano anglosajón! ¡los partidos políticos de cien años de antigüedad aplican políticas de cien años de antiguedad!
Mis respetos al ciclista manifestante ilustrado.

-Al fin, la manifestación llegó a la rambla del Raval y los más viejos nos despegamos de ella, no sin antes contemplar un par de motos de la policía en el suelo, pintarrajeadas y repletas de adhesivos de CNT. Los pakistanís pasaban por delante riendo cosa mala. Esperamos allí un rato para ver las caras de la policía, pero nunca llegaron. Supimos que la manifestación seguía hacia la Pl. Sant Jaume, pero nosotros ya no seguimos. La ciática, el reuma y todas esas cosas. Allí hubo más disturbios, poca cosa: un container quemado y un par de insultos a la cadena de policías que protegía el ayuntamiento. Nada si se compara con lo que hacen los sindicatos mayoritarios, los partidos políticos y otros lobbies en sus manifestaciones.

Durante todo el domingo pude escuchar un bombardeo mediático sobre los disturbios, sobre las intimidaciones y sobre tantas y tantas otras patrañas y exageraciones. ¿Qué se puede esperar de esta gentuza que sólo sabe prohibir y controlar? Lo que escapa a su control debe ser criminalizado, distorsionado, envuelto en actitudes negativas y mala fama: meros trucos para proseguir con su civismo fascistoide.

Izquierda en el poder: nah... sólo una parte más pulidita de la reacción, siempre en contra del pueblo.

16.12.05

El Plan de Fluffy (I)

No se lo creerán pero hace unas horas, a las ocho de la madrugada, paseaba yo tranquilamente por la Avenida Diagonal sin prisa alguna, pues me dirigía al trabajo, y en estas que he descubierto entre las sombras a un esbirro de Fluffy, que por si ustedes no lo saben, es un peluche responsable del 97% de la maldad que asola el planeta. El esbirro me ha visto aproximarme con mi gorro de lana y mi cazadora de Pana-Suresnes y ha salido huyendo con el paso de la oca, las pupilas en blanco, el meñique extrañamente levantado y un pequeño ultrasonido de alerta, casi imperceptible. El caso es que he logrado interceptarle y lo he lanzado contra el suelo. En el fragor de la pelea, cuando el esbirro estaba ya propinándome una soberana paliza, he conseguido arrebatarle un papel doblado con el siguiente contenido cifrado:


8 propuestas para la Construcción de una Nueva Sociedad Exactamente Igual a Esta:

1. Que se fusile inmediatamente por medio de unos nuevos Escuadrones de la Muerte Cívica formados por socialdemócratas voluntarios (hay que cuidar el déficit 0, mero mero), a todos los que osen encenderse un cigarrillo en las inmediaciones de algún local en donde pueda llegar a haber alguien a quién le moleste el humo.

2. Que se cambien las referencias con las que miden nuestras unidades temporales porque, una vez puedan abrir tiendas las veinticuatro horas que componen el día, ya no podrán abrir MÁS para vender MÁS. Si pasásemos a un sistema octogesimal, venticuatro horas no cubrirían la totalidad de l día, por lo que podría seguir reclamándose libertad de horarios. Porque con la tienda cerrada, los comerciantes PIERDEN dinero. Aparte, habrá gente que quiera comprar cosas muy útiles a las quince de la noche después de trabajar diecisiete horas y se lo encuentran todo cerrado.

3. Que se añada a la actual una segunda liga de fútbol. Está claro, por los indicadores de La Economía y el prodigioso aumento veraniego de facturación en editoriales y librerías, que sin liga de fútbol profesional la gente lee más libros. Eso puede ser peligroso para la estabilidad y el orden público, pues me consta que hay libros que inducen a la gente a cuestionarse la realidad. Con otra liga de fútbol que comenzase a finales de junio y concluyese en septiembre, la posibilidad de vida en común y adquisición de cultura se reduciría hasta un 40%. Vale la pena intentarlo.

4. Que se imponga una penalización disuasoria a todo aquél que quiera alquilar un piso. Hay que ser tonto, pudiendo comprarlo para que sea SUYO, PARTICULAR y de SU PROPIEDAD por el mismo precio.

5. Que se amplíen las horas de la escuela a unas dieciséis (veinte en caso de que se adopte el nuevo sistema octogesimal). La cuestión es que los niños, cuando están en casa, molestan e impiden que uno pueda ver el fútbol o seguir trabajando en el portátil. Además, en el colegio les educan con formación pre-laboral y les orientan para que trabajen el resto de su vida.

6. Que se establezca el consumo obligatorio de inutilidades. Me consta que hay gente que ha detectado que un freno del consumo generaría un decrecimiento económico y que, llegado a este punto, una nueva realidad sería factible sin que hubiese colapso alguno sino una simple readaptación a la nueva austeridad sin menoscabo alguno en la calidad de vida en general. Esto es inaceptable. ¡Cómo puede haber gente que no tenga necesidad de cámaras digitales ni de aipots ni de nada de eso! Que consuman o que se pudran en la cárcel, que es a donde van los residuos del sistema.

7. Que los publicistas terminen de adueñarse de toda subcultura y de todo guiño sentimental que pueda seguir haciendo gracia a los humanos. El objetivo es conseguir que, finalmente, toda idea o noción de conocimiento común, de reconocimiento espontáneo, quede también integrado en la Máquina Eterna de Producción de Dinero.

8. Que se instalen playas junto a algunas pistas de esquí y pistas de esquí junto a la playa. Puede ser que la gente tenga ganas de bañarse después de esquiar y viceversa. Al cabo de un par de años de “disfrutar” esa barbaridad, les parecerá que tienen derecho a ello.


4 cláusulas de conducta para los esbirros de Fluffy:

1. Mostrarse dialogantes y de ideología liberal.

2. Hagan que que el Partido con Sabor a Frutas Silvestres y el Partido de los Sabores Cítricos parezcan contrapuestos, esa es la clave del engaño. Sitúense de un lado o del otro y hagan ver como que no comprenden a los otros.

3. Establezcan compartimentos: vida privada/vida pública, economía/política, construcción/destrucción, educación/cultura. Que no se sepa que todo es permeable e intercomunicado, que todo es un poco lo mismo.

4. Nieguen mi existencia. Fluffy no existe.

Destruyan este documento y bajo ningún concepto dejen que caiga en manos de nadie. Aunque, bueno, esto tampoco importa mucho porque aunque se revele mi plan maligno nadie lo creerá… ha ha ha ha ha ha…

Llega un momento en la vida de un hombre...

Ayer nuestro expresidente Jose Mari, AKA Vallisoletan Ansar, se cascó un discurso en la presentación del nuevo libro de PedroJosé que casi me pongo a llorar.

Una cosa bonita pero bonita de verdad.

Y si no se lo creen, léanse esto, son los párrafos más emocionantes de todos los que he leído en mis tres décadas de vida:

“Voy llegando al final. Como ven, soy un español al que le preocupa la situación de España. Y sé que mi obligación hoy es decirlo.

Durante estos meses, me he preguntado mucho si en la España de hoy hay sitio para los valores, los principios, las ideas nobles, o para la grandeza política; o si por el contrario estamos condenados a naufragar en un mar de banalidad, o de falta de
sentido político.

A veces he sentido la necesidad de preguntarme si hay españoles que sientan que merece la pena defender algo, creer en algo, o si por el contrario nos basta con flotar, con vivir, con aguantar, o con mirar hacia otro lado.

Muchas veces me he preguntado estos meses si existen voluntades y corazones dispuestos a seguir latiendo fuerte por una idea ambiciosa de España. Dispuestos a pensar que trabajar duro, que ser leales, que la honradez, el coraje, el patriotismo, o que ayudar a los demás, hacen mejor nuestro país. Y además, que no merece la pena que éste se pierda en las olas de la Historia, sino por el contrario, que haga Historia.”

Qué palabras tan bonitas. Qué discurso tan mono. Ya me dirán si no les cuadra como amenaza iniciática de un sargento en güespoin -de esos que al principio parecen unos cabrones pero que al final acaban ayudando al bueno, con el que se pegan porque en realidad lo tienen en alta estima- o como arenga del Cid a sus tropas antes de recuperar las santas tierras de Castilla. Un discurso infantil, hasta tonto si quieren verlo así, pero ay, qué evocador. Cuando dice eso de "A veces he sentido la necesidad de preguntarme si hay españoles que sientan que merece la pena defender algo..." vamos... es que se me tensa el estómago de la emoción contenida.

Por favor, no se rían, esto es una cosa seria. España anda desmembrándose por las esquinas y ustedes, hala, al cachondeo. Qué vergüenza. Qué juventuz.

El caso es que nuestro expresidente demostró ayer una vez más su raza, su casta, su pundonor y todas esas cosas que se dicen cuando la seleción pierde de forma injusta. Pero por encima de todo, dejó bien claro que es todo un liberal y que el nacionalismo, o mejor, todos los nacionalismos menos el español, son una auténtica lacra para el mundo en general y para el Estado y el Capital en concreto, pues restan territorio al primero –con la consiguiente pérdida de poder y soberanía- y movilidad al segundo. Esto último no lo dijo, claro, pero fue porque no le dio tiempo. Porque si hay alguien que quiere a Eh-Pania por encima de todas las cosas ¡¡¡ese es Vallisoletan Ansar!!!

¡Vivapania!... ¡Viva! ¡Vivapania!... ¡Viva!

Y así todo el rato.

15.12.05

1ª Edición de Premios Internacionales Lapatata

Hemos decidido premiar a unos cuantos tipos y tipas que, de un modo u otro, han hecho nuestros últimos días un tanto más llevaderos. La sección de premios, según la aceptación (y según como le siente al premiado el empacho de reconocimiento público), podría llegar a convertirse en sección fija, junto con las Cartas al Director y las Cosas de la Vida, dos secciones ya clásicas sobre las que hemos recibido miles y miles de elogios por parte del Gran Público y otras personas individuales.
Pero dejémonos de palabrería, demos paso a la trascripción del evento, que tuvo lugar en el Hostal la Figa Calenta, en pleno corazón de la Carretera de Castelldefels, ante unos escasos veinte asistentes:


Clap clap clap clap clap… Gracias, gracias. Clap.
Al mayor premio, un premio tan grande que no puede ni imaginarse, lo hemos denominado El Reconocimiento Específico. El texto premiado con El Reconocimiento Específico será recompensado con ochocientos millones de euros (les juro que, en cuanto nuestro banco suizo elimine un problemilla que tuvimos on una transferencia, se lo haremos llegar)… Bien, esta primera semana hemos decidido entregar El Reconocimiento Específico al escrito de Purranki Sandongui titulado La realidad ya no es lo que era, publicado en su sección Trastornos del Sueño de la web Libro de Notas.
Clap clap clap clap clap…
Está bien, está bien. Muchas gracias.
Clap clap. Gracias.
Clap. Gracias.
Clap.


En segundo lugar, me gustaría premiar con La Mención Menor el texto de Alex Doherty Aprender a sentir. Este premio incluye el Palacio de Versalles y ese edificio tan estrecho que hay en Manhattan y que hace esquina, no recuerdo su nombre, el cual pude comprar ayer gracias a un chivatazo de un promotor gringo amigo mío. El Sr. Doherty no ha podido venir hoy, así que los dos monumentos se entregarán en el momento de la recogida de esta Mención. De momento, los dejaremos en su sitio.
Clap clap clap clap. Gracias, gracias.
Clap, clap clap … gracias, ya está bien…
Clap.

Al fin, al tercero de los premios pero no por ello el más superfluo le hemos llamado de forma genérica Tercer Gran Premio y Último. No se nos ocurrió nada más. El Tercer Gran Premio y Último va destinado a todos aquellos que trabajan y trabajan y trabajan para desentrañar el mundo y difundir las ideas que se supone emanan de él y nada: Nada de Nada. Ante la incompatibilidad de los resultados obtenidos con un mínimo básico de inteligencia humana común, deben permanecer relegados en un estado bastante parecido a la esquizofrenia obsesiva. Después de muy extensas deliberaciones y de duras discusiones entre nuestros expertos blogólogos, hemos decidido conceder El Tercer Gran Premio y Último de esta primera edición al nodo de bitácoras liberales liberalismo.org. En especial nos ha conmovido su primorosa, infantil y subnormal lista de Peores Villanos de Todos los Tiempos. Cualquiera de sus bitacoristas puede pasar por nuestra redacción a recoger los trescientos kilos de guano australiano importado... ¡¡¡guano de murciélago gigante importado libremente gracias al libre tráfico de mercancías!!!
Bieeeen, bieeeeen, clap clap clap clap... ¡Hurra hurra!
Clap clap clap clap clap clap clap…
Ya está bien, gracias, pueden abandonar las tribunas que a las siete empieza otro evento.
¡Hurra! ¡Bravo! ¡Bravo! Clap clap clap clap…
Gracias, gracias… estooo… disculpen, el aperitivo es para los del siguiente evento.
Clap clap chomp chomp clap clap.
¡Y el vino también!
Clap clap clap glucs glucs clap clap ¡Hurra! ¡Bravo!...
¡¡¡Por favor, dejen las comida y las copas en las bandejas, esto no forma parte del evento!!!...
¡Hurra! ¡Bravo! ¡Bravo! Clap clap clap chomp chomp clap clap clap clap glucs glucs glucs clan clap clap clap gluc glucs clap clap clap clap clap…

Cartas al director (III): boicot al cava catalán

De nuevo, y sin que podamos encontrarle explicación alguna, como antes nos llegaron para defender la libertad a la expresión de insultos en favor de Jiménez Lozanitos, hemos recibido miles de cartas sobre el boicot a productos catalanes. En general, a favor. En asamblea, hemos decidido publicar tres de ellas, las que creemos de más enjundia. Sirvan como una pequeña muestra:

Señor Director:

Es esta una misiva que no pretende otra cosa que mostrar el lado más humano de la estupefacción, sea lo que sea lo esto pueda significar.
Desde hace unos meses vienen sucediendo cosas bastante extrañas y tal vez podamos emplear este apartado de su publicación para desentrañarlas; en cualquier caso, siempre será algo mejor que volver a leer esas cansinas quejas acerca del ruido que hace el camión de recogida de basuras que pasa de madrugada o el misterioso bigote de Carod-Rovira (pronúnciese károt-róbira).
Comenzaré por presentarme: soy Consultor Especializado en Crisis Eventuales en el Sector Minorista y Boicots Comerciales a Bebidas Alcohólicas y Licores Espirituosos en General. Llevo treinta y tres años desempeñando este trabajo con bastante buena fortuna, gracias a dios. Pero quería hablarles del conflicto que ha estallado en estos últimos días sobre los boicots a determinadas bebidas alcohólicas de una región del nordeste español. La cuestión es que, desde mi posición de liberal, hincha del Valencia F. C. y además experto en el tema, encuentro en este asunto una serie de libertades que están siendo ejercidas libremente según la voluntad de cada cual y que, en cualquier caso, deben respetarse so pena de volver a caer en una de esas dictaduras que se dice que existieron.
Por un lado está la libertad del productor de cava que pone en circulación una producción N de ochenta mil palés cargados hasta los topes de vino espumoso. Podría no hacerlo, pero él asume el riego y pam, saca una producción de un millón de botellas. Por otra parte tenemos la libertad del transportista que acepta o no, según le convenga y según tenga la agenda, la posibilidad de cerrar un contrato de transporte con el productor. Normalmente acepta, en un 99% de los casos, tenga o no personal para llevar a cabo el objeto del contrato… que si no hay se subcontrata y punto. Pero la decisión, en todo caso, es libre. Luego está la libertad del supermercado que pone en su estantería -sólo si le da la gana- las botellas que el transportista descarga. Y al fin, está la libertad del consumidor, que informado y libre, acude al comercio a por una bebida espirituosa y decide comprar o no comprar cava catalán según le convenga. Generalmente -y en eso pueden confiar en mí, que sé de qué hablo-, lo compra, se lo bebe, y se emborracha. Y su mujer bebe aún más que él porque lo cree más ligerito que los otros licores que se han pimplado, y también se emborracha aunque disimule y diga que “sólo está achispada”.
Y ahora viene la reflexión crucial: ¿qué libertad es más importante? Es decir: ¿qué libertad debe primar por encima de otra, en el caso que debamos dar prioridad a una de ellas? ¿Es más importante la libertad del consumidor a comprar o no comprar? Aunque si la ejerce y decide no comprar ¿no estará quebrantando la libertad del productor a producir ya que este sólo puede hacerlo si el consumidor decide comprarle? ¿Y no es esta vinculación entre libertades un claro caso de flagrante colisión inconstitucional de libertades democráticas? Pero esto no termina aquí ¿Y la libertad del transportista? Si este se niega según su voluntad le indica ¿deberá obligar a los productores a acercarse a casa de cada uno de sus consumidores con el coste añadido que esto supondría? ¿Podría este subir tantas escaleras y vender botellas en dos millones de domicilios? ¿Y la libertad del minorista? Si decidiese no vender ¿Sería posible despachar la mercancía desde el camión? ¿No habría entonces un problema de licencias? ¿Debemos asustarnos entonces ante la probabilidad de que los tenderos opten libremente por dejar de vender al detalle?
Y en último término: si comparásemos las libertades de cada uno de los actores aquí mencionados: ¿quién la tendría más larga? ¿Cuál prevalecería?
Espero que, con las pistas aquí diseminadas, las autoridades competentes sepan obrar en consecuencia. Nos estamos jugando el futuro, el progreso, el bienestar y la actual situación de bonaza económica en un clima de crispación y polarización y todo eso que se dice normalmente.
Nada más, gracias por su tiempo.

Juan José López Margarit y ochenta firmas más
(Benifardet, València)
_____________________________

Señor Director:
Nada de lo que se está diciendo por ahí es cierto. Me da bastante pena que la gente esté debatiéndose entorno a la posibilidad de boicotear un cava que, en contra de lo que todos piensan, no es catalán. Porque ¿acaso no pertenece Cataluña a España? ¿Y no es más España que Cataluña la tierra entre los pirineos y Valencia? Pues si es más España que Cataluña, no tiene sentido hacer esto ¿Porqué boicotearnos a nosotros mismos?
Yo soy Catalán, hijo de padre gallego y de madre tarragoniana, y aunque no tenga nada que ver con el tema, soy antes que nada Español y vivo en España, que es lo más grande que existe.

Josep Maciste Bujaraloz
(Sant Migrany d'en Fas, Gerona)
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Señor Director:
Creo que el fascismo se está adueñando de algunas subregiones atávicas de España y que todos los demás a mi alrededor que no son liberales, son nazis. En Catalunya, fruto del nazionalismo de Kärot-Rövirher, se han vuelto todos nazis así que deberíamos ir pensando en una solución final para esa región tan molesta.
Fíjense qué listo soy que de un plumazo acabo de desenmascararlos a todos.
Nada más. Se despide atentamente un liberal librepensador.

¡No consuman nada catalán, salvo el fuet, que está muy rico!

António Servet Valle
(Tozolón del Morral, Segovia)

14.12.05

¡Aún cabe oponerse!

Y para muestra un botón:

Cuando Watterson discutía con su agencia acerca de los peluches o las series, la baza estaba del lado de la empresa. El contrato firmado le daba a la agencia todos los derechos del personaje. "Como es virtualmente imposible publicar en los periódicos sin agencia, es habitual que usen su posición de ventaja para conseguir derechos que ni merecen ni necesitan cuando contratan a dibujantes desconocidos. Desde el primer año de la tira, ya hubo ofertas de merchandising. Me pasé cinco años luchando contra las presiones de mi agencia. Eran millones y millones de dólares a cambio de unas pocas firmas. Las agencias son negocios, y ningún negocio deja pasar esas oportunidades sin pelea".

En 1994, Watterson hizo una jugada maestra. Colgó la pluma y dijo que no quería hacer más Calvin y Hobbes, y que sólo la retomaría si le devolvían los derechos de los personajes. El paro duró de abril a diciembre. Con los derechos recuperados, hizo un año más de tiras. Y con un control completo de sus creaciones cerró la tira el 31 de diciembre de 1995. Desde entonces, no ha habido más Calvin y Hobbes. Ni tampoco, y es lo más curioso, ha habido más Bill Watterson.

Extracto de "El Misterioso Señor Watterson", de Raúl Minchinela, publicado hoy en el Suplemento Culturas de La Vanguardia.

Bienvenidos a La Campaña

Dos apuntes escritos entre flemas, mocos de sólida consistencia, oídos tapados, estornudos ententóreos y un papel de lija que algún bicho me frota por la laringe. Consumidos a lo largo de su redacción 12 pañuelitos AS supersoft (taschentücher, para los germanoparlantes).

1. Hace unos meses di cuenta aquí de un indigente que circula por la Avenida Diagonal de Barcelona y que se hace pasar por loco, aunque me temo que el tipo está más cuerdo que cualquiera. En aquel post expliqué que tenía un carrito de supermercado con todas sus pertenencias (mantas, cuerdas, cartones y cachivaches varios) y que sobre él había colocado un cartel que rezaba: “e ido a casarme un momento, en seguida vuelbo”, en una improvisada mezcla de mayúsculas, minúsculas y faltas ortográficas intencionadas (demasiado bien colocadas). Hoy he vuelto a ver al loco cuerdo en el mismo semáforo con un estropajo en la mano. Aguardaba la llegada de alguna presa, a ver si algún automóvil convencía a su dueño para que le hiciesen el parabrisas. Junto al paso cebra, de nuevo su carrito con un cartel: “estoi esperando que salgan del banco de delante para llevarmelos al tribunal de la haia”.
Cuidadín, señores banqueros: el tipo más cuerdo del la Ciudad Condal va a por ustedes.
Al fin se hará justicia.

2. Dentro de las gilipolleces habituales que uno debe soportar por el mero hecho de encontrarse en La Campaña de Navidad –la realidad completa concebida como planificación comercial- están los anuncios de televisión en que jovencitas escuálidas absolutamente drogadas pronuncian alguna tontería en francés (l’amuuur di lancom, sublim de goltié, etc, etc), metidas en pantanos hasta las rodillas viendo cómo llueve a cámara lenta, o rodeadas de fieras salvajes que rugen asustadas por la sofisticada catipén que emana de un frasquito octogonal; también tenemos las decoraciones cada vez más tímidas de las tiendas (¡eh, no son rentables!), con un poquito de spray de nieve en los vidrios, letras adhesivas rojas con faltas de ortografía cuando se felicita en catalán y unos papanoeles de metro y medio que hacen como que bailan el julajop pero sin julajop y que, francamente, dan un miedo horrible; aparte, y para ello comencé a escribir este apunte que se me ha tornado crítica costumbrista, hay que soportar toda la cruzada de humanización marquetiniana emprendida por los actores principales de nuestra realidad, las CSE (Corporaciones Sin Escrúpulos) en pleno: ardillas triscando por bosques casi extintos mientras una voz como de colega repite las palabras “tú”, “te”, “tí”, “amistad” y “felicidad” unas cuantas veces; gas neutral que hace el planeta más verde por navidad; cola loca que te quiere, ciudadano, porque tú eres paz y amor, y aparte como persona individual eres la leche bendita; el turrón de leslé de chocolate desde hace 1500 años alegrando la vida de las personas y la tuya en concreto; entesa que te va a calentar a ti y a tu familia porque su única misión en la vida es hacernos felices en nuestro hogar; la televisión de plasma poshiba, qué regalo, dios mio, para que así veas Lo Mismo Mucho Mejor y en otra superficie; el paquete de veinte mil canales superplus que hasta el mismo Jesucristo contrataría… y así hasta infinito.

Una recomendación: por navidad, estimado ciudadano cliente ¡apaga la televisión! porque en lapatata sólo nos preocupa tu felicidad.

Porque tú, sí, oh, sólo tú, pequeña personita, eres la hostia de verdad.

13.12.05

Tres cosas que aún no comprendo

1. ¿Qué se entiende por globalización? ¿La extensión de las multinacionales por todo el planeta? ¡Hace cincuenta años de ello! ¿El hundimiento del comunismo estalinista? ¿La primacía de un modelo? ¿O es algo más tecnológico? ¿La posibilidad de contactar con cualquier persona del planeta en cualquier momento? ¿Simplemente eso? ¿Y es eso tan nuevo que necesita una nueva palabra?; ¿La WWW? ¿Y un avance comunicacional que no está a la altura del teléfono debe definir extensivamente todo lo demás?
Se observa una homogeneización de los estilos de vida, de los modelos sociales, de los roles laborales. Una extensión de las formas de trabajo, de dinero y de transacción. En ese caso, ¿porqué no hablar del afianzamiento del modelo capitalista en todo el mundo? Es más comprensible, identifica al enemigo, deja las cosas claras. ¿No es el régimen impuesto por los vencedores de la segunda guerra mundial y consolidado en Bretton Woods? Pues eso: capitalismo a tope, por doquier, a tutiplén. Cognitivo, semiótico, lingüístico, semántico, técnico, tecnológico... Todo puesto al servicio de la reproducción autónoma del Dinero para beneficiar a los que parten con una ventaja eterna ¿Globalización? ¿Qué demonios es? ¿Cómo se puede escribir tanto sobre un mero eufemismo? Si, como se intuye, sólo es movimiento extensivo del capital -homogeneizador y destructivo como cualquiera sus movimientos- ¡identifíquese como tal! Globalización encubre.
A menos que alguien sepa aclararme qué es lo que se me escapa, para qué ese palabro, renuncio a usarlo.

2. Si un pobre diablo de entre el pueblo reconoce haber matado a alguien, los habitantes cercanos, enardecidos, salen a la calle en plan lynch mob o se acercan a los juzgados para odiar e insultar con saña: ¡azezino! ¡hijoerdiablo! ¡joeputa! ¡tevamoamatá!... Sin embargo, cuando un fulano reconoce haber sido el causante de treinta mil muertos, el pueblo cambia de canal y abre otra lata de cerveza. ¡Schlop!... Glop, glop, glop, glop. ¿Tanto viste el Estado? ¿Tan bien disfraza? ¿Tan opaca es la lógica del común que no quiere ver a los asesinos que por ahí arriba se mueven? Que yo sepa, ni el croata recién capturado en las canarias tiene tantas muertes en su haber como el presidente de los Estados Unidos de América. ¿Porqué no hablar ya de una vez por todas de El Criminal de Guerra George W. Bush? Sí, El Criminal, mayestáticas intencionadas. El tipo tiene un historial que ya quisieran Karadjics, Saddams y Bin Ladens... Eso son simples aficionados.

3. Permítanme un tostón coelhiano -tranquilícense, prometo no introducir jerga emocional-. Tengan un poco de paciencia. En un clarividente chiste que tal vez hayan escuchado ya, un consultor financiero se encuentra con un pastor que, tumbado a la bartola bajo un puente, controla plácidamente a sus ovejas y toca la flauta. Como es lógico, al consultor semejante actitud le parece una pérdida de tiempo y, en su concepción vital monetaria, emprende un triste monólogo en el que, como en el cuento de la lechera, multiplica mentalmente las riquezas del pastor esperando una reacción de entusiasmo. El consultor concluye que, a partir de sus trescientas ovejas, el pastor podría devenir propietario de una gran industria agroalimentaria, a lo que el pastor responde indiferente con una pregunta: “¿para qué?” El consultor contesta veloz que “para ser rico”. Y de nuevo el pastor replica con otro parco “¿para qué?” Hundido, sin comprender la lógica agreste del pastor, el consultor trata de convencerlo con un último argumento: “porque así tu dinero se moverá solo y podrás estar tumbado a la bartola todo el día”. A lo que el pastor, como habrán adivinado, zanja triunfante: ¡¿y no es eso lo que estoy haciendo ahora?!
Bueno, pues en esas me hallo. Como el pastor.
No entiendo nada de esto, no entiendo mi alrededor. Así que me sumo al clamor pastoril:

¿Para qué?

O mejor:

¿Para qué demonios?

12.12.05

Fox & Corkum

Cox&Forkum, muchos ya les conocerán, son unos brutos que adornan con “humor” la página de agit-prop retroclerical de Jiménez Lozanitos. Pergeñan unas viñetas de crítica política con los valores invertidos -o al servicio de la CIA, nunca se sabe-, es decir: que lo malo es bueno y que el Mal mola, como en los juegos de videoconsola.
Bonita rima.
C&F plasman en su último dibujo a unos campesinos chinos que protestaron hace unos días ante las autoridades “comunistas” (jua, jua, jua…) por la usurpación de unas tierras para la construcción de centrales térmicas, centros comerciales y “otros proyectos”.
Otros proyectos: bonita coletilla de resumen. Por ahí se les entiende todo.
Los campesinos chinos aparecen en la viñeta con sus sombreros “étnicos” -los conos de toda la vida- y desafiantes, tridente en mano. A la derecha, en lo alto de una tropa de antidisturbios planteado gráficamente como un accidente geográfico, una roca o una pequeña loma, aparece un burócrata anonadado con una carpeta de planificación. No entiende la reacción del pueblo.
Como tampoco la entienden Cox&Forkum.
De hecho, los dibujantes son tan zotes, tan rematadamente imbéciles que ponen en boca de los campesinos este discurso:

¡Dejen de vender nuestra tierra...
...para que otros puedan construir en ella!
¡Eso! ¿Donde se creen que están?
¿En Estados Unidos?


La segunda frase debió ser traducida como “para que otros puedan desarrollarla”, lo cual nos deja entrever una ligera porción de la noción monosémica que tienen en el libelodigital acerca del concepto “desarrollo” (=LADRILLO).
A lo que íbamos, céntrate Carlos: estos chistecitos de los despiadados Cox&Forkum hacen mucho más daño que mil discursos liberales. Son un compendio brutal de etnocentrismo occidentalista, de imperialismo salvaje. Para ellos, el problema es el pueblo. Son aborrecibles. No entiendo quién puede sonreír ante una falsificación así. Al plantear los conflictos como meras contraposiciones entre buenos y malos, entre abstracciones etéreas (desarrollo, democracia, economía) y primitivismo tribal (casa, tierra, trabajo), simplifican hasta la caricatura cualquier diferencia crítica. Nunca había visto a nadie tan empeñado en la consolidación de la realidad imperial. Más allá de sus propios actores, claro está.
Puede llegar a entrarme en la cabeza que algunos fulanos bienintencionados se entreguen al mercado y construyan un discurso economicista que relaciona de un extraño modo capital y desarrollo: ese es el mal de nuestra época, y precisamente, porque es común, tiene cierta dispensa… Sin embargo, lo de Cox&Forkum no entra dentro de esta clase de engendro ideológico, es anterior a él, es atávico, es más primigenio, es la adoración más absoluta de la ideología supremacista estadounidense. Simplemente, imbecilidad.
A ellos, C&F, mi más humilde corte de mangas:


Con el corazón en la mano.

Un 3% MÁS

Vamos lanzados. Pasado el acueducto de la inmaculada constitución, hemos consumido casi un tres por ciento más que el año pasado por estas mismas fechas. También ha habido forrocientos millones de desplazamientos, de nuevo un nosecuantos porciento más que el-año-pasado-por-estas-mismas-fechas. Sí, hemos usado nuestros automóviles más que nunca, con un resultado de casi cien personas fallecidas a causa de los descuidos en la carretera, la velocidad, la drogaína y el automóvil en general... Pepe fue de aquí a allí para conocer el pueblo X. Martín se vino de allí a aquí para comprar en la ciudad. Y así todo el rato.
Multiplicado por tantos millones que da hasta asco calcularlo.
El “sector turismo”, sin embargo, tiene una pequeña objeción a esta conjunción orgiástica de de cuerpos mutilados por las carreteras de Dios y psicosis consumista compulsiva: que se junten -o que desde arriba ordenen de algún modo, tanto les da-, estas dos fechas festivas que caen en el calendario como les da la gana sin ser conscientes de cual sería su organización ideal para rendir un mejor servicio al Dinero. Por lo visto, si se pusiesen las fechas el jueves y el viernes así pegaditas, los hoteleros no tendrían huecos en el calendario, y así podrían optimizar mejor sus recursos. Por otra parte, las grandes tiendas que refuerzan durante unos días el personal, podrían contratar los correspondientes precarios menos días (sólo 4) y despedirlos de una forma aún más fulgurante. En resumen: todo sería mucho mejor. Mucho más organizado, vive dios. Para el año que viene, entonces, esperen cualquier cosa. Se profesará culto a la carta magna y a la virgen cuando el Dios Dinero mande.
Así obtendremos otro 3% más.
Y hasta ciento cincuenta muertos más, siempre que los automóviles sigan reclutando conductores a este ritmo. No se sabe porqué, en beneficio de quién ni para qué pero no importa: de nuevo, habrá sido posible el progreso en general y esas cosas de la economía. Los indicadores, el bienestar y yo que sé que pamplinas.

7.12.05

El último diálogo catón

(sobre literatura basura)

-¿Qué es eso que lees?
-El Terrible Misterio del Códice Merovingio del Clan Borgia
-¿Un merovingio? ¿los Borgia?...
-Sí, es la historia de un miembro de un clan que prosigue las enseñanzas de esa tribu romana y que llega a ser papa y a dominar el mundo de las finanzas secretamente.
-Aivá-diós… y debe ser interesantísimo ¿no?… tiene como mil páginas.
-Bueno, es que hay mapas, cronogramas y trampas gráficas que tienes que ir resolviendo, mira.
-Ahh. Ya veo. La verdad es que todo junto parece una majadería de gran calibre.
-¡Ya estamos! ¡El elitista! ¿Y qué estás leyendo tú?
-Una novelita de Chester Himes.
-¿Y de qué va? ¿Eh?
-De un proxeneta negro y homosexual al que meten en la trena…
-¡Qué depresión!
-Bueno, es claro y directo, va al grano. Tiene las páginas justas y no requiere tópicos narrativos de moda para engancharte.
-Un rollazo, no me jodas. Este libro que me estoy leyendo tiene mucho misterio y está tan bien explicado que te lo imaginas como una película…
-Ese es el problema. Que seguramente se ha escrito para intentar vendérselo al cine.
-Déjame leer, pesado.
-¡El Código Secreto de la Secta Masona del Apocalipsis!... ¡El Misterio del Postrimero Guerrero Anglosajón Renacentista!... ¡El Manuscrito Mortal del Médico del Medioevo!... ¡El Sorprendente Compendio del Último Senador Catón!...
-Cállate ¿Quieres? ¡Y déjame leer!
-Supongo que ese libro debe ser muy entretenido.
-Pues sí, lo es. Ahora por ejemplo, James se ha encontrado con el malvado Malpensier y le están disparando alrededor de la catedral de Florencia.
-¿Le están disparando a James? ¡Qué hijos de puta! ¿Y cómo lo explica el autor? Por cierto ¿quién es el autor?
-Mary Jane O’Reilly, es irlandesa. Mira, fíjate en este trozo: “las balas silbaban alrededor de James que, con hábiles fintas, despistaba la trayectoria de los mortales disparos. Al fin, se asió a la barandilla de las escaleras de la cara norte del templo y aprovechó su atlético entrenamiento para impulsarse en una pirueta que para cualquier otra persona hubiese sido fatídica. Los últimos disparos se incrustaron en la roca milenaria de un contrafuerte a su espalda. Fuera de sí, Malpensier ordenó a sus hombres que bajasen sus armas. De nuevo, James había logrado escapar.”
-¿Y eres capaz de leer mil páginas así de trepidantes? ¡Qué coñazo!
-Por supuesto. Y con el corazón encogido.
-Y cuando al final el ex-agente de inteligencia James consiga resolver el misterio, la prensa hunda al papa maligno por sus escándalos y su maldad intrínseca gracias a las filtraciones del protagonista y éste además se ligue a la misteriosa chica rusa, hija de un estúpido funcionario comunista que detesta a James por su formación liberal... ¿te sorprenderás?
-Un momento… tú te lo has leído, como sabes lo de la rusa y del padre comunista…
-No sé, intuición, si es que me lo ponen a huevo…
-Hmm… para mí que te lo has leído.
-Ni hablar ¡antes muerto!
-A mí no me engañas…
-No, a ti te engaña una irlandesa que cuenta estupideces porque quiere hacerse millonaria gracias a una adaptación cinematográfica.
-Déjame leer. Por última vez.
-¡La Aciaga Cédula del Déspota Cátaro!... ¡El Príncipe Ladrón del Pergamino Mogol!... ¡El Enojoso Misterio Austrohúngaro de la Compilación Medici!...
-No te callarás. No.
- Tú sigue a lo tuyo, que yo me lo paso bien inventando títulos de probables best-sellers: ¡El manifiesto Clandestino del Cartaginés Esotérico!... ¡El Hierático Volumen Rafaeliano!...
-Qué cruz, dios…
-¡Sí!¡La cruz del sacrosanto cáliz carolingio!